Bento, la comida japonesa que conquista la monez

Por: | 21 de noviembre de 2014

2006 june
   No sé quién ha hecho esto, pero le quiero de president@ del mundo / PINTEREST

Aviso: este post es una invitación a la procrastinación y la tontuna, uno de esos que te pueden llevar de link en link –y a cual más chorra– hasta el infinito y más allá, hasta que de repente de das cuenta de que han pasado dos horas y ni siquiera has parpadeado. Después de la advertencia –y un consejo cortesía de la casa: precisamente por eso es recomendable leerlo en horario laboral–, voy por el tema que hoy nos ocupa: el bento.

La palabra bento -en ocasiones también se usa obento, y no llego a tener claro si es exactamente lo mismo– se refiere de manera genérica a los menús japoneses, que normalmente contienen una porción de hidratos de carbono –que suele ser, a ver si lo adivináis, arroz–, proteínas en forma de carne o pescado y una guarnición de fruta y verdura. Pero, desde hace algunos años, también se relaciona con el arte de convertir estos platos en verdaderas obras de arte pop en forma de animalitos, plantas, muñecos y todo tipo de fantasías. No busquéis otro lugar en el mundo donde pueda darse ese fenómeno: solo los creadores del kawai, el amigurumi y la cama de Totoro –una de las cosas que le dan algo de sentido a ese lugar tenebroso que es el mundo– pueden dedicar esa cantidad de energía a hacer comida no necesariamente más sana y sabrosa, sino simplemente más bonita. Las madres compiten entre ellas a través de las tarteras de sus hijos, reciben clases sobre el tema y se compran las herramientas más alucinantes, todo para conseguir que sus querubines se zampen una copia perfecta de Doraemon y sus amigos.

Como me he dado cuenta de que no soy la única que ha sucumbido ante tamaña monería, se me ocurrió que el viernes era un día estupendo para compartir los trabajos de algunos de los artistas -casi todo mujeres, no me preguntéis por qué– que han hecho de esto de 'monear' la tartera su pasatiempo favorito (y hasta su sustento).

BENTO MONSTERS

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Ming es una madre entregada que empezó a preparar charabens –así se llama a los bento inspirados en personajes de cómic, anime y demás fantasías– para su hijo mayor cuando empezó la escuela. Desde entonces adorna sus tarteras –y las de su otro hijo– con tsum tsum en forma de Mickey y Donald, platos de pasta de My Melody y ratones hechos con huevos de codorniz. Sus tutoriales están bastante bien explicados, y los de nivel más básico son perfectos para iniciarse en el mundo del modelado de comida. ¿Os imagináis que de pequeños os hubieran dado de comer así? El único momento malo de la vida de esas dos criaturas debe ser cuando le piden a su madre "algo rapidito, que tengo hambre", y ella se pone a hacerles el Monasterio del Escorial escala 1:120 con los macarrones. El resto del tiempo, una maravilla. 

LITTLE MISS BENTO

 

Ser artista de bento en occidente y vivir de ello es tan frecuente como dedicarse profesionalmente a entrenar carpas para que beban en porrón o a ser tigre realista volador gigante, pero por lo visto en Japón los hay a cascoporro. Una de las más valoradas es Shirley Wong, conocida como Little Miss Bento, capaz de convertir un poco de puré de patata en estos adorables gatitos, algo de arroz y algas en una versión perfecta de Snoopy y Woodstock o pan integral y verduras en un panda y unos conejitos que dan Stendhalazo solo verlos. 

SAKURAKO KITSA

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La primera artista no japonesa de la lista -el otro nombre con el que se le conoce en la red es 'Amorette Dye', que tampoco tiene pinta de ser demasiado real– tiene un estilo claramente diferente al de la gran mayoría de sus colegas niponas. Sus platos no se basan en personajes populares (aunque hace concesiones puntuales), son bastante más adultos y paisajísticos –algunos incluso llegan a tener un punto inquietante, como este spa bento o esta geisha– y su estética tiene más de wabisabi que de infantil.

MARI MIYAZAWA

 

Mari Miyazawa no ha sido llamada por el camino del minimalismo, y los fans de la comida cuqui no pueden parar de dar las gracias por ello. En sus platos casi nunca aparecen un personaje o dos, sino hordas de ositos panda/monstruitos/animales marinos, lo que, al menos para los 'bentovírgenes' como yo, tenga todavía más mérito. Pero su mayor triunfo ha sido llevar el bento fuera del campo meramente gastronómico, y hacer con él preciosísimos vídeos en stop motion como el de aquí arriba, donde los cerditos cantan o se relajan en un spa y un robot hecho a base de tortilla tiene que terminar con las salchichas que amenazan su supervivencia. Conocerla es querer ponerle un ático en Okinawa, así que cuidado porque engancha.

SAMANTHA LEE

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Samantha es coreana y sus platos no van encajados en una fiambrera, sino que son para comer en casa y se sirven en plato plano (generalmente de color blanco o azul). Aunque de vez en cuando se lanza con obras tan inquietantes como el homenaje a Robbie Williams o a Cristiano Ronaldo –su web está montada como una galería de imágenes pop up y no se pueden enlazar una a una, pero si os dais un paseo por allí las encontraréis enseguida– y tiene una bonita serie sobre ciudades, se nota que cocina para sus hijos y los personajes de Star Wars, Disney y Harry Potter son habituales en su repertorio.


ANNA THE RED

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Aunque borda todo lo que poner en la fiambrera, la especialidad de Anna the Red son las creaciones relacionadas con Totoro y otros personajes del estudio de animación Ghibli como Ponyo en el acantilado o La princesa Mononoke. Pero, si tengo que escoger mi favorito, levanto la mano por estos monstriuos de Maurice Sendak, elaborados con arroz, puré, pastel de cangrejo y muchísimo talento. Si dedicarse al bento profesionalmente no es ya de por sí para morir de sobredosis de azúcar, Anna the Red también se dedica a hacer muñecos de peluche con un nivel de detalle que muestra a la primera que lo de dejar detalles al azar no va con ella.

KEISUKE UMEDA

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El único representante masculino en esta lista tiene un estilo bastante diferente a todos los que os he mostrado antes. No veréis en sus creaciones personajes de dibujos animados, y los animalitos solo tienen sentido si se montan en forma de estampado. Su rollo va más hacia crear juegos de simetría que parecen incluso fractales, o simplemente meter con cierta gracia un crustáceoo varios– en el táper o crear una flor con la carne asada. Para Japón puede ser muy minimal y todo lo que queráis, pero a mí me sigue pareciendo una currada (y además su bigote de domador de circo me ha conquistado).

Hay 26 Comentarios

Cosa más mona, pero entra uno en un gran dilema. ¿Comerlos o admirarlos?

Que graciosos y originales

Me daría pena comérmelo...

Pues lo dicho a mi también me da cosica tanto manoseo,pero obras de arte son.
Yo todo lo bento que he hecho ha sido la cara de Miki Mouse con una rebanada de sandwich, pate y ketchup. La cara de mi sobrino fue un poema. Me alegra no haberle creado un trauma, fue a Disney sin problemas.

Pero eso se come? La verdad es que, independientemente de la parte estética que puede gustar o no, después de tánto manoseo, no parece que sea una buena idea comerse estas "obras de arte".

Ay de los pobres críos si esto se convierte de veras en una competición entre madres "a ver quien trae el almuerzo más chuchi". Por lo (poco) que sé de la competitividad en las escuelas japonesas solo les faltaba esto. Y gracias Mónica, Comidista extraordinaire.

Esta vez si que nos has desbordado a todos, Mónica. Por su fina sensibilidad imagino que Mikel estará locuelo con el Bento. Y yo que me creía listo por haber inventado la paella azul (hay una foto chiquita aquí: http://www.antimuseo.org/etapa3/pabierto03.html, no las puedo publicar más grandes por su enorme valor). El caso es que me he sentido más básico que Paco Martínez Soria en Abuelo made in Spain, y también he comprendido por qué cerró Ferrán Adriá: no le salía el Doraimon ni con el kit de esferificación. ¿Sabes si hay Bento para adultos? Esa podría ser la última frontera. Sólo de pensar lo que puede llegar a hacer un ama de casa japonesa en este jugoso campo me he puesto malo.
http://bistrotnahuatl.com/

Bento y Obento es lo mismo, sólo que en el segundo caso, se antepone a la palabra el prefijo honorífico O, que se incluye en muchas palabras de especial importancia cultural para los japoneses. Por cierto, que hay otras categorías más inquietantes -y a la vez, divertidas- de bento: los de la venganza http://japonismo.com/blog/shikaeshi-bento-venganza

La "o" de obento es una especie de prefijo que digamos, cuando se llama "ohashi" a los "hashi" (palillos). Según tengo entendido al menos. Así que bento y obento es lo mismo. Comida para llevar, por cierto. Que sea normal y corriente, cuqui, chunga o surrealista queda a elección del autor. Suele ser autora pues la sociedad japonesa es tradición a por no decir machista y suele ser la mujer quien se lo prepara al marido o los hijos.

Yo lo intenté con mi niño cuando tenía casi tres años y no quiso comerse lo que le había preparado, que eran unos gatitos divinos hechos con salchichas y espagueti. No sé si cuenta como bento, pero os juro que no lo he vuelto a intentar. Igual cuando esté en primaria...

"un consejo cortesía de la casa: precisamente por eso es recomendable leerlo en horario laboral".
Mònica, gracias por el fantástico artículo y, sobre todo, por el impagable consejo!!!
Buen finde!

Me parecen geniales.

Esta es arte! En Italia el arroz se utiliza en el risotto .... como el Risotto con salchicha y trevisana. Esta es la forma que yo cocino. Un saludo a todos y buen fin de semana Sarah

http://www.gastronomiaditalia.com/page.php?id=249

Ya conocía el asunto, pero me he quedado enloquecido y enganchadisimo con los videos de Mari Miyazawa. Creo que de mayor (más) quiero ser director de cine de animación con comida.

En Babyproductos tenemos algunos modes Bento para niños muy sencillos, para hacerles comida divertida!!!
http://www.babyproductos.es/es/35-moldes-huevos-cocidos
http://www.babyproductos.es/es/90-moldes-de-arroz-onigiri

Me encanta! Yo quiero que me hagan platos así... Y dormir en la cama de Totoro también!

Hola,

sólo espero que mi marido no vea el post por que a partir de ahora las comidas pueden ser un suplicio. Si ya es bastante friki que el número de olivas de las ensaladas tenga que ser par, o que los tomates o la lechugas se corten de determinada forma, como lo vea se apunta sin pensarlo... De ser un artista presentado la ensalada al Bento hay un paso....

Por puntualizar un par de cuestiones: Bento es simplemente la manera japonesa de llamar a la comida que se prepara para comer fuera de casa. Lo de decorarla de forma cuqui imitando animalicos, caras, personajes de dibujos animados, etc recibe el nombre de "kyaraben".

Impresionante! Yo sería incapaz, soy más de platos r´paidos y preparaciones sencillas, y si encima quedan chulas como si te hubieses pasado media vida elaboránolas mejor!

como estos saladitos de chistorra con masa de hojaldre, se hacen en un pim pam y quedan de lujo!
http://lesreceptesquemagraden.blogspot.com.es/2014/11/aperitiu-de-xistorra-aperitivo-de.html

¿La comida tan manoseada no le da a nadie pampurrias? Es para mirar, no para meter a la boca, puaj.

¿Y de verdad los niños se comen esos bentos? A mí me daría una pena horrorosa destrozar a Totoro y devorarlo. Hay un vídeo de los Simpsons en el que Marge hace lo mismo, dice que ser ama de casa puede ser muy creativo, pero vienen Homer y Bart y devoran la comida sin mirarla siquiera. No puedo ponerlo porque estoy "procastinando" en el trabajo, y ya he perdido un tiempo valioso mirando los blogs de los bento artistas... Jopé!

Nuestro Bento particular lo desarrollamos en una línea de sándwiches que llamamos "figuras comestibles". Hoy os presentamos nuestra cebra. http://dosyemas.com/index.php/plantillas/sandwich-cebra

Está claro que este nivel de dedicación sólo podía venir de Japón! son geniales, eso sí ... a ver quién tiene narices a comerse a esos tiernos gatitos que duermen plácidamente en su edredón de pan bimbo <3
Lo peor de todo esto es que ahora NECESITO un cortador de zanahoria en forma de estrellitas jejeje

Almayer: siento haberte creado la necesidad, sobre todo sabiendo de primera mano lo que pasa cuando la ves. Esa necesidad inmediata e imperiosa de comprarla, aunque tengas que dejar de comer para ello. Me suena :)
Feliz viernes a todos!

Mi vida ya no tiene sentido sin esa cama de Totoro...

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Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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