La sencilla vida del futbolista

Por: | 04 de diciembre de 2011

La vida del futbolista profesional es bastante fácil. No me refiero a eso de correr hasta vaciar toda la energía de cada músculo del cuerpo dos o tres veces por semana en la competición. Tampoco a las largas pretemporadas, a las sesiones diarias de entrenamiento o a no disponer nunca de días libres, fiestas y puentes. Es fácil, a pesar de que los viernes por la tarde, cuando la mayoría está armando su plan para el fin de semana, él se encuentre preparando su bolsito para ir a la concentración igual que, cuando, años atrás los amigos de la adolescencia se preparaban para salir de fiesta, él se ponía el pijama y se acostaba temprano.

La vida del futbolista profesional es bastante fácil más allá de que nunca disponga de sus propios tiempos, de que estos varíen según cada situación y nunca esté seguro de a qué hora se entrenará mañana o pasado o el día siguiente y que cada día de cada semana de cada año deba estar pendiente del impredecible horario de los viajes, las concentraciones, los partidos, las charlas tácticas, las charlas psicológicas, las comidas, la hora en que debe dormirse y la hora a la que debe despertarse.

La vida del futbolista es fácil aunque siempre se pierda el cumpleaños de sus hijos o las obritas de graduación del preescolar y aunque nunca pueda planear un asado de domingo en familia. Es fácil, a pesar de no poder elegir cuándo comenzar o parar de correr y lo es también más allá de que, cuando se despierta por la mañana, los tobillos, las rodillas y la columna vertebral le hagan ruidos extraños y le lleve cinco minutos llegar desde la cama hasta el baño.

La vida del futbolista es fácil más allá del tamiz, casi impermeable, que debió superar para estar donde está y de la brutal competencia a la que se enfrenta cada día para mantener su puesto de trabajo. Lo es a pesar de la sensación de imprevisión que genera que su oficio dependa de la integridad física y de que su carrera pueda terminarse de un minuto a otro en cualquier partido o en cualquier entrenamiento.

El privilegio del futbolista profesional no radica solo en que pueda ganarse la vida con aquello que le gusta o que el fruto de su esfuerzo y su talento pueda levantar las más grandes pasiones. Es un privilegiado porque solo debe ocuparse de su propio rendimiento. Todo lo que está montado a su alrededor, desde las botas lustradas cuando llega hasta la toalla limpia cuando se va, depende de otros.

El lunes pasado comenzó, en el predio de la Real Federación Española de Fútbol, el cuarto curso de entrenador para exjugadores profesionales españoles que organiza la Escuela Nacional de Entrenadores. Como hijo y sobrino de entrenadores, conozco, por observación directa, algunas de las dificultades que acarrea el trabajo del entrenador, pero debo confesar que ignoraba otras muchas y que otras, ensimismado en mi rutina de futbolista, las había olvidado.

Apenas llevamos una semana de clases y los profesores nos han abierto otra dimensión en la que aquello que ocurre dentro del campo es solo una pequeña porción de las responsabilidades que acarrea el cargo. Nos hicieron asomar a un mundo de responsabilidades en el que, si queremos ser capaces de entrenar a un equipo, debemos abrir la mente y estar preparados para poder ver todo aquello que no veíamos y todo aquello que no queríamos mirar.

La vida del futbolista era muy fácil. Nada de Anatomía, Fisiología, Psicología, Sociología o Legislación. Nada de Teorías del Entrenamiento, Dirección de Equipos ni Metodología de la Enseñanza. Entrenadores, directores técnicos, preparadores físicos, médicos, psicólogos, fisioterapeutas, delegados… Ellos pensaban cada detalle de cada día del año para que a mí, futbolista, no me faltara nada y para que dedicara toda mi atención a cumplir con el objetivo final: que tirara bien los centros y, si podía, de vez en cuando, marcara algún gol.

Hay 42 Comentarios

Geryon
yo no he puesto el ánfasis en que ganaran más los Camareros, sino en que ganaban menos los trapitos dado que el articulo va de sacrificios.
Estaría bien ver a un camarero de trapito, comiendo una vez al dia, pasando horas parado bajo el sol, lluvia, frio, calor, sin nada para comer o tomar, y eso.....

Crack Santiago.

Los invito a pasar por un cuento, con algo de fútbol: http://cuentosdelizandro.blogspot.com/2011/12/el-idolo.html

Pues nada campeón: ya sabes; a hacerse futbolista.

Trapito,
yo no he puesto el ánfasis en que ganaran más los futbolistas, sino en que ganaban menos los camareros, dado que el articulo va de sacrificios.
Estaría bien ver a Messi de camarero, olvidando comandas, equivocandose en las vueltas y todo eso...
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Los Mejores Porteros de la
CHAMPIONS LEAGUE 2011-12 (Fase de grupos)
http://futbolisticametrica.blogspot.com/2011/12/los-mejores-porteros-en-champions.html

es tan facil la vida de futbolista, que no entiendo como todos los que se llenan la boca diciendolo, no van a probarse al madrid. Estan perdiendo dinero tios, apurais!!!!!!

Santiago hola ... escribo este comentario, aunque no estoy segura de que va a leer porque me siento impotente.
Me gusta mucho de su pasado ocho años desde los desde que tenía 12 años de edad, sueño con que me puedo comunicar con ustedes y conocerlos. He hecho todo lo posible para obtener su dirección de e-mail o por teléfono y su número, pero no pude, así que estoy muy frustrado.
Todavía tengo un montón de paciencia y determinación para continuar mi investigación acerca de ti, aunque estoy casi ciego, sí, estoy casi ciego, pero yo te adoro, Santi porque tú eres muy bueno como ser humano , como futbolista y como autor en el diario El País. ¿Ha cambiado mi vida ... voy a hacer imposible para poder cumplir, porque tú eres la luz que llena me mundo. tú eres el aire que respiro y vivo gracias a él. tú eres el mayor sueño el mejor sentido
Me he contactado con el periódico en varias ocasiones para obtener su correo electrónico o su número es, pero se negaron a Azodona lo que quiero para que usted pueda evitar que lo hagan como ellos dicen. Yo sé que tienes razón, pero se puede sentir la humanidad, esta vez porque yo estaba dispuesto a morir para vivir más. he conocido mucho sobre el estilo de tu vida por lo que escribes y también a través de mi búsqueda de los detalles de tu vida, estoy feliz porque tenemos casi las mismas ideas, los mismos gustos y el mismo estilo de vida yo y tu somos similares, aunque no estamos hablando el mismo idioma , no practican la misma religión y que no viven en el mismo lugar. te ruego que te comuniques conmigo cuando puedas porque voy a esperar tu carta o llamada telefónica.

me Número de teléfono es : +213 6 97 75 09 89
Espero que me misericordia .
Espero ganar al Real Madrid en el Clásico, y creo que usted también desea esto para usted amante del Real pesar de que dejó el club hace mucho tiempo.
Hala Madrid. Somos los mejores. Adelante. Santi maravilloso siempre se con nosotros ... Vamos ..

El fútbol y los futbolistas en clave psicológica una mirada más hacia los entresijos del fútbol para ver, mirar, analizar y entender el porqué de los fracasos y como no de las victorias. ¿Te apuntas?
http://elfutbolenclavepsicologica.blogspot.com/

Creo que en la nota el autor no intenta comparar las dificultades de las diferentes profesiones, solo enumerar algunos de los sacrificios, muchas veces ignorados por la mayoria de la gente, que realizan los futbolistas. Seguro muchas personas han sacrificado para ser destacados, sin embargo no llegan. No hace falta comparar con un cantinero o un trapito, solo basta mirar en la misma profesion de los futbolistas.
Exitos en esta nueva etapa!

Creo que en la nota el autor no intenta comparar las dificultades de las diferentes profesiones, solo enumerar algunos de los sacrificios, muchas veces ignorados por la mayoria de la gente, que realizan los futbolistas. Seguro muchas personas han sacrificado para ser destacados, sin embargo no llegan. No hace falta comparar con un cantinero o un trapito, solo basta mirar en la misma profesion de los futbolistas.
Exitos en esta nueva etapa!

Geryon, la vida de un trapito aca en argentina es igual de facil q la del cantinero, solo q gana 100 veces menos que el cantinero.
Cada uno gana en funcion a lo que genera, ten en cuenta q habra miles de personas q pueden hacer de cantinero y solo pocos pueden hacer de messi.
Felicitaciones al autor por darnos siempre una mirada diferente del futbol.

SANTIAGO, lo digo con sinceridad y el corazón abierto... me encantan tus columnas, la forma de pensar, cuasi filosófica que tienes de pensar... todavía me acuerdo cuando en una entrevita le dijiste a la hoy esposa de Iván Helguera cuando estaba en RMtv "tú no lees mucho, vdd?", jeje... y se nota que tú sí lo haces.
Eres uno de mis fijos en las lecturas semanales, y como familiar de Redondo al que admiro con pasión, y él lo sabe, siento que teneís mucho en común...
Pero... pero.. la columna de esta semana me hace estar en desacuerdo. Creo que te dejas llevar por tu momento vital, y realmente puede ser interpretada como una defensa velada del futbolista, y por ende, del entrenador... y la vedad, la vida de ambos es mucho ma´s sencilla que la del 99% de los nmortales que se matan trabajando para ganar la milésima parte de retribución económica y reconocimeinto popular. Creo que hay que pensar más en el pueblo y por el pueblo, sin el que por otro lado, el fútbol no sería fútbol.
Un abrazo Santiago
Lu

Lukcas tío, vaya necrológica que has soltado. Yo todo eso que cuentas de Sócrates lo vi , pero quiza al ser demasiado joven ( o demasiado gilipollas) no llegué a valorar adecuadamente. No obstante yo me quedo con el Socrates pensador, no con el griego, que también, sino con el futbolista brasileño. Se le hizo dificil Italia porque añoraba los bares de su ciudad. Ya retirado se marcó una frase que, más que socrática, es heraclitiana, por lo críptica: "el alcohol no perjudicó mi carrera porque nunca tuve físico para este deporte".

éxito en esta nueva empresa santiago!.... seguro tendrás un estilo propio que es lo que hace falta para ser de los grandes entrenadores.

La vida de un camarero a tiempo completo es igual de "fácil", aunque el premio sólo sea 1000 veces menor.
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Cinco datos que cuestionan la
DECADENCIA DEL FC BARCELONA
http://futbolisticametrica.blogspot.com/2011/12/cinco-datos-que-cuestionan-la.html

Excelente articulo santi, como siempre. Decir que ademas de que las comparaciones mencionadas anteriormente no vienen a cuento, muchos albaniles, electricistas, plomeros, etc... jugaron al futbol de pequeños y no llelgaron a ser profesionales porque no pudieron realizar el esfuerzo que significa llegar a ser futbolista, inlcuso probablemente muchos de ellos tendrian mas condiciones naturales que jugadores consagrados. Lo digo por experiencia propia, de haber jugado al futbol muchos años y de ver como increibles jugadores de futbol amateur no llegaron al profesionalismo por falta de sacrificio. Sacrificio que debe hacerse a una edad en la que no estamos mentalmente preparados para realizar. Saludos.

Cuanto analfabeto funcional, que saben leer una palabra detrás de otra pero a ellos nada de metáforas, ironías, sentidos figurados ni demás zarandajas retóricas. Lo de la vida de los albañiles me llega al corazón, excepto que podrían irse a comentar a la sección de albañilería, y la verdad es que criticar a los futbolistas porque ganan mucho... quizás preferirían que ganaran más los dueños de los equipos, porque el dinero que genera este circo no se va a ir directamente al presupuesto de educación, digo yo, cosa que sería de desear, viendo el nivel de algunos comentarios. Como siempre, estupendo artículo de Solari, que nos da una perspectiva personal y diferente de lo que ocurre tras bambalinas en el mundo del fútbol, del que los espectadores solo arañamos la mediática superficie.

Ya que a Solari no parece que le interese, hablemos nosotros un poco de fútbol.

EN RECUERDO DE SÓCRATES.
Sócrates era un espléndido jugador. Su mejor cualidad era conducir el balón pegado al pie, mirando siempre al frente, tanto a sus oponentes, como a sus compañeros, y dar pases medidos a 20 metros de distancia. Disponía de una fabulosa técnica acompañada de un movimiento corporal elegante y agilísimo adecuado para esa función, que nos causaba la impresión como si flotase, análoga a la impresión que causaba Zidane pero aún más elegante. Cuando llegó al Mundial de España, aquí no le conocíamos. De aquel equipo el primero del que sabíamos era el gran Zico “el Pelé blanco”, y subsidiariamente conocíamos a Dirçeu, que jugaba en el Atlético de Madrid, a Cerezo que había estado en el mundial anterior, y a Roberto Dinamita, que había pasado por el banquillo del Barcelona, pero el resto del equipo, incluido Sócrates, era prácticamente desconocido para el gran público. Desde el inicio nos cautivaron por aquel juego dominador a base de regates de seda y pases largos y milimétricos al pie, de juego relativamente lento, pero con ritmo constante. En los partidos de Brasil, el balón estaba corriendo dentro del campo al menos un 75%-80% del tiempo, y de ellos la mayor parte de la posesión era de Brasil. Yo recuerdo haber visto en directo el partido contra Escocia, que ganaron 4-1. Fue Escocia quien marcó primero, pero Brasil mantuvo su manera de jugar porque la confianza que tenían en sí mismos y en su juego era completa. En el partido de Italia sucedió lo mismo. Incluso durante los minutos basura del final, aquel Brasil siguió jugando como aquel Brasil.
Aquel equipo representaba una manera nueva de jugar, de algún modo inspirada en el mítico Brasil de 1970 al que también habíamos visto en su época por TV. Nadie ha jugado después como el Brasil de 1982, ni siquiera el del 86 que ganó a precisamente España. En el Brasil del 82 jugaban tres medias puntas, Sócrates (8), Falçao (15), y Zico (10), para mí los tres estarían entre los 20 mejores futbolistas de la historia. Ningún jugador de aquella época en esa posición en el campo, quizá con la excepción de Maradona (quizá) superaba a cualquiera de estos tres. No sólo actuaban como medias puntas, sino que a su vez, uno cualquiera de ellos era el que conducía el balón (más Sócrates que los otros dos). Por detrás de ellos, se colocaba Toninho Cerezo (5), un jugador del estilo de Xabi Alonso, pero quizá aún más contundente y hasta con más técnica. Por delante, en el centro Serginho (9), un negro enorme, probablemente el peor delantero centro de toda la historia de la sección brasileña. Un tipo grandullón, torpe, poco móvil, y de gran estorbo precedente de jugadores del antifútbol como Luca Toni o Peter Crouch. Si el gran Careca no hubiese estado lesionado, quizá Brasil hubiese sido campeón del mundo, porque era el velocísimo delantero centro ideal para equipos con gran capacidad de pase. En la punta izquierda jugaba Eder (11), otro gran jugador de tremenda técnica y mucho apoyo. Como defensas laterales jugaban otros dos grandes “delanteros” de muy buen nivel técnico, Leandro (2), a la derecha, y Junior (6), por la izquierda, aunque éste tendía a irse mucho más al centro, cerca de Cerezo y de Sócrates. Precisamente uno de los goles de Rossi en Sarriá se debió a un pase horizontal en el centro del campo de Cerezo a Junior, que al haber éste perdido la posición, llegó más tarde que Rossi, que rapidísimo se coló hasta la portería por sorpresa. Detrás, un central bueno, Oscar (3) y otro aceptable, Luizinho (4) y por último un portero normalito Valdir Peres (1). Aún con todo, este Brasil tenía mejor defensa que la de 1970 (en aquel entonces Félix y Brito eran malos jugadores, y Wilson Piazza regular). Sin embargo, cuando Tele Santana optó por la elección de Serginho como delantero centro para hacer bloqueos al estilo de los pivotes del balonmano dejando pasillos a los tres grandes, se equivocó, porque sobrestimó a un jugador que no estaba a la altura técnica del resto del equipo. Incluso, sin tener a Careca, hasta Roberto Dinamita hubiese seguramente dado mejor resultado.
Todos sabemos que Brasil no ganó el Mundial 82. Lo ganó Italia, que se mostró como un grandísimo equipo también, bastante más táctico que Brasil (la “táctica” de Brasil era simplemente tener el balón todo lo posible), aunque con un juego muchísimo menos técnico, y bastante menos bello. A pesar de ello, lo mejor es fue precisamente lo que dijo Sócrates al final del partido de Sarriá: “Nosotros no jugamos para ganar. Nosotros jugamos para que nos recuerden”.
Les recordaremos siempre.

Yo no dudo que la vida del deportista profesional tiene que ser supercompetitiva y , como tal, super exigente. El que no quiera ver eso es que no se ha jugado ni un partido de cartas... Pero, mas alla de eso, me parece un buenisimo articulo por el reconocimiento y la humildad de reconocer que la labor intelectual es incluso mas compleja que la fisica, que es la que realizo hasta ahora. Csaludos respetuosos

Para @ fumados, @ ramon estevez y @ blancanieves. Pero que carajo tiene que ver con el texto la vida del albañil o la del indignado desocupado????????????????????

Para eso no entra uno en la seccion deportes. Saludos

Yo lo que no entiendo es porque hay gente que le busca el sarcasmo al texto. Enumera dificultades pero las considera faciles en comparacion con otras. No entra a compararlas con el albañil, eso seria ridiculo. Concluye que todo lo que vivio era facil en comparacion con lo que le espera. Que,
Insisto, no es ser albañil. Por otro lado, creo que hay mucha gente que al sentir la palabra " futbolista". Se imagina un porsche y una ferrari. Es ridiculo, cuando hay miles y miles de jugadores que no solo cobran tres duros sino que no saben que haran cuando terminen sus carreras. Basta de prejuicios estupidos por favor...

Me parto con los que, demagogicamente, continuais con la comparacion con el albañil. Y un albañil es un privilegiado si lo comparas con un desempleado. Y un desempleado español es privilegiado si lo comparas con uno sudamericano. Y este es un privilegiado si lo comparas con un desnutrido de africa. Y este es privilegiado si lo comparas con un feto abprtado que no tuvo chances de nacer. Es ridiculo atacar al autor por contarnos la vida de futbolista, sus dificultades ( que ademas reconoce como " faciles " cuando las compara con otras, que requieren mayor atencion y nivel intelectual. Pero es muy bajo comparar a un futbolista con un albañil, como lei algun comentario. Tambien podemos decir que tu tienes tiempo para comentar en un foro de un blog mientras hay gente que muere de hambre... Cuidadito los moralistas.

Me parto con los que, demagogicamente, continuais con la comparacion con el albañil. Y un albañil es un privilegiado si lo comparas con un desempleado. Y un desempleado español es privilegiado si lo comparas con uno sudamericano. Y este es un privilegiado si lo comparas con un desnutrido de africa. Y este es privilegiado si lo comparas con un feto abprtado que no tuvo chances de nacer. Es ridiculo atacar al autor por contarnos la vida de futbolista, sus dificultades ( que ademas reconoce como " faciles " cuando las compara con otras, que requieren mayor atencion y nivel intelectual. Pero es muy bajo comparar a un futbolista con un albañil, como lei algun comentario. Tambien podemos decir que tu tienes tiempo para comentar en un foro de un blog mientras hay gente que muere de hambre... Cuidadito los moralistas.

Hola Rita. Tienes razón, hoy he tenido tiempo de desayunar, como casi todos los días, no he dicho que no lo haga. Y si, leo El País mientras desayuno. Soy afortunada porque tengo trabajo, y porque puedo desayunar.

De entrada, un reconocimiento a la voluntad del autor de especificar las servidumbres a que está expuesta la profesión de jugador, a contrapelo de los tópicos moralistas de tres al cuarto que aún se oyen por ahí a la hora de juzgar la desmesura de sus ingresos. No obstante, creo que el antagonismo fácil-díficil no refleja la esencia del problema. El futbolista profesional es lo más parecido al héroe clásico que podemos encontrar en esta época de simulacros, sin dioses ni ideologías. Lo más difícil para el héroe de hoy es solventar diariamente sus gigantomaquias y demás trabajos en medio de la más virulenta contaminación a que les somete la nada virtual y ante la cual ya ha sucumbido la inmensa mayoría del rebaño mortal. Messi, Cristiano y Xavi, por nombrar a los principales del panteón actual, no tienen existencia real como individuos, a menos que como tal se entienda el jugar a la Play, echarse gomina, mirar vídeos de futbol y los demás menesteres que Solari ha mencionado entre los sacrificios a que se ve obligado el jugador profesional. Los héroes no son indiviuos, son destinos: destinos que se manifiestan en el terreno de juego e independientemente de su conciencia individual . Allí, de cara a la portería o a la hora de decidir un cambio de orientación del juego o intentar ese esprint vertiginoso, es que cobra pleno sentido y se manifesta esa pulsión arcaica que Alain Badiou llamó "la pasión de lo real".

Mientras uno lee en efecto puede sentir cierta repulsión y entender que Santiago H. está usando el sarcasmo para definir una profesión que alguien que no conozca el mundillo catalogaría de burla, exageradamente bien remunerada y sencilla. No obstante, la mitad no ha entendido, como decía un compañero, ese reconocimiento al staff técnico que rodea al futbolista y que se encarga de dirigir a éste más allá del entrenamiento o del partido y que Santiago H. habrá descubierto hasta qué punto es vital la planificación de los de fuera del campo al empezar el curso en Las Rozas (o en la sede en la que le impartan docencia). No conozco al que firma al artículo, sólo le vi alguna vez de pasada por la antigua Ciudad Deportiva, pero quiero pensar realmente que el fin del texto es un aplauso a la labor de un colectivo profesional alejado de los focos, en ocasiones muy mal pagado y que al final, son los primeros en coger las maletas cuando las cosas fallan (y no me refiero a Mou ni a Pep, sino a los Brau, Seirul·lo, Faria y sus homólogos).
También estoy de acuerdo con el comentario sobre Liz María. Qué bonita es...
Y para Julia, si lo primero que haces en el trabajo es leer "elpaís.com", te dará tiempo a desayunar seguro...

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El Charco

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El Charco. 1- Superficie de agua poco profunda que de no ser por los visitantes podría pasar totalmente desapercibido. 2- Coloq. Arg. Océano que separa el continente americano y el europeo.

Sobre el autor

Santiago Solari

Santiago Solari nació en Rosario, Argentina, en 1976. Jugó al fútbol en River Plate, Atlético de Madrid, Real Madrid, Inter de Milán, San Lorenzo de Almagro, Atlante y Peñarol.

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