Comida viejuna: el cóctel de gambas

Por: | 14 de abril de 2011

En su particular 'Qué pasó con...' de la gastronomía, El Comidista continúa su serie de entrevistas a platos pasados de moda de los que nunca más se supo.

La foto

Si no has comido nunca cóctel de gambas es que eres muy joven o te fuiste a Marte en los ochenta. Se puede afirmar sin temor que éste es el plato más emblemático de aquella década en España, donde para variar hizo furor muchos años después que en el resto del mundo. Fuera de gambas o de langostinos, el cóctel era consumido religiosamente en fiestas, bodorrios y banquetes navideños, hasta que el tiempo y el hartazgo lo hicieron desaparecer. Hoy es considerado una horterada gastronómica... a pesar de que, bien hecho, tampoco estaba tan malo.

El Comidista encontró al cóctel de gambas en un aparthotel de dos estrellas de Torrevieja, y tuvo la ocasión de hacerle estas preguntas.

¿Cómo es que ha acabado aquí?

Pues ya ve. La vida de un plato pasado de moda no es fácil, te tienes que adaptar a lo que venga. Menos mal que en España quedan bastantes sitios como éste, ajenos a las modas que vienen y van, donde saben valorar lo que es bueno.

¿Lo siguen haciendo como siempre?

Sí, claro. Sigo llevando mis trocitos de aguacate, mi marisquito y mi buen chorrazo de salsa rosa. Y en la base, lechuga iceberg de la buena.

Dios mío, lechuga iceberg...

¿Tiene algo contra ella? Es la más crujiente y la que más aguanta la humedad de los demás ingredientes. Con ella me pueden tener preparado horas antes de servirme, o incluso días. Por cierto, aquí me ponen también maíz y piña en almíbar, que el amarillo da mucho glamour.

¿Y no le parece indigno seguir llevando salsa rosa?

Pero bueno, ¿qué le pasa a la salsa rosa? Fue una combinación superinnovadora de mayonesa, ketchup y tabasco. ¡Lo más de lo más! Algunos atrevidos incluso le ponían un poquito de brandy o de cognac, en plan sofis total. Además, la salsa no se llama rosa, sino 'Marie Rose'.

¿Ah sí?

Así es como la bautizaron sus inventores, esos grandes gourmets que son los británicos. Supongo que en España la dejaron en rosa porque lo de salsa Rosa Mari no quedaba muy fino. También he de decir que en los sitios finos, pero finos finos, me hacían con salsa golf, que es como más chic por el nombre y porque en vez de ketchup lleva tomate.

Superinteresante. En fin, volvamos a los inicios. ¿De dónde salió usted?

Bueeeno... en Estados Unidos hay indicios de mi existencia ya en el siglo XIX, pero donde di el golpe fue en Las Vegas a fines de los cincuenta. Dicen que me allí me popularizó el Hotel Nevada, que me servía por medio dólar, fíjese. En los sesenta me extendí por todo el país, y el pelotazo mundial lo di en los setenta, cuando no había recepción, soirée o cena elegante en la que yo no estuviera presente. Aquí llegué un poco tardío, yo diría que en la época de la movida y el lujo sociata, aunque supongo que los más enterados ya me tomarían antes.

¿A quién se le ocurrió lo de poner las gambas en el borde de la copa como si se estuvieran suicidando?

A ver, yo era un cóctel. Y en los cócteles se ponen cosas en el borde de la copa para adornar. Además así podías coger las gambas y mojarlas en la salsa rosa.

Qué elegante. ¿Y se puede saber por qué le ponían hielo debajo?

De verdad, es usted un ignorante. ¡Para que estuviera bien frío! Vamos a ver, ¿no se le pone hielo al caviar o a las ostras? Pues a mí igual, que yo también soy un plato de lujo.

Unas gambas congeladas con mayonesa de bote y ketchup no es lo que yo entiendo como un plato de lujo.

Disculpe, pero está usted hablando de las versiones chungas que hacían algunos desaprensivos, ésas con un mogollón de gambas escuchimizadas y mal descongeladas que casi parecían plancton. En mis mejores momentos siempre he estado hecho de marisco bien fresco y salsa casera.

Si usted lo dice... Para acabar, ¿cómo ve usted su futuro?

Estoy bastante animado. Los fans de lo retro suspiran por mí en Estados Unidos, y en el Reino Unido hay chefs que me están reivindicando, como Jamie Oliver o Gordon Ramsay. Mire, usted que es tan moderno y tan así se podía marcar un tanto diciendo que soy enrollado otra vez.

Pues no es mala idea. Cualquier día de estos le reinvento y publico su receta en el blog.

Le estaría muy agradecido. Si lo hace, mándeme el recorte por correo.

Hay 130 Comentarios

ESTAS NAVIDADES YO RECUPERE PARA EL MENU DE NOCHE BUENA , ESTE PLATO PARA ENTRANTE, EN CASA CUANDO LO DIJE PUSIERON MALA CARA, PERO DESPUES, EN LA MESA FUE UN TOTAL ACIERTO, DESGRACIADAMENTE LA RECETA BIEN HECHA ES EXQUISITA, PERO DE TANTO REPETIRLA TODOS Y REIMBENTARLA, LA FUERON ESTROPEANDO Y CANSANDO A LA GENTE, HOY EN DIA YO LA HE VISTO EN ALGUNOS BARES COMBERTIDA EN ENSALADA DE MARISCO, LO MISMO PERO CON OTRA PRESENTACION

Para cuando una entrevista exclusiva con El Pijama.

Genial! Sin más.

que simpatico el Sr. Coctel!!
Pues aunque ahora nos parezca una cochinada enorme, antes nos lo comiamos como si fuera un delicatessen!!
Nos pasara lo mismo en un futuro con el jamon de jabugo???
llegaremos todos a ser vegetarianos algun dia?

Sr. Cóctel:
No se desanime. Las nostálgicas gastronómico-festivas de los ochenta como yo creemos firmemente en sus posibilidades.

Hoy mismo me aprovisiono de gambas en mi pescadería de referencia y le hago un homenaje como Vd. se merece. En copa de cristal y con montones de salsa untuosa y rosácea.

No se deje intimidar. Dentro de unos años nadie hablará de las sferificaciones y volveremos a degustarlo a Vd. en bodorrios y banquetes de diverso pelaje.

Firmado:
Una admiradora.

Genial la entrevista, Mikel! Me encantó la contextualización, un 10 por la localización del reportaje :)
No recuerdo si en Argentina (de donde vengo) el cóctel de gambas era un plato muy usual, pero si que puedo dar fe que lo que se estilaba era "ensalada de palta con salsa golf" (aguacate con salsa rosa) y el maridaje era con el "melón con jamón". ¿No has pensado ampliar la sesión a platos viejunos internacionales :)?
http://losbonvivant.wordpress.com/

Solo falto la receta, genial entrevista!

Me parto. Lo de la lechuga iceberg, jejeje, qué buenas para darles un patadón tipo saque de portería o boleón.

Creo que yo estaba en los 80, jajaja, mi madre tiene incluso un juego especial para los cóctel de langostinos con vasos o copas para poner hielo picado, y otros que se encajan en ellos para colocar la lechuga, la salsa rosa, y las gambas ordenadas en la vuelta.

Por cierto, a la salsa rosa, y salsa golf, también se les llama en algunos sitios (y marcas de producto también) salsa cóctel, en honor al plato entrevistado.

Un abrazo.

Me encanta el Cóctel de Gambas, es mítico.

Y al del pastel de cabracho ni lo menciono. En tu triste vida habras visto un pescao fresco en tu vida, pero los que tenemos costa, y de la buena, con acantilados, no playas sin mareas pa poner las tetas al sol, con pescao fuerte y curtido de las rompientes, nos encanta el pastel de cabracho. ¡Y los oricios! A ver quien es el siguiente.
Espera, que igual estoy pasado de moda y lo que se lleva es comer la mierda de piel del gochu frita diciendo que son torreznos. Ahhh claro, eso si que es gourmet.

Los que comemos en sitios de menú del día a diario no hemos perdido de vista al cóctel de gambas, ni a la lechuga iceberg, ni a los entremeses variados con su torrecita de ensaladilla rusa... mmmm, me está entrando hambre. Creo que hoy tenemos filete empanado con ensalada campera...

¿Y el melón con jamón? En los 80 no faltaba en la carta de ningún restaurante...

Ya señalaba un comentarista de la reciente receta de arroz con gambas el impacto nefasto de la pesca de arrastre y del cultivo de gambas en los ecosistemas de América Latina. Pertinentísimo comentario que me ha hecho pensar: nos encanta comer, sin ninguna reflexión, aquellos productos que agotan los recursos y destruyen los ecosistemas de otras latitudes, pero, en contraste, que poco dispuestos están algunos a acoger a los inmigrantes. Pienso, por ejemplo, que lo mismo pasa con la carne que comemos. En vida, el animal ha sido alimentado con soja obtenida de cultivos extensivos en Brasil, Paraguay y Argentina. Estamos destruyendo sus selvas, pero no nos importa mientras no vengan a España a buscar trabajo. Mikel, de repente ha llegado la hora en este mundo globalizado y en crisis de pensar no solo en los sabores, sino también en el origen de los ingredientes y sus implicaciones sociales y ambientales.

No os riais pero en casa de mi tía se como religiosamente tooooodas las Navidades, las gambas van mezcladas y peladas sin interés por el suicidio. Eso sí la lechuga la trae mi tío de su huerto.

Para la chunga de abajo que se mete con las torrijas. Estaran pasadas en tu casa que a saber que comeras, pero en Asturias, las picatostas o torrijas, son un postre tipico de carnaval junto con los frixuelos. Y todo un arte el saber hacerlas bien, con pan de leña duro del dia anterior, almibar, ...
¿Pasadas de moda? Un respeto por tan noble postre.

Exigimos entrevista al pastel de cabracho!!

jajajajaj, gracias por hacerme reír por las mañanas XD

Muy interesante la entrevista. Espero con ansiedad otras a los míticos Entremeses Variados, al Sorbete de Limón al Cava, a la Contessa, a los Platos Combinados, al Filete Empanado, y a esos otros que hicieron furor en zonas turísticas y en bodas, bautizos y similares.

Y que buena pareja hace el cocktail de gambas con....Melón con jamón!!!
No lo he vuelto a ver desde hace 30 años

Entrevista cojonuda, me alegro por él, con la vuelta de lo retro vuelve a tener esperanza.

Por alusiones, chiste viejuno:

Le dice una gamba a otra:
"qué te pasa que traes esa cara?"
le contesta:
"estoy un poco preocupada. Mi madre fue ayer a un cóctel y todavía no ha vuelto".

Que grima da la cabeza de la gamba que sale de la "masa" esa... jajajaj

Qué rico por Dios!!!!!
ahora eso sí, yo tampoco soporto la lechuga iceberg ni esto otro:

http://www.ingenioconsaboralaca.com/2011/04/yo-soy-apolitico-pepe.html

Me parto... y lo confirmo! Tengo un libro del Oliver con una receta de cóctel de gambas. Pobre cóctel, con la de ellos que comí yo en tiempos, cuando empezaba a despertar a la gastronomía más allá de la que se hacía en mi casa... Total, yo no lo encuentro peor que las horribles ensaladas de pasta que te endosan ahora en algunos sitios, qué injusticia... XD

Muy bueno Mikel... muy bueno.

No conocía yo la salsa golf...

Un saludo.

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El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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