Recomendaciones para la Reforma Fiscal española

Por: | 20 de marzo de 2014

JAVIER DÍAZ-GIMÉNEZ, profesor de Economía del IESE

En el marco de la publicación de las recomendaciones del Comité de Expertos sobre la anunciada reforma fiscal, el profesor Javier Díaz-Giménez comenta los problemas del Sistema Fiscal español.

1. Economía sumergida: muchos pagan demasiado porque otros no lo hacen. "Sin duda, la tolerancia de la economía sumergida, estimada entre el 15 y el 20 por ciento del PIB español, es el principal problema de la tributación en España. Muchos españoles pagan demasiados impuestos porque muchos otros pagan muy pocos o ninguno –ilegalmente."

Javier Díaz-Giménez2. Tributación de la vivienda: subir el IBI, reducir Transmisiones Patrimoniales. "La tributación de la vivienda en España grava todas las compraventas a tipos cercanos al 10% y tiene los tipos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) más bajos de la Eurozona. El Gobierno debería suprimir el Impuesto Sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y multiplicar por dos, por tres o por cuatro el Impuesto sobre Bienes Inmuebles."

3. Impuesto de Sociedades: fijarlo en el 10% y sin exenciones. "En España las diferencias entre los tipos nominales y efectivos de este impuesto son ridículas. Si este impuesto recauda pongamos que el 10% de los beneficios antes de impuestos, su tipo debería ser del 10% y no del 30 o del 35%."

4. IRPF: sobran deducciones. "La finalidad de este impuesto, como la de los demás, debe ser exclusivamente recaudatoria. La deducción por la compra de vivienda habitual no tiene sentido. Y tampoco lo tiene la deducción por las aportaciones a planes de pensiones."

5.IVA: mejorar la eficiencia con un tipo general más bajo. "La eficiencia recaudatoria de este impuesto aumentaría con un tipo general quizás más bajo pero aplicado a todos los gastos de consumo con posiblemente la única excepción de la comida".

6. Impuestos especiales: converger con Europa. "Los tipos de los impuestos especiales españoles deberían converger con los del resto de la Eurozona. Hay márgenes para subir los impuestos especiales de las gasolinas, del alcohol y del tabaco."

7. Impuesto sobre el patrimonio. "Es una doble imposición. Gravemos los fondos pero no los flujos."

8. Impuesto sobre sucesiones. "Con este tengo más dudas porque la igualdad de oportunidades me parece fundamental. Pero es otra forma más de imposición duplicada. Fuera con él."

© Javier Díaz-Giménez es profesor de Economía del IESE Business School. Doctor en Economía por la Universidad de Minnesota. Ha sido coautor de Edward C. Prescott, Premio Nobel de Economía en 2004. Fue asesor de la Oficina Económica del Presidente, del Ministerio de Industria, y de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA).

Hay 3 Comentarios

Muchas gracias por la entrevista, unas citas muy apropiadas. Iremos viendo cómo evoluciona la economía al respecto y también de qué forma afectarán a las empresas.

Un saludo y os voy leyendo como siempre :)
Lorena.

Una subida del IVA puede ser positiva, si simultaneamente se compensa son una bajada de las cotizaciones a la S. Social de la misma cuantía. Las empresas aumentarían su competitividad, pudiendo absorver la subida. Los productos que incorporan mucha mano de obra, o sea los fabricados en España, saldrian beneficiados. Por contra los de importación o que la mano de obra de sus componentes esté hecho en el extranejero, subirían de precio, al no poder absorverlo. En teoría el consumidor de clase social baja saldría beneficiado, puesto que los productos básicos están hechos en España, mientras los consumidos por los ricos serían más caros.

El estado hay que sostenerlo, es algo que tenemos claro la gente en general, y de hacho no hay nadie que defienda lo contrario.
Pero a la hora de traducir en pérdidas o ganancias el rendimiento del trabajo, los salarios pagan por todo en una proporción mucho más elevada que los capitales medios o altos, algo que no se justifica.
Exentos de pagar a la hacienda pública también existen una cantidad enorme de instituciones, que quiere decir bien a las claras que el coste de sus instalaciones y patrimonios van a cargo de la gente.
De la gente corriente principalmente.
Los capitales de importancia tienen sus alternativas para pagar lo mínimo, o no pagar nada.
Parapetados en que son la base de la riqueza, la fuente del maná que nos alimenta.
Pero la fuente del sostenimiento son los contratos que nacen de la administración, somos los ciudadanos que pagamos los impuestos.
Las empresas solo gestionan contratos que se les ofrecen desde la administración pública, y si no tienen contratos cierran y despiden.
Así de simple.
Por lo que se entiende como injusticia, que sean en mayoría las bases ciudadanas los sostengan como hormigas el mayor peso del estado.
Y además sufran en primera instancia todos los recortes y carencias, pidiéndoles que consuman y se hipotequen para tirar del carro.
Y sacar el país adelante, haciéndoles responsables además de pagar por todo hasta tres veces.
Ayuntamientos, Autonomías y Estado Central.
Todos con la mano puesta, exigiendo su parte y cada vez más endeudados porque nadie se frena.
Buscando en que se puede meter un impuesto, la ciudadanía ya no nos podemos ni morir en paz.
Al que se muere le quitan la mitad de su dinero como si fuera un atraco al final del recorrido para que no se le olvide en la otra vida como se las gastan en este mundo de vivos y adelantados.
Dejando a los descendientes a verlas venir.
Solo por haberse muerto.
Un dineral.
Y desde la impunidad de administrar el dinero público de la gente, todo el mundo que puede se escapa.
Y huye como alma que persigue el diablo escondiéndose del fisco, y llevándose el dinero.
A Suiza o al paraíso fiscal.
Quedándonos solos los ciudadanos de a pie, pagando a escote y cumpliendo la ley que nos sitúa como deudores de todo el gasto.
A pagar con nuestros impuestos.

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