Aló Comidista: "¿Cuánta propina se debe dejar en un restaurante?"

Por: | 07 de noviembre de 2014

Aló, Comidista vuelve como un clavo a su cita mensual. En este consultorio vale todo: dudas culinarias, enigmas gastronómicos, problemas psicológicos, cuestiones metafísicas y dramas de la vida contemporánea. Sólo tenéis que enviarme un mail a elcomidista[arroba]gmail.com. Responderé a vuestras chorradas preocupaciones el primer viernes de cada mes, salvo festivos, puentes, enfermedad grave o muerte natural.

Pi: Tengo una duda existencial. Siempre se habla de lo dañina que es la cantidad de azúcar que llevan gran parte de los productos que consumimos, por ejemplo las galletas y los cereales 'infantiles'. En cuanto a la bollería industrial, lo mismo pasa, kilos y kilos de azúcar y grasa. Sin embargo, si yo en mi casa hago galletas, o bizcocho, ¿ya no es tan dañino? Parece que por ser casero ya no es malo.

Querida Pi, la diferencia es que el azúcar de la bollería, cereales y otros productos procesados industriales te lo comes de una manera más inconsciente, mientras que el de los bizcochos caseros lo ves, con lo cual es posible que lo controles mucho más. El esfuerzo que conlleva hacer postres en casa también es un factor de reducción en su consumo frente al comprarlos en el súper. Ahora bien, tienes razón en que la identificación comprado = malo y casero = bueno no tiene por qué ser cierta siempre. Casera es la ensalada de macarrones de Simply Sara, y sólo verle preparándola te produce diabetes, obesidad mórbida y cuatro infartos de miocardio. Si a la bollería casera le echas camiones de azúcar, y luego te pones ciega mojando bizcochos y magdalenas en el Colacao cuando estás toda fumada, acabarás igual de zepelín que comiendo bollycaos.

Anónimo: ¿Me puede recomendar tiendas on line para comprar productos de proximidad, gourmet y cachibaches y menaje de cocina, sin levantarme del sofá?

Querido Anónimo, eso, no te levantes del sofá, no te vaya a dar un chungo por hacer ejercicio. Ya curramos los demás para ti, tú tranquilo. Lo de recomendarte un lugar para comprar productos de proximidad es un poco difícil teniendo en cuenta que no me informas de dónde vives, pero yo te recomendaría MumumíoDeliterranea o Pantori. Para trastos de cocina, a mí me gustan Le Cuine, Cuisine Paradiso y, fuera de España, Lakeland.

María: Cuando he leído esto me he quedado picuet. Luego he pensado que quizá no haya sido la primera mente brillante a la que se le ha ocurrido, y cosas como las mochotartas o los browniepajos ya están inventadas. Sea como fuere, creo que necesita desesperadamente tu ayuda.

Limpieza en el hogar

 

Querida María, no sé cómo agradecerte esto que me mandas: he estado cinco minutos partiéndome la caja. Yo a esta chica le sugeriría un bizcocho de bayeta húmeda macerada en Fairy, o quizá una tarta que reproduzca con fondant un inodoro con zurraspa o un desagüe de ducha con sus correspondientes pelos.

Small_dirty toilet paper ad

Otro posible regalo para la persona fanática de la limpieza. / BLAMEITONTHEVOICES

 

Belén: Soy muy hipocondríaca y pienso que me va pasar algo a menudo, así que la conservación de los alimentos es para mí una fuente de preocupación diaria. Mis padres y amigos me dicen que soy una histérica, sólo mi novio me comprende un poco en esto. En fin, aquí van mis preguntas: si me han traído la compra del supermercado y la lata de anchoas (una semi-conserva) en lugar de meterla en lo refrigerado me la traen en las bolsas normales con el resto de botes y viene a temperatura normal, ¿qué hago, la tiro o la uso? ¿Me puede dar botulismo? Si una lata trae un golpe, ¿qué hago? ¿Si al abrir un bote de cristal no hace “plop”, está mal conservado? Si los congelados se han descongelado un poco en el camino, ¿cuánto de terrible es? Yo he optado por guardarlos rápido sin mirar, pero noto con claridad que han perdido algo de congelación y me pone nerviosa.

Querida Belén, claramente eres una histérica y necesitas ser deportada durante unos meses a una cocina bien mugrienta de la China profunda, donde se te quitaría toda esa tontería y descubrirías que el ser humano resiste incluso en las condiciones antihigiénicas más extremas. Te contesto por puntos. 1) A la lata de anchoas no le pasa nada por pasar un ratito fuera de la nevera. 2) Si la lata tiene un golpecillo leve, yo me la comería tranquilamente. Si está muy abollada, no. 3) Los congelados descongelados no se deben volver a congelar, pero normalmente los que te llegan en la compra del súper no han llegado a ese estadio, por lo que los puedes meter en el congelador tranquilamente.

Isabel: Nunca estoy muy segura de la propina que se debe dejar en un restaurante. ¿Me puedes orientar al respecto?

Querida Isabel, no soy nadie para dar lecciones al respecto, pero te diré lo que hago yo. ¿Menú del día? No dejo propina. ¿Restaurante normalillo? Dejo algo suelto, entre dos y cinco euros dependiendo del número de comensales. ¿Restaurante de nivel? Un poco más, para que no piensen que soy un rata. A todos estos principios les aplico un 50% más si me han tratado especialmente bien, y un -100% si el servicio ha sido malo.

Josu: Este verano me lancé a la tarea de poner un poco de orden y digitalizar la carpeta que tenía mi madre con recetas que había ido apuntando durante muchos años. La cosa es que entre sus notas a mano apareció un recetario de un curso de cocina organizado en una parroquia bilbaína, en el que se incluía esta receta indescriptible que te adjunto. No creo haber comido nada parecido aunque algunos bares en Bilbao sí que suelen hacer eso de construir pinchos de tortillas superpuestas, con resultados discutibles, en mi opinión. No estoy muy seguro de haberlo visto en otros lugares, ni de haber contemplado ninguna torre de cuatro tortillas apiladas. ¿Qué te parece el concepto, y el ejemplo concreto que te mando?

Plato de tortillas

 

Querido Josu, mil gracias por este joyón de receta. ¡Qué contundencia, por Belenos! Con maizena y levadura Royal en el el huevo, merluza, pimientos y de todo, en plan bomba cañón. Sólo le faltan unos callos para completar. Los pasteles de tortillas superpuestas, que como bien dices habitan en muchos bares de Bilbao, son para mí una especie de perversión. Sé que no están bien, que son mezclas absurdas, que toda esa mayonesaza no tiene sentido, pero son el tipo de comida viejuna que ME REQUETECHIFLA.

Jorge: En el último Aló Comidista, contestando sobre la dieta paleolítica, escribiste lo siguiente: "Esta dieta mezcla buenos consejos (comer fruta, verdura, frutos secos y semillas, usar poca sal y evitar en lo posible el azúcar refinado) con auténticas majaradas". Mi pregunta es: cuando se recomienda comer semillas, ¿de qué estamos hablando? ¿Cereales, con sus derivados como la harina que llevan el pan y los bizcochos? ¿Frutos secos? Es que el libro de recetas de mi abuela no incluye ninguna con quinoa.

Querido Jorge, cuando menciono las semillas me refiero a las que no están procesadas como el trigo en la harina. Es decir semillas enteras como las de lino, girasol, calabaza, sésamo, amapola, etcétera. Que no estuvieran en el recetario de tu abuela no significa que no las puedas incorporar a tu alimentación, ya que no sólo son muy nutritivas, sino que están buenas. Y cada vez es más fácil encontrarlas en las tiendas.

Mr.Grupo.com.br: Aparte de ser bastante cansino HOMBRE YA con tu dinamica a lo Risto Mejide en los Alo Comidista, mira a ver si te esmeras y hablas del chuirrasco brasilenho al estilo gaucho, que es BBB y facilon. Veste a la mierda.

Querido Mr.Grupo.com.br, gracias por advertirme de la posibilidad de acabar pareciéndome a Risto Mejide. Hablar del "chuirrasco" que mencionas no es fácil para mí, porque aunque sea "BBB" no vivo en Brasil, no lo he comido en mi vida y no tendría mucho que contar sobre él. En agradecimiento por tu amable y educado mail, te informo que lo de "hombre ya" se decía mucho en la España de 2004, pero ya está un poco pasadito de moda. Besis.

Ni Arte Ni Parte: Quiero romper una lanza a favor del etiquetado como "sin gluten" hasta del papel de aluminio. Mi hija tiene una amiguita celíaca y de papás muy repelentes. Con los años y la confianza han pasado de llevarle ellos sus propios gusanitos a los cumples a mandármela a casa a jugar sin merienda un día sí y otro también. Y tengo miedo. No solo de meter la pata y que a la niña le pegue un chungo -que también- sino de que su madre se me ponga hecha una hidra. Cuando las criaturas tenían tres añitos vi a otra madre ser puesta de vuelta y media a la salida del cole, a grito pelado, porque su niña había compartido con la celíaca un sorbito del yogur bebible de la merienda. Para que veas con quién me juego los cuartos. Total, que cuando va a venir esta criatura a casa no compro para merendar NADA que no ponga "sin gluten". Sé -porque tengo varios alrededor- que hay gilipollas que no toman gluten porque es malo y roba la energía y tal. Pero piensa que también existimos gilipollas que simplemente queremos que no nos partan la cara y nos metan en los tribunales, a los que esas dos palabritas en el envase nos dan mucha tranquilidad. Y que tampoco queremos hacer pagar el pato a una criatura de 10 años que no tiene culpa ni de ser celíaca ni de tener padres chalados (con no invitarla se arreglaba el asunto volando).

Querida Ni Arte Ni Parte, creo que este texto que me mandas es la mejor historia con gluten de fondo que he leído en mi vida. Lo tiene todo: drama, conflicto, humor, niñas celíacas con padres idiotas... Si fuera productor de cine te compraría los derechos para hacer un corto o algo, y lo digo sin un ápice de ironía.

Clara: ¿Reacción a estos "Biribiris, ¡sencillamente irresistibles!"?

Biribiris-2

 

Querida Clara, mi reacción es que las cosas que me mandáis superan en comicidad a cualquier comentario que yo pueda hacer. Lo que me pregunto es de dónde se habrá sacado el autor de esta receta lo de llamar "biribiris" a unos cagarros. Igual es que en su casa llamaban "irse de biribiri" a tener pirrilera, quién sabe. En cualquier caso, lo que más me gusta es lo de "sencillamente irresistibles" (para cualquier coprófago, añado yo).

Olivia: En ocasiones compro ensaladas de brotes de las que van en bolsa pero se si no las consumo pronto, enseguida se ponen un poco mustias. ¿Se te ocurre alguna idea para aprovecharlas? He pensado en añadirlas a algún puré de verduras o a algún revuelto, ¿qué tal puede resultar?

Querida Olivia, por supuesto que puedes añadirlas a un puré o un revuelto, como si fueran espinacas. Eso sí, te advierto de que mucho sabor no darán, y que con el calor una bolsa de esos brotes puede quedar reducida a unos cinco centímetros cúbicos de verdura. Yo tiraría más por un pesto: aquí tienes unas cuantas ideas en las que los puedes incoporar.

Mammahari: le estaba poniendo vídeos a mi hijo y cuál fue mi sorpresa al encontrarte ¡¡en una serie inglesa de dibujos! El gorrino y tú parecéis inseparables... Además de adularte, también tengo una consulta. Un amigo italiano me recomendó una cafetera italiana, Bialetti. Bueno, pues la compré y con la tontería he estado indagando en foros y blogs de puretas del café sobre su uso, limpieza y mantenimiento. Algunas cosas parecen tener sentido, como apartar rápido la cafetera del fuego al escuchar el borboteo y no dejar que hierva pues el café se puede quemar. Otras sugerencias las encuentro un tanto frikis. ¿Tienes algún consejo al respecto? ¿Moriré envenenada porque es de aluminio? ¿Me recomiendas alguna marca de café en particular? (molido, por las imágenes que te pongo imaginarás que la edad de mi hijo no me deja tiempo ni espacio en la cocina para andar con molinillos).

GRANJA

 

Querida Mammahari, me has dejado picueto con lo de los dibujos animados. Es cierto, soy yo. Ahora mismo escribo a la productora de la serie para exigir mis derechos. Lo de no dejar que el café hierva tiene sentido, y en cuanto a las sugerencias frikis, supongo que te refieres a lo de no lavarla con jabón y demás. Sinceramente, no puedo aportar mucho a este asunto porque no tengo una cafetera de este estilo, pero en cualquier caso puedes estar tranquila porque no morirás envenenada por el aluminio. En cuanto al café, te advierto de que todos los expertos consideran que el molido es ETA, así que te recomiendo uno en grano, el de Right Side Coffee, y que te compres uno de los molinillos manuales que vende esta misma marca, que no ocupan nada.

Óscar: Al hilo de lo que escribiste sobre la gilipollez del pan runner, y teniendo en cuenta que, como decía Joaquín Reyes en su genial imitación de Adriá, a los "genios" de la cocina no se les ocurren más que gilipolleces, tengo una duda con esta gente que no afecta a la calidad, sino a la cantidad: ¿cómo es posible que después de haberte fundido 300 eurazos te levantes de la mesa con hambre? ¿Es absolutamente necesario hacer las raciones de estas tonterías de 20 nanogramos? Si te pides una fabada en estos sitios (que no sea en espuma, humo o chorradas similares, y si supiesen hacerla, que eso está por ver), ¿qué te ponen, 3 alubias y un cuarto con polvito de morcilla y un par de átomos de chorizo? Sí, ya sé, seré un tragaldabas, un ceporro o lo que quieras, pero eso de ir a comer y quedarte con hambre me resulta como un fracaso del cocinero.

Querido Óscar, ¿has ido alguna vez a restaurantes de este tipo? Porque me da la sensación de que no tienes ni pajolera idea de lo que ocurre en ellos, y hablas sólo de oídas basándote en un montón de prejuicios más rancios que un tocino viejo que nada tienen que ver con la realidad. Salir con hambre de un restaurante de vanguardia, de autor o como lo quieras llamar de 300 euros es imposible, a no ser que seas un cateto y rechaces los platos porque no son como los macarrones con chorizo de tu madre. De estos restaurantes se sale lleno porque pruebas poco de muchas cosas diferentes. ¿Que hay mucha tontería en este tipo de cocina? Seguramente, como caspa hay en buena parte de la "tradicional" que se sirve en muchos restaurantes de España, y no hablo precisamente de locales de menú del día a 9 euros.

Álvaro Inlove: Te escribo por dos cosas, una (la menos importante) es que mi madre me ha mandado un montón de judía de Tolosa y no sé qué hacer con ellas. La segunda es que no soy gay, pero estoy enamorado de El Comidista. En concreto de Mònica Escudero, a la que vi una noche poniendo discos en un club, le pregunté si era ella y fue muy amable conmigo. Y ahora cada vez que veo sus platos y me acuerdo me dan ataques de amor pensando que algún día cocinará para mí y para nuestros hijos (aunque ya sé que tiene los suyos, y me parece bien). ¿Qué hago?

Querido Álvaro Inlove, para las judías de Tolosa te recomiendo estas alubias aligeradas o ésta carne con alubias a la mexicana que publiqué hace algún tiempo. En cuanto a Mònica, no te negaré que siento ciertos celos porque escribáis al consultorio para chuscar con ella y no conmigo, pero lo podré superar. Me alegra que te parezca bien que tenga hijos: demuestras mucha tolerancia no exigiéndole que los abandone, los venda o los sacrifique en algún rito satánico antes de enrollarse contigo. Ahora bien, no sé si tienes muchas posibilidades, porque lo que Mònica y yo necesitamos son amantes milmillonarios que nos retiren, no gualtrapillas a los que su madre les manda comida y seguramente no tienen dónde caerse muertos.

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Mikel Iturriaga y Mònica Escudero hablando de los que les tiran los tejos en el consultorio. / FAN POP

Hay 97 Comentarios

No pongáis a los gringos de ejemplo por las propinas. ¿Sabéis que ellos tienen un salario más bajo, si es que lo tienen, porque según los impresentables legisladores, el resto lo cubren con propinas? En un sistema decente, se les pagaría por su trabajo en igualdad de condiciones al resto de nosotros. Pero EEUU no puede presumir de ser decente en materias de trabajo. Luchad por un salario justo, no porque el dueño del restaurante pueda ahorrarse el pagarlo.

itu, estás muy calmado, ¿ya no insultas a las vacaburras?

Leticia, me apuesto lo que quieras a que tu amiga la dentista simpática a la que no dejan propina no da una sola factura a sus clientes, como la mayor parte de los dentistas.

AZ, aunque te sorprenda sí puedes encontrarte con manzanas con gluten, por lo menos hasta hace poco.

Los que se quejan de los 300 euros y salir con hambre.
1.- saldrán con hambre de cualquier sitio normal con excepción de los que ponen cantidades patangruélicas. Con 20 platos pequeños se come bastante.
2.- sobre lo del precio: ¿cuánto cobran por un Barcelona Madrid de fútbol? Desde 370 euros por entrada según ticketbis. Y puede suceder que acaben empatados a cero y que elpartido sea un truño. Y ante esto no se queja nadie....

...respecto a las propinas, como dice una amiga que es dentista: "yo soy muy maja y paciente con la gente, trabajo cara al publico y a mi nadie me deja propina".... y como ella mil oficios mas... mas sueldos decentes y menos "costumbres" de propinas que al final deforman el normal funcionamiento de un bar o restaurante...

Esa torre de variopintas tortillas, la probé primera vez en Sevilla y garantizo que es un quita resacas perfecto. Allí en la Taberna del Alabardero, la llamaban "escombro".

Cuando me cobran "el cubierto", o "el pan", no les dejo ni las gracias...

Para Anónimo (y para todos los desquiciados lectores del Aló) ahí va una lista de tiendas on line con muy buen producto:
-http://www.gulagalega.com su nombre es toda una declaración de intenciones.
http://www.llenatucesta.es especialistas en pequeños productores andaluces. Una gozada la verdad.
y por supuesto nosotros, intentando sorprender cada día desde http://www.selectosbalbina.es

Una tía abuela mía de Ciutadella ( Menorca) preparaba el "Plato de tortillas" en verano. Lo hacía con tres tortillas : una era de patatas, otra de judías verdes y otra de pimientos rojos asados; las cubría con mayonesa hecha por ella y la metía en la nevera para que estuviese " fresquita " ...
Estaba riquísimo

Yo, quizás peque de ingenua, creo que el comentario de Paqui es una coña y/ o trolleo, por el contenido en sí, y por las faltas de ortografía que parecen hechas a posta. En cualquier caso, no sé qué aporta la criatura...Muy desagradable!

Se supone que uno hace bien su trabajo por obligación, no por las propinas. Sino propinas para todos, secretarias, médicos conductores......

Por cierto, la aportación de Solbes y recordar cómo nos dejó el país de hecho polvo (dos veces nada menos, ahí es nada) nos recuerda que el que no sabe valorar el trabajo ajeno es normalmente porque es un desastre en el suyo

A los que ponen como ejemplo a USA:
En Estados Unidos los camareros COTIZAN por sus propinas. Sí, señores en estados unidos el camarero tiene que pagar obligatoriamente a hacienda un dinero mensual según la cantidad facturada por las mesas que atiende. Es en cierta medida como si fueran autónomos por tramos. Por eso allí se deja propina siempre.

De esto de las propinas, recordar la aportación de nuestro inefable ex-vicepresidente Pedro Solbes (multipensiones acumuladas en torno a los 25.000 euros mensuales - consultar su biografía titulada "40 años de servicio público"). El interfecto salió en público a excusar la elevada inflación de su época diciendo que era por causa de la costumbre de dejar propinas y a ponerse como ejemplo diciendo que él nunca dejaba. Los camareros del restaurante La Albufera de Madrid (menú del día 35-40 euros entre semana) tuvieron el detalle de estilo (son gente de una profesionalidad y categoría impresionante, comer allí un arroz es una experiencia total) de comparecer en prensa a confirmar que los varios días por semana que el sr. Solbes iba a comer allí -con factura al ministerio, por supuesto- nunca había pasado de dejar 50cts de propina. Uno puede elegir lo que quiere ser, pero luego no vale pretender engañarse.

Veamos: si en un restaurante se sirven 50 mesas al día y cada una de ellas deja 3 euros de propina, son 150 euros al día, 4.500 euros al mes, 54.000 euros al año.
¿Multiplicamos esa cantidad por el número de restaurantes que hay en España?
¿Cuántos millones de euros en dinero negro, cotizaciones sociales que se ahorran los jefes y dinero que no recaudan hacienda y la seguridad social nos sale???
PROPINAS NO.

El extra que da un buen camarero quien tiene que reconocérselo es su jefe subiéndole el sueldo. Si el camarero es bueno atenderá mejor las mesas, venderá más y la clientela vendrá más al restaurante porque estará contenta.
No hay motivo alguno para que sea el cliente quien tenga que pagar eso.
Las propinas no son más que dinero negro que se ahorra el empresario, a ver si vamos aprendiendo.
Me parece una vergüenza que en un restaurante de 60 euros el cubierto parte del sueldo de los camareros vaya en negro y todos contribuyamos con el timo de las propinas.
Si eres camarero y te consideras un buen trabajador, pídele un aumento a tu jefe.

Ahora mismo me voy a sacar los ojos con un tenedor e i gresar seguidamente en la lopez ibor por ese "estuviese que estar"jajaja mareeeee

Paqui, por lo que se ve, tú sí que has estudiado, ¿no? Se nota en lo elegante de tu comentario y en tu estupenda ortografía. Me sangran los ojos de haber leído tu comentario. Respecto al contenido del mismo, quiero pensar que estás de coña. Me niego a creer que en el siglo XXI siga existiendo gente con ese tipo de ¿pensamientos?

@Paqui, por tu manera de escribir se nota que tú nunca podrías ser camarera ya que debes tener dos carreras, tres masters y dos doctorados. Yo he sido camarera unos cuantos años y me alegro que no me tocara de compañera a alguien como tú, porque si estuviese que estar leyendo comandas tuyas con semejantes faltas de ortografía me sacaría los ojos con un tenedor.

De verdad, para todos vosotros que pensáis que la propina no es necesaria incluso cuando el servicio es excelente y existe un esfuerzo extra por parte del empleado para satisfacerte os recomiendo muchos de los abrevaderos que hay por la ciudad prosperando ofertando all you can eat, previo pago, y así podéis ahogar vuestras frustraciones diarias con galones de zumo de cebada. Por cierto amo mi trabajo, sólo he subrayado una parte que nos hace bastante gracia contemplar. Si os sentís ofendidos probad a dejar esos 20 céntimos que se te devuelven de calderilla con la cuenta y veréis qué catártico. Y antes que limpiar tu dirty conciencia comiendo obleas los domingos y soltando calderilla a trocha y mocha dedica una hora semanal a trabajos voluntarios para la comunidad. Y para el viajante con graves problemas de ortografía decir que se informe de las condiciones laborales antes de hablar. Muchos profesionales de horeca cobramos bien, libramos bien y vivimos bien, otra cosa es que existan explotadores y estafadores como en todos los lugares.

Tengo que decir que estoy de acuerdo con casi todas las respuestas, pero me parece que la mayoría son contestadas con bastante mala educación.
Se pueden decir cosas similares sin faltar al respeto a quien las pregunta, por muy tontas que le puedan parecer a alguien.

No hay que olvidar a los clásicos: el pastel de tortillas ya aparecía en Simone Ortega.

Estoy con Sandrusky. Mi abuela hacía lo que llamaba un "timbal" de tortillas: una de patatas, una de pimientos rojos asados y otra de alcachofas; puestas una encima de otra y cubiertas con salsa de tomate. ¡¡¡Delicioso!!!


Un saludo

A la receta de tortilla, en mi casa, se le llamaba "tortilla de pisos", en vez de mahonesa, se napaba con salsa de tomate y bechamel y se gratinaba, tampoco llevaba la tortilla de pescado. Está de muerte.

Lo de los biribiris no me lo puedo creer.

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El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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