Más que 'light': nacen los refrescos antigrasa

Por: | 12 de noviembre de 2012

Pepsi special
La nueva Pepsi Special. / KOTAKU

 

¿Te imaginas un taco de tocino light, unas patatas fritas anticelulíticas o una tarta de queso reafirmante? Pues esa misma paradoja se da en los refrescos antigrasa, el último invento de los grandes fabricantes de bebidas carbonatadas de sabores.

Pepsi lanza mañana en Japón una variedad de su refresco de cola denominada Special, que supuestamente dificulta la absorción de grasa por parte de nuestro intestino. El milagro se debe a una forma no digerible de dextrina, utilizada en los suplementos de fibra dietética. La compañía, que ha desarrollado una fórmula capaz de eliminar el regustillo poco agradable de esta sustancia, venderá el producto por 150 yenes la botella (un euro y medio aproximadamente).

Con la Special, Pepsi sigue los pasos de Kirin Mets Cola, el primer refresco con dextrina que consiguió  autorización comercial por parte de las autoridades japonesas. Desde su lanzamiento en abril, la bebida fue un éxito arrollador: en sólo dos días se cumplieron las expectativas de ventas previstas para medio año. De forma un tanto extraña, tanto la Kirin Mets Cola como la Pepsi Special se venden como "comida para uso específico de salud".

No se sabe si las multinacionales de los refrescos planean lanzar al mercado productos similares en Europa y Estados Unidos, pero no me extrañaría nada que si las colas antigrasa triunfan en Asia acaben llegando aquí. Al fin y al cabo, los productores de refrescos se enfrentan al mismo problema en todo el mundo, y es la creciente mala reputación de estas bebidas. ¿Por qué? Pues porque la palabra "refresco" cada vez aparece más asociada a otras tan poco agradables como "sobrepeso" y "obesidad".

Una coca-cola o una pepsi fresquitas entran bien, y yo soy el primero en disfrutarlas. Pero debemos ser conscientes de que el refresco es el producto nutricionalmente absurdo por excelencia. No aporta ningún beneficio al cuerpo y sí calorías vacías y unos cuantos productos químicos que pueden no ser nocivos, pero sí innecesarios para el organismo. Ah, que dices que tú tomas light. Bien, entonces el azúcar estará sustituido por edulcorantes bajos en calorías que no sólo no te alejan del vacaburrismo, sino que pueden estimular la demanda de alimentos dulces -ergo engordantes- por parte de tu cerebro. Como casi siempre, no pasa nada por tomarse alguno de vez en cuando, pero lo más sano es refrescarse con agua del grifo o zumos de fruta naturales.

Según el Departamento de Salud del ayuntamiento de Nueva York, un refresco al día puede hacerte engordar cuatro kilos y medio en un año. La ciudad está en pie de guerra contra estas bebidas, y hace un par de meses tomó la muy polémica decisión de prohibir su venta en recipientes de más de medio litro. "Qué bobada, pues te compras dos y ya está", dijeron muchos. Pues sí, pero de esa forma eres consciente de que te estás tomando la cantidad correspondiente a dos personas, y no a una. Sin olvidar que el aumento de la obesidad cada vez se relaciona más con el tamaño de las raciones (y no hay más que pensar en el país donde las raciones son más monstruosas: Estados Unidos). O el ejemplo que puede suponer para los niños el hecho de que un bidón de refresco no sea algo normal.

 

Un refrescante vasito de grasa. / DRINKING FAT

 

Por otra parte, está por ver si el efecto de la dextrina de la Special Pepsi o las colas que vengan después es positivo a largo plazo. Una bebida que impide la absorción de grasa parece un sueño hecho realidad: ¡ya nos podemos forrar a hamburguesas con bacon sin sentirnos culpables! El pequeño problema es que parte de esa grasa resulta indispensable para el normal funcionamiento del cuerpo, y eliminarla puede que no sea tan buena idea. Además, no evitamos los verdaderos problemas de los refrescos: su notable contenido en azúcar o en edulcorantes y su enorme poder adictivo.

Más inquietantes aún parecen los planes de Coca-Cola en Francia, país en el que la multinacional se ha asociado a la farmacéutica Sanofi para inventar "bebidas de belleza". Éstas se venderán en las farmacias a partir de este otoño bajo el muy apetecible nombre de Beautific Oenobiol, y mezclarán agua, zumo de frutas y "aditivos nutricionales". Entre sus presuntos efectos mágicos se encuentra una mayor vitalidad, pérdida de peso, piel radiante y pelo y uñas fortalecidos. ¿No es este el concepto de los controvertidos alimentos funcionales aplicado a los refrescos? Suena a que sí.

Hay 61 Comentarios

Esto me hace acordar a los yogures con probióticos de Danone, que supuestamente fortificaban las defensas o ayudaban al tránsito intestinal. Se forraron de dinero durante años y después solo pidieron disculpas al reconocer la estafa munidial.

Lo que hacen por vender más..."refresco antigrasa" da miedo el nombre...!!!!

http://foodstorming.wordpress.com

Sinceramente, la mayor amenaa que tenemos ahora no son los refrescos, sino los productos importados de China. Para el que no lo sepa, es un pais asiático donde la dictadura pisotea los derechos civiles y los desapensivos hacen negocios (lo digo por todos esos papas empeñados en que sus hijos aprendan el idioma de un pais que pisotea los derechos humanos!!!!)

Con todas las reservas que un nuevo producto de consumo masivo debe provocar en los consumidores, la idea de un refresco que en lugar de añadir calorías, elimine la absorción de grasas tiene una pinta extraordinaria.

Una vez demostrado que dicho producto no tiene efectos secundarios para la salud, yo me haría cliente asiduo de dicho tipo de productos.

Madre! Qué miedo! Espero que eso no consiga llegar a Europa, aunque siendo supermegaempresas seguro que lo hacen. Yo tengo una opinión muy clara respecto a los refrescos azucarados o edulcorados, es un sinsentido más de esta vida nuestra. En la que gastamos dinero y es más, disfrutamos, con cosas que ni son para lo que deben (nutrir), ni aportan beneficios para la salud por otro lado.

Y que conste que soy de las que disfruta comiendo, y no me rindo en la tarea de comer sano y rico la mayor parte de los días. Pero con los refrescos hace años que no puedo, me parece el colmo del absurdo. Pero está asociado al ocio y es muy difícil desterrarlo.

En un bar, si quito lo que tenga alcohol, lo que tenga burbujas, lo que tenga edulcorantes o azúcar, colorantes.. etc. Os aseguro, en ocasiones solo hay agua.

En fin, batalla perdida aunque aún espero que como consumidores, retomemos algún día la coherencia y dejemos de dejarnos llevar con quienes solo buscan su beneficio económico.

Habría que partir de la base de que los refrescos de cola light son prácticamente acalóricos, así que este caso, dicha bebida debería de serlo; sino... mal vamos!

Más que tomarme el hecho de la polémica de que sea un refresco adelgazante, juzgaría más bien la veracidad del producto. Personalmente no considero alimento funcional todo alimentos que faciliten (que no promover) la pérdida de peso. A mí personalmente los alimentos light no me parecen una incoherencia incluso en alimentos de alto contenido calórico o en grasas (para muestra, los refrescos light), el problema es que quizá la función real es únicamente para personas que hacen dietas concretas por factores nutricionales o calóricas, y ese margen de mercado no es tan amplio, y en este caso lo mismo, no considero bajo ningún concepto que sea un producto efectivo para la gente de a pie ni aún siendo efectivo. Estos productos solo deben ser caprichos puntuales para quienes estén llevando una rutina nutricional concreta.

Con lo rica que está el agua fresquita

Con lo fácil que es no tomar refrescos. No entiendo a la gente que come con Coca-cola.

Por suerte no estoy enganchada a las colas ni a otras bebidas azucaradas. Desde pequeña solo me estaban permitidas en cumpleaños y en excursiones. Es algo que siempre agradeceré. Y cuando tomo salgo a tomar algo como tampoco bebo café ni alcohol pido un zumo de tomate aunque no siempre lo encuentro.

También habrá que ver los efectos a largo plazo que puedan tener para la salud. Me parece a mí que el tema de la alimentación saludable y los productos bajos en calorias (o estos que podríamos denominar 2.0) algún día nos va a estallar en la cara.
No obstante, enhorabuena por el artículo.
Mis recetas de cocina

jaja, a ver cuánto de verdad hay en estos productos...
almu
http://www.mavieenroseblog.com/

Vaya manía de buscarle 3 pies al gato por parte de las industrias de refrescos, simplemente, para hacer caja. La idea que no le gusta a estas multinacionales es la de "moderación" (que es el meollo de la cuestión), lo que ahora están diciendo (para recobrarse de la mala prensa), es "hala!, a ponerse "morao" que ya no engorda", y de paso me forro aun mas. Educación alimentaria es lo que falta!! ( que viejuna me estoy volviendo!, ya hablo como una talibana gastronómica).

Vi hace años un documental sobre las grasas y hablaban de que en los años setenta en los USA habían probado una grasa llamada "Olestra" que no era absorbida por el organismo y enseguida se lanzaron a hacer todo tipo de platos con ella, hasta que se dieron cuenta de que la gente se iba de bareta por las patas abajo.
Dejensé de tonterías y tomensé una cervecita o un vasito de vino y dos buenos vasos de agua fresca para comer y rianse de la Pesi.

Siempre he pensado que es mejor tomar los alimentos "insanos" con moderación y compensarlo con ejercidio...y no estos inventos de hoy en día!
http://juegodesabores.blogspot.com.es

Y por no hablar de que en USA el azúcar que llevan la mayoría de productos (incluidos la Coca Cola, Pepsi...) es High Fructose Corn Syrup. Un azúcar artificial extraído quimicamente del maíz que resulta ser más perjudicial para el organismo e incluso se está asociando al cáncer, aunque esto último no está demostrado y aunque se demuestre no se publicará.
¡Podías escribir un día sobre eso Mikel! :)

Oh... qué vídeo más asqueroso ese de la grasa. No sé si es concienciador porque estoy dispuesta a borrar tanta guarrería de mi memoria en cuanto envíe este comentario. Por lo demás, increíble el artículo.

Quien quiera reducir grasas que se replantee su dieta y haga ejercicio.
Algo que parece tan sencillo no lo debe ser tanto. Nivelazo cultural el que tenemos (como ejemplo la película Super Size Me, que hablaba de algo tan obvio que parece mentira que realmente fuera necesaria).
¿Meterme dextrina por la cara? No gracias.

creo que es mejor comer sin grasas y hacer mas ejercicio

La mejor dieta sana y equilibrada es prescindir de estos refrescos...yo creo que cada vez son más nocivos para el cuerpo..Comer y beber cosas naturales y cuánto menos elaborada sea mejor, y estas bebidas son totalmente artificiales...

Cualquiier invento que incite a comsumir productos innecearios es necesariamente perverso, me temo. Así que pasemos de colas y otras guarrerías y alegrémonos con una receta tan rica como esta calabaza rellena de setas y alcachofas:
http://gastrocinemia.blogspot.com.es/2012/11/calabaza-rellena-de-setas-y-alcachofas.html

Pues menuda guarrería, y además al no absorber el intestino las grasas, luego la gente tendrá gases, diarrea y a saber qué más... Lo mejor es comer grasas buenas y dejar que se asimilen en paz. Hombre ya!

el mejor 'antigrasa' es no tomar refrescos azucarados. Y tomarlos light es aún peor, es menos malo un poco de azúcar que un poco de aspartamo, que por si no lo sabéis, es puro veneno.

No compro refrescos salvo en verano, pero si estoy a dieta uno light es sustituto perfecto de los dulces, aunque por ejemplo la coca cola light me da muchísima sed.
Como todo, al final la gente dirá que se lo compra por el sabor como los actimeles, pero antes se apuntarán al carro del consumismo, no podemos estar out.

Que se haga negocio de estas bebidas es una clara muestra de que abunda el personal con una autoestima en niveles subterráneos. Con lo buena que está el agua, para que gastarse el dinero en intoxicarse con tanta mierda.

Para compensar, que saquen el cocido madrileño anti bebidas carbonatadas. Qué sanos vamos a estar todos.

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El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

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es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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