Enemigos íntimos

Por: | 20 de noviembre de 2011

El futbolista ve en el periodista a un extranjero. Un intruso con camisa y zapatos limpios que pretende pisar con su librito de teoría bajo el brazo su lodoso territorio de la práctica. Un charlatán sospechoso que, solo por hablar, puede influir sobre su futuro. Ve a alguien que juzga sin hacer, que no corre, no suda, no siente cansancio o dolor, no escucha los silbidos del público ni los saludos afectuosos a su puta madre pero que, concluido el partido, con una tacita de té de tilo a mano y el aire acondicionado encendido, dice todo aquello que debió haberse hecho y no se hizo y todo aquello que se debería hacer para corregirlo.
Para el periodista deportivo, en cambio, el jugador es otro objeto de estudio. Un tipo con una habilidad puntual. Un poco consentido y caprichoso, sensible a los pequeños cambios de rutina. Ve un ser que lleva una existencia monótona en su sencillo mundo verde, rectangular y perfecto. Lo mira, quizá, hasta con condescendencia; sabedor de una verdad que el futbolista, en el trajín de su rutina, ignora: que el fútbol se termina y la vida sigue, sin autógrafos ni flashes.
El análisis de un partido de fútbol es siempre incompleto y discutible. No puede ser de otra manera, ya que, por mucha capacidad de observación que tenga, el periodista no puede conocer todos los detalles. No ayuda a complementar la opinión especializada el hermetismo actual, donde la entrada a los entrenamientos se cierra y el acceso al futbolista es menor. Esto, que parece un contrasentido en un mundo híper conectado, no solo se debe a una supuesta paranoia de los entrenadores o a intentos por evitar que se filtre información que le pueda ser útil al rival. También es una forma de aislar a los jugadores de cualquier distracción y de la presión y el desgaste de atender constantemente a la prensa. Sobre todo en equipos grandes, donde a diario se amontona una gran cantidad de medios y periodistas, no todos especializados.
Cuanto mayor información tenga un buen periodista, menos subjetivo debería resultar su análisis. Al limitar la información, de manera justificada o no, los entrenadores se convierten involuntariamente en promotores de especulaciones. Sin pretenderlo generan mayor subjetividad, aunque nada justifica el periodismo creativo, en el que se inventa algo que no sucedió solo para rellenar un espacio.
El abismo que se abre entre el futbolista y el periodista no se debe solo al recelo tangible entre aquel que realiza una tarea y aquel que la juzga. Hay también cierta falta de empatía. No parece importar que el fútbol produzca un material que los medios chupan y potencian para armar un producto cada vez más grande, que realimenta a los propios protagonistas. Esta es una simbiosis que no evita los recelos. Una parte de la prensa, que no se dedica al estudio y la crítica sino al exabrupto fácil y sin fundamento es culpable, en parte, de la visión prejuiciosa que muchos deportistas se han forjado del periodismo deportivo en general. También aquellos sospechosos de favoritismos. Subir o bajar el pulgar a un futbolista solo afecta al interesado y no hay, como en otras ramas del periodismo, una exigencia social de compromiso con la realidad. Al fin y al cabo solo se trata de fútbol.
Sin embargo, muchos buenos periodistas no solo sufren injustamente este prejuicio, sino que deben convivir con otros. No importa cuan respetuoso o justo sea un comentario, al igual que el árbitro, el periodista siempre puede ser acusado de no ser objetivo, de responder a intereses editoriales e incluso de ser hincha de un.
En un mundo donde las identidades se definen por el apego emocional a unos colores, la búsqueda de la objetividad no garantiza seguidores. Al contrario, a muchos aficionados y protagonistas les disgusta la realidad, prefieren mantener intacta su propia fantasía y consideran un conspirador a aquel que no diga lo que quieren escuchar. Escribir aquí, no con las habilidades de un periodista sino con las armas romas de un exfutbolista, me ha enseñado una lección importante: que diga lo que diga, uno queda totalmente expuesto, desnudo en su literalidad y que no solo las posibles carencias propias, a la hora de expresar una opinión, pueden generar confusiones. Es igual de importante saber leer. Aceptar y entender el tono, el enfoque, el criterio y ¿por qué no? los deseos de quien escribe. Leer lo que hay y no rellenar con prejuicios las páginas de otros.
Jugadores y periodistas deportivos, enemigos íntimos que, tal como los conocemos, no podrían existir los unos sin los otros.

Hay 46 Comentarios

Tan buen articulo, como centro al Enzo.

Muchas gracias por el blog :-) es muy interesante leerlo y saber tu punto de vista. Siempre un placer leerte. Suerte y saludos de Rusia ;-)

Gracias @skay. En eso estoy, no queres volver a cantar conmigo todas esas letras subversivas? Despues vamos a NYC de compras juntos con la plata de los giles que se las creen. Abrazo amigo del alma.

Indio, volvé a lo tuyo: dedicate a cantar

Che, marianito, prendete donde quieras, pero larga el diezmo. de mi no te escondes. Gilun.

excelente articulo, nada que objetar, sigue asi

yo me prendo... eso si, a mi me gusta pegar

Buen artículo, pero yo agregaría que el periodista ve con cierto recelo al ex futbolista, porque alguien sin estudios ocupa una plaza de trabajo que un profesionista anhela, pero al periodista le falta la experiencia, las vivencias, el conocer cómo es el futbol por dentro. Pero también pocos jugadores llegan a lo medios de comunicación y los demás, la gran mayoría, son unos millonarios ignorantes, que lo único que saben es patear un balón.

vengo anq io Silvio! ma voglio un paio de ragazze solo per me!!!! preferisco queli q non vogliono fare niente... jejeje

ma ragazzi! non si debono priocupare! questa cera faccio una festa a casa! venite tutti periodisti e calciatori!

Inteligente y muy bien escrito! Bravo, Solari!

Como gran aficionado al fútbol, pero que nunca he estado ligado a ningún club, siempre agradezco tener conocimiento de como se ve desde el punto de vista de los jugadores. Con los años, ya no fantaseo (solo) con ser invisible para ver a las chicas bellas desnudas en su soledad, sino (tambien) con meterme en los vestuarios de un equipo de futbol antes del partido o en el medio tiempo y saber qué es lo que se dice, cual es el discurso del entrenador (o es acaso el segundo que lo hace?) como responden los jugadores? quienes se miran con complicidad y quien se siente perdido. Todas esas cosas que le faltan al espectador habitual para poder hacer de un partido de futbol, una pelicula, una novela.
Creo que, cuando se conoce la personalidad de los juagores de un equipo (quien se echa el partido sobre sus hombros, quien se esconde, quien se victimiza, quien da la cara...) un partido de football puede ser La Ilíada en 90 minutos.
Soy culé... cuando niño me emocionaron la Holanda del 78 y el Brasil del 82. Lo unico que se parece desde hace años a uno de esos dos equipos, es el Barcelona. Eso no impide que un cuento que escribí hace años (y que se lo comió un disco duro más blando de lo que parecía) empezara contigo haciendo un gol para el Real Madrid (en el 2002, no recuerdo contra quien)

Saludos.

Hagan como yo muchachos, agarren la harley, tapense la zapan con la guitarra y hasta pueden llegar a vicepresidentes de una nacion bananera...

EDU, a comerla, si no te gusta ponete un blog... Poco concreta tenes la que te jedi, pichon de picuru. Besito.

Los diarios traen solo dos verdades: la fecha y el precio (Jacinto Varela).

POCAS PERSONAS PUEDEN EXPRESAR ESO DESDE LA EXPERIENCIA Y DESDE SUS PALABRAS, Y HACERLO DE ESTA MANERA ... MENOS AUN!! MUY BUEN ARTICULO SANTI

Espectacular artículo Santiago. Sólo los que habéis vivido los dos lados sabéis qué es cada uno de ellos. En Madrid, la prensa afín al madridismo que tú viviste sin tanto obcecamiento como ahora, se desprestigia cada vez que escribe.

Hace un mes tuve la ocasión de diferenciar estre la prensa buena y la mala en un artículo que se titula Prensa vs Panfletos que te dejo por si quieres echarle un vistazo. Un abrazo

http://yonoselachupoacr7.blogspot.com/2011/10/prensa-vs-panfletos.html

Estoy con Armando, mucha palabra bien escrita pero poco concreta

CLARO!!! pancontomate eres un genio, que desaparezcan los futbolistas, mas aun todos los deportistas que ganan millones, o mejor todas las personas que ganen mas que tu.

Una maravilla leer lo bien que te expresas y lo claras que dices las cosas. Es una forma de reconocer la línea editorial del periódico en el que escribes. Es obvio que hay un periodista, que haciendo el trabajo que le han encomendado, analiza hasta la más mínima gota de la lluvia del Madrid. Sin embargo, no se observa ese análisis detallado y milimétrico cuando se trata del Barsa. Al revés, los elogios más grandes por nimiedades y la inobservancia de las más groseras faltas o errores del Barsa. Será que soy subjetivo por ser vikingo. Será. No es tu caso. Un placer leerte

a mi si me tiran unos pesitos, me doy vuelta como la milanesa. barrilete cosmico

yo creo que los que deberian desaparecer son todos los futbolistas. que fomentan la ignorancia y lo unico que saben hacer es patear un balon. y les pagan millones.

yo creo que los que deberian desaparecer son todos los futbolistas. que fomentan la ignorancia y lo unico que saben hacer es patear un balon. y les pagan millones.

Ah! y Solari; que tál si das más caña y te dejas de ambigüedades...?
Que escribes muy bien pero quedas, a veces, algo ligth.
Mójate, hombre, mójate.

Ah! y Solari; que tál si das más caña y te dejas de ambigüedades...?
Que escribes muy bien pero quedas, a veces, algo ligth.
Mójate, hombre, mójate.

El periodismo deportivo español ni siquiera se puede denominar periodismo.
Esta lleno de ineptos fundamentalistas que les trae sin cuidado, no solo los futbolistas sino sus propios lectores a los que intenta manipular desde la mentira y el desprecio más absoluto creyéndose ellos mismos los dueños de la verdad totalitaria que expanden con la mayor impunidad.
Deseo su desaparición total y de toda su memoria por el daño contínuo que ejercen sobre el aficionado.
No se si me explico...

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Sobre el blog

El Charco. 1- Superficie de agua poco profunda que de no ser por los visitantes podría pasar totalmente desapercibido. 2- Coloq. Arg. Océano que separa el continente americano y el europeo.

Sobre el autor

Santiago Solari

Santiago Solari nació en Rosario, Argentina, en 1976. Jugó al fútbol en River Plate, Atlético de Madrid, Real Madrid, Inter de Milán, San Lorenzo de Almagro, Atlante y Peñarol.

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