Riquelme y los equilibrios

Por: | 06 de marzo de 2011

Riquelme 

Boca se reforzó este semestre pensando en volver a ser campeón, pero en su debut en La Bombonera perdió por goleada contra Godoy Cruz de Mendoza. Luego, sin la presencia de Riquelme, lesionado, ganó en la segunda fecha a Racing en su visita a Avellaneda. Los resultados se ataron directamente a la participación del jugador y al efecto de su gravitación en el equilibrio colectivo. Se habló mucho de ese equilibrio estos días en Boca. La discusión giró en torno al viejo cliché de talento vs. orden y el ídolo de la hinchada quedó en medio de las balas.

El sábado pasado, para enfrentarse al recién ascendido All Boys, Julio César Falcioni, el flamante entrenador de Boca, dejó fuera de su lista a Riquelme y envió al banquillo a Erviti, los dos jugadores más creativos del equipo. Las razones de la exclusión de Riquelme parecen mezclar la desconfianza sobre su estado atlético con un principio de cautela táctica.

El fútbol moderno es cruel con los espacios regalados al adversario y casi nadie parece estar dispuesto a dar la más mínima ventaja defensiva. Ante las inclemencias, los entrenadores -primeras víctimas de la crueldad- se parapetan detrás de dos ordenadas líneas de cuatro y esperan a que escampe.

Cuando debatimos sobre buscar el equilibrio, parecería que una imposición conceptual se hubiera colado en el lenguaje futbolero. La referencia es indefectiblemente sobre no quedar demasiado expuestos en la defensa. Nunca son desequilibrados, en los análisis, los equipos que carecen de creación o no logran llegar al área contraria. Esta deformación en la manera de percibir y juzgar apoya sus razones en otra máxima de larga data que reza: los equipos se construyen desde atrás hacia adelante.

La creación es infinitamente más compleja que la destrucción y en el futbol, como en cualquier otra actividad cuando se tienen pretensiones creativas, no hay posibilidad de llegar a resultados satisfactorios sin asumir ciertos riesgos.

La paradoja es persistente: si se arriesga, se puede perder; si no se arriesga, hay cosas que no se aprenden nunca. Afrontar este dilema y contar con el tiempo necesario para resolverlo es uno de los principales desafíos que encaran los entrenadores que intentan con sus equipos un juego con sentido de la elaboración.

Menos ardua y peligrosa es la tarea de encerrarse ordenadamente y esperar el error ajeno. En un mundo ideal, donde los entrenadores tuvieran márgenes temporales razonables, donde el aficionado fuera más tolerante, donde el periodista no emitiera juicios definitivos en tres partidos, los equipos contarían con ese margen esencial para la repetición del error, un camino inevitable en el aprendizaje de tareas de acoplamiento colectivo. La realidad, en cambio, es despiadada y los entrenadores apelan al instinto de supervivencia.

Falcioni optó por la exclusión total en las primeras fechas. Mientras espera que su 10 se recupere, corre el riesgo de que el juego de Boca resulte desesperantemente equilibrado.

Hay 33 Comentarios

Notable.
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Abrazo

Bueno, acaba de terminar otro bodrio, velez1-boca0, en el cual Boca no genera futbol. Jugando con un ex-jugador como palermo dando lastima en el campo y un perplejo falcioni que no entiende que hay que crear para poder llegar a algo.

Al jugador Riquelme,que se deje de joder y si no juega mejor
que devuelva el dinero al club y no moleste mas.-

Respecto a la noción de equilibrio, soplan nuevos vientos en el fútbol, de la mano del Barça principalmente. Gente como Guardiola ha entendido que equilibrio significa que el equipo juegue, precisamente, como un equipo. Se ataca como un equipo, y se defiende como un equipo. No tienen cabida, como antes, jugadores que solo ataquen y no se molesten en defender. ¡Defender y atacar, es tarea de todos! En el Barça, Messi es el primero que presiona y roba balones. No se cuestiona la creatividad, se cuestiona la insolidaridad. Ese es, en mi opinión, el equilibrio del fútbol del futuro.

que grande, santiago.

escribes con la misma clase con la que juegas.

No puedo evitar comparar este artículo con la serie de comentarios que Baricco hizo sobre fútbol en su "Los bárbaros". Muy buenos los dos, el de Baricco y el de Solari.

PD. Qué pena cuando te fuiste del Atlético al Otro-equipo-de-la-capital-que-no-es-el-Rayo-Vallecano.

esta situacion me recuerda al problema que tuvo el madrid con Robben, jugo tanto basandose en el que tenian dependencia, sin saber que sin el, dejando de la do las individualidades, como colectivo podia ser igual de buen equipo. evidentemente riquelme no es un jugador que se base solo en su individualidades, peor al ser una clara referencia, el equipo si no lo tiene corre el riesgo de volver al conservadurismo y no arriesgar

Muy buen artículo Santiago.
Felicitaciones.
Ya puestos, decirte que has sido uno de los jugadores más elegantes que he visto en el Madrid, y que fue un placer y un orgullo que jugaras para el Real. Un abrazo

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Sobre el blog

El Charco. 1- Superficie de agua poco profunda que de no ser por los visitantes podría pasar totalmente desapercibido. 2- Coloq. Arg. Océano que separa el continente americano y el europeo.

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Santiago Solari

Santiago Solari nació en Rosario, Argentina, en 1976. Jugó al fútbol en River Plate, Atlético de Madrid, Real Madrid, Inter de Milán, San Lorenzo de Almagro, Atlante y Peñarol.

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