Cocinar con cannabis, 1ª parte: la seguridad

Por: | 18 de marzo de 2014

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Brownie de 'The official High Times cookbook', de Elise McDonough y los editores de la revista 'High Times'. / SARA REMINGTON

 

Uno de cada tres españoles ha probado alguna vez el cannabis, según datos del Ministerio de Sanidad. Lo más probable es que lo hayan fumado: aunque no hay datos al respecto, es la forma convencional de consumir esta hierba en nuestro país. Sin embargo, la marihuana y el hachís también se pueden comer, y el goteo de noticias sobre intoxicaciones que hemos vivido en los últimos tiempos podría llevarnos a pensar que esta vía para toñarse cada vez es más popular. El mes pasado, unos jubilados de Artá (Mallorca) viajaron con una coca sazonada con maría. Poco antes, un grupo de universitarios de Madrid acabó en el hospital tras comer un pastel con el mismo ingrediente. El verano pasado, tres empleadas sanitarias se zamparon una tortilla verde en una playa de Asturias y tuvieron que ser rescatadas por un helicóptero del 112.

¿Por qué la gente que come cannabis acaba con tanta facilidad en las páginas de sucesos, cosa que no ocurre nunca con los que lo fuman? Muy sencillo: el consumo por inhalación es más controlable que por ingestión. Una vez que has comido un pastelito con sorpresa, no hay marcha atrás. Además, el efecto no sólo es mucho más lento, lo que empuja a muchas personas a abusar para que les suba, sino mucho más intenso. Hablo por propia experiencia: hace un par de siglos, en la inconsciencia de mis años mozos, me cogí uno de los ciegos más espantosos de mi vida cucharadita a chucharadita de majún, una plasta marroquí de pasas y nueces trituradas, miel, especias y, ejem, polen.

"Eso es porque tu hígado procesa el THC [compuesto químico psicoactivo de la marihuana] convirtiéndolo en otro mucho más potente llamado 11-hydroxy-THC", explica a El Comidista Elise McDonough. La autora del libro The Official High Times Cookbook, recetario de la revista marihuanera estadounidense High Times, afirma que "comer cannabis puede causar relajación, sensaciones físicas agradables y un sueño reparador, pero si te pasas puedes sufrir ataques de pánico y desorientación". Otros posibles efectos no deseados para quienes tomen cantidades excesivas son las bajadas de tensión, los mareos, los vómitos, la ansiedad o las taquicardias.

Según McDonough, lo más importante cuando cocinas o comes cannabis es "ir despacio y tirar a la baja". "Cuando lo comas, empieza con una dosis pequeña y espera al menos dos horas antes de consumir ninguna otra comida preparada con cannabis. Tu sistema digestivo procesa la marihuana despacio, así que puede llevar varias horas sentir los efectos completos, y más si has hecho una comida muy copiosa".

Borja, Andrea y Ariane, tres fumadores/comedores de cannabis de Barcelona, confirman las palabras de la experta. "Cuando fumas hay más sensación de control, te sube más rápido y puedes saber si ya tienes lo que quieres o no", asegura Borja. "Cuando te lo comes, tarda tanto en subir que puede surgir la duda de si has comido lo suficiente y pasarte con la dosis. En el caso de la maría esto no presenta muchos problemas más allá de acabar viendo dragones, pero con el hachís he tenido malas experiencias y prefiero sólo fumarlo".

"La gente que vende latas por la calle, en vez de cerveza-beer debería tener bhang lassi: me tomé uno en India y creo que nunca he ido más colocada", recuerda Ariane. Andrea, por su parte, ha comido cannabis "en formato space cake y con yogur". "Cuando comes tienes una percepción del tiempo distinta, parece que han pasado horas y solo han sido 15 minutos. Da muchísimas más risas que fumada, y sus efectos son más tardíos y duraderos. Ingerida también he tenido cortes en negro, ver como a fotogramas: una imagen, negro, otra imagen, negro, y así. Y aunque me da mucho más globo, por otro lado también en algún momento entiendes o ves claro algo".

La dosis recomendada por Elise McDonough para evitar malos rollos es de un cuarto de gramo de hachís o medio de marihuana por persona. "Así que si estás haciendo brownies para 20, infusiona 5 gramos de hachís o 10 de marihuana en la mantequilla que vas a usar para cocinar la receta". Otra advertencia importante es no regar los platos cannábicos con alcohol. "Puede amplificar los efectos de ambas sustancias, y si te pasas te sentirás enfermo y mareado". La experta insiste en que no debe comerse cannabis con más de una o dos bebidas alcohólicas, e idealmente, hay que hacerlo sin ninguna. Si te das a la bebida alegremente, la aventura puede acabar mal: el médico especializado en problemas de drogadicción Fernando Caudevilla achaca a esta posible combinación el coma sufrido por uno de los universitarios de Madrid.

Hay que recordar que el consumo habitual de esta sustancia puede producir transtornos psíquicos como ansiedad, depresión o brotes psicóticos. Si has cocinado algún plato con cannabis, también es importante no dejar los restos al alcance de cualquier inocente. Casi todos los cocineros creativos cuentan con su aventura personal al respecto. "Una vez, una compañera de piso me dijo que se sentía muy mal, que tenía que llamar a una ambulancia porque se iba a morir", recuerda Ariane. "Le pregunté si había comido algo raro y me dijo que no, pero después recordó haberse tomado una galleta que estaba en el congelador. Le tuve que explicar que era una galleta de hachís. Acabé fumando porros en la ambulancia para acompañarla en su viaje, porque no se había drogado nunca y estaba flipando".

"Un conocido llegó un día a casa colocado como una puerta con unas galletas de maría, y le pareció normal dejarlas en la cocina como si fueran galletas normales", relata otra afectada, Mónica. "Al día siguiente cuando se despertó su padre y su hermana se las habían comido... y su padre le había dado un trozo al perro. El padre se pasó el día teniendo flashes de la infancia; la hermana, tirada en la cama con los ojos chinis, y el perro durmió durante 24 horas seguidas. Y una vez, en una inauguración de arte, me ofrecieron una trufa de chocolate. Yo pensé: 'Claro, todas las trufas son de chocolate, ¿no?'. Y me la comí. Una hora después, y ya en el trabajo (por aquel entonces era camarera en una discoteca) tuve uno de los peores viajes de mi vida. Fué EL HORROR, así con mayúsculas".

En caso de que hayas sido víctima de estos malentendidos, o seas un poquito descerebrado y te hayas comido la hierba como si fueras una vacaburra pastando, lo mejor es relajarse y esperar a que escampe. "Conviene beber agua, comer comida normal e intentar distraerte escuchando música o viendo una película que te guste", aconseja Elise McDonough. "Las sensaciones desagradables pasarán en unas horas, dormirás y te recuperarás. Ten en cuenta que es humanamente imposible ingerir una cantidad letal de cannabis: tendrías que comerte cuatro kilos de hachís puro para tener una sobredosis fatal".

'Cocinar con cannabis', 2ª parte, dedicada a los aspectos gastronómicos y culinarios.

Documentación: Mònica Escudero.

Hay 87 Comentarios

Hay que tener mucho cuidado con comer recetas cocinadas con cannabis, tengo amigos que han probado tortilla con cannabis, paella o incluso galletas, no les ha pasado nada pero siempre lo han hecho en pequeñas cantidades y con control.

Unas croquetas de curry, espinacas y maría, casi me cuestan mi relación, al dárselas a mi chica, sin avisarla, por haberlas comido yo y haber tenido un globo estupendo. La cosa tornó en ataques de pánico, dos semanas de morros y que me lo esté echando en cara de por vida.

Dos años más tarde, hice unas galletas, riquísimas por cierto, de maría y chocolate (del de cacao), y probé el TERROR en estado puro, comiendo sólo media galleta, estuve viendo ambar 12 horas, con taquicardias, y colocado más de 48...y eso que la cosa empezó muy bien, durante la primera hora y media, tuve el mejor ciego de mi vida, pero no paró de subir y subir, hasta que me colapsó y creo que pasé a otra dimensión.

Esto os lo cuenta un fumador habitual, que la fuma sin tabaco, y una yerba de excelente calidad, y al que NUNCA le ha dado un amarillo de manera inhalada.

Por eso, no recomiendo su uso ingerido, se controla mucho mejor sus efectos fumándola (en combustión, o vaporizada). Al comerla el ciego dura muchísimo, y aunque te guste colocarte, estar volando 12-15 horas, llega a agobiar bastante, a parte de que no hay manera de que desaparezca, como pasa al fumarla y comer dulces y/o grasa e hidratos.

Un saludo y LEGALIZACIÓN YA!

Lógicamente, hay que tener en cuenta las cantidades; si te pasas la cagas (es como los alucinógenos, la mayor parte de las malas experiencias son por abuso, no por uso, sobre todo si no estás acostumbrado: te crees que no coloca y comes más). Recuerdo con particular cariño una noche en Binirrás (Ibiza) con yogures con hachís, porque la mayoría de la gente no fumaba tabaco. experiencia grandiosa para todos. Lo que no recomiendo, si no estás muy acostumbrado, son las magdalenas y galletas de los coffee shops holandeses (si en algo no son moderados los holandeses es con el THC) o cualquier cosa frita en aceite de hachís (tengo vagos recuerdos de un colocón de más de un día en Marruecos con una especie de dulces fritos, pero ninguno malo). Lo que funciona muy bien son las setas alucinógenas preparadas, sobre todo en revuelto.

En fin, ¿nadie ha tenido una experiencia bonita?, ¿nadie ha visto la luz? Drogarse con según qué cosas es muy productivo. El THC ingerido puede tener efectos positivos también, lo mismo que fumado. Conviene no pasarse, eso sí. No me gusta la gente que demoniza las cosas porque le hayan sentado mal. Viva el hash!

Eric, eres un crack!!! No he podido evitar entrar en tu blog y sí, se confirma que vas escribiendo y, si eso, luego piensas (o no) y luego argumentas en base a tu tontería. Pues no das por hecho la heterosexualidad de todos los hombres para hablar de la violencia de género......

A ti lo que te hace ilusión es montarte una iglesia propia, no?

Firmado: un fumador de cannabis con 20 años de experiencia que no bebe alcohol.

PARA ALBOROTO:

Se consume asi para la gente que no fuma. Es una manera mas de experimentar ...

Un saludo

http://goo.gl/I6I0qG

He comido marihuana en un dulce típico brasileño llamado de "brigadeiro" (un dulce de chocolate). NUNCA MÁS hago esto en mi vida. Fue la peor cosa que yo hizo. Sobretodo porque ha comido demasiado. Quedé 6 horas en un viaje muy loco. Ahora no como mas, fumar quizás, pero comer JAMÁS!.

Pe pero ¿por qué se consume en forma de comida? ¿Es que está bueno o qué?

Comí una vez un trozo de bizcocho de marihuana y acabé en urgencias con el viaje mas horrible y angustioso de mi vida. Es algo que jamas volveré a probar..

De acuerdo con Oscarix. Una argumentación breve y precisa.

Hace años leí un sesudo estudio canadiense sobre el cannabis y en un apartado dedicado a la ingesta de "hachis", que al no ser soluble al agua y cuanto más aceitoso o resinoso peor, aumentaba considerablemente la formación de calculos renales.

Eric se ve que es de la derechona rancia q tanto daño hace a la sociedad. Si te vas a poner a tipificar delitos empieza por politicos corruptos, grandes coorporaciones, grandes fortunas, farmaceuticas... Q esos si q cometen delitos y tipificados debidamente y se los pasan por el forro y encima tienen la aprobacion por una parte muy grande de la sociedad, eso si es vergonzoso y miserable. Si no consumes es tu decision y respetable, pero el respeto tiene que ser mutuo, y no deberias opinar en foros donde no tiene peso tu opinion pues careces de conocimientos de lo que se habla. Por otro lado felicitar a la redaccion por el articulo

Consumidores , y no consumidores, un consejo os doy. Si quieres THC, consúmelo, pero si dudas o no sabes... NO LO CONSUMAS!!! Os podría dar el mismo consejo con un vino o un café o con un litro de leche de la nevera...

cocinar con cannabis ... esto va a acabar mal

Volvemos a los tipicismos, a ver, si no te pasas no es peligroso. Pero de todas maneras sigue siendo jugar con fuego, porque no nos engañemos, ni con autocultivo estaremos seguros de lo que tenemos entre las manos
http://goo.gl/v8HWeG

Lo que hay en el Reino de España, es una confusión tremenda con lo que es bueno-legal, y malo-ilegal. Tabacalera (o cómo se llame ahora) puede ilustrarnos al respecto, pero fijo que pasa. La marihuana se ilegalizó en los treinta, en una campaña promovida, sorpresa, por la industria farmacéutica. ¿Cuántos medicamentos no estarían en el vademecum si el cannabis fuese legal? Pues eso. Eric, me gusta la gente con las ideas claras, pero no aguanto a quienes quieren imponer su norma de conducta a nadie. Y los que citan el Código penal como si fuera lo más, pues me cargan un poco, francamente (adverbio que debería estar prohibido en el Reino de España, puestos a prohibir algo)

Para Bundle:

"Claramente incitatorias".
Este juicio de intenciones, tan común en la educación que sufrimos los niños y adolescentes de hace cincuenta años, aliñado con el burdo ( por obvio ) "la libertad de expresión debe siempre cubrir este tipo de cosas", me ha despertado la suficiente curiosidad como para clickar en el enlace de la firma.

Excelente artículo y excelente receta ese "Sformato di Patate". Casi seguro que la intentaré más temprano que tarde, con parecido esmero al que has puesto en esa página, y espero que con parecido resultado.

Lamento sinceramente que Dani Moreno no haya ganado esa etapa, pero tampoco está mal ver a Alberto como en sus mejores días.

Estimados Mikel y Mónica, me gusta mucho vuestro blog y lo leo prácticamente a diario (si alguna semana no puedo, me pego la panzada el fin de semana).

Nunca he escrito para agradeceros los grandes momentos o la información interesante que plasmáis en el blog, pero hoy lo he creído necesario, ya que me parece que este es un tema donde hay mucho maniqueísmo, "postureo" , morbo y sensacionalismo barato y esta entrada demuestra que se puede tratar el tema con mesura y objetividad.

Muchas gracias por tan buena entrada

Coincido plenamente con el artículo. Hay que ir con mucho cuidado a la hora de consumir cannabis via oral. Yo la ultima experiencia que tuve fueron unas 5 horas en la cama sin poder dormir alucinando bastante (temblores, taquicardia, alucinaciones varias). Los latidos del corazón iban rebotando por todas las partes del cuerpo, es algo inexplicable, nunca había sentido algo así ni cuando provee las setas. Mucho cuidado para quien lo quiera probar, poca cantidad y con cabeza, que lo podéis acabar pasando muy mal.

Espero con interés alguna sencilla receta gastronómica para cocinar con hachís o maría. Para mí, experimentar sin hacer daño a los demás es una de esas cosas que da sentido a la vida. ¿Qué culpa tengo yo de que el alcohol no me guste un pimiento y sin embargo los opiáceos sí?

Con todos mis respetos a Mikel y a Ariane (una de las que cuenta sus experiencias) no me trago que fuera en la ambulancia con su compañera de piso fumándose un porro.... En serio? .... NO

La información siempre es bienvenida, y más en temas cuyo protagonista, entre otros, es la salud.

Por otro lado, vive y deja vivir. Cada uno con lo que más le guste sin hacer daño a los demás.

Si bien, a mi me ha quedado una duda sobre una de las personas que contaba su experiencia, le da un jamacuco a su compañera y se fuma un porro en la ambulancia? XD

Un saludo y gracias! :)

Si Mónica, yo también comprobé link más tarde, justo después de enviar el comentario, y me llevaba directamente a la noticia de los jubilados... jajaja...
Gracias!!

Me parece de p.m. que se aborde un tema casi tabú con naturalidad. La información es muy necesaria: siempre habrá quien quiera probar y meta la gamba. Ya puestos (ja ja ja, ¿lo pilláis? "puestos"... Eh, perdón, tengo un mal día), mejor saber cómo hacerlo que acabar en el hospital.

En este mundo y, en especial, en este Pais hay mucha gente que, nunca mejor dicho, "se la coge con papel de fumar"

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Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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