Jamie Oliver: "La comida debería ser una asignatura como matemáticas"

Por: | 29 de abril de 2015

Food Revolution Day_1176 (1)

Jaime y amigos. / JAMIEOLIVER.COM

 

Una de las escenas relacionadas con la comida más impactantes que he visto en televisión se emitió dentro de un programa de Jamie Oliver en 2010. El cocinero británico visitaba un colegio en Huttington, West Virginia, considerada entonces la ciudad más gorda de Estados Unidos (33% de obesos). Enseñó a una clase de niños de seis años unas cuantas verduras (coliflor, remolacha, berenjena), y ninguno consiguió decir qué eran. Uno confundió los tomates con las patatas. Todos, por supuesto, sabían lo que era el ketchup.

Aquel programa se llamaba Food Revolution, y pretendía llevar las buenas prácticas alimentarias a las escuelas: más productos frescos y menos morralla procesada. Cinco años después, Oliver sigue en esa guerra, y se ha inventado el Food Revolution Day, una campaña que culminará el 15 de mayo y que pretende que los países más poderosos del mundo se comprometan a incluir la comida como asignatura fundamental en sus programas educativos. 

El chef -y cualquier persona con dos dedos de frente, añadiría yo- considera que el aumento de la obesidad infantil en el mundo es alarmante: según la Organización Mundial de la Salud, 42 millones de menores de cinco años en el mundo padecen sobrepeso o son obesos. Si consideramos que las enfermedades relacionadas con la dieta son de las más mortales, no sorprende la predicción de que su generación será la primera en vivir menos de media que la de sus padres. En opinión de Oliver, la mejor forma de atajar este problema es enseñando a los niños a cocinar, a comer, a nutrirse y a tomar decisiones acertadas en su alimentación.

La campaña se puede secundar firmando y difundiendo una petición en Change.org destinada a los gobiernos del G20, que les insta a instaurar la educación alimentaria obligatoria. En estos momentos cuenta ya con más de 700.000 apoyos, pero pretende llegar al millón de firmas. El propio Oliver explica los motivos de la iniciativa a El Comidista, y se moja en asuntos tan espinosos relacionados con la nutrición infantil como los impuestos a los refrescos o las limitaciones a la venta de comida basura en los centros educativos.

La campaña The Food Revolution Day quiere que la educación alimentaria pase a formar parte del currículum escolar. ¿En qué aspectos debería centrarse? ¿Cuál sería tu programa ideal de esa nueva asignatura?

Hay ejemplos muy claros, como mi programa Kitchen Garden Project en el Reino Unido, o el Stephanie Alexander’s Kitchen Foundation Garden en Australia. Para mí es importante que los niños aprendan de dónde viene la comida, y eso implica todo el proceso: cultivo, cosecha, cocina y degustación. Tienen que entender cómo reacciona nuestro cuerpo ante determinados alimentos, que algunos son para el día a día, y otros deberían ser como un premio. También tienen que aprender a comprar de forma inteligente, que entiendan que incluso con poco dinero se puede comer bien.

Food Revolution Day_021

Dejad que los niños coman conmigo. / JAMIEOLIVER.COM

 

¿La alimentación o la nutrición deberían ser tan importantes como las matemáticas o la literatura en el currículum escolar? ¿Por qué?

Por supuesto. Tenemos un problema global, hay millones de niños en todo el mundo con sobrepeso u obesidad, incluso antes de empezar el colegio. Y su salud empeora cuando van a la escuela. Eso implica enfermedades cardíacas y diabetes del tipo 2, que pueden derivar en amputaciones y muertes prematuras. Es básico entender cómo la comida afecta a nuestro cuerpo. Yo siempre digo que si no haces tus deberes de geografía, no morirás joven; pero si no sabes nada de nutrición, tienes muchos más boletos para que te pase. 

Has hecho programas en algunas escuelas, y supongo que habrás visto cosas horrorosas. ¿Recuerdas algún momento en concreto que te haya marcado, que hayas dicho ‘tengo que hacer algo’?

Recuerdo que la primera vez que me puse a cocinar en una escuela no era capaz de identificar algunos alimentos. Como chef, es importante saber con qué comida estás tratando, y recuerdo que a veces no sabía si los palitos rebozados eran de pescado, de carne o de otra cosa. Otro momento impactante fue ver a un bebé, en su carrito, bebiendo un biberón lleno de coca-cola, y luego la madre no entendía por qué le daban berrinches al niño.

 

La famosa escena de los niños y los tomates en 2010. / YOUTUBE

 

Si centramos este problema de alimentación a través de las escuelas, ¿de alguna manera no estamos promoviendo que los padres se despreocupen de algo tan importante?

Uno de los mayores problemas, sobre todo en el Reino Unido, Estados Unidos y Australia, es que los padres no tienen los conocimientos básicos de comida, cocina y nutrición. Nunca se lo han enseñado, lo que significa que tenemos dos o tres generaciones que han crecido a base de comida rápida y basura procesada no tienen ni idea de cocinar desde cero. Estoy seguro que la mayoría de tus lectores sabrán preparar platos riquísimos de la gastronomía española, pero también habrá alguien que no sabrá ni por dónde empezar. Con una asignatura de alimentación, durante 190 días al año, los niños tendrán la oportunidad de comer y aprender a cocinar platos deliciosos en la cantina de sus colegios. 

La obesidad infantil está relacionada, sin duda, con una falta de educación, pero ¿qué otras medidas deberían adoptar los gobiernos para ponerle freno?

Creo que hay muchos aspectos importantes. No sé con exactitud cómo funciona en España, pero en el Reino Unido es muy frecuente encontrar tiendas de comida rápida al lado de los colegios, y necesitamos leyes para prevenirlo. También deberíamos revisar los anuncios y el marketing de los productos con alto contenido de azúcar, y estudiar una subida de impuestos en las bebidas gaseosas, ya que básicamente son calorías vacías, y muchos doctores y dentistas te dirán que pueden causar daños enormes.  

¿Te parece bien la prohibición de vender refrescos, snacks, dulces y comida basura en las escuelas? ¿Habría que advertir de sus efectos en la asignatura de alimentación?

 Sí, actualmente en el Reino Unido hay normas muy estrictas sobre qué se puede vender en los colegios y qué no. La asignatura de alimentación debería darles los conocimientos para que los niños sepan qué es un extra, y qué pueden comer cada día, como la fruta y la verdura. ¿Pero dos latas de refrescos? ¡No, gracias!

 

Llamada a la acción. / YOUTUBE

 

¿Estás a favor de gravar con impuestos especiales la comida insana, como ocurre con el tabaco o el alcohol?

En los refrescos, sí, pero en los dulces, seguramente no. Tenemos que admitirlo, a todos nos gusta un pastel de vez en cuando, o esos placeres culpables que nos hacen sonreír. Pero insisto, tienen que ser ocasionales. No soy muy partidario de prohibir nada de comida, prefiero que la gente tenga la información para tomar decisiones sensatas. Por ejemplo, si este fin de semana tienes una comilona, con unos postres caseros deliciosos, sabes que durante la semana tendrás que controlarte un poco. El problema es cuando la comida basura y los productos procesados forman parte del día a día.

¿Qué te parece la campaña ‘Let’s move’ de Michelle Obama para promover la alimentación sana entre los niños de EEUU? Al principio, la gran industria americana de la comida entró en pánico, luego se unieron a la iniciativa, y al final han logrado bajar sus expectativas. 

Soy muy fan del trabajo de Michelle Obama, y de todo lo que ha hecho durante los últimos cinco años en Estados Unidos, manteniendo activos a los más jóvenes y centrándose en la comida y la nutrición. Ha triunfado a la hora de concienciar, pero últimamente está en una situación política algo incómoda, y tiene que ir con cuidado con los grandes de alimentación. 

Supongo que tus hijos comen bastante sano. ¿Qué consejo darías a los padres que están desesperados porque los suyos no comen bien? 

El consejo que siempre doy es involucrar a los niños a la hora de cocinar. Lo sé, puede ser un poco caótico, pero es divertido, y cuando los niños sienten que han formado parte de la elaboración de un plato, lo acaban probando. 

Si quieres apoyar la petición de Jamie Oliver para que la comida sea una asignatura obligatoria en las escuelas, entra en Change.org.

Hay 60 Comentarios

Lala, tú lo has dicho: COCINA. O sea, sabe lo que come porque lo ha hecho él. Creo que eso no tiene ninguna relación con alimentarse de pizzas, patatas congeladas, no saber qué es una berengena, etc. Y yo he visto sus programas y siempre mete una espléndida cantidad de verduras en los menús, abusa de especias pero eso es cosa de los anglosajones que les gusta todo tasty. Yo creo quela idea es buena, se trata de informar para después decidir, después harás lo que te dé la gana pero con algo de conocimiento.

no distinguir una papa de un tomate es triste. Significa no saber realmente lo que tienes en el plato.
Creo que en Italia y en España la situación es mejor. Pero es innegable el aumento de la obesidad en estos países.
Comamos más verduras!
Saludos
Sarah

www.gastronomiaditalia.com

Me parece estupenda la iniciativa pero tengo que decir que Jamie Oliver en mi opinión es bastante hipócrita con esto. Lo primero porque igual te hace un programa de cocina en el que se pule un plato en 15 mins que es carisimo de preparar y no precisamente sano, como igual te hace un programa en el que solo cocina guarradas hipercaloricas. Si realmente creyese tanto en eso que predica, no haría programas así. Eso sin meterme siquiera en que físicamente tampoco es el paradigma de la salud, le sobran unos cuantos kilos.

Me pica que Mikel y/o Mònica están fadaos por los jetas que colocan el comentario para poner su blog, han desaparecido 2 de los 33;
La verdad es que lo de Javier y Sus Conservas es de traca, hoy echaba yo de menos a Sara y su cocina italiana.
Hacen bien y se agradece porque a mí es que me cuesta tener que mirar quien comenta luego recordar que va de lo que va.. al final los leo todos.
Gracias.

Me gusta lo que cuentas, tAstantelmón :)

gracias por la explicación :) esto me enseña que tengo que entrar a los post no a primera hora del día, sino a última, para poder leerme todos los comentarios ;)

No, Sonia, no olvidemos que tú, junto con Susana, eres la creadora de esas divertidas siglas. Yo hago el payaso, pero las ideólogas fuisteis vosotras dos ;)

Aquí hay mucho tema y pienso que es muy dificil poder dar con la fórmula exacta para solucionar el problema, generalizando.

Lo que si que me gustaría que me aclararais, si es posible, todos aquellos que solicitais que los padres antes de tener un hijo les diesen el carnet, para poder acceder al titulo de PADRES, son padres. Entiendo que sí, porque si no, creo que no tienen muy claro donde estamos, creo que estais dando ideas para que seamos incluidos en el censo de padres con derecho a renovación y esto supondría una tasa más a pagar. Renovación porque la sociedad evoluciona y cambia, con esto quiero decir que cada 3 o 4 años deberíamos pasar unas pruebas de nuestra capacidad, como tales. Entiendo que no generalizais y que entendeis que se dan casos y casos y que vosotros soys puros en vuestra alimentación y en vuestra forma de actuar, y sobre todo perfectos.

Yo como madre que soy, intento dia a dia evolucionar y como buena amante de la cocina, mis hijos comen y ven todo lo que hago, el dia que pueden me ayudan a cocinar, como yo hice cuando era niña. Yo soy de las que parece ser hemos sido afortunadas y hemos podido coger huevos del ponedero, hemos podido dar comida a las gallinas, a los conejos, a los patos, nos hemos ido a la huerta y hemos plantado y recogido nuestras propias frutas y verduras, y continuo haciéndolo con mis hijos, a la vez que intento enseñarles el valor de la comida ante cualquier objeto material, como hicieron mis padres conmigo, los docentes me ensenyaron a que si no sacaba un 10 en una asignatura no llegaría a nada en esta vida, sería una fracasada, cosa que me esta costando mucho superar.

Lo que a mí también me gustaría, és que el docente, sobre todo en la escuela primaria, dejara de lado los curriculums impuestos por una administración nada competente y trabajara por proyectos donde participaramos todos, profesores, padres y alumnos. Creo que no haría falta organizar hora 1: asignatura tal, hora 2: asignatura por, etc. Y no quiero generalizar, lo que no podemos es culpar, siempre culpar a alguien de todo lo que sucede, lo que deberíamos como sociedad es intentar el cambio, como? haciendo, no quejandonos y culpando a alguien del tema. Siempre hay un culpable, cuando creo que la palabra culpa, término religioso bastante extendido, tenemos todos un poquito.,

Así que yo sugiero un cambio, que me parece muy bien el intento de Jamie oliver y que apoyo su iniciativa, pues creo que hace falta.

No hace falta tener un título universitario para ser una persona razonable y coherente con tus actuaciones. Yo tengo un ejemplo muy cercano de los dos padres profesores y no veais como dejan a sus hijos con los abuelos, ellos también siempre estan delegando.


Un Saludo i Bon Dia a tots

Un buen post hoy en el Comidista.

Aquí os dejo un poquito de mi vida en familia.

https://tastantelmon.wordpress.com/2014/03/30/de-calcotada-a-heretat-masia-poblet/

https://tastantelmon.wordpress.com/2014/05/07/una-xicoteta-estada-a-vistabella-dia-1/

https://tastantelmon.wordpress.com/2014/05/14/una-xicoteta-estada-a-vistabella-dia-2/


tAstantelmón

Vaya, coño! Si llego a leer la explicación de Atila, me guardo la mía, que no tiene ningún encanto!!

El otro día, con las coreanas zampabollos, Atila comentó que había mucha peña falta de hostias. Yo (o Susana, no me acuerdo) propuse la creación de la ONG, Hostias Para la Reflexión.

bea, HPLR son las siglas de un novedoso sistema: Hostias Para La Reflexión. HPLR nació como una experiencia individual de una ciudadana de Baviera, Lotte Staggs, que arremangó un hostiazo a su hijo Torsten, de 14 años, cuando el niño expelió un eructo en la mesa acompañado de una risotada. Tras el trallazo, Torsten reflexionó durante horas y parece ser que no volvió a tener ése ni otros comportamientos que Lotte había venido observando. HPLR se extendió desde entonces por diversos territorios fronterizos, con mucho éxito, hasta el punto de que hoy es considerada una doctrina que aplicada con moderación y en su momento preciso consigue éxitos rapidísimos y en casos de muy diversa naturaleza.

gracias Bea!! yo tampoco lo sé y no me atrevía a preguntar!!!!

Que un niño no distinga una patata de un tomate no ye grave, ye lamentable, ¿sus padres lo distinguirán?.
El contexto donde esto sucedió fueron los USA, tengo constancia de que los niños de la Gran Bretaña funcionan identicamente igual, Sin embargo, en un programa de este cocinero que estaba de viaje por Italia, en uno de los episodios, fue a un colegio italiano y los niños conocían todos los alimentos, Oliver estaba alucinoflipao de que eso pudiese suceder,

¿Cual es la diferencia entre la cultura anglosajona y la mediterranea?, tengo claro que cada vez, con esto de la globalización están mas cerca una de la otra pero, afortunadamente, de momento, lo que nos separa, y no es moco de pavo, es que aquí disfutamos de la comida, y nuestros niños con nosotros, algunos disfrutamos como auténticos posesos.

aún a riesgo de quedar de ignorante (que en muchos aspectos lo soy) ¿qué es el HPLR? ya lo he leído en 3 comentarios de hoy y tengo la sensación de que me perdí algún episodio de Barrio Sésamo

Es muy triste lo que está pasando en el mundo. No sabemos si son los padres que no enseñan a sus hijos lo suficiente que es lo bueno y que no, o es en el colegio que no dedican el tiempo necesario para cosas tan simples y en mismo tiempo tan importantes... Si ponemos una asignatura en el colegio no estaría mal, ¡pero! eso no significa que los padres pueden olvidarse de sus deberes, porque últimamente se culpa a los profesores de todo cuando son ellos mismos quien tienen que responsabilizarse de dar buena educación, enseñar respeto y saber comportarse a sus propios hijos...

https://www.homedelicatessen.com/es/productos/producto/Masia-de-Altet-Aceite-de-Trufa-Blanca-23

Son los padres los que han de transmitir buenos hábitos alimenticios, educación, respeto, etc. Son esos valores los que nos marcan como personas, pero por desgracia hoy en día gran parte de los padres no dedican a sus hijos la atención que les deben, bien por falta de tiempo bien porque pasan.

Hay casas que son bastante caóticas y una asignatura que sirva d soporte para alimentarse estaría muy bien, también para que aprendan a decir no, que es un opción más; venimos de una sociedad de adicciones, la mala comida es otra.
Me llaman la atención los niñ@s que hacen ascos a no sé cuantos alimentos, hace 20 años no te gustaba la carne, el pescado, las verduras, lo demás eran rarezas; hoy en día no te gustan 8 de cada 10 cosas y es normal, trae de cabeza a muchas madres.
Como gota final me viene a la cabeza la entrevista que le hicieron al dueño de un cine independiente - lo que se pueda- que estaba a punto de cerrar, le preguntan por la distribución de cintas y como le parece tan obvia la respueta eleva el tono y responde que los multicines son un negocio que hace caja con palomitas y refrescos para trolls donde te ponen una película.
buena entrevista.

Sobre el papel de la educación reglada y el del entorno familiar en el conocimiento y la puesta en valor de la alimentación creo que corresponde más a lo segundo que a lo primero, aunque lo ideal es que entre ambos exista una relación. Efectivamente hay muchos casos en los que la falta de conocimientos, de medios o de tiempos, el entorno familiar no puede facilitar una educación sobre el valor de la alimentación. Pero en otros muchos, muchísimos casos, lo que sucede es que existe una vagancia y una dejación extrema, casos en los que se pretende que en el colegio se enseñe a los niños a hacer caca, a comer y a comportarse y encima que aprendan chino mandarín, estrategias de marketing y equitación. Ya. Y luego el guaje que llegue a casa y se ponga a jugar a la PS4 mientras yo asisto a un taller de gintonics especializado en cómo se echa la puta burbuja o salgo con mi grupo de retrorunning. Venga, coño.


Ayer sin ir más lejos asistí a una reunión escolar preparatoria de un viaje fin de curso a una granja escuela. Dos profesores se esfuerzan en detallar cada actividad que se va a realizar y los valores que se pretende fomentar ¿Preguntas?... Una madre: "¿Pueden llevar el móvil?". Un padre: "¿Cuánto dinero pueden llevar?". ¿Más preguntas?..... ...... ..... ....... .......SILENCIO. Todo ello prologado de un incesante murmullo mientras los profesores se partían los cuernos por contar el plan. Mi propuesta de aplicación del protocolo HPLR se amplia a los “responsables” de muchos entornos familiares, a los que sí que les aplicaba yo un instrumento de calculo para determinar cuántas bofetadas recibía cada uno. Como el ábaco ése de Adeladosyemas, pero en guantazos.

Como los niños aprendan de nutrición, en muchos colegios habrá motines a la hora del comedor. ¿Quién les iba a empaquetar esos menús de catering compuestos por salchichas y todo tipo de cosas bien rebozadas a unos niños concienciados con la buena alimentación?
Totalmente a favor de la asignatura "alimentación para la democracia" o como quieran llamarla. Aunque está claro que por mucho que se les cuente en el cole, como en casa no se dé ejemplo, mal vamos. A mí nadie me enseñó a cocinar, pero subida en una silla amasé (y zampé) un montón de masa de rosquillas, removí el arroz con leche, lavé lechugas, y en definitiva le ensucié mucho la cocina a mi abuela.
Mi madre nos hacía postres bien azucarados sólo el día que nos daba de plato principal algo que odiábamos a muerte; así logró que fuésemos tolerando cosas que ahora adoramos. Luego mis abuelos pusieron una confitería y se fue a tomar por el saco toda una vida de buenas prácticas alimentarias, pero ese es otro tema.
Ayudando en el comedor de un campamento infantil, conocí a un niño de 7 años del que su madre indicó que sólo se le dieran patatas fritas para comer, porque era lo único que le gustaba. Cuando le puse las patatas y vio que no eran congeladas, no las quiso. Una HPLR a esos padres, please.

Yo creo que los padres tienen que ayudar en esta tarea de diferenciar una coliflor de una berenjena. La buena educación alimentaria se da en casa, por mucho que en el cole se diga que hay que comer verdura, carne y pescado, siempre hay alguna madre que para merendar lleva a sus hijos bollos de chocolate, comen mucha fritura, comida rápida...Es cuestión de qué es lo que quieren transmitir los padres y cómo hacerlo.
http://tarragonain.blogspot.com.es

Supongo que después de que confesara ayer mi obesidad interna, a mí como todo el mundo me imaginará es como una heroina del Mukbang. Pero el caso es que nunca tuve sobrepeso ni cuando de pequeña me comía los pasteles por bandejas. Ni caries infantil, supongo que debido a mi afición por comerme también el Licor del Polo.También conozco muchos casos en los que al contrario a una obesidad externa corresponden unos índices de colesterol propios de una dieta macrobiótica. Misterios del metabolismo.

Lo de no distinguir una berenjena de una coliflor me parece casi más grave que lo del sol dando vueltas alrededor de la tierra, por lo menos a efectos prácticos. Aunque supongo que hay personas que pueden llegar a pasar toda su vida sin entrar en contacto directo con una verdura. Pero ¿es de verdad necesaria la escuela para educar a nuestros hijos en este aspecto? Tal vez si los padres no están en posición de educarles porque ellos mismos no tienen conocimientos o tiempo suficiente. Pero dada la escasez de recursos con los que cuentan nuestros colegios, y lo caros que resultan estos planes educativos (sobre todo por lo mal que se invierte el dinero) ¿No sería más práctico dejarles ver programas como Masterchef para estimular su interés por la comida?

No hay que exagerar, lo que no puede ser es estar todo el tiempo pensando en la comida y comiendo; lo mejor es comer a sus horas y comidas variadas, no hay más.

En primer lugar voy a agradecer a Diógenes por el honor de mostrarme dentro de su cuadro, con lo inspirados que están últimamente por este barrio. Muy bueno lo de que acabará por llamarse El Comentarista, Carrillera. No es la primera vez que los comentaristas acaban por comerse al bloguero, y todavía con más motivo en un blog de cocina. Pero bueno, si estamos aquí y no en otro sitio por algo será. A mí post como el de hoy me interesan más que los de recetas, incluso llego a leerlos antes que los comentarios.
Atila, ¿cómo no quieres que te imaginen cual superheróe de la Marvel con ese nombre?

En absoluto desacuerdo con profesora y con toda la hilera de padres indignados.
Nadie dice que no podáis educar a vuestros hijos en casa. Que es vuestra obligación. Pero como resulta que muchos de vosotros lo hacéis bastante mal (aunque los queráis muchísimo), pues no está de más que se enseñe nutrición en el colegio. O educación vial.
Porque al igual que los padres no tienen por qué saber la tabla periódica, tampoco tienen por qué saber conducir, o ser nutricionistas.
La educación no está de más. Otro punto de vista no está de más. Sobretodo cuando la calidad de vida y la salud está en juego.

La comida sana debería estar en nuestra cabeza, como dos + dos son cuatro.
Y no sana por comer verduras, sino sana por comer variado, un poco de todo, y evitar las grasas (aunque mojar pan en el plato sea un auténtico placer). Y sí, debería ser una asignatura más, y más importante que la dichosa "Religión" en este país.

http://cocinadeemergencia.blogspot.com/2015/04/ensalada-templada-con-carpaccio-de-pina.html

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal