¿Valen la pena los cupones de descuento para restaurantes?

Por: | 27 de marzo de 2014

Cupon descuento

Recortes de los buenos. / EL COMIDISTA

 

Desde que hace unos años fui a cenar al restaurante DO2 -la versión popular del Dos Cielos- con un cupón de descuento y me trataron como un apestado, desconfío de las fórmulas mágicas para comer barato que ofrecen Groupon, Groupalia, Offerum, Dooplan, Colectivia y otras tropecientas webs similares. Seré un antiguo y un ignorante en técnicas de márketing, pero me cuesta creer que un local vaya a darme lo mismo por un 40 o un 50% menos del precio habitual.

La reciente lectura de cientos de comentarios de restaurantes en TripAdvisor -no es que haya perdido el juicio y me dedique a esto en mis ratos libres; lo tuve que hacer para escribir la entrada sobre los 20 peores restaurantes de España – me lleva a pensar que mi escepticismo tiene cierto fundamento. Muchos de ellos lamentaban el incumplimiento por distintos motivos de las ofertas de esas webs de menús a precio especial, y transmitían una sensación generalizada de insatisfacción.

¿Son casos aislados, y los cupones permiten de verdad comer bien por menos dinero? ¿O por el contrario, son una filfa para incautos? Para responder a esta pregunta, hemos hablado con los oráculos del siglo XXI (Twitter y Facebook) con el objeto de recoger testimonios de usuarios. Unos manifiestan que su experiencia ha sido muy positiva; otros, que ha habido de todo, y otros hablan de desastres como los que siguen.

Problema nº1: la oferta promete maravillas cuando la comida es una basura

Posiblemente, el drama más recurrente del gastrocuponero. Lostylucas recuerda su experiencia en "un japonés (chino) en Barcelona, donde el sushi pintaba muy bien. "La realidad fueron minimakis de atun en lata, pepino y Krisia". Rocío Alarcos también recuerda, no con demasiada satisfacción, "una parrillada argentina que era un montón de patatas fritas coronadas por dos chorizos y dos trocillos de carne seca", y Emiliano Romero se encontró en una de estas experiencias gastronómicas con "unos nachos sin queso, botellas de vino rellenadas y el pan a tres euros. La frase: 'Por este precio es lo que hay". "A mí me vendieron barra libre de cócteles con canapés gourmet y me dieron cerveza y ensaladilla", cuenta Inés Viñas. A Jon Sabín, una "trilogía Lebanon con pan de pita" y unas "minihamburguesas con queso y tiras de patatas" que pidió para una fiesta de cumpleaños se le transformaron por arte de magia en "salchichas de frankfurt con salsa de soja y albóndigas de bote".

David Narro se lo toma con humor: "Este fin de semana fui a un sitio por 25 euros para dos personas, bono de tapeo libre y copa de vino. Al llegar a una tasca de extrarradio con asientos de obra con quemaduras y con el Discovery Channel a todo volumen ya no habia marcha atrás. Tapas de mini hamburguesas terribles, ensalada de rulocabracebollapasas temible. Pero al menos vi Megasubastas".

Giulio Limongelli, co-fundador y vicepresidente internacional de Groupon para el sur de Europa, responde que la calidad es un aspecto prioritario de su gestión. "Nos responsabilizamos de lo que vendemos. Nuestra máxima es cuidar al usuario, así que cuando no cumplimos con lo que hemos vendido, la persona puede acogerse a nuestra política de devoluciones. Si algún negocio tiene quejas, contactamos urgentemente con ellos para solucionar el problema". Alex Doste, responsable de comunicación y social media de Groupalia, asegura que en su web hacen "una comprobación a través de encuestas de satisfacción a los usuarios". "Todos los restaurantes que aparecen en nuestra página superan la nota de 7 sobre 10. Si no cumplen con lo explicitado en el cupón y no ofrecen un servicio de calidad, son retirados de la web de Groupalia".

1493073_10152328906257280_463490165_n

Las fotos falsas, otro clásico de las webs de cupones.

 

Problema nº2: ginkana para reservar

El clásico "lo sentimos pero estamos completos" es otro hit de las protestas de algunos usuarios, que además aseguran que las empresas de venta de cupones se desentienden del asunto. Restaurantes con todas las mesas ocupadas hasta, milagro, la fecha del final del descuento; anulaciones de última hora e impedimentos de toda clase son parte de un incomprensible via crucis para el comprador.  "En un mexicano de Murcia: daban mesa, pero cuando decías que ibas con cupón no la tenían", asegura Delia Torrano. Fuimos cuatro, pedí carta y vi que el precio era igual que sin cupón". Paula tampoco tuvo mucha suerte. "Nos anularon una reserva dos horas antes diciendo 'hoy no abrimos'. Nos había costado mucho hacerla, porque nunca tenían sitio. Groupon se escuda en la disponibilidad –vale- pero es que NUNCA tienen mesa".

"Clickoferta suele sacar cupones para un restaurante de Vitoria, pero cuando llamas para reservar y les dices que vas con el cupón enseguida te dicen que no hay sitio", cuenta Leticia Martínez. "Si te cansas de que no te reserven y no dices que vas con cupón, te lo sonsacan. Una vez fue muy descarado, me hicieron reserva para comer menú del día, y cuando ya tenía la hora apalabrada, haciéndome un poco la loca, les dije que ya lo tenía pagado con el cupón, e inmediatamente me dijeron que "no, no, para lo del cupón no tenemos sitio. Vaya por Dios". 

Groupon asegura haber solventado totalmente este problema con un "sistema de reservas llamado MyTable donde se comprueba la capacidad total y diaria de cada restaurante. El usuario puede ver la disponibilidad de cada día". 
En Groupalia también cuentan con una herramienta similar.

Problema nº 3: conviértase en un apestado

Por extraño que parezca, algunos restaurantes que aceptan cupones someten a los clientes que los llevan a una especie de apartheid. "Las mesas de Groupon estaban apartadas de las del resto de clientes, con servilletas y manteles de papel, mientras que las otras mesas tenían manteles de tela", recuerda Lucía Bejarano. La experiencia de Lorena Ovalle en un restaurante de Valencia también fue poco grata. "Al entrar olía a cañería, y al pedir que nos trasladaran a otro sitio, donde nos sentaron tenían el futbol a tal volumen que era imposible mantener una conversación. Pedimos una zona sin la transmisión (que la tenían, en la parte de arriba) y nos dijeron que no. Luego nos soltaron: 'Ah, vienes con Groupon', como si fuese pecado".

Teresa Esa Esa ha visto las dos opciones en el trato a clientes con cupón. "Fui a un japonés en Madrid y tuvimos que cenar con abrigo, porque nos pusieron en una mesa en la que la puerta golpeaba mi silla y la gente entraba y salía para fumar. Nos pusieron todo el menú junto y no nos cabía en la mesa, por lo que el camarero resoplaba con las fuentes en la mano. Sin embargo, fui con un cupón de Planeo a un italiano fantástico, que se llama Donnafugata, y me atendieron fenomenal. Hay de todo".

Limongeli, de Groupon, apunta a que los casos de maltrato cuponero van a menos. "En nuestros comienzos, hace cuatro años, a los restaurantes les costaba más entenderlo, pero poco a poco los socios han asumido que si tratan bien al usuario que acude con el cupón, tienen grandes posibilidades de que vuelva pagando el precio total. También, cada vez más, tienen en cuenta la importancia del boca-oreja, las opiniones que de ellos haya en las redes sociales".

Problema nº 4: ¿cupón? ¿Qué es un cupón?

"En una taberna no nos cogieron el cupón con la excusa de que no sabían qué era", relata Aprendiz de Todo. A Senyor JP no le aceptaron un bono pese a haberlo confirmado por teléfono una semana antes. "Y no nos dijeron que no era válido hasta que teniamos la comida en el plato". Paco Domínguez Merino compró otro cupón de Groupon un restaurante de Sevilla. "El señor del local me dijo que no, que ese cupón no valía porque habían vendido más bonos de la cuenta y que al final perdían dinero. Tras varias semanas de espera, me devolvieron el dinero".

Limongeli afirma que su departamento de calidad trabaja para que este tipo de incidencias no sucedan. "En el caso aislado de que ocurra lo que mencionas, se trataría de un incumplimiento claro de las condiciones pactadas con el usuario y se investigaría inmediatamente por nuestra parte para tomar medidas al respecto. Si se demuestra que ha habido un incumplimiento, se procede a indemnizar al usuario".

Problema nº 5: todo en un día, todo a la vez

Para concluir, un testimonio divertido -para quien lo lee- que reúne todos los dramas cuponeros. Rodrigo Alonso compró unos bonos de descuento con sus amigos para ir a cenar a un italiano de Madrid. Primero intentaron decirles que la reserva "no les constaba". Después les despacharon a un sótano "lóbrego, húmedo y oscuro incluso para un orco de Mordor, cuyo suelo estaba empapado en algún líquido que evidentemente no era agua ni detergente, puesto que despedía un olor que incomodaría hasta a una mofeta". El dueño les arrebató los cupones de las manos, les gritó y les sirvió en una vajilla desportillada 10 pizzas crudas y casi sin relleno para 18, de dos en dos y en intervalos de 40 minutos. El desenlace fue tan épico como el resto de la cena: "Cuando pedimos la hoja de reclamaciones al dueño, nos respondió que no tenía. Le indicamos que era algo obligatorio, a lo que nos contestó literalmente que nos fuéramos a tomar por culo si no queríamos tener problemas".

Entonces, ¿por qué los restaurantes contratan cupones?

La pregunta del millón. Cuesta entender qué lleva a un restaurante a ofrecer un descuento para luego maltratar a los clientes que lo demandan o ponerles toda clase de trabas. ¿Un problema de desconocimiento de las ventajas de los cupones? Según Giulio Limongelli, los establecimientos deben tener claro por qué trabajan con Groupon. "Es una herramienta de marketing. La finalidad no debe ser ganar dinero con los márgenes, sino conseguir beneficios a través de las ventas extra y conseguir fidelizar a los clientes para que vuelvan sin cupón. 
Además, el establecimiento puede obtener datos muy interesantes de su público a través de estas campañas".

Los portavoces de Groupon y Groupalia afirman que, cuando apareció este tipo de webs, eran ellos los que se aproximaban a los restaurantes, pero ahora éstos demandan cada vez más sus servicios. Sin embargo, algunos establecimientos denuncian la agresividad con la que las webs de descuentos se aproximan a ellos. "Podría hablarte largo y tendido de las violentas técnicas empleadas por los comerciales de Groupon", revela Hugo García, responsable de comunicación de Grupo Moby Dick, una empresa con cinco restaurantes en Madrid y uno, en Salamanca. "Nosotros nos hemos negado reiteradamente a trabajar con su plataforma, en primer lugar por las duras condiciones (oferta de mínimo un 50%, comisión del 30% para ellos), y en segundo lugar porque el cliente cuponero rara vez repite sin cupón, con lo cual no es una herramienta de fidelización eficaz. A mí un comercial llegó a acusarme de estar hundiendo mi negocio, de no tener visión de futuro, augurándome a mí y a mi empresa un futuro muy negro por no trabajar con ellos, que se definen como "la empresa de marketing más grande del mundo".

Ciertamente, hay quien niega el valor de fidelización de los descuentos. Pero también usuarios que cuestionan esta teoría. "La culpa no es de Groupon o similares, sino de los restaurantes", defiende Vanesa Díaz Jiménez. "A mí me han tratado mal y me han tratado bien. Y donde me han tratado bien siempre he vuelto".

También hay negocios que se han arruinado por esta clase de promociones. Carola Falgás, ex propietaria del restaurante Deli Kate en Valencia, vivió su particular pesadilla con Groupon. Cuenta que les obligaron a que el precio del cupón fuera rebajado como mínimo un 50% –intentando que fuera incluso un 80%– sobre el precio fijado en carta. "Tampoco nos dejaron nada claro desde el principio que se llevaban la mitad y que éramos nosotros los que nos teníamos que hacer cargo del IVA. Nos indicaron que la oferta solo duraría 24 horas, cuando en realidad estuvo muchísimo más tiempo, sobrepasando nuestras expectativas y nuestras posibilidades. Al final conseguimos deshacernos de ellos, pero el mal ya estaba hecho: habíamos perdido mucho dinero por su culpa, y ya estábamos heridos de muerte".

Sea por las malas experiencias de algunos usuarios, sea por la reticencia de los restaurantes, puede que la fiebre de los cupones comience a remitir. Algo que, lógicamente, las webs que los ofrecen niegan mostrando sus cifras de crecimiento. "La edad de oro del cuponing ya ha pasado", replica Hugo García. "Muchos establecimientos han salido muy escarmentados. En parte creo que el declive también viene dado porque los propios negocios estamos haciendo muy buenas ofertas y promociones por nuestros propios canales y dirigidos, esta vez sí, a nuestro público natural".

¿Has usado cupones de descuento para comer en restaurantes? ¿Cómo ha sido tu experiencia? Cuéntalo en los comentarios.

Documentación: Mònica Escudero.

Hay 109 Comentarios

Uno de los problemas es que las empresas de venta de cupones exigen a sus comerciales contratos y contratos. Estos para mantener su trabajo no explican apenas nada a los comercios y estos se encuentran metidos en el fango sin darse cuenta y finalmente dan un mal servicio. He sido comercial mucho tiempo en una de esas empresas y precisamente por ese mal servicio decidí emprender por mi cuenta. Acabo de lanzar mi proyecto www.reserva2.es y os aseguro que no hay una sola empresa anunciada a la que no le orientamos perfectamente para dar el mejor servicio y así conseguir fidelizar clientes. Es una relación de transparencia y no vende motos como las grandes empresas. Espero nos ayudéis con vuestras visitas para ayudarnos a crecer y demostrar que el trabajo bien hecho tiene recompensa

Hola,

El problema para los restaurantes es que las grandes (groupon, letsbonus) le sacan demasiado en su comisión dejando prácticamente ningún margen o perdidas para el restaurante tal como lo indica este artículo.

Pero por otro lado, los cupones han llegado para quedarse.

Por eso le ofrecemos a los restaurantes unas posible solución: Monten sus propios cupones en su propia web.

Nosotros hemos desarrollado un producto para hacer webs de descuentos y cupones que se puede añadir a la web del restaurante

Una vez montada la sección de cupones, el restaurante puede crear las ofertas con sus propias condiciones y puede negociar con los agrupadores de ofertas offertutti, bownty etc para que salgan codo a codo con las ofertas de groupon pero pagando una comisión mucho menor.
.
Se llama Webemus GroupJoom. Puede ver una demostración en http://groupjoom.com

El producto contempla todo el ciclo de venta de ofertas y generación y envio de boletines.

Tenemos mas de 20 clientes ya funcionando en España y Latinoamérica.

Mas información en: webemus.com

Saludos,
Webemus

Siempre compensan los cupones para restaurantes. Pagas menos de lo que cuestan sin cupon.

http://cuponazos.es/cupones/offerum-descuento-5-euros

Los cupones de descuento siempre son opciones extras que tenemos para ahorarr en lo que necesitamos, tanto productos o servicios...Que funcionen o no depende de muchos factores...Hay paises con mas culturas en cupones...en estados unidos hay personas que hacen compras en supermercados y se ahorran practicamente todo el valor de la compra, en cambio en un pais como argentina si una persona lleva un cupon de descuento para hacer una compra lo miran raro, hasta incluso el comercio que promociona el cupon no le da validez a su propia promoción...Un pequeñisimo aporte...tambien si estan interesados de compartir los descuentos de sus tiendas online, negocios locales o cupones para imprimir y llegar a mas clientes les recomiendo Descuentos Ya..Excelente articulo, muy completo...Saludos desde Argentina!!

Desgraciadamente yo tampoco confío en ese sistema de promoción de restaurantes. Mi única experiencia fue bastante lamentable.

El mayor problema radica en la ignorancia de los hosteleros, que podrían usar sus webs para optimizar el negocio y no tienen ni idea del tema.

Lo grave del asunto es que conozco empresarios que se quejan amargamente de que no paran de llegarles clientes con cupones, cuando precisamente han contratado el servicio de esos cupones con fines publicitarios.

Hola,

Estoy de acuerdo con el post en muchas cosas que nos cuenta. Pero hoy en día algo que se pueda conseguir gratis ... merece la pena, si no tienes que invertir nada.

Un placer

NeyLo2011

UNA VEZ UTILICE UNOS CUPONES DE COMIDA "BARRA LIBRE DE SECRETO IBERICO" Y ME PASO LO DEL PROBLEMA 3 "PARECIAMOS APESTADOS" COMO RESULTA QUE NOS ACOMPAÑABAN UN NIÑO Y UNAS PERSONAS MAYORES QUE IBAN A COMER SIN CUPON( LO QUE SE SUPONE GANANCIAS PARA ELLOS)ESTUVIERON TODA LA COMIDA "VIGILANDO" QUE NO FUERAN A COMER DE LOS QUE ESTABAMOS CON "BARRA LIBRE" COSA IMPROBABLE PORQUE PONIAN RACIONES RIDICULAS Y MUY FINAS Y SI PEDIAS MAS,TARDABAN UN TIEMPO CONSIDERADO EN TRAERTELO.
- OTRA VEZ, ESTA VEZ CON "GROUPON" COMPRÉ UN ARTICULO QUE NO LLEGUE A RECIBIR,ESTA CONPAÑIA ME DEVOLIVIÓ EL PRECIO DEL ARTICULO PERO NO ME DEVOLVIÓ LOS GASTOS DE ENVIO (DE UN ARTICULO QUE NO ENVIARON ) QUE ME OBLIGABAN A PAGAR POR ANTICIPADO EN LA WEB QUE VENDÍA DICHO ARTICULO.
HASTA EL DIA DE HOY NO HE VUELTO A USAR MAS CUPONES

Nadie da duros a peseta. Este sencillo principio debería estar presente en todo análisis de las ofertas publicitarias.

Sólo he usado un Groupon una vez, cuando empezó, hace años, y fue muy bien. No he vuelto a usarlos nunca, ni pienso hacerlo. Mi marido pensó usarlos para su consulta de psicología y a la vista de las condiciones decidimos no hacerlo. Es una condena comercial.

Los cupones están condenados a desaparecer porque nadie da duros a peseta.

Yo nunca he comprado por una experiencia personal. Hace bastantes años busqué en internet un hotel para pasar unos días en una ciudad francesa y vi que en el bueno (palacio antiguo en el casco histórico, etc, etc) tenían una oferta a 214 euros/noche que rebajaba notablemente el precio "normal". Felicitándome por mi suerte hice la reserva y al llegar allí empecé a sospechar cuando al botones le dijeron que me llevara "a la habitación de 214 euros", el agujero era francamente infame, y al hacerlo notar me dijeron "es que es la habitación de 214 euros". En un hotel, que es casi todo gasto fijo, aun puedes creer que te dan duros a cuatro pesetas por no tenerlo vacío, pero en un restaurante no es posible que gasten ellos más de lo que pagas tú. Como en el caso de las preferentes y demás intentos de pasarte de listo, al final tiene que saltar el asunto y es tu hígado el que paga el pato

En México son los restaurantes quienes venden sus propios cupones de descuento. Hace poco mi esposo compró uno por 100 pesos (unos 8 euros) para una marisquería y vienen bastantes cupones, hemos ido dos veces a comer cocteles de pulpo con camarón al 2x1, cerveza también 2x1. Y como es el mismo restaurante quien hace la promoción, jamás te tratan mal.


Heretat Masia Poblet (Restaurante a Montblanc)

4 personas, menú a la carta...80 €

Cuatro rebanadas de pan de pages, grandes
4 tomates pequeños para untar
aceite de calidad de la Conca de Barberá
1 de calçots
1 de cargols a la llauna
2 carrilladas de cerdo al horno
1 de carne a la brasa (incluia 4 chuletas, 1/2 botifarra blanca y 1/2 botifarra negra)
Xampanyet de la casa
3 refrescos
1 de crema catalana
1 helados, niños
café i licor...

Al final salimos a 20 € por persona, con calidad inigualable, productos frescos de la zona....

y sin cupón de grupon, etc.

Así que cada uno que haga lo que le apetezca, pero yo cupones no, al final sale más caro, os lo aseguro, calidad precio, No comment.

Un saludo

¿Duros a pesetas? No a los cupones. Tengo un restaurante y para vender cupones lo primero que tendría que hacer es explotar a mis empleados. No puede haber un trabajo digno en las compras low cost estas. No seas cómplice. Por el bien de todos no lo uses.

Esta bien escrito el tema sobre los cupones de restaurantes, Una manera muy corrientes hoy por hoy para captar nuevos clientes.

Esta bien escrito el tema sobre los cupones de restaurantes, Una manera muy corrientes hoy por hoy para captar nuevos clientes.

No sé por qué me han entrado unas ganas horrendas de comprar un cupón al leer este post. Llámenlo gula, amor por la ganga o masoquismo. Yo sólo tengo dos experiencias cuponeras: una de depilación láser y una pizzería en Sevilla Este, llamada La Hoguera. Ambas muy buenas. En la segunda, que es la que nos ocupa, nos sirvieron unas pizzas deliciosas, dos entrantes y dos bebidas (hubo que pedir algo más de beber, pero ya lo suponíamos y las bebidas estaban a un precio de lo más razonable), además de postre. El servicio fue amabilísimo, aunque es cierto que fuimos a una cena "entre semana". Lo bueno para ellos: que un sábado cualquiera, meses después, buscábamos algo de cenar bueno, rápido y barato por esa zona y no dudamos en tirar para allá, así que igual por eso ofrecen cupones... ;)

No me fío de los cupones en general porque no se puede dar duros a pesetas. Aunque también he tenido sorpresas con las reservas de "El tenedor". En dos sitios distintos no tenían el menú ofertado y el tenedor no me resolvió nada. Me dijeron que intentarían mejorar...

Muy interesante post. He usado tres o cuatro veces eltenedor en Madrid y Atrapalo en Barcelona con muy buenos resultados. Respecto al mundo cupón suelen ser restaurantes cutres o en fase de cierre/desesperación.

TTras volver de la India tuvimos morriña de su comida. Vimos un cupón de descuento y fuimos a un restaurante indio por Sarrià..un verdadero desastre. En primer lugar, aquello no era un restaurante indio, era una burda imitación. El menú degustación estaba tan asqueroso, mi amiga acabó vomitando poco después.

Por otra parte, en otra ocasión fui celebrar un cumpleaños de una amiga en una oferta del El Tenedor y el resultado fue excelente. El local estaba lleno de grupos, éramos 12 pero nos atendieron muy bien.

Supongo que depende del local. Yo prefiero obviar estos descuentos, ahora muchos restaurantes han bajado bastante los precios y siempre puedes encontrar algún local con precios competitivos.

Usé un cupón de Colectivia para ir a comer con mi esposa al restaurante El Serbal de Santander (1 estrella Guía Michelín), era un menú-maridaje y la verdad es que la experiencia fue inmejorable: comida estupenda, servicio atento, trato exquisito, aperitivo, petit-fours, café... Una experiencia completa, igual que si hubiésemos sido clientes "sin cupón". Ni que decir tiene que les dejamos la propina más merecida que recuerdo hasta ahora. Repetiremos, con cupón o sin cupón. En otras visitas a restaurantes con cupones de otras plataformas (Oferplan) también la comida y el servicio estuvieron a la altura de lo que esperábamos.

Paula,
Que suerte que tuvieses esa experiencia en el restaurante La Estación de Córdoba. Yo fui en pleno verano y al intentar reservar en el interior dijeron que no tenían sitio, así que tuvimos que sentarnos en la terraza con un calor terrible. Estando allí comprobamos que el interior estaba totalmente vacío, ni una mesa ocupada. Mesas y sillas llenas de polvo, comida horrenda (lechuga de primero, lechuga de segundo) y la botella de vino no se podía beber ni con gaseosa. No vuelvo a ir ni con cupón ni sin él.

"Elena", el restaurante "maravilloso de Chueca" donde te trataron "estupendamente" ¿se llamaba, por un casual, La Gastroteca de Stéphane y Arturo?

En Navarra ninguna queja con los restaurantes a través de Groupon.
A mi me han servido para conocer otros locales ,ya que siempre tiendes a comer picotear o cebsruen los 3 o 4 mismos sitios, y he vuelto ya sin Groupon a ellos por la calidad y buena atención.
Lo que leo aquí creo que sr dará más en Madrid o Barcelona. ..y en restaurantes u hosteleros poco profesionales...porque en Pamplona y comarca la verdad que si alguno diera y atendiera mal. ..uufff..por aquí no hay tanta rotación de turistas etc como para jugársela y son restaurantes y bares conocidos aquí
Lo dicho. ..ninguna queja y en estos momentos de crisis económica la verdad que tanto a clientes como hosteleros nos viene bien que haya movimiento en.las calles y locales.
Además que siempre te pides algo fuera del cupón. ..porque te apetece postre o una botella de vino en lugar de sólo una copa...y eso es gasto que le haces al local y biuenoque yo entiendo que hay que ir con cupón pero que también puedes gastar más teniendo en cuenta el descuento que han hecho. ..
Y por supuesto dejar propina etc
Yo no tengo queja con cupones de Groupon para restaurantes navarros ni para hoteles de Huesca provincia que también he usado y todo perfecto
Pienso que hay de todo y que en "provincias" se cuidan muy mucho de tratar mal o dar gato por liebre por que se juegan muchísimo.
Ah!! Los hosteleros que permiten a sus empleados tratar de manera condescendiente y mal a quien va con cupón según leo por aqui...pues eso...de profesionales tienen poco y ya les llegará su san Martin antes o después que a aquellos que traten siempre profesional y correctamente a la clientela.

La diferencia básica radica en que si el cupón descuento es GRATIS porque entonces el restaurante no te ha cobrado todavía y te dará un buen servicio.

Además si la comisión de la web hace mucho daño financiero al restaurante, siempre intentarán escamotearte lo que puedan, (eltenedor cobra entre 1,5 y 2€ por comensal, muy caro) dándote raciones pequeñas o peor servicio, o como en el caso de webs de reservas, con unos precios disparatados desde origen y cartas "especiales".

Y si los restaurantes que emiten los cupones son marcas de prestigio y franquicias, tampoco te darán problemas y serán profesionales.

Tras todo este rollo (me considero un pequeño experto en la materia) recomiendo:

1) http://www.Oportunista.com siempre ok y no solo restaurantes.

2) Cupones de marcas grandes y franquicias, donde su Marca respalda la buena gestión de la promo.

Y si algún descuento por venta colectiva o reserva online es una estafa, esto no solo se debe a la web en cuestión, sino que es el propio restaurante el que te está estafando, ojo!

Toda la razón del mundo, si coges un cupón automáticamente eres pobre, no puedes permirte nada y te van a tratar fatal...

yo para mi blog nunca voy a sitios con cupones para no tener esa sensación.
os dejo mi blog para que le peguéis un vistazo.
http://experienciaculinariabarcelona.wordpress.com/

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal