Lecciones del segundo "milagro económico" alemán

Por: | 03 de octubre de 2013

SANDALIO GÓMEZ, profesor de Dirección de Personas en las Organizaciones

Se conoce como "milagro económico" el espectacular crecimiento económico experimentado por Alemania a partir de 1948 por la conjunción de las ayudas estadounidenses del Plan Marshall y las medidas de liberalización.

Aunque a un nivel mucho más modesto, entre 2002 y 2012 Alemania protagonizó un nuevo milagro, al reducir drásticamente la tasa de paro y situarla cerca del pleno empleo. El canciller Gerhard Schröder nombró una comisión de expertos presidida por Peter Hartz. De las recomendaciones de esta comisión surgieron cuatro leyes.

Sandalio GómezSegún el estudio Reforma Laboral en Alemania 2002-2005, que he realizado junto con Araceli Rojo, el objetivo subyacente a estas leyes era que el desempleado tomara conciencia de que parte de la responsabilidad de su situación residía en él y era él quien debía poner todo lo que estuviera en su mano para salir de esa situación.

A partir del año 2005, el subsidio por desempleo estuvo condicionado a las necesidades reales de cada persona y ligado a servicios de información y asesoramiento en los que estaban implicados la Agencia Federal de Empleo, municipios, sindicatos, organizaciones benéficas y entidades privadas colaboradoras. El importe máximo de la prestación era de 359 euros mensuales en 2010 y de 375 euros en 2012.

Esta ayuda era compatible con percepciones salariales inferiores a 100 euros. Quien percibía entre 100 y 800 euros solo podía recibir el 20% de la ayuda; el que ingresaba más de 800 euros, el 10%. De este modo siempre salía más rentable trabajar que quedarse sin empleo.

En parte gracias a estas reformas, el país que en 2002 era considerado "el enfermo de Europa" volvía a ser el motor económico de la UE diez años después.

Incentivar el empleo
Para incentivar a los desempleados a salir de su situación, estos estaban obligados a aceptar las ofertas de trabajo, aunque con algunas excepciones. La legislación estableció nuevos contratos de trabajo para crear modalidades de empleo con salarios que iban de los 400 euros al mes ("miniempleos") y los 800 ("midiempleos").


Los "midiempleos" fueron muy útiles para acceder a puestos de trabajo normales. Si un trabajador tenía más de un "miniempleo", se sumaban los dos sueldos; si no superaban los 800 euros mensuales, estaban sujetos a cuotas reducidas de la Seguridad Social (entre un 4 y un 21%). Estas fórmulas crearon muchos empleos en sanidad y servicios.

Subvenciones
Las subvenciones fueron otra vía utilizada para fomentar el empleo. En particular, el Gobierno alemán se decantó por favorecer los siguientes tipos:

  • Formación profesional permanente. El desempleado recibía un vale con el que podía acudir a hacer prácticas a una empresa que se beneficiaba de importantes bonificaciones fiscales.
  • Integración laboral. Para empresas que contrataban a personas con especiales dificultades para acceder al mercado laboral, incluyendo a los mayores de 55 años.
  • Autoempleo. Consistía en una ayuda equivalente a la última prestación por desempleo percibida y a un importe equivalente a las cuotas a la Seguridad Social durante un periodo máximo de tres años.

Más información en IESE Insight.

© Sandalio Gómez. Profesor de Dirección de Personas en las Organizaciones y titular de la Cátedra SEAT de Relaciones Laborales en el IESE Business School. Doctor en Gestión por el IESE-Universidad de Navarra y Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid.

Hay 2 Comentarios

Falta decir que a esas ayudas de 375 € habría qeu sumarles el pago inegro del alquiler más otro tipo de ayudas (dienero para ropa, enseres de hogar, etd)...lo cual significa que el desempleado percibe unos 900 € reales. Y lo que nunca se dice los miniempleos no te da derecho a prestación de desempleo ni te cotiza para la renta. Ya vais a ver lo que pasa en Alemania en 20 anjos con los 7 millones de personas que no tendrán practicamente derecho a una jubilación. Vivo en Alemania y he trabajado con miniempleos... Se ha aplzado el problema... YA VEREIS....

Lo que más me llama la atención es la ayuda por desempleo que va en función de las necesidades de la persona. Esa es una solución, a mi entender, verdaderamente justa. Conocí en sus tiempos a personas que vivían de cobrar el subsidio... sin ánimo de trabajar. No siempre, pero evitar el concurso de los espabilados es una buena solución.
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