Cestas de pescado sostenible: cómo comer del mar sin esquilmarlo

Por: | 11 de junio de 2014

M.GAZO_PESCADO

Joyas olvidadas. / M. GAZO (SUBMON)

 

Seré un pusilánime, pero en los últimos tiempos no lo paso bien en las pescaderías. Sé que este tipo de tiendas no tienen por qué ser el festival de la diversión, pero mi experiencia de compra, como dírían los cursis del márketing, no es todo lo gratificante que desearía. Por un lado, a veces me encuentro con precios con los que no sé si estoy comprando una merluza o un Ferrari. Por otro, cualquiera diría que la fauna marina se ha visto reducida a unas 10 especies, ya que al menos en las pescaderías de Barcelona no hay forma de salirse de los atunes, los rapes, los calamares y las sardinas de siempre. Ahora bien, lo que más inquietud moral me crea es no saber si con mis adquisiciones estoy potenciando la destrucción de la vida en el mar, más amenazada que nunca por la sobrepesca.

Por eso me alegró enterarme vía Mònica Escudero de una nueva iniciativa puesta en marcha por Submon, una plataforma formada por biólogos, veterinarios, submarinistas, ingenieros y educadores que lleva a cabo proyectos de conservación y estudio del medio marino. Son las cestas de pescado sostenible, que de alguna manera llevan al mar el espíritu de las ya muy implantadas cestas de frutas y verduras ecológicas compradas directamente a productores o cooperativas.

El invento funciona de la siguiente manera: dos martes al mes, puedes comprar cestas de dos o cuatro kilos de pescado fresco capturado por pescadores artesanales de Arenys de Mar. Las encargas por correo electrónico, las recoges en el local de Submon en Barcelona, y las pagas al muy competitivo precio de 10 euros el kilo, más dos euros por cesta destinados a cubrir los gastos de gestión. No eliges el tipo de bichos que incluye la cesta porque depende de lo que haya en el mar, pero los impulsores prometen fresquísimos y suculentos salmonetes, sargos, besugos, chicharros, sonsos, arañas, mojarras, bonitos o melvas.

M.GAZO_CESTAS

Las supercestas. / M. GAZO (SUBMON)

 

"La idea surgió hace unos seis meses como parte integrante de un proyecto de custodia marina, el de Canyons del Maresme", explica la responsable del proyecto, Carla Álvarez. "Nuestro objetivo era el de ofrecer un pescado de calidad, de proximidad y pescado de forma artesanal, que proviniera de la zona de custodia, y que fuera una explotación del recurso compatible con otras especies frecuentes, como los cetáceos". Para los que no sepáis qué es la custodia marina -como yo antes de escribir esta entrada-, explicaremos que se trata de una estrategia para preservar zonas marinas estableciendo acuerdos con todos los implicados: las instituciones, el sector pesquero, el náutico y el turístico. "Puesto que en el mar no existe la propiedad privada, básicamente, se trata de cuidar entre todos lo que es de todos".

En este momento, unas 50 familias que participan en el proyecto de cesta de “pez de custodia”. Con un ámbito de actuación limitado al barrio barcelonés de Gràcia, el objetivo a corto plazo de Submon es poder distribuir semanalmente y llegar a 200 familias. ¿Cuatro gatos? Puede, pero lo importante de estas iniciativas es su valor como ejemplo. Álvarez reconoce que sería difícil que un proyecto así creciera hasta convertirse en una opción masiva: "Al igual que ocurre con las cestas de verduras ecológicas, se trata de un consumo local. Los barcos de pesca artesanal no tienen la misma capacidad que la flota industrial".

M.GAZO_IMG_6563

Esos ojitos negros que me miraban... / M. GAZO (SUBMON)

 

Creo que uno de los mayores aciertos del proyecto consiste en acompañarlo con talleres de limpieza de pescado. Nos hemos acostumbrado tanto a comprar las cuatro especies de turno, cuando no directamente filetes dentro de un envase de porexpán, que hemos olvidado ese arte fundamental para variar nuestra dieta y ahorrar dinero. "El Mediterráneo es un mar con mucha diversidad, que ofrece más de 500 tipos de peces comestibles, así que intentamos dirigir nuestro consumo hacia los menos conocidos pero más abundantes, para disminuir la presión sobre aquellos más amenazados", asegura Álvarez. "Por eso organizamos talleres gratuitos donde los mismos pescadores nos enseñan a limpiar, filetear y cocinar el pescado. Además, cuando las familias vienen a recoger su cesta reciben un correo electrónico con fotografías que les ayudan a identificar la especie, y en ellos a veces incluimos algún consejo de conservación o preparación, o incluso alguna receta". La idea es aprender a hacerlo todo, menos pescar.

Más allá de vender pescado, el objetivo final de las cestas es implicar a los consumidores en la conservación del medio marino. Hacerles entender verdades tan básicas como semiolvidadas: "El día que hace mala mar, no hay pescado; no elegimos a las especies, si no que van por temporadas; respetamos las vedas, y el pescado no viene en filete". De esta forma, cuando las familias van al local compran algo más que una cesta: "Se llevan la posibilidad de conocer a los pescadores, de hablar sobre especies que nunca habían visto y de consumir de forma responsable".

Hay 61 Comentarios

Aporto una lista de especies en peligro: http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/report/oceanos/lista-roja-de-especies-pesque.pdf
me temo que incluye buena parte de las que habitualmente tienen en las pescaderías. ¿va siendo hora de cambiar nuestros hábitos?

@Doraemon: El pescado que no tiene un canal comercial para su venta (exceso de cupo, especies infravaloradas...) se tira al mar, muerto. Vi un reportaje, creo que de Greenpeace, y era brutal como tiraban por la borda pescado capturado en redes a un ritmo de casi el 50%. Ayudar a la pesca artesanal y a la pesca sostenible me parece una iniciativa loable y FELICITO a Mikel por divulgarla y a Submon por ponerla en marcha. Como dijo Gandhi: "Este mundo puede con todos, pero no puede con la avaricia de unos pocos", y cuando nos ponemos demasiado tiquismiquis con lo que nos da la naturaleza estamos siendo avariciosos con ella.

Totalmente de acuerdo con Doraemon, es lo primero en lo que he pensado.
Realmente, mas que cestas de pescado sostenible, acuicultura 100% sostenible, esa es la clave.

Una iniciativa excelente. Ojalá se pueda extender a otras ciudades.

http://areaestudiantis.com

Pues qué iniciativa más fantástica! Porque yo tengo la misma sensación que tú cuando voy a comprar pescado... :(

Genial el proyecto de cestas de pescado sostenible, esperemos que se extienda al resto de las costas. Aquí en Valencia de vez en cuando se tiene la posibilidad de encontrar melva, pescado poco habitual, económico y más sabroso que el atún http://dosyemas.com/index.php/melva-con-pisto

Me parece una buenísima idea que seguramente se pueda extender por todas las zonas costeras.
Y muy buena tu pregunta Doraemon!!. Aún así, con que la iniciativa sirviera para colocar las especies menos comerciales que no quieren en las pescaderías y que no acabaran en el basurero ya sería buena.

Me apunto a una cesta con los bichos de la primera foto: son raones y no hay dios que los encuentre fuera de su zona. Silberio, maño: Yo pesco Sirulo en El Bocal y luego lo mando al agua, porque con la mierda que hay cualquiera se lo come ni sabiendo limpiarlo. Mejor una cesta con truchicas de Moncayo

El día que los videos de salmonetes sustituyan a los de gaticos en YouTube! Igual hay que ser merluzo para verlo....Tengo una pregunta para nota: A ver, 50 familias están implicadas en el proyecto que pretende distribuir 200 cestas cada martes alterno, o sea, 400 cestas al mes, esto es 8 cestas por familia de pescadores. Las cestas pueden ser de 2 y de 4 kg. Por poner promedio, de 3 kg por cesta, me sale que cada pescador a través de Submon venderá 24 kilos al mes, a 10 euros el kilo, 240 euros (quita de ahí gasolina para barcos y ¿qué les queda?) No quiero ser malo ni un cínico de la vida, y ojalá me equivoque pero esto va a ser una manera de colocar las especies que no quieren en las pescaderías. Y los pescadores de Arenys seguirán complementando su jornal con la pesca de esas otras especies esquilmadas, pues ya me dirás cómo se vive con 240 euros. ¡¡Quiero equivocarme pero tengo un radar anti-buenismo que no me deja tranquilo!! Que lo explique Submon por favor!!!

En Zaragoza podrían hacer cestas con barbos, siluros, lucio-perca y madrillas

Qué buena idea, lástima que no llegue más allá de la costa. Cuando haya una iniciativa similar en Madrid me apunto

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal