El ingrediente criollo

Por: | 17 de abril de 2011

Fut 

Comprender el desarrollo de un partido de fútbol argentino puede resultar trabajoso para un espectador con el ojo habituado al fútbol europeo. Si bien Europa y Sudamérica contienen cada uno decenas de diversas formas de sentir e interpretar el juego, existen razones para validar la generalización si lo hacemos a través de las potencias representativas.

En el fútbol español, por ejemplo, las etapas de un partido resultan relativamente fáciles de percibir desde un enfoque estratégico. Dentro de las distintas interpretaciones que cada equipo hace del juego e intenta expresar en el campo, se logran distinguir rasgos que, en general, permiten leer sus intenciones iniciales más allá de las virtudes o limitaciones para llevarlas a cabo.

Incluso desde el acotado ángulo de visión de una transmisión televisada se logra advertir la disposición táctica de los equipos en las distintas fases de un partido. Se adivinan las intenciones en la circulación de la pelota y se hace manifiesta la determinación en los repliegues o en la presión. También se distingue sin mayor esfuerzo si existe una búsqueda deliberada de velocidad o de pausa en las transiciones.

Todos estos elementos, en mayor o menor medida, rigen el comportamiento de los equipos y le otorgan cierto orden general al juego. La posibilidad de percibir los contrastes y poder individualizar, con cierta frecuencia, los detalles que perfilan el pensamiento colectivo, nos sumerge de lleno en un plano más profundo del juego sin necesidad de esforzar la mirada.

Una percepción de previsibilidad reafirma a los espectadores en su conocimiento y que facilita y evidencia el trabajo del entrenador. Los partidos suelen poder explicarse más allá de las contingencias puntuales o los devaneos del azar.

Menos metódicas son, en general, las conclusiones que derivan de la observación de un partido de fútbol argentino. No es que no existan en él todas las pretensiones que hacen a la estrategia o a la táctica sino que estas son más vagas.

Arriesgaré algunos motivos. El estado de algunos campos de juego delimita formas de expresión. La costumbre de jugar con el césped seco no ayuda a aquellos equipos que intentan ser fluidos y hace inevitable un desarrollo más lento y trabado, donde se hace más frecuente que las buenas intenciones se diluyan entre el exceso físico o el uso reiterado de alternativas menos elegantes como la aérea.

Otra razón puede ser la manera de valorar las aptitudes futbolísticas en los procesos formativos, que refleja nuestra forma de ver el fútbol. Desde las divisiones inferiores, el criterio de medida de la técnica individual apunta, por encima de otros, a la capacidad de trasladar y gambetear. Una medición basada en características individuales más que en criterios de asociación. El resultado es una visión más individualista del juego.

No estoy hablando de egoísmo, ya que el coraje y la lealtad con el grupo son elementos que definen fuertemente al futbolista argentino, sino más bien una propensión a intentar resolver los problemas por cuenta propia. Una particular y arraigada visión de heroicidad que no advierte con precisión el valor de la interpretación conjunta y que se refleja en la forma en que los argentinos entendemos el fútbol y la vida. La puesta en práctica de las ideas grupales se vislumbra, así, de manera más interrumpida y los partidos suelen fluctuar entre lo emocional y lo coyuntural. El desarrollo de las fases del juego es menos previsible. Los vaivenes anímicos o jugadas aisladas suelen explicar con frecuencia los resultados de los partidos.

Claro que no todo lo explica la idiosincrasia o los niveles de humedad del pasto: los mejores jugadores sudamericanos emigran jóvenes al fútbol europeo. Allí, cuando a esa habilidad innata estimulada en todo el periodo de crecimiento se agrega la visión, más estratégica, del fútbol europeo, los futbolistas alcanzan su madurez y aportan lo mejor de sí mismos. Curiosamente, los más destacados y requeridos, son los gambeteadores irreverentes. Aquellos que solo pudieron formarse en un ecosistema que los contuviera y alentara en su individualismo. Capacidad que difícilmente hubieran potenciado en un proceso formativo con conceptos distintos, donde primara la valoración de los elementos técnicos que hacen a la función colectiva. Estos futbolistas se transforman en elementos clave a la hora de fracturar toda la ortodoxia táctica del fútbol moderno.

Dejan a su vez, con su marcha, un espacio que la continua exportación nunca permite llenar. Al este del charco, los entrenadores viven cubriendo súbitas ausencias y rara vez disponen del tiempo necesario para delinear sólidas tareas grupales.

Hay 17 Comentarios

Elegantísimo modo de escribir; nunca vi un futbolista expresarse así.
Aporto esta opinión: el problema de los arbitrajes, y la violencia en el juego. Lo vi desde los años '60.

Recuerdo un partido final Independiente-San Lorenzo, con el local que ganando era campeón; los jóvenes muchachos del visitante que salen a jugar un fútbol maravilloso, logran un gol, y ahí son masacrados (Navarro, Rolán, y otros terribles defensores).

El referee nada, un cartoncito amarillo por aquí y por allá. SL pierde por lesiones graves a dos jugadores, y para de jugar (literalmente). Gana Independiente 9-1, y su hinchada delirante de alegría.
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Recuerdo también un fabuloso 11 de River, Oscar Más, quebrado impunemente, con el mismo cinismo (definido "garra"). Nunca volvió a ser el mismo después.
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Vi y veo cosas sucias en Italia, España (el juego sucio contra Messi recientemente), Francia. Pero lo que vi en Argentina, fué único. Creo que árbitros decentes son una condición esencial para permitir el desarrollo de un gran fútbol.

Hablando de gente que cruzó el charco:
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EZEQUIEL LAVEZZI: Una bomba a punto de Explotar
http://futbolisticametrica.blogspot.com/2011/04/ezequiel-lavezzi-una-bomba-punto-de.html

Haría mucho pro el futbol argentino que el país se desarrolase economicamente, de manera que lo jugadores no saliesen de su campeonato hasta la madurez. De ese modo algunos jugadores de excelente perfil como Cambiasso, Zanetti o Lucho, habrían seguido aportando variaciones tácticas más allá de los centrales duros y los artistas del gambeteo.
Tener la Posesión, ayuda a la victoria

Hola Santiago
Que redaccion complicada...!!! hay una manera mas simple de decir las cosas y mas cuando se transmiten ideas.
Con lo que decis estoy totalmente de acuerdo.
Pero bueno mas alla de todo me pone contento que te expreses en este blog, seguis mostrando calidad en todo lo que haces.

He ido a ver varios partidos de la liga argentina. Como socio del Barcelona que soy, me pongo muy nervioso viendo la desorgannización de los equipos argentinos. En España los silbariamos, en cambio la grada argentina solo esta por animar. No es exigente con el juego de su equipo, sin saber que son los socios los soberanos del estilo de juego de su equipo.En cambio, alucino de la capacidad de adaptarse a un partido, como hizo el Estudiantes ante el Barcelona.

Bien, Santi, buen análisis (como siempre) y coherente con el problema de la falta de técnicos de la selección que rescaten esa manera de sentir el fútbol argentino. Menotti fue el que logró que el individualismo estuviera servicio del todo y Bilardo lo rescató. Allí los resultados.
Siempre lo he dicho...Defensa a la Italiana, medio campo alemán(hoy debería ser español) y delantera de potrero argentino!!!
Un abrazo,
Paul

Comparto el análisis pero me gustaría añadir un factor. El futbolista joven y prometedor, en Argentina o en Brasil, tiene detrás un empresario loco para venderlo cuanto antes. Por éso, cada vez que le llega la pelota, intenta hacer la octava maravilla, gambetear, conducirla, en vez de hacer lo más facil y lo más útil, pasarla al compañero mejor situado. Luego se cuelga la jugada en Youtube y se consigue el mismo titular en los sites de periódicos deportivos: "el nuevo Maradona" o similar. Y a ver si alguien pica.

Gran análisis,

Yo creo que esa visión individualista puede ser positiva para el jugador una vez adaptado a Europa, pero desde luego, no es nada positiva para Argentina como selección, donde los entrenadores muchas veces pecan de intentar competir contra los europeos usando la manera de jugar local en campos rápidos y contra equipos tácticos.

Grave error.

De hecho, hasta Messi parece más individualista con la selección que con el Barcelona.
Esa receta sólo le funcionó a Argentina en el 86 en Mexico, con un cesped más lento, y con Maradona en plenitud. Cosa irrepetible.

Sinceramente, creo que al fútbol argentino le vendría estupendamente una reconversión europeísta desde la técnica y no desde la fuerza (como algunas veces se intenta en Brasil)

Y una pregunta: por qué siempre los equipos argentinos necesitan vender tanto? que hacen con el dinero?

releyendo la columna entiendo el analisis como una critica respetuosa a una manera desordenada de jugar al futbol, que es lo que vemos cuando vemos un partido de futbol argentino, y a la vez rescatando esa frescura que solo se encuentra en futbolistas sur americanos

Entrevista a Eduardo Inda en Segundo Anfiteatro.
http://segundoanfiteatro.wordpress.com/
También puedes ver las entrevistas a :
-Paco González.
-Alfredo Relaño.
-Antonio Romero
-Axel Torres
-Antoni Daimiel
-Josep Pedrerol
-John Carlin
-Gaby Ruiz
-Míchel
-JJ Santos.

No seria mas facil decir que Argentina tiene grandes jugadores y mediocres entrenadores?Mucho corazon .mucho coraje y poca estrategia,sigue siendo puro y vistoso,pero corre el riesgo de que se quede arcaico y poco competitivo,eso si,mucho pico mucha filosofia futbolera que ya harta

Hay mucha categoría y conocimiento en este post. Y sobre todo, tal como apuntaba Gustavo (#1), gracias por tu deliberadísimo esfuerzo porque podamos entender mejor las dos orillas del "charco". Un afectuoso saludo de un español en China.

Es cierto que los partidos del ftbol arentino se hacen dificiles de digerir. salvo que uno este mirando un jugador en particular. no es facil entender los partidos y hay mucho roce fisico. ademas parce lento pero todos estan corriendo muchisimo a la vez. es raro. me parece acertado el analisis.

Es cierto que los partidos del ftbol arentino se hacen dificiles de digerir. salvo que uno este mirando un jugador en particular. no es facil entender los partidos y hay mucho roce fisico. ademas parce lento pero todos estan corriendo muchisimo a la vez. es raro. me parece acertado el analisis.

Santiago:
La formación futbolística a nivel infantil ó de categorías inferiores, en Argentina ó al menos en el interior de Argentina, que es donde lo viví bastante de cerca no seguía una línea de juego que tuviera una continuidad a través del paso de una categoría a otra; sino más bien contiuaba la idea y la visión del fútbol que tenía el entrenador que te dirigía y formaba en cada una de ellas; esto te ayuda a nutrirte de las ideas y de la concepción del juego que tienen distintas personas, sin embargo no siempre es positivo a nivel del juego grupal.
En cuanto a la migración de futbolistas demasiado jóvenes a otras ligas del exterior, en muchos casos se produce antes de tiempo, por las necesidades propias del jugador y las urgencias económicas del club; esto propicia por un lado, no mantener un equipo a lo largo del tiempo para rematar la idea formativa del club y plasmar un estilo de juego, y por el otro el retorno de jugadores consagrados, que en algunos casos frenan la progresión de los que vienen subiendo. Años atrás esto no hubiera sucedido. Una de las consecuencias directas de todo esto es que la liga se ha igualado para abajo.
Un abrazo de un Argentino en Madrid

Hola Indiecito,
Que orgullo me haces sentir como argentino. Como una Pamplonica siempre me decia, Uds los argentinos tienen el don de la palabra. Nada mas cierto. Y como emigrante rosarino (5 anios en Espania, ahora desde hace unos meses en Australia) reconozco no solo tu verba, sino tu preocupacion por entendernos y entenderlos. Tu pluma admirable no solo habla de tactica y estrategia futbolera sino que remarca nuestras idiosincracias (de aca y de alla), las cuales adivino seran tu preocupacion eterna, como todo desarraigado. Desarraigo, esa fractura dolorosa que hace que uno nunca mas sea definitivamente una sola cosa.
Una sola recomendacion, no te disperses como Menotti, trabaja para que tus ideas sean mas limpias, que sean un poco como Raul.
Un abrazo,
Gustavo.

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Sobre el blog

El Charco. 1- Superficie de agua poco profunda que de no ser por los visitantes podría pasar totalmente desapercibido. 2- Coloq. Arg. Océano que separa el continente americano y el europeo.

Sobre el autor

Santiago Solari

Santiago Solari nació en Rosario, Argentina, en 1976. Jugó al fútbol en River Plate, Atlético de Madrid, Real Madrid, Inter de Milán, San Lorenzo de Almagro, Atlante y Peñarol.

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