Mona de Pascua (casi) tradicional

Por: | 16 de abril de 2014

 Mona pascua

Los conejitos que hicieron la receta. / EL COMIDISTA

Una de las tradiciones locales que más me impactó cuando me vine a vivir a Barcelona fueron las monas que los padrinos les regalan a sus ahijados el lunes de Pascua. Cuando vi que, acercándose la Semana Santa, las pastelerías se llenaban de figuras de chocolate a cual más recargada y mastodóntica, mi mente parafraseó la mítica frase de Obélix y me dijo "están locos estos catalanes". Al acercarme un poco más y comprobar lo que costaban esas reproducciones a escala 10/1 de la Sagrada Familia o esos Messis a tamaño real, comprobé que lo de locos se quedaba corto. Claro que yo tampoco puedo criticar mucho viniendo de un lugar donde se hacen concursos de levantamiento de piedras: el pueblo/región/comunidad/nación que no tenga alguna costumbre un poco perturbada, que tire la primera piedra.

Hay que aclarar, eso sí, que esos ejemplos de horror vacui chocolateado no están exactamente anclados en un hábito centenario. Son más bien una derivación un tanto ricachona de la mona clásica, que algunas panaderías intentan reivindicar y que por lo general horroriza a los niños. Consiste en un pan ligeramente abriochado parecido al pà cremat, al pan de muerto y a muchísimos otros tipos de pan pelín dulce de otras zonas, pero que aquí -y en buena parte de la mitad oriental de España- se remata con huevo cocido con su cáscara. De este huevo se pasó al huevo de chocolate... y del huevo de chocolate a las recreaciones de castillos, hello kitties o copas ganadas por el Barça.

La mona es sencilla de hacer, aunque si no tienes un robot de cocina que trabaje por ti puede ser un pelín pringosa. Decimos lo de siempre: si unos monguers de las masas como nosotros lo hemos conseguido, cualquiera puede hacerlo. También como siempre, avisamos de que nos hemos pasado la tradición por el forro del abrigo en algunos detalles: la idea de comernos unos huevos que, después de hervidos, han pasado 20 minutos en el horno –adquiriendo ese tono verdoso tan poco apetecible de huevo recocido– no nos seducía, así que hemos marcado la forma y los hemos puesto a posteriori. Y también hemos sucumbido al huevo de chocolate, porque los niños caprichosos que llevamos dentro nos estaban pateando las espinillas.

Dificultad

Para Humpty Dumptys.

Ingredientes

Para dos monas medianas o una grande

Masa

  • 500 g de harina de fuerza
  • 25 g de levadura fresca
  • 250 ml de leche
  • 100 g de mantequilla
  • 120 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de anís o agua de azahar o la ralladura de una naranja (opcional)
  • Sal

Para pintar la masa

  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharada de leche
  • Azúcar

Para decorar

  • Huevos cocidos
  • Huevos de chocolate

Preparación

1. Disolver la levadura en un chorrito de leche tibia. Mezclar la harina con el azúcar, añadir la leche templada con levadura y el resto (también tibia), la mantequilla derretida, el huevo y al final una pizca de sal y el anís o azahar si se quiere. Trabajar con las manos o con una amasadora hasta conseguir una masa elástica y que haga bola. 

2. Poner la masa en un bol enharinado cubierta con un paño, en un sitio cálido y protegido, hasta que más o menos doble su tamaño (dependiendo de la temperatura, unos 45 minutos o una hora). 

3. Sacar la masa con cuidado, partirla en dos (o no) y darle la forma deseada: de rosco, redonda o rosca trenzada. Dejar reposar hasta que doble el volumen de nuevo (más o menos a la mitad de este segundo levado marcar los huecos donde irán los huevos). 

4. Precalentar el horno a 200 grados.

5. Pintar las monas con la mezcla de yema y leche y espolvorear con azúcar. Bajar el horno a 180 grados y hornear las monas durante unos 20-25 minutos, hasta que se vean doradas y apetitosas.

6. Sacar del horno, enfriar en una rejilla, decorar y servir sola, o con mantequilla y mermelada para mojar en café con leche o chocolate.

Producción: Mònica Escudero.

Hay 36 Comentarios

Huevos cocidos coronando un pan en la mitad oriental? jeje, hay que definir dónde está el eje para saber qué es oriental y occidental. Lo digo no porque sea una nerd del geocaching o una monger total en tema de planos, es porque en Jaén en Semana Santa era tradicion una cosa que se llaman hornazos, un bollo tipo pan dulce (denominado localmente como ochío, bueníííííísimo), con un huevo cocido encima y cruzado con masa. Creo que ya se encuentran menos, yo los asocio a mi abuela y la panadería tradicional de la esquina...

Aunque mis abuelos paternos han vivido casi toda su vida en fuera, son de Murcia.
Ahora no sé porque hace años que no voy en estas fechas, pero cuando yo era pequeña, nunca vi allí monas de chocolate. Ni tampoco recuerdo que se regalaran a los ahijados.

Allí las monas se comían todo el año. Mona y chocolatina, la merienda del día de fiesta y niños finos y malcomientes.
Y luego, para Semana Santa, las monas de huevo.
Yo siempre las vi del tamaño de una hogaza pequeña, más anchas en el centro y con puntas, pero las últimas veces que fui, los nazarenos en las procesiones (sí, cuando cuento esto a veces la gente flipa, pero allí se dan caramelos y otras cosas de comer en las procesiones) daban una mini-mona con un huevo envuelto en papel plata (todo monísimo en una bolsica).

Es un auténtico placer hacer escaparating por las pastelerías de Barcelona... ains... bueno, hoy os dejamos una reversión de otra #pornFood tradicional de las pastelerías, aunque en esta ocasión, casero

http://cocinadeemergencia.blogspot.com.es/2014/03/roscon-de-reyes.html

En Asturies la costumbre era regalar una tarta (lo llamamos "El Bollu") que podía tener algo de chocolate pero sólo como un adorno. En mi pueblo lo más común es hacer un roscón de varios pisos de hojaldre relleno de pasta de almendra.. ¡para quitarte los sentidos!
Desgraciadamente se está poniendo de moda las figuritas de chocolate, ¡Una pena!
Siempre recordaré a los padrinos y madrinas llevando las tartas y todos los niños del pueblo corriendo detrás de él o ella, gritándole ¡Madrinaaaa! ¡Padrino!

A mí también me llamó la atención cuando llegué a Tarragona, todos los escaparates de las panaderías y pastelerías llenas de monas. Habrá que intentar hacerlas
http://tarragonain.blogspot.com.es

Las monas/escultura de chocolate son insuperables, no voy a intentar competir con ellas! Quien quiere una especie de pan dulce con un simle huevo de chocolate encima quando tpuede tener una estatua en chocolate de su heroe preferido? Así que como cada año la mona la compraré y me dedicaré a hacer otras recetas de Pascua, como los buñuelos que publico hoy, me han salido taaaaan esponjosos! y con la receta de una salsa tapenade para morirse de buena!

http://lesreceptesquemagraden.blogspot.com.es/

Cualquier fiesta parece buena para que las grasas y los carbohidratos hagan mella en nuestra esperanza, mientras entregamos el destino a rezos y martingadas varias.

http://casaquerida.com/2014/04/15/actores-nada-memorables/

Hola Mikel,

Estuve viviendo en Barcelona y no entendía lo de"mona" a algo puramente de chocolate. Ahora entiendo que es una derivación. En Valencia s la mona, se le da forma de animales. A ver si me animo este año e intento tu receta. Gracias!
http://patatas-bravas.weebly.com/uploads/1/2/1/2/12120567/909741073_orig.jpg?314

El chocolate nos transporta a la infancia pero sí lo acompañamos de una mona nos hace viajar más rápido. Nosotras somos primerizas en estos temas, pero nos hemos lanzado con una suerte de mini monas de Pascua con huevos de codorniz
http://www.dosyemas.com/index.php/nidos-de-codorniz, también hemos elaborado un mona de pasas y nueces. Mañana subiremos alguna sorpresa más.

Entiendo a los niños, no veo mucha conexión entre la torta y el huevo cocido. Mucho mejor uno de chocolate!!

http://areaestudiantis.com

El link del Pá cremat es del blog de mi amigo Alberto. Es el Dios catalán de la masa.
Yo nunca he entendido los huevos duros en la mona. Me parecen un timo. Si fueran de chocolate, o si fueran un juguete... pero un huevo duro....

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El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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