La función y la forma

Por: | 02 de octubre de 2011

El arte no posee límites precisos y es un concepto que, en su recorrido histórico, ha ido ampliando el territorio de su significado. Es habitual en el mundo del fútbol escuchar sentencias del tipo “eres un artista” o “ese gol fue una obra de arte” para expresar la belleza de tal o cual acción o las cualidades de determinado futbolista o equipo. Si bien estas son solo expresiones y no pretenden trazar una comparación entre el fútbol y las manifestaciones artísticas, la amplitud de lo que hoy entendemos, o creemos entender, por arte nos permite echar en esa bolsa casi cualquier cosa que se nos ocurra.

Pero este es un enfoque permitido desde el expansivo universo del arte. El fútbol profesional, en cambio, es un territorio acotado. El fútbol no es arte porque ser arte no es su fin ni su esencia. Tampoco lo es ser hermoso. En todo caso, esto puede ser un resultado o una de las consecuencias de otra búsqueda, más compleja y sutil. Por eso sorprende, a estas alturas del partido, encontrar aficionados y protagonistas que se empeñan en avivar el fuego de un viejo debate: ¿se juega para gustar o se juega para ganar?, ¿se debe pensar en el juego o se debe pensar en el resultado?

Cuando nos enroscamos en este tipo de preguntas, partimos de un lugar equivocado al intentar oponer conceptos que no son antagónicos. Es difícil llegar así a respuestas convincentes.

No intentaré definir aquí lo que entendemos por estética o si este es un concepto que debe o no debe incluir un propósito funcional. Un tema demasiado amplio y fuera de mi alcance que es todavía motivo de discusiones filosóficas. Lo que sí podemos asegurar es que el fútbol profesional es un juego competitivo, delimitado por un conjunto de reglas, en el que el objetivo es ganar. O, a lo sumo, no perder.

A diferencia de lo que sucede en algunas disciplinas artísticas, el fútbol no permite una búsqueda exclusivamente estética. No es posible perseguir la belleza por la belleza en sí ni mirar un partido solo desde un punto de vista estético. La exploración de soluciones es obligadamente funcional. El objetivo y la forma son, entonces, elementos inseparables a la hora de juzgar su belleza.

Lo que existe es una búsqueda de la armonía que permita a un equipo lograr sus objetivos y es esa búsqueda la que ofrece múltiples acercamientos, distintas formas de expresión, para intentar llegar al mismo sitio. Por eso carecen de sentido frases tan opuestas como “me gusta el fútbol lindo” o “yo soy <i>resultadista</i>”. Es una frivolidad dar a un partido de fútbol tratamiento de pintura flamenca. No es más que un grito redundante y vacío proclamar como filosofía el simple deseo de ganar en una actividad en la que el objetivo es ganar y todos quieren hacerlo.

Podríamos, entonces, centrar el debate en la pregunta siguiente: siendo lo importante conseguir el objetivo, que es ganar respetando el reglamento, ¿se torna irrelevante la forma de conseguirlo?
He aquí donde se produce una gran bifurcación ideológica. Por un lado estarían aquellos a los que no les interesa qué medios utiliza su equipo para intentar conseguir el objetivo. Por otro, aquellos a los cuales no les convence una victoria si se llega a ella sin cumplir con ciertos requisitos formales.
Pero esta gran división esconde, a su vez, una trampa. Dado que ningún medio garantiza de antemano la obtención del resultado, no es posible desinteresarse por las distintas formas que se pueden utilizar para intentar conseguirlo sin admitir una enorme dolencia: la falta de identidad, algo que solo puede permitirse quien no tiene preferencias ni posee características propias.

La construcción de la identidad es un trabajo arduo, sutil y que requiere tiempo. La belleza primera en el fútbol la encontramos precisamente en los equipos que poseen un estilo reconocible. Si ese estilo es más o menos aburrido, más o menos emocionante, más o menos bello, depende de otros muchos factores. Entre ellos se encuentra uno ineludiblemente subjetivo: el ojo del que mira.
Aquí se abre otra antigua e interesante discusión, que es la de las preferencias sobre los distintos estilos y los gustos de cada cual. Pero eso ya es parte de otra historia.

Hay 112 Comentarios

"yo valoro el esfuerzo de Solari por salir y trascender los habituales debates sobre el fútbol. Es más, ya está bien de etiquetas y estigmas del tipo "el futbolista es un burro". El problema que yo le veo al artículo es su pretenciosidad, pues creo, humildemente, que es evidente la falta de dominio del autor del utillaje filosófico necesario que acompañe y apuntale ciertas tesis que se incluyen en el artículo. Por ejemplo, no es nada sencillo distinguir lo que es y no es arte, la función de una manifestación artística o entrar en terrenos de la Metafísica (arte y fútbol son diferentes dado que tienen fines diferentes, según el autor ) sin los conocimientos imprescindibles. Por lo demás, aplaudo a Solari su intención de abrir el debate acerca de la naturaleza del fútbol. Eso sí, espero que tanto esfuerzo no haya sido para hacer una defensa del fútbol que practica Mourinho." y cual seria el problema con el futbol que practica Mourinho???????????????? que saco 100 puntos??????????? OMG, tanto conocimiento sobre arte, porque pifiarle opinando de futbol.

Hola, Zar. se agradece tu aportación. No había contado con el punto de vista del jugador.
Me entra la duda de cuáles deben ser los objetivos que deben alcanzar los jugadores (junto con el entrenador y el propio club). ¿Ganar? ¿Conseguir que su público disfrute en su esfuerzo por ganar?
A mí me da la sensación de que entrenadores y presidentes se guían por lo cuantificable. Puntos, resultados. Y habitan en un universo paralelo al de los aficionados.
En fin, en el fondo de todo desansa un reglamento que no está encaminado a que el buen fútbol sea la úniva vía para conseguir la victoria. Que premia al atleta destructor frente al atleta creativo.
¿No debreían belleza y resultado ser un binomio inseparable?
Y otra pregunta, cunado de chavales jugábais al balón, para qué jugábais. ¿Para divertiros o para ganar?
¿Acaso el alma del fútbol no nace y perdura en nuestros sueños infantiles? ¿Con qué soñáis aún, con el gol o con la copa?

@socio estoy de acuredo, solo que ese es un punto de vista del aficionado, no del tipo que sale a jugar. El aficionado puede interesearse por lo que prefiera pero el jugador tiene que concentrarse en ganar. Y ahi esta luego eso de los equipos que tienen un estilo reconocible y con el que nos identificamos y disfrutamos "Lo que existe es una búsqueda de la armonía que permita a un equipo lograr sus objetivos y es esa búsqueda la que ofrece múltiples acercamientos, distintas formas de expresión, para intentar llegar al mismo sitio". Los que no se identifican con nada y todo les da lo mismo vendrian a ser aquellos que " solo puede permitirse quien no tiene preferencias ni posee características propias ". Yo creo que lo mismo les debe pasar a los jugadores pero sin poder elegir entre gustar o ganar. Estan obligados a tratar de ganar y el objetivo, el fin, es el resultado. Los medios son una consecuencia de como se intenta lograr ese fin. De todas formas un tema interesante.

En mi opinión:
La competición es una excusa, no un fin. Es una excusa para poder ver asiduamente buen fútbol, siendo éste el que nos hace disfrutar. La intensidad con que se juega por obtener el triunfo, proporciona su belleza.
Claro que asumo que nuestro equipo nos representa y por tanto queremos que gane. Pero por el mismo motivo también queremos sentirnos orgullosos de cómo lo hace. Incluso para algunos de nosotros es una premisa indispensable.
Qué, si no, diferencia al asitente a un espectáculo de quien consulta posteriormente el resultado (aficionado del telexto).
El resultado es el medio, no un fin. El fin es el propio camino, la épica (en la que también se integra la entrega), la definición (en la que se integra el resultado), la plasticidad.

lo que no sabemos es si ser un capullo no es su "esencia"... ;)

Aún diré más: siguiendo el argumento de Solari "El fútbol no es arte porque ser arte no es su fin" yo mismo puedo decir que NO soy un capullo porque serlo no es mi fin (y mis fines los conozco bien), pero, cuántos de vosotros no dudáis de que realmente no lo sea?

Algunos, a pesar de la clarisima exposición siguen erre que erre. El fútbol puede ser artístico, pero no es un arte, es un deporte. Si no existiese el gol, entonces podría serlo porque el resultado se valoraría tomando en consideración parámetros estéticos. Pero una vez que llega el gol, todo lo demás queda a un lado.

Es inútil querer convencer a un aficionado de Vélez, del Newcastle, o del Betis de que ha de emocionarse con la estética de otro equipo en vez de con los logros del suyo propio.
¿Que es mejor la victoria bella que la victoria fea? Sin duda
¿Es mejor la derrota bella que la victoria fea? En modo alguno.
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NEGREDO vs SOLDADO La contribución ofensiva http://futbolisticametrica.blogspot.com/2011/10/negredo-vs-soldado-la-contribucion.html

"El objetivo y la forma son, entonces, elementos inseparables a la hora de juzgar su belleza [en el fútbol]". Y no sucede otro tanto con el Arte? Acaso forma y objetivo pueden separarse del análisis de una obra de arte?
"El fútbol no es arte porque ser arte no es su fin. Tampoco lo es ser hermoso", es decir, una cacerola no es una sartén porque ser sartén no es su fin (y eso a pesar de que yo las utilizo para lo mismo: salir al balcón y hacer ruido para protestar contra la crisis). En serio, no puede definirse un ente a partir de sus fines, que como todo el mundo entiende, no forman parte de su esencia. La esencia permanece, es lo inmutable, forma eterna y lo que hace a cada ente diferente de los demás. Además, decir que X no es Y porque no es su fin ser Y es una definición a partir de la negación de lo que no desea ser o simplemente, no es.

Buenisimo. Es como describirle el agua a alguien que se está ahogando

Si para decir que el futbol no es arte hace falta primero definir que es arte, entonces para decir que el futbol si es arte tambien deberiamos definir que es arte. Si nadie puede definir que es arte y es un concepto amplio y de limites poco precisos, entonces nadie puede decir que es y que deja de ser arte. Pero ese razonamiento abre las puesrtas tambien para que todos puedan decir que es y que no es arte. Y si Duchamp decidio que su mingitorio era arte, ahora Solari nos dice quenel futbol no lo es. Para mi, Santi, derecho al Pompidiu

Lindo quilombito armo santi. Suscribo casi todo.

"hay que quemar el Louvre y el Bernabeu" Pastor bevilaqua.

"L'art est mort, vive l'art". Ben voutier. Y si esta muerto pues entonces el futbol no puede ser arte. Toma pa vo! ataja esta mandarina fierita. y ojota que resbala. A todo esto, como se dice? resbala o resfala???????

" To change art, destroy ego"

@Guillermo: Ya vale, pero no deberías juzgar lo que dice Solari con argumentos ad hominem. Yo también he leído a luminarias del pensamiento contemporáneo depachándose con banalidades añejas sobre fútbol (de la "escenificación de la guerra" a la "penetración simbólica" etc.) Me parece saludable que nos pongamos a pensar o a "Pensar" en serio, sobre algo que nos apasiona por igual a tíos que por lo demás estamos respectivamente en las antípodas. Pensar la superficie, no para seguir flotando en ella, sino para ir hasta el fondo y alumbrar de nuevo esa superficie. Igual que ocurrió con los que en su día se llamaron nuevos medios.: parecía ser un asunto de frikis de ideas cortas, y luego se decubrió toda una ontología ligada a la propia materialidad de los soportes y las técnicas. O sea que tampoco se puede opinar de la estética o la ética del fútbol sin saber como funciona un doble pivote, una línea de presión, el manejo de los tiempos y todo esas cosas que Solari conoce mazo de bien. Me gusto este comentario de Alberto.

Wow, me quede sin aliento despues de repasar los muchos comentarios. Me gusto el post de Solari y creo ejtender lo que quiere decir pero soy un poco burro y me gustaria que @GUILLERMO me explique porque considera erronea la frase: "a diferencia de algunas disciplinas artisticas el futbol no permite una busqueda exclusivamente estetica".
Yo supongo, y no estoy seguro, por eso pregunto, que algunas formas de arte permiten un acercamiento puramente estetico. No creo que eso pueda pasar en el futbol. Gracias por la paciencia. Un saludo a todos.

Pues me has dejao pasmaa Guille, ya mismo me pongo a buscar los pasajes futbolisticos de Heidegger y Hegel.

Jajaja ostias, si más que nada yo decía que a ver si tanta excelencia argumental sólo tenía por objetivo romper una lanza a favor del concepto futbolístico de Mou.
Lara: esa prudencia de Solari parece ser que el primero que la olvida es él, pues resulta paradójico que intente marcar distancias y a renglón seguido, presentar su tesis sobre el arte, el fútbol...Pero diablos, si sólo hay que observar lo florido y ostentoso del título!!! A ver si lo que intentaba era evitar hablar de Heidegger o Hegel, por citar sólo a dos tipos que curiosamente tratan los mismos temas que Solari y que a buen seguro, habrá consultado...

Pues yo he seguido atentamente el debate, muy interesante. Alberto, Lara, Guillermo, parecen saber bastante de lo que hablan. Ahora, Guillermo, mientras esgrime argumentos relativos a los conceptos de arte, estetica, forma, etc.. se siente muy comodo marcando el camino por donde debe transitar el autor del texto. Pero al final nos sale con una critica al Madrid de Mourinho!!!!!!!!!!! El problema que yo le veo al comentario final este es su pretenciosidad, pues creo, humildemente, que es evidente la falta de dominio del autor del utillaje filosófico necesario que acompañe y apuntale ciertas tesis futbolisticas.

y con respecto a la escultura de Alberto, pues no lo habra reconocido la mujer de la limpieza, pero el artista lo hizo asi de manera deliberada... creo que en eso los deportes son distintos. La busqueda es otra. No son arte, a mi humilde entender, Gullermo, y sin que me tire encima toda la historia de la filosofia, por favor, que es muy pesada ;)

"El arte no posee límites precisos y es un concepto que, en su recorrido histórico, ha ido ampliando el territorio de su significado."

"No intentaré definir aquí lo que entendemos por estética o si este es un concepto que debe o no debe incluir un propósito funcional. Un tema demasiado amplio y fuera de mi alcance que es todavía motivo de discusiones filosóficas"

veo que, ya que Guillermo no esta de acuerdo con el texto, el texto comienza a ponerse de acuerdo con Guillermo...

Guillermo: y vaya si no es difícil distiguirlo. El otro día la mujer de la limpieza de mi oficina, que es bastante lista y sabe de que va la mayoría de las cosas, se paró ante una pequeña escultura conceptual que estaba a la entrada y preguntó: ¿Esto es arte o se puede tirar ya?

Guillermo: y vaya si no es difícil distiguirlo. El otro día la mujer de la limpieza de mi oficina, que es bastante lista y sabe de que va la mayoría de las cosas, se paró ante una pequeña escultura conceptual que estaba a la entrada y preguntó: ¿Esto es arte o se puede tirar ya?

@lara, no insultemos, por favor :) Por lo que a mí respecta soy amante del fútbol, currante de empleo chungo y de vez en cuando leo algo, por ese orden. Lo segundo y lo tercero me gustaría que fuera en el orden inverso, pero parafraseando a José Mota, "las cosas nunca fueron lo que eran".

@lara, no insultemos, por favor :) Por lo que a mí respecta soy amante del fútbol, currante de empleo chungo y de vez en cuando leo algo, por ese orden. Lo segundo y lo tercero me gustaría que fuera en el orden inverso, pero parafraseando a José Mota, "las cosas nunca fueron lo que eran".

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El Charco. 1- Superficie de agua poco profunda que de no ser por los visitantes podría pasar totalmente desapercibido. 2- Coloq. Arg. Océano que separa el continente americano y el europeo.

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Santiago Solari

Santiago Solari nació en Rosario, Argentina, en 1976. Jugó al fútbol en River Plate, Atlético de Madrid, Real Madrid, Inter de Milán, San Lorenzo de Almagro, Atlante y Peñarol.

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