10 momentos cumbre de 'Masterchef'

Por: | 02 de julio de 2013

Masterchef
Eva, Fabián y Juan Manuel, haciendo el monguer antes de la final. / RTVE.ES

 

Es bueno reconocer tus propios fallos. Cuando empezó Masterchef, escribí una entrada bastante virulenta contra el programa, del que no me gustó casi nada: ni la rigidez de sus conductores, ni los retos impuestos a los contendientes, ni el confusísimo montaje ni su incapacidad para transmitir amor por la cocina o la buena comida. Pero mi error no fue publicar una crítica tan contundente -sigo pensando que aquel primer episodio fue un despropósito-, sino creer que el show no podía remontar.

Me equivocaba: como a tantos, Masterchef ha terminado enganchándome. Le he cogido cariño al jurado y a los concursantes, incluido el pérfido José David. Me he reído un montón con sus frases, sus aciertos y sus desastres. Y he empatizado con ellos viéndoles sufrir en las pruebas. A pesar de que algunos defectillos siguen ahí -esas horrendas declamaciones teatrales del guión a cargo de la presentadora y los chefs del tribunal-, creo que el programa ha mejorado semana a semana, y ha sabido corregir buena parte de sus fallos.

Jordi Cruz y Pepe Rodríguez ya no parecen sargentos chusqueros llevando un cuartel, sino que intercalan sus palos con las convenientes dosis de humor y simpatía. Algunos concursantes se han revelado como personajes con fuerte gancho televisivo, como Maribel. El proceso de cocinado de los platos se explica de forma más o menos comprensible, por lo que el programa lleva a cabo una mínima pero positiva labor divulgadora. Las tensiones entre los aspirantes se relatan con contención, sin caer en miserias de reality cutre. En general, todo fluye con más naturalidad y más gracia que en los comienzos, lo que se traduce en un mayor disfrute para el espectador.

La mala noticia es que Masterchef se acaba hoy. Esta noche sabremos quién se lleva el gato al agua, si Juan Manuel, Eva o Fabián. A mí me gustaría que fuera ella, pero creo que el vencedor será Juan Manuel, porque cae bien a todo el mundo y porque es el que mejor ha evolucionado técnicamente. El pobre Bizcochito, también conocido como El Niño Maleni, puede darse con un canto en el tupé por haber llegado a la final, algo que a su edad -18 años- supone todo un logro. Los responsables del programa han reservado para esta última entrega la aparición del cocinero más famoso de España, Ferran Adrià, quien entregará el trofeo al ganador.

Como aperitivo para esta cita inexcusable, aquí tenéis una recopilación de los que para mí han sido los 10 momentos más gloriosos de Masterchef, con sus correspondientes sugerencias culinarias por si os da por cocinar algo para esta noche.

 

10. Picando entre horas

Hay dos masterchefers que son mi debilidad: Efrén y Juanma. Me habría encantado que llegaran más lejos, pero por desgracia cayeron relativamente pronto. El primero me gusta porque parece una persona inteligente y porque escribe artículos furiosos contra la nata en los carbonara; el segundo, por su actitud distanciada y nada competitiva, propia de una persona que va al concurso a pasárselo bien más que a matarse por ganar. Es decir, por ser una especie de antiJoséDavid. De entre todas las intervenciones de ambos, la más cómica fue el picoteo de queso de Juanma (bueno, fue cómica para el espectador, pero a él le costó la expulsión): los jueces no vieron con buenos ojos que sufriera un ataque repentino de gusa y se fuera comiendo unos restos de manchego mientras hacía una receta.

Para acompañar: Una sopa de tomate con parmesano. Mejor prepararla con antelación: está más rica, y si te zampas el queso durante el cocinado tienes tiempo de bajar a por más.

 

 

9. El jamacuco del villano

Si algún concursante ha sido Satán en Masterchef, ése es José David. El valenciano lo ha dado todo para convertirse en el ser más odiado del programa, en un fantástico recital de ambición sin escrúpulos, ausencia total de compañerismo e irritantes aires de marisabidillo de la alta cocina. JD ha sido la encarnación del mal imprescindible en todo concurso o reality, y todos le deberíamos estar muy agradecidos por su generosidad a la hora de dejarse de falsedades y mostrarse como un auténtico villano. De entre todas las escenas memorables que protagonizó, me quedo con el día de las paellas, en el que no sólo cometió uno de los mayores crímenes culinarios posibles con este plato (remover el arroz) sino que se desmayó por el calor y tuvo que ser atendido por un equipo médico de urgencia. Por cierto, que el jamacuco de JD fue citado por Cerezo cuando le preguntaron por sus "mejores momentos" en Masterchef.

Para acompañar: Con este arroz meloso con costilla no te desmayas ni por lo que tarda en hacerse (es bastante sencillo, de parvulitos del arroz) ni por el precio (sale a un euro por ración).

 

 

8. Santiaga's Revenge

José David cargará para siempre con el sambenito de malvado, pero el premio al momento individual más abyecto de Masterchef se lo lleva Santiaga. La manchega, que fue expulsada y posteriormente rescatada, volvió al programa sedienta de venganza. Los jueces le dejaron elegir qué pescado cocinaría cada concursante en una prueba dedicada a esta materia prima, y cual ángel exterminador, Santiaga eligió cuidadosamente los que podían resultar más difíciles a sus contrincantes. Sus comentarios y sus risitas de persona psíquicamente inestable me hicieron pensar que al final del programa sacaría una pistola o un machete para causar una matanza, pero al final abandonó definitivamente Masterchef sin asesinar a nadie.

Para acompañar: Tiene que ser un cebiche, porque lleva pescado y porque ya sabéis que la venganza es un plato que se sirve frío. Éste de merluza, pepino y tomate es perfecto para esta temporada.

 

 

7. Mucho Pocho

Los cameos de personajes famosos como comensales han sido uno de los ganchos con los que Masterchef  ha querido atraer a un sector de público no demasiado interesado en la cocina. Algunos han brindado escenas notables: Colate limpiándole las gafas a Maribel, Almudena Cid flipándolo con unas peras al vino como si fueran cocina de vanguardia, o Lola Herrera y El Brujo siendo definidos por Fabián como "los David Guetta de su generación". La intervención más descerebrada fue, ¡sorpresa!, la de Pocholo Martínez-Bordiú. Tras intentar que los concursantes entonaran un incomprensible grito de guerra ("¡urt, urt, urt!"), agradeció su presencia en el programa con una de esas frases que son oro: "Enhorabuena por invitarme".

Para acompañar: Pocholo habría dado buena cuenta de estos tres cócteles en una sola comida: marianito como aperitivo, pisco sour con el primer plato y el ginger punch como postre. O los tres de aperitivo...

 

6. Pollo en la UVI

Samantha Vallejo-Nágera ha permanecido tan estirada como su moño. Jordi Cruz empezó cayendo fatal, pero ha evolucionado hasta mostrarse como el tipo entrañable que seguramente es. Ahora bien, la revelación en el jurado ha sido Pepe Rodríguez, un chef que bajo su caratabla esconde una vis comica capaz de levantar el minuto de programa más aburrido. De entre todas sus cáusticas críticas a los platos que presentaban los concursantes, mi preferida es la que dedicó al pollo relleno de Noe, más parecido a un Frankenweenie atropellado y mal cosido después que a algo que te puedan servir en un restaurante. El intento de reanimación del animal fue sencillamente glorioso.

Para acompañar: Si, como Noe, tienes problemas para pillarle el punto de cocción a las piezas grandes, mejor prepara el pollo en trozos pequeños, como estos fingers especiados con crema de garbanzos.

 

 

5. Pepe el devorador

Pepe Rodríguez también se ha distinguido del resto de sus compañeros en el jurado por su peculiar manera de probar los platos. Mientras Jordi y Samantha se meten discretos y educados trocitos de comida en la boca, él arrambla montañas de alimento con la cuchara y se las mete hasta el fondo del gaznate con la elegancia de quien descarga escombros en un contenedor. Su víctima más célebre es el pastel de chocolate con crema inglesa de Clara, con el que sólo le faltó sacar una hogaza de pan para rebañarlo.

Para acompañar: Si tienes tendencia a comer como una piraña después de correr un maratón, lo mejor es optar por la comida ‘de bocado’, como estas rocas con chocolate, maíz y PetaZetas. No te harán ser menos gula, pero no se te notará tanto.

 

 

4. 'Croquembouches' después de la batalla

Los cataclismos reposteros han sido una constante en Masterchef, pero sólo una prueba logró lo que parecía imposible: que fracasaran estrepitosamente todos y cada uno de los participantes. El pastelero Paco Torreblanca, que ejerció de patrono en el desafío, se debió de ir directo al psiquiatra para que le recetara antidepresivos tras comprobar que nadie era capaz de replicar su croquembouche, una pirámide de profiteroles o petit-choux bañados en caramelo. Los más avezados lograron crear una especie de torreones arrasados tras alguna batalla con los orcos; los más torpes, plastones de masa pétrea que en vez de donarse a Cáritas se debieron de enviar a Aldeas Infantiles por si los querían usar como cimientos de un albergue. Lo mejor: el descojone que les entra a todos viendo los truños que les han salido.

Para acompañar: Estas ciruelas al vino con mascarpone son todo lo contrario a esa torre imposible de profiteroles: fáciles de hacer, espachurrados y (especialmente si cambiamos el mascarpone por yogur griego) sanas y ligeras. Y están en plena temporada.

 

 

3. La tarta tróspida

Por suerte, en Masterchef no han faltado los platos mal ejecutados y peor presentados: no se me ocurre nada más aburrido que un concurso de cocina sin ellos. Pero de entre todas las agresiones a la sabiduría culinaria, al buen gusto y a la vista en general destaca la tarta de Cerezo. Genial recreación tróspida de un pastel de fresas, este engendro podría aparecer perfectamente en webs de desastres reposteros como Pinstruosity. “Tu tarta es fea”, le dijo Jordi Cruz cuando se la presentó. “Es fea de cojones”, respondió Cerezo en una de sus muchas frases memorables a lo largo del programa. Otras que también me han hecho vibrar han sido “esto es un Alonso-Hamilton” y “como decían OBK, ¿de qué me sirve llorar?”.

Para acompañar: Para ahorrarse desastres como frutas aguachirladas y demás, lo suyo es una tarta de queso sin horno

. Ahora que la temporada de fresas ya está de bajona, mejor acompañarla con cerezas.

 

 

 

2. Primavera en Japón

Uno de los últimos programas reunió a un montón de chefs con estrella Michelin para que hicieran de jurado en una de las pruebas. El mal rollito que se pareció intuirse entre Sergi Arola y otros cocineros quedó completamente eclipsado por los nombres que José David y Fabián eligieron para sus creaciones. El primero se descolgó con un melifluo “recuerdo de gazpacho”, que no aludía a lo que repite esta sopa si lleva mucho ajo sino a la presencia de la misma en su memoria. No sé quedó atrás la “primavera en Japón” de Bizcochito -un postre con bizcocho de té matcha-, que tras ser acogida con carcajadas por parte de los chefs se ha convertido en todo un emblema de la cursilería aplicada a la denominación de platos.

Para acompañar: Un gazpacho que me trae bastantes recuerdos –por la polémica que suscitó en su momento, más que nada– es el de albahaca y hierbabuena. Además no hay por qué dejarle el ajo, lo que elimina los otros “recuerdos” que suele llevar consigo el gazpacho. Y para el sector más Primavera en Japón, unos dorayaki de té verde y chocolate blanco.

 

 

 

1. Maribel esferificada

Maribel es el gran descubrimiento de Masterchef. Ningún concursante ha protagonizado tantos momentazos como Lady Alcachofa, que ha brillado por su desparpajo, sus maravillosas apostillas por lo bajinis y, en el fondo, por su sentido común. Resulta difícil elegir un hit maribelesco. Yo tengo especial cariño a sus ataques a José David cuando se ponía barroco (“¿Pétalos de tomate? ¿Pero por qué no lo llama tomate? TOMATE, TOMATE, TOMATE”) y a sus búsquedas de comida en la basura, pero por su carga emotiva me veo obligado a destacar el encontronazo con la cocina tecnoemocional el día de su expulsión.

Maribel se derrumbó al saber que tenía que hacer unas esferificaciones, en una brutal escena que simbolizó la colisión de dos universos, el de la cocina tradicional y el de la tecnoemocional. Después, al ver que no le salían, hizo lo que cualquiera de nosotros habría hecho: tratar de envenenar al jurado utilizando a cascoporro los productos químicos propios de esta técnica.

Para acompañar: Un bacalao con alcachofas y patata nueva. Un plato a medio camino entre la cocina tradicional que traía esta santa mujer de su casa y la moderna que –medio a la fuerza– ha aprendido en el programa. Lleva su ingrediente estrella, la alcachofa, y el que nunca cocinaba porque a su marido no le gusta, el bacalao.

Vídeo: minuto 01:06:40.

Hay 106 Comentarios

Me he reído mucho, Mikel. Gran entrada.Yo me he enganchado a MC y hasta hubo momentos que me perdían los nervios. Como ya se ha ido el malvado oficial (con permiso de Cerezo), ahora mismo me da igual quien gane porque, aunque tengo mis preferencias, todos me caen bastante bien. Y esta noche a disfrutarlo. Un saludo, crack!

Secundo la idea de Sor Juana para que Mikel sea jurado de la próxima temporada, camuflado a lo Mrs. Doubtfire.

Sus, mentira parece que hables de la versión inglesa cuando todo el mundo que entiende algo de televisión y es mínimamente cosmopolita sabe que la versión canónica es la segunda emitida en la Tierra de Francisco José o, si no eres amante del kupfschluck con orejones, la primera de Vanuatu. Tampoco vendría mal que, desde tu británica atalaya, nos dieras un ejemplo de cómo puntúa y pone los acentos un auténtico hombre de nuestro tiempo, ciudadano del mundo y tal y tal. Saludos desde Pénjamo.

Al que yo me hubiera comido es a Efrén. Qué repolvazo tiene.

José David no demostró ser buen cocinero y por eso no está en la final. Pudo pasar en la prueba del Real, pero el David Guetta de la futura generación de chefs les birló el pase cocinando muy bien. Así que no sé a qué vienen esos cuentos de "merecía estar en la final". Esto no es GH, que pasa quien le sale del bolo a la Milà, aquí han eliminado a los peores y una virtud del programa es que precisamente ninguna semana han habido injusticias.

Cuánto se aprende de la humanidad (española) leyendo estos comentarios. Es asombroso cómo un texto simpático, que además empieza con propósito de enmienda y que ofrece gratis un análisis lúcido y bastante atinado de un asunto que despierta interés, puede dar lugar a algunas reacciones tan estrambóticas, contubérnicas, rencorosas y autocomplacientes. Se aprende de todos menos de ti, Ali, que no cometes más faltas de ortografía porque casi no se puede. Los minutos de Andy Warhol, son 15, te han faltado 5.

El programa es lamentable, desde el min 1 hasta el final. Super dramatico y lo comparo con un reality show , solo les falta vivir juntos en la misma casa, penoso nada tiene que ver con el programa original inglés. Es un programa de gastronomia no de drama cutrelux.

José David es el mejor cocinero de los concursantes y merecía estar en la final. Al menos no sirve comida sacada de la basura ni le pone sal en lugar de azúcar a un postre. Han primado las envidias del jurado a quien podía haberles hecho sombra. El encumbrar a Maribel, con sus nervios, sus errores y sus limitaciones, supongo que es para ganar cierto público. Coincido en que el programa ganó con respecto al principio. Lo siento por esos hoteles que han prometido contratos de "chef" y se van a llevar a una aprendiza con mala leche.

A mí me enganchó; aunque sólo vi desde el quinto programa.
Alguna receta la he intentado y he sacado resultados aceptables (estoy haciendo una versión de una de las modas de los últimos programas, la salsa de cereza para acompañar carnes)
Y me ha quedado pena de no encontrar la receta que hizo Eva el día de los huevos: un envoltorio de láminas de calabacín a la plancha y el huevo dentro... ¿alguien se anima a intentar replicarla y luego nos lo cuenta?

Gran artículo. Un detalle que me llamó mucho la atención en Masterchef ocurrió el día que realizaron un plato con vieira. Comentaron que eran un producto gallego fabuloso, pero curiosamente las vieiras utilizadas no eran de Galicia, o no deberían, pues desde hace unos años está prohibido comercializarlas sin eviscerar (o eso tengo entendido). Por lo tanto o era de fuera de Galicia o era ilegal.

Pues es que yo veo poco la tele. Saludos

Yo no creo que Jose David sea mala persona. Simplemente llegó mas instruido que el resto y eso le hizo pensar que tenía opciones de ganar y empezó a ser competitivo. Pero con el tiempo el resto han aprendido y la cosa se ha igualado y él ha cometido algunas pífias importantes.
Y lo que comentó que los pescadores esos no entendían su plato, pues es una verdad como un templo. Fue fallo suyo no adaptarse al público al que se dirijia. Yo no entiendo de cocina ni de pintura, y es por eso que seguramente hubiese preferido el plato más típico. Pero en el programa se ve que hay platos que tienen mucho trabajo detrás, que si no entiendes no los valoras. Como todas las cosas.


Hola Mikel. También a mí, con el tiempo, me ha enganchado MC. Y a mi chico, férreo detractor de la TV en general y de los shows como este en particular...
A lo que iba: me permito agregar a tu lista, otros cuatro momentazos (no tienen por qué ser solo 10 ¿no?)
El primero: la coincidencia en dos recetas, una de bizcochito y otra del malvado JD (sin duda alguna, nuestro JR local!). Pero vamos a ver: ¿quién no ha copiado a un compañero de trabajo o de estudios alguna vez? en arquitectura eso viene con nuestro adn...algunos lo llaman 'inspiración'...Lo importante: qué plato era el mejor. El resto, bobadas.
Segundo: El malvado JR quiere impresionar al gran Berasategui con una receta de huevo que le deje pintado. bien que lo logró ahumando patatas...¿pero este chico se come lo que engendra??? Madre mía qué ocurrencia.
Tercero: la gran Samantha, vestida de diseñador español, con tacones y peinada a lo Stark Treck, metida a 'coordinar' un equipo en el restaurante del Ritz, dice a un concursante en plena faena y con la tensión de tener que sacar ya un plato, que tenga mucho cuidado y no ¡le ensucie el vestido!!!!! ;adre mía, como quedamos siempre las mujeres de bien paradas con nuestras 'con génere/o/a'.
Cuarto: Eva y su picantón con cerezas y lentejas....¿comerías un plato con esos ingredientes? ¿te animas a colgar en tu blog una receta y asegurarnos un resultado, digamos, decente???
Para finalizar, un deseo: viendo que Samantha no da la talla como jurado -0 evolución, ñoña como sus flores y mesas, y de dicción imposible- te propongo a ti para la próxima edición. Eso sí, deberás superar el gran escollo de la 'cuota' femenina. No te desanimes. Tu barba no es un problema. No todas las damas tiene el cutis terso y depilado. además hay maquillaje muy bueno, y si no, el recurrido photoshop. Tienes un tipo estupendo y te sentarán fenomenal los modelos de los diseñadores guay locales. Además contarías con el apoyo incondicional de tus fans, que como yo, se enteran de que día es viernes porque cuelgas otra entrada de Aló comidista!!!
Un cariñoso saludo, y muchas gracias por las risas que suelto con tus post.


Es patético que un programa de cocina sea primer página en un periódico. Y por tanto vosotros sois patéticos.

Que en pleno 2013 no pueda ver los videos de este post desde un iPad... manda bemoles.

Gracias por las carcajadas en el día de mi cumpleaños! Un saludo! :)

Imperdonable el momento en el que, José David, dando muestras de un mal perder pasmoso y, en definitiva, de mala persona, achaca la decisión del jurado compuesto por pescadores y redeiras a la rudeza de los mismos, y a no haber entendido un plato tan "fino".

Pues yo si que creo que Jose David es eso y mucho más de lo que dices en el artículo. Ojo y posiblemente es un buen cocinero, mejor que bizcochito..., tampoco entiendo que nunca reconozca que se inspira en platos de chefs... cuando los chefs se lo han visto a legua de distancia

Gran artículo!! me he reído mucho leyéndolo y me ha parecido muy bien la rectificación respecto al primer programa. Coincido en que esa primera entrega fue muy floja y que el show ha mejorado con el tiempo. Pero me gustaría romper una lanza por el "pérfido" José David. El montaje realizado a posteriori de las imágenes se ha utilizado claramente en su contra, él mismo lo ha denunciado ya en alguna entrevista: de una forma bastante burda, la dirección del programa usó sus recursos técnicos para intentar "engañar" a la audiencia, creando el personaje malvado que toda buena historia necesita. Sin conocerle, creo que JD fue un concursante que no se casó con nadie, empatizó poco con algunos de sus compañeros y no lo ocultó... algo que le honra. Fue competitivo al máximo, quizás en exceso, pero ya se encargó la dirección de Masterchef de hacer que toda la audiencia pudiera ver cosas que realmente no han ocurrido. Como profesional de la imagen y del montaje que soy, me parece muy mala práctica el haber intentado crear una historia artificial (por ejemplo, no se reía cuando eliminaban a sus compañeros) y fastidiarle la existencia a una persona que ha destacado por su calidad técnica y sinceridad.
Por lo demás, el análisis de "El comidista" me parece fantástico. Como ya ha dicho alguien por ahí, si fueras tú miembro del jurado en la próxima edición el programa ganaría muchísimo...
Saludos!

No entiendo vuestras criticas hacia Jose David, aparte de ser uno de los mejores cocineros (kilómetros por encima de Fabian), nunca ha mostrado esa falta de compañerismo de la que se le acusa, lo que pasa es que había que buscar un malo por lo visto. Jose manuel es un FALSO, poniéndole a parir a sus espaldas y luego dándole abrazos, lo que pasa es que claro como el contó una historia conmovedora pues venga... todos a apoyarle. Por cierto si no recuerdo mal Jose David tiene un historia como Jose Manuel, la diferencia entre los dos es que uno ha decidido venderla y el otro no.
Y en cuanto a la señora Alcachofa, ¡¿cómo se puede tener tanta cara?! Pone a parir a Jose David por haberla elegido la ultima en una prueba?? y la gente no le critica a ella?? En fin, que veo que esto al final es puro marketing y punto

Mikel,

100% de acuerdo contigo, tanto en tu primer artículo como en este. Incluso dejé de ver algún programa intermedio y ahora me he vuelto a enganchar. Al final me he hecho superfans de MC y, por supuesto, tuyo (aunque ya lo era, pero con estos dos artículos te has ganado mi corasón, con s porque soy canario).

MC es el "Un, dos, tres" de esta época: concurso familiar, con algo de cultura, interesante... Quizás un poco tarde para verlo con los niños, pero hoy en día hay grabadores que permiten verlo en horario más apto para niños.

Ojalá que en MC II no se incrementen las guerras, las palabrotas, los insultos, y, en general, el reality que parece imprescindible para que algo funcione actualmente. Confiamos en TVE.

creo que utilizar la palabra moguer en relación a mongólico bajo la foto es desafortunado. Mal castellano y peor gusto

A mi me pasó exactamente igual, no me gustaba el programa al principio, pero al final me enganché. Los humanos somos como los borreguitos y si ha funcionado en el extranjero pues en España todavía más. De todas formas he de confesaros que yo prefiero los concursos con más destape. Miren a la concursante de Masterchef en Suecia: http://xurl.es/1kf3v

Hola Mikel:
me pasó lo mismo que a ti al principio, y de a poco el programa me conquistó. Para mí el personaje de personajes, ha sido Cerezo, impagable, sin él no hubiese sido lo mismo!

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El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

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Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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