Cómo hacer la ensalada perfecta

Por: | 15 de mayo de 2014

6a00d8341bfb1653ef019aff58938a970d-550wi

Pipirrana para estómagos sensibles. / EL COMIDISTA

 

El verano está al caer. Empieza a apetecerte comer cosas frescas. También empieza a preocuparte esa especie de donut gigante llamado lorza que misteriosamente ha crecido alrededor de tu tripa durante el invierno, o ese pandero que ha entrado en modo big bang sin que tú hayas hecho nada para merecerlo. Entonces aparece en tu mente un letrero luminoso en el que sólo se lee una palabra: ENSALADA.

Hasta ahí, todo bien. Las ensaladas -salvo que les eches medio litro de aliño guarrindongo del súper con 200 calorías por gramo- son el plato ideal para cuando hace calor y para cuando quieres pasar de elefante marino varado en tierra a foquilla esbelta y vivaracha nadando por el mar. Ahora bien, pocos platos son objeto de tantos malentendidos como ellas. Para muchos, hacer una ensalada es mezclar en un bol cualquier verdura que tengas en la nevera y alguna mierda algún producto de bote de la despensa, bañarlos con un cancarro de aceite, vinagre y sal, y arreando. Para otros, es esencialmente un plato triste y aburrido para personas que están a plan. Pues ni una cosa, ni la otra. Sin exigir una inteligencia prodigiosa para su elaboración, la ensalada tiene más ciencia de la que se le presupone, y bien hecha, para mí es una de las comidas más placenteras que existen.

Con el objeto de ayudar al que quiera en el perfeccionamiento del arte ensaladil -y, no nos vamos a engañar, porque ayer hablé del tema en el Hoy por hoy de la Cadena Ser con el gran David de Jorge y ya lo tenía medio preparado-, aquí tenéis unos consejillos para saliros de la lechuga con cebolla y brillar cual tomates bañados por aceite de oliva virgen extra.

1) Escurre bien las verduras

¿Quieres que tu ensalada quede insípida? Pues ponle una lechuga bien mojada, que ya se encargará ella de aguachar el aliño y arruinar el plato. El centrifugador de ensaladas es básico para dejar la verdura seca, aunque no conviene pasarse con él: ahórrate el programa de 1.000 revoluciones por minuto, que las hojas no son unas sábanas y el centrifugador no es tu lavadora. Plan B: tratar de secar en lo posible las hojas con un paño limpio o un papel de cocina. Plan C para vagos: ensalada de bolsa que no haya que limpiar.

2) Piensa en la armonía de los ingredientes

Una ensalada no es mejor porque le pongas mil cosas: no hay nada peor que las de 20 ingredientes acumulados sin ton ni son, de esas que además de lechuga, tomate y cebolla, llevan atún, piña, manzana, palitos de cangrejo, maíz, remolacha, mejillones y un bacalao entero si se tercia. Mejor unos pocos ingredientes bien avenidos, buscando contrastes de texturas y sabores: uno crujiente, otro blandito o cremoso; uno salado, otro dulce; uno potente de sabor, y otro más suave...

6a00d8341bfb1653ef0192aa8def60970d-550wi
Ensalada de garbanzos, bacalao y pimiento rojo. / EL COMIDISTA

3) Sal de la ensalada viejuna

Ensalada no es igual a lechuga triste, tomate de porespán, cebolla, cuatro aceitunas y unas migas de atún del malo. Todo un elenco de ingredientes te está esperando para alegrarte la vida: frutos secos picados, legumbres cocidas, pescados en conserva, quesos, hierbas aromáticas... Lo mismo con los aliños: el sota-caballo-rey (aceite-vinagre-sal) está muy bien, pero hay cientos de variantes posibles con especias, vinagres de sabores, miel, mostazas, verduras picadas muy finas, limón o zumos de otras frutas. ¿Que insistes en que lo tuyo es la mixta? Me parece perfecto, pero entonces hazla como Dios (Robin Food) manda: con ventresca de bonito, anchoas, y un aliño que te pees de mostaza y vinagre de Jerez.

4) Usa tus manos

Tu ensalada mejorará notablemente troceas las hojas con las manos, para que tengan un aspecto natural (supongo que en tu cráneo hay algo más que líquido y no hace falta aclararte que esto no vale para frutos y otros ingredientes, que sí requieren cuchillo). Recuerda que no todos los humanos tienen la boca del tamaño de Julia Roberts, así que prescinde de hojas enteras y corta los ingredientes en pedazos que se puedan comer sólo con el tenedor. Si te da un subidón jamieoliveresco, remueve la ensalada con las manos para lograr que el aliño moje por completo los ingredientes. Eso sí, hazlo on suavidad y sin marearla demasiado, que si no la convertirás en una plastorra.

5) Achtung: cebolla, pepino, ajo

La cebolla puede alegrar cualquier ensalada... pero también puede ocultar el sabor de todos sus compañeros (y sentarnos como un tiro a los que tenemos el estómago sensible). Para desbravarla y hacerla más digestiva, conviene picarla y dejárla 20 minutos antes en agua helada con un chorrito de vinagre: así estará más suave y más crujiente. El pepino es otra verdura peligrosa: a mí me encanta, pero prefiero tomarla como protagonista -con yogur, limón y eneldo, por ejemplo- que como actor secundario -es muy agresivo y no le gusta nada que le releguen a segundo plano. ¿Y el ajo? Una pequeñísima dosis puede ir bien en una ensalada de pimientos, por ejemplo, pero yo lo que hago cuando quiero que su sabor esté presente es frotar el bol con un diente cortado por la mitad. Así el plato sabe a ajo, pero no tienes "recuerdo de ensalada" 10 horas después.

6) Cuidado con el orden

Drama del primer mundo: te curras la ensalada, te queda muy bonita, y cuando la aliñas y la remueves, todos los ingredientes pequeños y pesados (los frutos secos, las legumbres) se te van abajo, con lo que ni se ven ni el primero en ser servido los prueba. Solución fácil: reserva una parte -entre la mitad y un tercio- de dichos ingredientes para añadir en el último momento, una vez que has aliñado y removido.

6a00d8341bfb1653ef0192ac5f6587970d-550wi

Ensalada de melón, feta y almendras. / EL COMIDISTA

 

7) Huye de los topicazos

¿Rulo de cabra? NO. ¿Rulo de cabra caramelizado o rebozado? MENOS. ¿Reducción de vinagre de Módena? MÁTAME APISONADORA DE 17 TONELADAS. La fruta de todo tipo, las hortalizas crudas –el calabacín puede darte una sorpresa de lo más grata, si le das la oportunidad, igual que la calabaza más tierna en láminas finas– y las hojas verdes (que NO sean iceberg) son tus mejores aliados. 

8) Prescinde de cutreces

Sé que esto es muy personal, pero en mi humildísima y modestísima opinión, hay ingredientes capaces de arruinar la ensalada más pintona. Ejemplos: la lechuga que vino de los experimentos de la KGB en las tundras heladas del Círculo Polar Ártico, también conocida como iceberg. La remolacha y la zanahoria en conserva cortada en juliana. Los dos kilos de aceitunas de las malas. El maíz malo de lata. El chaka (es decir, la cosa esa a la que llaman "palitos de cangrejo", que ni es cangrejo ni es ná y que sólo se convierte en una delicia irresisitible al picarse y mezclarse con paladas de mayonesa). Y no, no es cuestión de precio ni de ser un pijo: hay un montón de ingredientes frescos de temporada que cuestan igual o menos que todos estos truños.

9) Practica con estas ideas
Ahí van algunas de mis ensaladas favoritas:

10) Dalo todo con estos aliños facilísimos

1: Aceite de oliva, vinagre, membrillo picado o directamente machacado, sal y pimienta. Atómico con una ensalada de queso y frutos secos. 

2: Aceite de oliva, un poco de tahini, zumo de limón, sal y perejil picado (y si tienes zumaque, ya es la bomba). Lechuga, pimiento, pepino, aceitunas, pan tostado y piñones para una ensalada de aire moruno. 

3: Aceite de oliva, vinagre y un par de cucharadas de romesco (o carne de pimiento choricero y almendra picada). El bonito, las anchoas y otros pescados en salazón sacarán lo mejor de si mismos. 

4. Aceite de oliva, un vinagre suave –de manzana, por ejemplo– sal, pimienta y mostaza antigua. Para ensaladas con carne (tipo roast beef, jamón o similares). 

 

¿Tienes más consejos prácticos para hacer una buena ensalada? Compártelos en los comentarios.

Hay 83 Comentarios

Pues si queréis una forma sencilla, original y refrescante de tomar las ensaladas, lo mejor es hacer la lechuga para tomarla con cuchara. Es como se comía antiguamente en Extremadura. Picamos la lechuga en tiras, la aliñamos, se deja reposar y luego se echa en un bol y se añade agua. Una vez que la probéis no volveréis a tomar una ensalada en verano igual: http://venalavera.es/blog/receta-de-lechuga-con-cuchara/

Totalmente deacuerda con el punto 8! En el punto 5 : si el ajo o escaloña se mezcla con zumo de limón y la vinagreta se preparar con un poco de antelación, la digestión es mejor aqui ideas de vinagretas saludables http://goo.gl/grNXGI y aqui una ensalada perfecta http://goo.gl/xxSBPW para conseguir energías en primavera!

Muy interesante y didáctico post, gracias Mikel! Os dejamos algunas ideas de ensaladas originales y riquísimas compartidas por los usuarios de Cocinario, ¡a ver si os gustan!
Ensalada de patatas y salmón, por Inma http://www.cocinario.es/recetas/ensalada-de-patatas-y-salmon
Ensalada de judías blancas, por Romo http://www.cocinario.es/recetas/ensalada-de-judias-blancas
Ensalada de dorada a la naranja, por José Ramón http://www.cocinario.es/recetas/ensalada-de-dorada-a-la-naranja
Salsa César casera, por Julio y Carmen http://www.cocinario.es/recetas/salsa-cesar-casera

¡Genial post! Me va a venir genial porque como ensaladas prácticamente a diario. ¡Gracias!

Genial este post. Muy buenas ideas, me apunto lo de la cebolla suavizada y lo del ajo. Yo la de melón la hago con sandía, feta, menta y aceitunas negras. También de melón con gorgonzola. El bacalao me encanta pero me da tanta pereza desalarlo con antelación... y nunca sé bien cómo ponerlo en la ensalada, ¿hay que desalarlo y luego cocerlo o basta con cocerlo?

Otima materia!! Lindo blog muito bem feito!! Parabens!! Amo saladas!!

@Lydia, en árabe se llama tahina, acabado en a (ningún sustantivo acaba en -i en árabe), como puedes ver en cualquier diccionario de árabe o en los botes; allí podrás leerlo: طحينة; por cierto , significa harina y de esa raíz sale la palabra tahona en castellano.
También se cómo se pronuncia garbanzos (hummus); incluso sé cómo se escribe: حمص.

Creo que me animaré a hacer alguna ensalada partiendo de los consejos e ideas que nos das y si encima la acompaño de una tortilla de patatas y un buen rosado...., ya tengo preparada una merienda con amigos.

El autor se considera igual de ligero que la ensalada al hacer comentarios tan originales lo cual denota solo una falta de estilo, un gusto ordinario y un articulo sin ningun orden... (tal como el mismo sugiere que no se debe preparar la ensalda). Aquí lo unico fresco es el autor y puede que de ensaladas sepa mucho pero de escribir poco... o es que os parece normal que escriba "pasar de elefante marino varado en tierra a foquilla esbelta y vivaracha nadando por el mar" o que con infulas de Garcia Lorca describa "pero en mi humildísima y modestísima opinión"... cuando obviamente ni él mismo se cree que sea humilde ni mucho menos modesto.

Aporto una ensalada de mis favoritas, y probablemente la más sencilla:
Lechuga, tomate (maduro, rico), sal, limón exprimido (no seas tacaño, un limón entero para una buena ensalada) y aceite (virgen a ser posible).

El caldo que queda abajo es simplemente irresistible!

Al sur del Mediterráneo se usa abundantemente el pepino en ensaladas de muchos tipos sin que repita después. El secreto: Quitarle las pepitas.

Para el aliño de ensaladas «simples»: deshacer con mucha paciencia unas anchoas (en aceite de oliva, por favor) en el aceite que vamos a usar.
Propuesta de ensalada: con garbanzos o judías blancas de bote. Picamos cebolla, pimiento verde crudos y mezclamos este picadillo con las legumbres y con mejillones en escabeche y aliño de aceite, sal y mostaza amarilla.

Vaya guarrerías que le echais a la ensalada...Yo soy mas clasico, Lechuga, tomate,cebolla, atún y huevo duro. Os dejo mi receta del "Pipirrana" para comerlo con cuchara.
Picais un buen tomate en taquitos pequeños, picais una cebolla y un pepino tambien en trocitos pequeños. Para el aliño, medio vaso al menos de limón, sal al gusto, aceite de oliva andaluz (of course) y dos dientes de ajo fresco troceado en partes pequeñitas. Sano y simple, sin complementos que engorden y sabrosisimo.

Me sumo en un profundo, triste, oscuro y húmedo pozo de desesperación cuándo leo atacar con tal alevosía el gustazo de enchufarse entre pecho y espalda un simple trocito de rulo de queso de cabra. Por qué?? Queso feta sí, que es insípido a más no poder y rulo no? Racistas...

O es por que todo quisqui lo ha usado para cualquier ensalada, bien, regular o mal hecha, en casa o en rte, hasta la saciedad y más allá?

¡Hola de nuevo!
@Mónica: muchas gracias por tu aportación del arenque. Hay otra persona que también lo ha comentado.
Es cierto, no he caído en el arenque. ¡Perdón, perdón! Me voy a flagelar 100 veces... :-P
Lo probaré a ver qué tal combina con el garbanzo. Sin embargo, de mi duda del huevo nadie ha dicho nada...si el aliño es importante dejarlo para el final, ¿qué pasa con el huevo? ¿Mejor también para el final? ¿Para que no quede reseco al día siguiente?
Contadme vuestras expriencias con vuestros huevos...o mejor no. ;-)

Bss a tutti.

no veo por qué NO al vinagre de modena y al rulo de cabra, la verdad

La ensalada es mucho mas complicada de lo que la gente cree, es un plato que no debe ser solo lechuga... hay que cuidarla un poco

http://cupcakesytartas.blogspot.com.es/p/tartas.html

sencilla y deliciosa:

apio, nueces y queso azul, sal y aceite de oliva, a poder ser arbequina.

Mikel, en primer lugar agradecerte que nos regales uno de los ingredientes cada vez más escasos en este joxdido mundo... el humor. Bueno dejo el peloteo y voy al grano. Una de las ensaladas más deliciosas que se pueden tomar en verano es la de mejillones en escabeche (de lata y de los más pequeños), tomate y cebolla. Se pica la cebolla y se mete en agua helada con un chorro de vinagre al menos media hora. Se cortan tos tomates no demasiado maduros y en un bol se mezclan los dos ingredientes anteriores con una lata de mejillones con su propio aliño. A la nevera una hora antes de comer y listo. % minutos de reloj en todo el proceso y se puede dejar preparado la noche antes guardándola en la nevera tapando con film plástico el bol para que no coja olores ni se seque.
Otra variedad es añadir una buena salchicha de Frankfurt muy picada a una ensalada de lechuga, tomate, pimiento verde y zanahoria. El ahumado le da un sabor delicioso.
Por último un consejo, cuando hagas una ensalada en la que intervenga el tomate, a parte de pelarlo es importante el orden de los aliños. Primero el tomate, luego la sal y el vinagre (así el tomate pierde parte de su jugo cuyos sabores se incorporan a la ensalada), luego el resto de los ingredientes y, por último y justo antes de comer el aceite.

Las ensaladas son muy sanas y dietéticas, y más que aguadas y liquidas; además de la lechuga: Si añadimos, troceado en medios gajos, al aliño; el tomate, la remolacha, el pepino, aguacate y limón, las anchoas y bonito, patata cocida y langostinos, o salmón, y queso fresco, o mejillones y berberechos, y mandarinas, o fresas, manzanas, peras, y nueces o avellanas.

Falta la rúcula! Una ensalada con lechuga, rúcula, cebolla, garbanzos y patatas cocidos, con un toque dulce de pasas o dátiles, aceite y vinagre está de escándalo y además puede ser un plato único más que completo y sin grandes complicaciones.

Aquí os dejo una manera sencilla y suculenta de hacer bonito en conserva.. Yo preparo todos los años y las ensaladas no han vuelto a ser las mismas. De verdad que vale la pena el esfuerzo.
http://50maneras.blogspot.com.es/2012/08/bonito-tu-2-parte-la-conserva.html

El pepino si se le deja un poco de piel verde, no se repite tanto, en el caso de que se os repita.

Ensalada cus cus: tomate muy picadito, aceitunas negras muy picaditas, cebolla roja, pimiento rojo, amarillo y aguacate muy picaditos también. Todo mezclado con el cus cus y aliñado con vinagre, aceite y sal.

Yo también estoy hasta el rabo del rulo de queso de cabra y de las cosas caramelizadas... También me repugnan los que ponen perejil reseco (ese de bote) en el borde del plato a modo decorativo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal