La absurda idea de los restaurantes temáticos

Por: | 23 de julio de 2013

Soldatenkaffe
Para deportarlos a Israel. / SOLDATENKAFFE

 

Personas con ideas de bombero hay miles, pero algunas, como Henry Mulyan, merecen un lugar especial en el altar de la estulticia humana. Por motivos que escapan a la razón -o, bueno, simplemente por dinero- este señor pensó en 2011 que abrir un restaurante de temática nazi en Bandung (Indonesia) era una idea guay. Y allí que se lanzó: encontró un local, lo puso bien chulo decorándolo con esvásticas, carteles nazis, retratos gigantes de Hitler, recuerdos de la guerra y otras mierdas muestras de memorabilia fascista, y lo llamó SoldatenKaffe, en un precioso homenaje a las cantinas de los militronchos alemanes. Después disfrazó a los camareros de soldados y se puso a servir maravillas como "nachos alemanes", "curry wurst", "espaguetis marinara" y "nidos de pájaro".

Aparte del hecho de que haya sobrevivido dos años -ergo ha habido gente que ha comido allí y le ha parecido lo más normal del mundo-, lo más alucinante del caso es que no ha sido noticia hasta la semana pasada, después de que un periódico local en inglés hablara de su existencia y la indignación se extendiera en las redes sociales. Las autoridades se vieron obligadas a reaccionar y pedir explicaciones a Mulyan sobre "los motivos que le llevaron a abrir el restaurante", además de recordar la obviedad de que los emblemas nazis del local "son reconocidos internacionalmente como símbolos del racismo y la violencia".

Como si fuera un político español, el dueño del SoldatenKaffe ha culpado a los medios de manipulación en vez de asumir su responsabilidad. Mantiene que su restaurante no defiende ninguna idea política, que él no es pro nazi ni racista, y que simplemente quería atraer clientes nativos y turistas con los recuerditos hitlerianos. Por lo visto, lo de asumir que su local celebra el recuerdo de un régimen infame que exterminó a millones de personas no entra por ahora en sus prioridades. Yo le recomendaría expandir su negocio abriendo el Killing Fields Café, decorado con calaveras del genocidio de los jemeres rojos en Camboya, o el Idi Amin Tapas Bar, donde podría servir pinchitos de carne humana traída de Uganda.

CAMISETA NAZI
La típica camiseta que vendes aunque no seas nazi. / SOLDATENKAFFE

Por razones de cercanía con la tragedia del Tercer Reich , es difícil imaginar la existencia de un lugar como el SoldatenKaffe en Europa. Es como si en España tuviéramos un restaurante temático del franquismo. Ah, perdón, que sí lo tenemos: está en Despeñaperros y se llama Casa Pepe. Bueno, pues como si existieran bares que rindieran homenaje a ETA. ¿Aunque no eran eso las herriko tabernak? En fin, mejor no establecer comparaciones tan cercanas, que de sensibilidad hacia las víctimas de barbaridades parece que por aquí no andamos muy sobrados.

Quizá el engendro de Bandung sea la manifestación más aberrante de un concepto ya de por sí bastante satánico: el de los restaurantes temáticos. Los ejemplos macabros no faltan por todo el mundo, desde el fallido Buns & Guns de Beirut, donde se servían sandwiches M16, hamburguesas-mortero y un "menú del terrorista" (vegetariano), hasta el Eternity de Truskavets (Ucrania), con forma de ataúd gigante y dedicado a la muerte, pasando por los más claros antecedentes del SoldatenKaffe, el Hitler's Cross de Bombay y el Adolf Hitler Techno Bar & Cocktail Show en Busan (Corea del Sur). Otros no menos imposibles se tiran a lo escatológico o a lo sexual, como los restaurantes-retrete Modern Toilet de Taiwán, o el Cabbage & Condoms de Pattaya (Tailandia), único establecimiento gastronómico del mundo centrado en la anticoncepción.

Restaurante cabbage and condoms
Ya sé lo que quiero para Navidad. / CABBAGES & CONDOMS

 

Por extremos y definitivamente casposos, algunos de ellos pueden tener su gracia: no me atrevería a jurar que si paso por Fargo, Dakota del Norte, no iría a visitar el Space Aliens Grill Bar. Sin embargo, la inmensa mayoría de los restaurantes temáticos son lugares tristes, de perdedores, en los que sabes que vas a hacer el primo comiendo mal y pagando una pasta por ver cuatro monigotes colgados de las paredes. Por causas que se me escapan, en España molan los eróticos, los medievales y los de terror: cada veo anunciados sitios del estilo El Castillo de las Tinieblas o El Templo del Placer, me pregunto de dónde surge esa necesidad de cenar en una cutrez de cartón piedra en vez de hacerlo en un restaurante normal y después irte a ver una peli de miedo o una porno.

Supongo que podemos culpar de la existencia de los theme restaurants a los estadounidenses, inventores del concepto con los tiki bars en los años treinta y máximos exportadores desde los setenta a los noventa a través de cadenas como Planet Hollywood o Hard Rock Cafe. Para mí esta última resume a la perfección la maldad intrínseca de todo restaurante temático: su capacidad para juntar dos cosas potencialmente placenteras -en este caso, la comida y el rock- para producir con ellas una experiencia infernal. He estado un par de veces en las sucursales de Madrid y Barcelona, y ahora mismo no se me ocurre peor suplicio que comer una hamburguesa con los grandes éxitos de Aerosmith, Extreme y Santana sonando a todo volumen. Bueno, sí, comerla con los grandes éxitos de Phil Collins.

Fashion cafe
Nuestra especialidad era el agua mineral. / MODELINIA

 

La buena noticia es que los grandes restaurantes temáticos entraron en declive con el cambio de siglo. Al menos en Occidente, porque en Asia su friquismo sigue gustando mucho. La tendencia a la baja pudo tener como precursor al Fashion Cafe, aquel despropósito de restaurante sobre la moda -como si la gente de la moda comiera- impulsado por Naomi Campbell, Claudia Schiffer y Elle McPherson que acabó como el rosario de la aurora. Dive!, el comedor-submarino de Steven Spielberg, no corrió mejor suerte, y Planet Hollywood ha quedado reducido a seis restaurantes en EEUU, uno en Londres y otro en Disneyland Paris.

Y es que superada la novedad, ningún ciudadano local en su sano juicio parece dispuesto a malgastar dinero en establecimientos en los que la comida es vulgar y el servicio arrabalero, por lo que sólo funcionan en lugares con gran afluencia de purria turística. Yo, desde luego, no los piso ni en el mayor de mis colocones, y a no ser que me abran una réplica exacta de la cantina de Mos Eisley debajo de casa, continuaré así hasta el final de mis días.

Hay 56 Comentarios

Fantastico post, si el dueño del blog nos lo permite nos gustaría presentarnos:
Somos la Arroceria Duna y estamos en la playa de Valencia. Realizamos bodas civiles y todo tipo de eventos a pie de mar. Tambien somos restaurante con un menú de arroces como ninguno. Aquí nos podéis encontrar:
http://www.bodasyeventosplayavalencia.com/
http://www.arroceriaduna.es/es/
Saludos!!!

Qué sería de Tarantino sin los restaurantes temáticos?

Madrid también coqueteó con la cocina Alien durante una temporada, en la Calle Marqués de Cubas. En este restaurante temático comías entre aliens encarcelados detrás de gruesas rejas, en un ambiente que básicamente consistía en tener las paredes pintadas de negro, y la comida servida en bandejas de metal tipo comedor del ejército. No duró por el mismo fallo de siempre: la comida era infame! Y además se enfriaba en 30 segundo por el contacto con el metal. El local ha pasado de manos varias veces, pero lleva años siendo más encantador, aprovechando la terraza adjunta a la casa propiedad de la Reina Fabiola (según me dicen). Y le tengo mucho cariño ya que celebramos nuestra boda allí, pero por suerte muchos años después de que desahuciaran a los extraterrestres! :)

Iker no debe tasquear por los barrios viejos vascos... "Por lo visto, lo de asumir que su local celebra el recuerdo de una banda infame que asesinó a casi mil personas no entra por ahora en sus prioridades."

Pues yo veo en muchos bares "progres" las efigies del Ché, Lenin, Stalin... y nadie se escandaliza. Como bien dice Mikel en este artículo: "Por lo visto, lo de asumir que su local celebra el recuerdo de un régimen infame que exterminó a millones de personas no entra por ahora en sus prioridades."

... y bien pensado, ¿ Qué restaurante no es temático? Cualquier restaurante pretende de algún modo -muchas veces inconsciente- crear un tipo de escenografía... más o menos coherente, inteligente, equilibrada u oprtuna... exactamente igual que con la cocina que desarrolla. No obstante, absolutamente de acuerdo con la estupidez de muchos de estos templos.

@Marta (travi en la cocina), 500 yenes o su equivalente en euros te los cobran en cualquier Starbucks de España por un caramel macchiato, que ya son güevos. Y sin derecho a gato azul o no.

Hoy ha salido un articulo en un periodico italiano sobre los restaurantes tematicos en Espanya http://www.ilfattoquotidiano.it/2013/07/24/spagna-indignati-contro-il-ristorante-mafioso-ecco-chi-salva-lonore-dellitalia/664694/

dedicados a la mafia...

Creo que he entendido su tesis en este artículo, pero de lo que no estoy tan segura es de haya sido lo bastante claro. Y es que ciertos matices de su argumentación podrían entrar en contradicción con opiniones vertidas por usted anteriormente (http://elpais.com/elpais/2013/07/04/gente/1372958188_861478.html). Prefiero pensar que los restaurantes que ha puesto como ejemplo concreto no son un chiste (ni inteligente ni estúpido) y por eso mismo no los acepta. Porque la alternativa sería que hay ciertos temas que no considera apropiados como chiste, y eso ya me gusta mucho menos. Supongo que conocerá la tira cómica online HipsterHitler, si no, se la recomiendo. Un saludo afectuoso.

El año pasado comí un día el en Hard Rock Cafe de Madrid con la familia. A las niñas les hacía gracia y querían comprarse la dichosa camiseta. Tengo que reconocer que entre la comida y los recuerdos me dejé una pasta, y que yo hubiera disfrutado más de cañas. Pero no tuve la sensación de que el servicio fuera arrabalero, y desde luego no me considero purria turista. Como supongo que tú no te consideraste así el día que estuviste allí.
Del idiota que por una mala experiencia, que no digo que no haya ocurrido porque el porcentaje de tarados es muy similar en todas partes, infiere que en Gijón se trata a los argentinos con ascendencia italiana se los insulta, menosprecia y amenaza por ¿racismo? (explícame eso campeón), mejor no digo nada que se me calienta la boca.

Aquí, en Buenos Aires, hay una tenue moda de restaurantes y bares temáticos, en sintonía con la figura de Juan Domingo Perón. No habrá sido un Franco hecho y derecho, pero sí fue buen discípulo suyo y de Mussolini. Y sin embargo, pese a representar lo peor que le pasó a la Argentina, Perón es invocado en varios locales ("El general", "Perón-Perón", "Mueo Evita", etc.).
Quizás, que alguien abra un local así, y peor aún, que haya comensales que vayan a tales lugares, sirva para explicar el porque la Argentina está como está.
Saludos desde Buenos Aires.

A partir de la cuarta línea, ya se me vino a las mientes el más que vergonzoso bar de Pepe el Facha (como es conocido) y que ahí sigue, sin que nadie diga que es de "temática" anticonstitucional.

Me ha gustado mucho la entrada y me uno a Nina Maguid.

you're damm right Shepard of the Order! por cierto, el santa claus de condones dice no tocar...no te jode a ver quién toca eso.

La gracia es que los nazis hubiesen hecho experimentos médicos y de medida craneal con la gente que aparece en la foto de ese restaurante. Muy arios ellos no son.

Impresionado por la gran estupidez de hacer un restaurante de un tema tan ofensivo y tan poco sensible como eso. Comer es tener una experiencia sensorial. La comida y el entorno, pero no hasta el grado de mal gusto.

Un saludo,
Carlos

Debajo de mi casa hay un bar con botellas de Franco, J.A. Primo de Rivera y Musolini, pero tambíen tiene de Fidel Castro, el Che y Mao, dice el dueño que para que todo el mundo vea que en cualquier sitio cuecen habas ¿¿??

Mikel, hoy te quiero mucho más, gracias.

hay mucho restaurante italiano que se llama "mafia" "Cosa nostra " y esas pamplinas, pero bueno, los mafiosos han tenido su lavado de cara en series y películas. Y el Casa Pepe, pues bueno..es una reliquia del pasado, supongo que algun dia cerrará. Pero igual es ya parte de la historia...como si ponen un restaurante dedicado a el Cid o a los Carlistas

No os dejéis engañar. Aquí está la autentica cocina de guerrilla, solo apta para aguerridos comandos de las SAS.
http://50maneras.blogspot.com.es/

Lo de la cadena de restaurantes La Mafia tampoco yo lo entendí nunca. No sé que pensarán los italianos que nos visitan. Es como si nosotros vamos a Italia y nos encontramos con la cadena de restaurantes La ETA.

¿Temática Nazi? No sé, igual no vendría mal en una ciudad como Gijón, en donde a los estudiantes universitarios, si son argentinos y de ascendencia italiana, los tratan de enfermos mentales, se burlan de ellos, los insultan y los amenazan por motivos raciales. Gracias.

Como la está liando la Merkel!!

http://goo.gl/bN3q82

Que el nazismo era una aberración, es evidente. Que, por extensión, hacer apología del nazismo es una aberración también, igualmente evidente. Lo que no veo tan claro es que hacer una recreación de un cierto aspecto del nazismo suponga hacer apología. Por esa regla de tres, las películas ambientadas en el nazismo (digamos, por ejemplo, El Hundimiento) o videojuegos clásicos como el Doom deberían ser aberrantes y no tiene por qué ser así. Por otro lado, entiendo que haya gente que considere que siempre que se haga una recreación del nazismo se deba reflejar claramente el horror que supuso, y por eso quizás haya gente que en una recreación que no sea explícita respecto a ese horror vea una apología, aunque la intención original no tenga por qué ser esa. Aparte de todo, yo jamás iría a ese restaurante porque tiene pinta de bastante malo (paso de nachos guarrindongos). Y tampoco a Casa Pepe porque me da un perezón tremendo (por cierto, ese sí que es apologético).

Nos ahorramos el comentario de lo que nos parece el lugar. Teniendo en cuenta que a los restaurantes uno va o debe ir a disfrutar del ambiente y de la comida... dudo mucho que alguien disfrute de un ambiente nazi.
http://www.capitanfood.com

Pues a mí el Hard Rock me gusta

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Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

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Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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