Aló, Comidista: "¿Si le quito el rebozado a un frito ya no engorda?"

Por: | 07 de febrero de 2014

Aló, Comidista ya está aquí, ya llegó, como la nave de Los mundos de Yupi. En este consultorio vale todo: dudas culinarias, enigmas gastronómicos, cuestiones personales o problemas psicológicos y metafísicos. Sólo tenéis que enviarme un mail a elcomidista[arroba]gmail.com. Responderé a vuestras cuitas el primer viernes de cada mes, salvo festivos, puentes o enfermedad grave.

Amabel: Esta mañana he visto un anuncio online e inmediatamente he pensado: oh Dios mío, ¡esto tiene que verlo El Comidista! El cartel corresponde a la segunda edición de la Ruta de la Tapa Erótica que organizan en una localidad de Almería que se llama Berja, con motivo de San Valentín. En el cartel aparece la tapa ganadora de la primera edición: como puedes ver han puesto el listón muy alto. Te adjunto la imagen y un enlace donde puedes comprobar la veracidad del evento.

-4

 

Querida Amabel, no sé si empezar a preocuparme porque penséis en mí cada vez que veis un horror gastronómico por ahí, pero en cualquier caso, mil gracias por enviarme este JOYÓN. No sé cómo lo entenderás tú, pero para mí este cartel es una obra maestra absoluta del feísmo, que debería estar expuesta en el MoMa, en la Tate Modern o en el Museo de las Artes Gráficas de Berja, si es que existe. La combinación del fondo de sábanas rojas de satén sacadas de prostíbulo y la foto de comida regurgitada con bien de flashazo para resaltar sus matices es simplemente magistral. En cuanto al contenido, me fascinan esas alitas de pollo en el ginecólogo, las plumillas que tienen en las puntas, las mamellas de ¿ensaladilla rusa? con pezón de aceituna negra, el matojo púbico hecho con un Dorito, el huevo churrumado que hace las veces de cabeza melenuda, los bracitos de salsa rosa, el penepinillo... No sigo que voy a tener una erección y no son horas.

McCoe: Últimamente no dejo de leer cosas sobre la salsa sriracha. No la he probado, pero parece taaaan apetecible... Y como me he vuelto un poco cocinillas este recién finiquitado 2013, he pensado en animarme y prepararla yo mismo. ¿Conoces alguna receta infalible de salsa sriracha? ¿Con que plato la podría inaugurar? Porque dicen que va con todo. ¿Tú la has probado?

Querido McCoe, en efecto, la sriracha es una salsa picante del sureste asiático muy de moda en estos momentos en Estados Unidos, donde dentro de poco se la van a echar en los cruasanes del desayuno. He probado la sriracha, y me encanta, sobre todo en su variedad más picante. La más dulce funciona bien con marisco o en vinagretas; la media, para acompañar carnes rojas. La más potente es fantástica en platos de noodles, sean en sopa o al wok, y también puede servir para macerar pollo mezclada con limón o lima. Esta receta del Daily News me parece bastante sensata a la par que sencilla, si es que encuentras los ingredientes, claro. Aquí tienes una manera de preparar una sal de sriracha (que te permitirá usarla en carnes a la brasa y otros alimentos que no quieras pringar) y aquí una galería de la revista Bon Appétit donde te dan 25 sugerencias de uso.

O-SRIRACHA-facebook

La 'it' salsa. / HUFFINGTON POST


Esther: He comido en algún restaurante pollos al horno cuya carne parece mantequilla, pero en mi casa no me sale así. Me da la sensación de que deben macerarlo con algún tipo de lácteo. ¿Alguna idea?

Querida Esther, marinar o guisar el pollo o cualquier tipo de carne con un lácteo es una buena costumbre, que en cocinas como la india, la griega o la italiana se lleva practicando desde hace siglos. La carne queda definitivamente más tierna si la maceras con yogur o leche, al parecer por el efecto sobre sus tejidos del ácido láctico y el calcio. Si quieres más información técnica sobre el tema, lee este post del blog de comida y ciencia La Margarita Se Agita. Otra opción, más clásica, es separar la piel de las pechugas y frotarlas por dentro con mantequilla, mezclada con hierbas si quieres. Por último, piensa que la temperatura de asado también cuenta: un calor suave y prolongado, con un final fuerte para dorar, producirá una carne más blanda. Puedes probar con la técnica de este pollo a baja temperatura.

Anabel: Me gusta mucho la repostería, hornear tartas, hacer postres, etc. Muchas veces me encuentro con recetas que necesitan yema de huevo, y luego nunca sé que hacer con las claras sobrantes. Me da pena tirarlas, las guardo en el frigorífico y después de unos días me canso de verlas y acabo tirándolas igualmente. ¿Se te ocurre algo que hacer con ellas o conoces algunas recetas que usen sólo la clara de huevo? ¡Y no me digas montarlas a punto de nieve!

Querida Anabel, a mí me pasa tres cuartos de lo mismo: dejo envejecer las claras en un vaso en la nevera, hasta que un día cobran vida, me saludan al abrir el frigorífico y decido tirarlas. Un recurso muy socorrido es preparar macarons, aunque no sé si es peor el remedio que la enfermedad. Más sencillo: merengues para después preparar un lujurioso Eton Mess. Si además de maleni eres vigoréxica (¿existirán las malenis vigoréxicas, o estamos ante un imposible?), también puedes prepararte tortillas de clara de huevo, aunque te recomiendo que les pongas jamón o algún otro ingrediente porque si no tienen más o menos la misma alegría de sabor que un cacho tofu.

Ángela: Me acaban de regalar por reyes el libro de Julia Child. Lo que es cocina de carne, pescados o verdura es muy posible llevarlo a la práctica, pero la reposteria veo que cuando dice 2/3 ,1/3 etc de taza del ingrediente que sea, ¿no varía según la taza? Vamos, que estoy un poco perdida. ¿Puedo pasarlo todo a una regla de tres, teniendo por referencia una taza de harina que dicen son 140 gramos?

Querida Ángela, algo me dice que no andas muy fuerte en matemáticas. No habrás sido de esos alumnos que nos hunden el orgullo patrio con nuestros pésimos resultados en el Informe Pisa, ¿verdad? ¿Seguro que no te ibas a fumar porros y a morrearte con tíos cuando había clase de mates? A ver cari, si una taza de harina son 140 gramos, 2/3 son unos 90 (93,33 exactamente), y 1/3, unos 45 (46,66). Es fácil: divides entre 3 y multiplicas por 2 o por 1. Si todo esto resulta demasiado complicado para ti, te recomiendo que te compres algún cacharro que mida tazas y sus porciones. Yo uso estas matrioskas que, además de chulas, son muy prácticas y me evitan líos de cuentas cuando hago una receta con medidas americanas.

 

Un vídeo que te ayudará, Ángela. / YOUTUBE



Rocío: Soy una malagueña salerosa a la que le encanta comer pescaíto frito, pero cuando intento hacerlo en mi casa el resultado es un engrudo blandurrio que ha perdido toda la harina y la gracia por el camino. ¿No tendrás algún truco, consejo o secreto para que pueda freír dignamente unos boquerones y que no me deporten de la capital de la Costa del Sol? ¿O paso de todo y me voy al chiringuito a jartarme a cañas?

Querida Rocío, pasa de todo y vete a jartarte a cañas. Si a tu edad, siendo malagueña, no has aprendido a hacer pescaíto frito, es que eres torpe por naturaleza o una ignorante redomada de la cocina, así que mejor que dejes el asunto en manos de profesionales. Por si te empeñas en desoír mi sabio consejo, ahí van varias recomendaciones: tener el pescado bien seco y harina especial para fritura a cascoporro en un recipiente grande (la de Santa Rita es bastante decente); pasar el pescado por la harina removiendo bien para que se impregne por todas partes; después quitarle el exceso de harina en un colador grande, y finalmente, freír en aceite abundante bien caliente. Tanto los estómagos de los comensales como sus lorzas te agradecerán que hayas dejado reposar la fritura unos segundos sobre papel de cocina para que pierda el exceso de grasa. 

Sandra: Aupa Iñaki, llevo compartiendo piso con Javi siete años. Somos como hermanos, bueno no, cómo un matrimonio sin sexo: hacemos casi todo juntos menos tener sexo (no soy su tipo, ni él el mío). Javi es el que suele cocinar, vaya que no me deja entrar en la cocina: no es que yo lo haga mal, pero él es muy TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) además de perfeccionista y lento. Pues después de siete años de comerse mi pasta con nata y salmón ahumado en dos segundos, de repente me dice que no le gusta, y no hace más que preguntarme si el salmón ahumado se cocina, que dónde he visto la receta, que si lo sé seguro... Tengo la sospecha de que ha leído en algún sitio algo de que no se puede cocinar el salmón ahumado, ¿por favor, le puedes contestar a Javi a esta pregunta y así sale de dudas?

Querida María de las Mercedes, visto así, desde fuera, lo tuyo es de manual: mariliendre que vive con gay en el armario y se dice a sí misma que no está enamorada de él pero sí lo está, y hasta las trancas. Él pone excusitas en plan "no es mi tipo", pero su afición a la cocina, su perfeccionismo obsesivo y autoexigente, sus dudas respecto a determinados pescados y los CDs de Kylie Minogue que esconde en su habitación denotan con claridad una homosexualidad reprimida. Yendo al grano: el pescado ahumado no necesita de ningún cocinado con calor, pero jamás he oído que exista ninguna contraindicación para usarlo así, más allá que la potenciación de su sabor convierta el plato incomestible. Eso sí, la pasta con nata y salmón es más ochentera y viejuna que los dátiles con bacon, así que igual te convendría cambiar un poco de tercio e incorporar a tu repertorio alguna receta de los últimos 30 años, a ver si con eso y unas botellas de vodka consigues llevarte al catre al pobre Javi.

Kylie-Minogue-Mardi-Gras-md

Kylie y sus compañeros de piso. / IT'S POP



Guillem: Querida Mikel, me llamo Guillem y soy de Barcelona. ¿Vives aquí o nos tienes engañad@s? Nunca te he visto por la calle, aunque me gustaría. Tengo una duda: ¿por qué mi madre echa agua hirviendo a las verduras, ya rehogadas, antes de hervirlas, y no fría? En cambio, ¿por qué al empezar a hervir las lantejas añadimos agua fría antes de seguir cociéndolas? Por otro lado, por ¿qué los bizcochos crecen más por el centro, y también las magdalenas, pero no lo hacen los sobaos o los brownies?

Querida Guillem, que no nos hayamos encontrado ni en la calle ni en los bares de ambiente ni en los váteres públicos no significa que no viva en Barcelona. Si algún día me ves, salúdame, pero no te identifiques como preguntante del Aló Comidista porque entonces saldré corriendo despavorido en busca de algún mosso d'Esquadra. Si tu madre echa agua hirviendo a las verduras, supongo que para preparar caldo o sopa, está haciendo una cosa muy rara, porque lo normal es ponerla fría para favorecer la transmisión del sabor de las susodichas al líquido. En cuanto a las "lantejas", existe la leyenda de que conviene "asustarlas" con agua fría, pero la verdad, nunca le he encontrado demasiado sentido ni he dado con nadie que me explique el por qué con argumentos científicos. Sobre la crecida de los bizcochos, imagino que los moldes cuadrados y bajos de sobaos y brownies tendrán algo que ver con el asunto.

Es Kirol: ¿Te parece bien que se permitan bebés o niños pequeños en restaurantes con estrellas Michelin? Yo creo que es una aberración, tanto por el resto de comensales como por el personal del restaurante, pero me gustaría saber tu opinión.

Querido Es Kirol, lo que me parece una absurdez es llevar a un bebé o crío pequeño a un restaurante hipercarísimo para que te esté dando la caca a ti y al resto de los clientes. Yo nunca lo haría, la verdad, a no ser que dispusiera de una persona que se pudiera encargar de él fuera del comedor si se pusiera pesado. Ahora bien, si se trata de niños bien educados y de padres con suficiente pasta e insuficiente sentido común como para alimentar a la criatura con platos de 40 euros que seguramente no sabrá apreciar, no veo inconveniente. En cualquier caso, los restaurantes caros tienen un gran dilema con este asunto. Hace poco, en el restaurante Alínea de Chicago -tres estrellas Michelin, 250 euros por barba aprox.- aparecieron unos clientes con un bebé de ocho meses que no paró de berrear en toda la noche, dando la cena a los demás comensales. Su chef, Grant Achatz, se preguntaba en Twitter: “¿Digo a la gente que ‘niños no’? ¿O someto a los clientes al llanto?”. Personalmente, no me gustan las prohibiciones, pero creo que el servicio debería haber pedido amablemente a la pareja que sacara al niño de la sala. Por cierto, escribí una columna sobre el asunto hace poco, por si quieres saber más del tema.

1391103321_890510_1391180145_noticia_normal

La viñeta que ilustraba la columna. / MATT MATERA


Tom: Buenas, soy otro de tantos que se ha largado de España en estos últimos años, con perspectivas a volver a Mallorca como turista y jubilado. Ando por Noruega, y si bien creo que me he adaptado relativamente bien a las opciones culinarias, me encuentro con un "problema": aquí todo el bacalao que te venden es fresco, lo cual en principio es una ventaja, pero cuando uno está acostumbrado a desalar o comprar directamente desalado como hacía en casa, los platos no me salen igual. Ni cuando lo intento en cazuela ni cuando uso mis (exiguas) reservas de sobrasada para cocinarlo con sobrasada y miel, se me deshace casi siempre el bacalao, por no hablar de la dificultad para acertar con la sal. ¿Alguna idea de cómo poder adaptar las recetas?

Querido Tom, o sea que eres de esas personas que le sirven a este Gobierno para vendernos que el paro baja. Te parecerá bonito haber emigrado, ¿verdad? Espero que al menos estés mandando un dinerillo a la parte de tu familia que se haya quedado en esta España de los sesenta a la que volvemos. El bacalao fresco no me parece una gran ventaja, porque es más insípido que el desalado. Ahora bien, cuando estuve en Noruega probé algunos platos con él que no estaban nada mal. En general, te recomendaría que lo trataras más como una merluza fresca que como el bacalao que habitualmente comemos en España. Es decir, cocciones muy cortas y salsas algo menos potentes.

Laura: Tengo un par de libros de repostería ingleses y me temo que desde que he vuelto a España no puedo poner en práctica sus recetas. En los súpers de aquí sólo hay un tipo de harina, dos tipos de azúcar y levadura Royal, y sin embargo en la cocina inglesa hay diferentes tipos distintos de harina, gasificantes y azúcares. Por ejemplo: Harinas: 'self-raising flour' vs 'plain flour'. La 'plain' viene a ser nuestra harina normal, pero la 'self-raising', ¿es la harina de fuerza? Pensaba que esa era sólo para hacer pan... Azúcares: 'caster sugar', 'muscovado sugar', 'light muscovado sugar', 'golden caster sugar', 'demerara sugar', 'molasses sugar', 'golden icing sugar', 'icing sugar', 'golden granulated sugar'. Aquí el lío es fantástico. Gasificantes: 'baking powder', 'baking soda'. ¿Cuál es nuestra Royal? Se pueden utilizar indistintamente o es mejor ceñirse a la receta? ¿Alguna tabla de equivalencias que me puedas recomendar?

Querida Laura, podría contestarte yo, pero como tu pregunta me da un perezón cósmico, acudo a una autoridad competente: Sandra Mangas, del blog La Receta de la Felicidad. "Harina self-raising es harina bizcochona (nada que ver con harina de fuerza). Se compra en supermercados, no es más que harina que lleva levadura química incorporada (y un poco de sal). Si no la encuentras, basta con poner la cantidad que diga la receta de harina normal (o de repostería), y añadir 5-7 g de levadura por cada 100 g de harina. En cuanto a los azúcares, es verdad que aquí en supermercados no es frecuente encontrar más que el azúcar blanco granulado y el azucar polvo, lustre o glas (icing sugar, confectioners’ sugar). Pero en la mayor parte de tiendas de repostería (Maria Lunarillos, Megasilvita, En Juliana) tienen ya el resto de azúcares. En general he probado a sustituir azúcar demerara (un tipo de azúcar moreno más clarito que el que usamos aquí) y muscavado (o moscavado, un azúcar de caña pegajoso con un sabor fuerte) por azúcar moreno sin problemas. Y el caster sugar (azúcar de grano más fino que nuestro azúcar normal, pero sin llegar a ser azúcar glas), o golden sugar por azúcar normal sin problemas. En cuanto al baking powder (impulsor, levadura química tipo Royal) y el baking soda o bicarbonate of soda pueden usarse indistintamente en una receta sabiendo algunas cosas. Ambos sirven para introducir y mantener las burbujas aire en la masa durante la cocción, pero el bicarbonato sódico es cuatro veces más potente que el polvo de hornear, tiene que usarse combinado con un ácido para que funcione (vinagre, zumo de limón, buttermilk, cacao natural…) y además la masa tiene que hornearse inmediatamente, pues empieza a actuar antes de entrar en el horno y con el reposo deja de funcionar. La levadura química o polvos de hornear ya lleva incorporado el bicarbonato, con un ácido. Entonces, 1 cucharadita de levadura química, puede sustituirse en cualquier receta por ¼ de cucharadita de bicarbonato sódico, siempre que vaya acompañado de un ácido que lo haga reaccionar. En general, si eres novato, recomiendo seguir la receta fielmente, pero si ya tienes cierta experiencia, recomiendo no estresarse".

SANDEEA

Estado de Sandra Mangas tras responder esta pregunta.

 

Victoria: Acabo de ver tu receta de batido "adiós, Navidad, adiós"  y me he acordado de un reportaje que leí ayer sobre los 'green smoothies', casi lo mismo. ¿Has oído hablar de ellos? ¿Qué opinión te merece esta bebida basada en la alimentación de los orangutanes?

Querida Victoria, en efecto, el batido "adiós, Navidad, adiós" es exactamente lo mismo que un green smothie, sólo que sustituyendo las acelgas y el brécol por turrón y chocolate. No tengo nada contra estos batidos de verduras de hoja verde, habitualmente mezcladas con fruta, y aunque en principio no me suenan como la cosa más apetecible del mundo, no niego que puedan estar buenos y que resulten sanos en dosis razonables. Ahora bien, lo que no me creo son todas las monsergas que los suelen acompañar, es decir, el rollazo de que te desintoxican, te purifican, te hacen mejor persona y te llevan al cielo de los crudiveganos. Por cierto, no tenía ni idea de que estaban basados en la alimentación de los orangutanes (qué manía con ponernos a comer lo mismo que los animales y obviar el hecho de que, para bien o para mal, somos una especie DIFERENTE). Cuando lo he leído me he acordado de este gran comentario que dejó un lector con paleolerditis aguda en un reportaje sobre bocatas de Mònica Escudero.

Captura de pantalla 2014-02-05 a la(s) 19.41.10


David: En mi afán por llevar una dieta equilibrada, aunque sin frutos aparentes a nivel exterior (vamos que sigo rollizo cual osito Lulú), me planteo la siguiente cuestión a la hora de comer pollo o merluza. Al comerlos cocinados en su modalidad más vacaburra, ¿si eliminamos la capa exterior de rebozado o empanado, hemos eliminado la parte frita y de grasas saturadas? ¿O seguimos comiendo pollo o merluza fritos?

Querido David, deja que te haga yo una pregunta: si vas a eliminar la capa exterior de rebozado o empanado, ¿PARA QUÉ COÑO SE LA PONES? ¿Conoces una técnica revolucionaria y supernovedosa denominada cocinar A LA PLANCHA? ¿Y otra especialmente indicada para osos obesos como tú, llamada VAPOR? ¿No te das cuenta de que como sigas autoengañándote y acabarás chiflado quitándoles lo de fuera a las patatas fritas y pensando que lo de dentro no te engorda?

Yogi bubu

Dice que es el osito Lulú, pero yo le veo más Yogui.

 


Bombero Es Mi Pasión: ¿Tienes manías alrededor del mundo de la cocina? Yo debo confesar que ninguna, si exceptuamos que me gusta poner el fuego de la vitro en número impar, cierta obsesión compulsiva por la colocación de los botes de especias o, ya que en mi cubertería se mezclan modelos distintos, la predilección al tomar sopa por esa cuchara más ancha y picuda que el resto de cucharas. En cualquier caso la otra pregunta sería: ¿todo normal, no?

Querido Bombero Es Mi Pasión, ya estaba yo echando en falta a mi troupe de lectores de la López Ibor, sección maníacos compulsivos. Todo normal, claro. Tú no te preocupes, que lo de poner el fuego sólo en números impares lo hace todo el mundo. De hecho, los pares sólo los utiliza gente rara de la que debes desconfiar, porque seguramente son alienígenas, agentes del FBI o esbirros de Satanás. Yo tampoco tengo manías, como tú. Lo de no poder comer el postre mientras haya restos de lo salado encima de la mesa es normal, ¿no? ¿No? ¿Por qué no?

Erika: Sé que te gustan mucho las alcachofas, y se ve que te sientes identificado con ellas. Yo, por desgracia, tengo un trauma desde que era pequeñita: cuando mi padre traía alcachofas del pueblo siempre venían llenas de tijeretas, así que te puedes imaginar el miedo que tenía a que me mordieran. Y aún ahora, que ya paso de los 30, cuando veo una alcachofa cruda se me ponen los pelos de punta pensando que entre las hojas habrá montones de tijeretas. Lo malo es que cuando las veo en un restaurante, ya cocinadas, no tienen mala pinta, y hasta me gustan y todo, pero no soy capaz de comprarlas por miedo a que luego en casa me invadan las tijeretas. ¿Qué me recomiendas para vencer este miedo a las alcachofas crudas?

Querida Erika, ¿has hablado de tu tijeretitis con Bombero Es Mi Pasión? ¿Nunca te lo has cruzado en el sanatorio? Quizá estáis en diferente planta... Lo primero que debo decirte es que me ha encantado esto que me dices de que me siento "muy identificado con las alcachofas". Seguramente hay pocas personas en el mundo con este sentimiento, lo que me enorgullece. Sobre tu problema, creo que un primer paso sería comprarlas congeladas: lo peor que te puede pasar es que lleven alguna tijereta frozen. Lo siguiente es introducir alcachofas frescas en casa, meterlas rápidamente en la nevera y dejarlas un día: para cuando vayas a pelarlas, las tijeretas habrán muerto o estarán tan aturdidas que no podrán hacerte ningún daño. Todo esto lo completas con tratamiento psiquiátrico, y ya verás cómo tu trauma desaparece.

Tetio: Soy fans de tu blog, tuyo no tanto, a diferencia de la faunilla que te mete fichas con la excusa de realizarte alguna consulta culinaria. Resulta que el tomate seco es una cosa que me pone morcillón, me encanta, y la verdad es que no es fácil encontrar tomate seco de calidad y barato. Mis cuestiones son las siguientes: ¿dónde compro tomate seco a granel con la calité mínima que se merecen mis papilas gustativas (en Barcelona a poder ser)? ¿Cómo hago un pesto rojo sencillo y contundente? Y por último ¿qué hay que poner en el aceite de oliva para macerarlos y que luego sepan a gloria bendita?. Si me respondes a esto satisfactoriamente puede que llegue a plantearme ser casifans tuyo.

Querido Tetio, si no quieres meterme ficha no sé qué haces aquí, sinceramente. ¿O acaso piensas que Aló Comidista es un consultorio gastronómico y no mi plataforma privada para chuscar? Hay que ver qué ideas tenéis. En fin, ya que estoy, contestaré a tu pregunta. Mis tomates secos favoritos en Barcelona son dos: en plan barato, los de Parami, y en plan precio de plutonio extraído en Júpiter, unos que venden unas señoras un poco pijas en un puesto del Mercat de la Llibertat especializado en frutos secos y frutas deshidratadas. Allí tienes incluso dos variedades: uno más seco y otro más confitado. Para macerarlos, te recomiendo que pongas en el aceite unos ajos escaldados (o deshidratados), unas ramas de tomillo y un poco de orégano, y que los metas en la nevera para evitar posibles intoxicaciones. En cuanto al pesto rojo, la semana que viene publicaremos una receta, así que estate atento y tu vida será maravillosa y todos tus problemas se solucionarán.

Mikel11

Él sí es fans de Mikel López Iturriaga. / AMENZING

Documentación: Mònica Escudero.

Hay 82 Comentarios

Amigo/a Manchu: tus hijos pagarán mi pensión como yo les pago su colegio. Y su médico. Y su tantas otras cosas.

Para Ángela, creo que esto te puede ayudar a convertir las tazas/cucharadas en gramos según el ingrediente que sea: http://allrecipes.com/howto/cup-to-gram-conversions/

Una vez sacado el tema de los niños, me gustaría ofrecer para uno de estos artículos futuros la idea de recopilar los comensales más insoportables en un restaurante civilizado. En mi experiencia los niños podrían optar a una plaza entre la sexta y la octava, como mucho, aventajados claramente por los que se ponen a sacarse fotos con el móvil para inmortalizar la ocasión, de preferencia llamando al chef si es famoso televisivo, y con medalla de oro indiscutible para dos catetos que nos amenizaron toda una comida en un restaurante con estrella vociferando a gritos una conversación estándar de la clase empresarial vasca a base de fanfarronadas sobre dinero, coches y putas. Menos mal que ahí no llevamos a los niños. Las miradas, siseos y llamadas de atención los callaban durante exactamente dos minutos, que parece ser el límite de su capacidad cerebral para controlar sus propios actos. Incluso si intervienen niños, siempre el maleducado es un adulto

"Para Macu, los que tenemos hijos tampoco querríamos estar gastandonos la pasta en alimentarlos, vestirlos y educarlos " --> Perdona manchu pero si no querías gastarte el dinero en eso, para qué los tienes?

Todavía se me caen los lagrimones de risa con el del rebozado/empanado y las alcachofas con tijeretas..mi madre me mira con cara rara al verme descojonarme sola en el sofá...pero es que sois demasié...
No entréis en histeria, queridos papás, no es que no nos gusten vuestros niños, es simplemente que en sitios así, pues uno está más agusto en un ambiente más tranquilo, sin chiquillos dando la brasa (y conste que me encantan los niños...) Ahora en el bar o en el restaurante de la esquina pues no me voy a quejar yo porque un niño se ponga pesado...(ni en uno con estrellas michelín tampoco me voy a quejar, porque no puedo ir...así que...) Es como si te los llevas a una cocktelería, no pegan no?

Para Macu, los que tenemos hijos tampoco querríamos estar gastandonos la pasta en alimentarlos, vestirlos y educarlos para que el día de mañana sean gente de provecho y contribuyan a pagar las pensiones de personas como tú, que tomais la sabia decisión de no tenerlos aunque luego queréis a una mascota "igual que si fuera un hijo". No todo son escapaditas de fin de semana, latineo, Sónar o vinitos en el mercado de san miguel

¿En qué programa de cuatro ha salido Mikel, que no me he enterado? ¿Alguien sabe de qué programa es ese GIF del final del consultorio?

Otras opciones para aprovechar claras: Angel Food Cake y Financiers.

Yo pienso igual que Oé, Macu, peor para tí por no saber lo que son las tijeretas

Lo de los niños en restaurantes buenos es el típico problema circular en plan huevo y gallina. Si no los llevas porque no están educados, cómo vas a ir educándolos? Mi mujer y yo los llevábamos y si daban la murga de bebés nos tocaba salirnos por turnos del restaurante hasta que se calle. Cuando ya eran un poco mayores era formativo que se acostumbren a no dejar salir su yo watusi, y si siendo su padre no eres capaz de impedirlo el que tiene problemas eres tú. La comida buena les gusta tanto como a todo quisque y los calla perfectamente. En los restaurantes nitrogenosos se aburren y no les gusta la comida, pero eso sólo indica que son sabios. La solución que yo he visto de auténtica clase (Empordá-Figueras,o Jardín des Sens-Montpellier para difundir el mérito) es que cuando tú estás con tu puro o tu copa y el bebé se agita el camarero viene y te ofrece sacarlo a pasear por el jardín mientras tú terminas la sobremesa. Chapeau

La tapa ¡erótica? es abominable en todos los sentidos!!! quiero ver las demás, o bueno, igual no.

Angela, la de las tazas: no hagas caso de lo que te responde Mikel que no se ha enterado de lo que preguntas. Como han dicho un par de comentaristas, taza (cup) es una unidad de volumen anglosajona, y equivale a 237 cm cúbicos (osea casi 1/4 de litro). 2/3 de taza son 158 cm3, 1/3 son 79 cm3, etc etc. Si utilizas esta medida para sólidos tipo harina o azúcar, no los apelmaces en la taza o vaso de medir, que queden lo más sueltos posible, que si no te pasarás con las cantidades.

¡Qué ricos los tomates secos de Caspe¡ mi abuela los dejaba en remojo un día y les cambiaba una vez el agua, después bien escurridos los confitaba en abundante aceite de oliva también de Caspe a fuego medio y les echaba la punta de la cucharilla de azúcar, me relamo del recuerdo

Almu, si no quieres que nadie te moleste lo mejor es que te quedes en casa. Si todo pudiéramos prohibir la entrada de los que nos molestan en los restaurantes...

Macu, qué quieres que te diga. Peor para tí.

el problema de Angela y las tazas no es de matematicas ya que ella misma dice "aplicar una regla de 3 sabiendo que 1 taza son 140 gr" (pero no dice de que, a lo que respondo despues)

Su pregunta esta en que ella piensa que el tamaño taza es diferente para cada ingrediente:

"pero la reposteria veo que cuando dice 2/3 ,1/3 etc de taza del ingrediente que sea, ¿no varía según la taza? "

Habiendose respondido con su equivalencia, vemos que eso tampoco es asi. La taza es una unidad de VOLUMEN, por tanto no es lo mismo 2/3 de taza de harina que 2/3 de taza de azucar. Por eso el decir que una taza son 140 gr, hay que decir... DE QUE? Para facilitar, miren esos vasos medidores con varias escalas y veran los diferentes valores para el mismo volumen.


No quiero ni pensar en la tapa menos votada del año pasado con el patrocinio del Ilustrísimo Ayuntamiento de Berja, vaya tela, qué vergüenza. Mi más profundo asco a la tapa ganadora, al que diseñó el cartel de este año y a todos los que ríen ese tipo de cosas. Erotismo? El/La que se ponga en tal ruta tiene algo más que un problema, tiene un delito enorme. Eso sí, el cartel vale una pasta, que no falte de nada para celebrar que somos lo que comemos ...en el evento. Así nos va, la guasa y el culto a la cultura de entrepierna, la sublimación del cutrerío. En fin, hacen caja, todo vale del 14 al 16 de febrero en Berja, y si piden a la UNESCO que proclamen su ruta como fiesta patrimonio de la humanidad ya rizarán la madre de todos los rizos. Este año no podré ir.
Jamás celebraría una comida o cena excepcional con un bebé o una criatura de muy corta edad a bordo si hay personas ajenas a mi festival alrededor. Cuestión de principios, celebrar para mí es dejar la cuerda fuera del alcance hasta de mis propias manos, llevarla encima conlleva el riesgo de tensarla aun sin querer en cualquier momento. Si yo no merezco una cena tensa, imagínate los demás, pagues muchas estrellas o no. No me los llevaría de copas, no me los llevaría al cine a ver los coñazos que me molan a mí. No me presentaría con mi hija donde nuestra intimidad adquiriera el protagonismo que yo no pudiera gestionar con la dignidad mínima. De principios y respeto, de garantes de la intimidad de los niños chicos (y ya paro, si estos argumentos son pocos es que no tenéis corazón y sois "uns torracollons"), recomiendo vivamente que los padres se bajen de ciertos burros. No.

Jamás llevaría a mi hija a este tipo de restaurantes, no para que no molestará, sino para alejarla ese snobismo decadente que , irremediablemente, arrasa nuestra sociedad. Vaya tela!!! A seguir así.

A ver... que la cosa está pasando de castaño a oscuro. Soy papá de dos niños y estoy divorciado. Tienen la suerte de ser dos tipos estupendos, suerte que yo disfruto, y nunca prepararon ningún pifostio en un chigre, restaurante o equivalente... si la hubieran preparado hubiese sido el primero en, por este orden según las necesidades: corregirlos y razonar, reñirles y sentarlos de modo decidido, y llegado el caso propinarles azotazo o similar. Insisto en que nunca tuve que usar ese gradiente para enmendar trastadas. Pero también digo que si hubieran sido dos cosacos igualmente habría ido con ellos sin reparo, porque solo faltaba... empezamos con los niños y seguimos con los ancianos porque tosen, los tartamudos porque nos da la risa y los calvos porque nos deslumbra la luz del ventanal reflejada en su techumbre...

Oé, según tu comentario no lees mucho este blog. Precisamente han publicado muchas veces cómo enseñar a los niños a cocinar y a apareciar la buena cocina.
Pero una cosa no quita la otra. Si voy a un restaurante que me va a costar un riñón, prefiero estar sin nadie que moleste, y hay muchos niños que molestan (por supuesto no todos), lo mismo que me quejaría si hubiera un tontaco pegando voces con el móvil en la mesa de al lado.

Los que no tenemos hijos (Que por algo no los hemos querido tener) no tenemos por que aguantar a los hijos mal educados de los demás. Gente mal educada en los restaurantes siempre habrá pero los niños son responsabilidad de sus padres y ellos son los culpables de su comportamiento.
Por otro lado, ¿Qué son tijeretas? Supongo que algún insecto pero nunca lo había oído.

No entiendo cómo alguien puede llevar a un niño pequeño a un restaurante 3 estrellas Michelin. Es que no tienen pasta para la canguro? jejeje

Al margen de eso, estaría genial Mikel que hicieras un artículo sobre el ruidazo que hay en algunos restaurantes, porque hay sitios absolutamente insufribles. Para mí el peor restaurante en el que he estado, a nivel de ruido, fue una trattoria en Roma donde la mamma se puso a chillarle a grito pelao al marido, que estaba por ahí a lo suyo escondido en la cocina.. madre mía, qué garganta la de aquella mujer! :-)

Mikel, a mí, que soy de Madrid, me parece que tú eres el prototipo de ser humano catalán. Con ese humor que me encanta. Muchas gracias

El pueblo debería llamarse verga, debido a la clase y al alto nivel de sus diseñadores gráficos....y de sus cocineros! :)

@PiñaLimón, a mi me pasó lo mismo con lo de GÜITO: no sabía de qué estaba hablando y tomé su comentario por una de esas raras apariciones que frecuentemente se producen en este blog... ¿Para cuando, MLICHU/Mònica, una sección "Cuarto Milenio" con algunos de los comentarios?


Pero no, luego caí en la cuenta de que iba con las lentejas de ayer. A un tris he estado de hacer la canelada y preguntar que qué le parecía la carta al señor Mercadona...

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal