La temible pornografía del 'mukbang'

Por: | 27 de abril de 2015

  Zampatube

MATT MATERA

 

Un poco de intrahistoria para que valores de verdad mi trabajo: no sabes lo difícil que resulta a veces elegir el asunto de esta columna. Para hoy, por ejemplo, tenía tres jugosas posibilidades: las peleas de gatas entre Jamie Oliver y Gordon Ramsay, el caso del agricultor argentino que murió tras tener sexo con un espantapájaros, y el fenómeno del mukbang, la moda coreana de retransmitir tus atracones por internet y hacer dinero con ello. Son tres temazos, lo sé, pero a los telechefs británicos ya los tengo muy tratados y lo del chuscador del hombre de paja me inquieta demasiado, con mi mente llevando la historia de Dorothy en El mago de Oz por los caminos de la parafilia. Así que tras mucho debate interno me he decidido por la marcianada asiática, que tiene tela.

El mukbang surgió en 2011 en esa Terra Mítica del friquismo tecnológico que es Corea del Sur, pero ha sido este año cuando sus ecos han llegado a Occidente. Sus ídolos, apenas salidos de la adolescencia, plantan una cámara delante de la mesa, la conectan a la Red y empiezan a emitir imágenes de ellos mismos comiendo, soltando los inevitables “mmmm” y “aaaaah”, y comentando lo que zampan. A la vez, chatean con sus cientos de miles de seguidores, también jóvenes, y reciben con alborozo las microdonaciones que éstos les hacen. Son de poco dinero, pero tacita a tacita las superestrellas llegan a ganar 8.500 euros al mes con su impudicia alimentaria.

 

Wangjiu devorando un pollo guarro. / YOUTUBE

 

BJ Benzz (se llaman a sí mismos “BJs” porque son broadcast jockeys), Wangju, BJ Beomprika y otros héroes del mukbang ingieren toneladas de comida al día y presentan evidentes problemas de sobrepeso, pero su negocio es demasiado lucrativo como para dejarlo. Explican que sus fans les ven porque buscan compañía y no quieren comer solos. El elemento interactivo resulta clave para el enganche: a diferencia de un programa de cocina convencional, el televidente puede comunicarse con el bj, e incluso modificar su comportamiento: uno de los actos más demandados por la audiencia es el de chupar los huesos, lo que confirma mi tesis de que el mukbang es un modo tan sutil como modernísimo de pornografía.

En el vídeorreportaje que hizo la web Munchies sobre el mukbang hay una escena turbadora: una de sus divas, BJ Hanna, se encuentra en persona con tres admiradores con los que sólo ha tenido contacto virtual. Se van a cenar juntos, y los chavales no la miran directamente: están pegados a sus móviles siguiendo la retransmisión de lo que tienen en frente de sus narices. Ojalá sea sólo timidez, y no premonición de un futuro terrorífico en el que la representación ha vencido definitivamente a la realidad.

 

El munchirreportaje. / YOUTUBE

 

Esta columna se publicó originalmente en la Revista Sábado de la edición impresa de EL PAÍS.

Hay 37 Comentarios

Harto de consumir pornografía porque eres single. Os invito a uniros a la gran quedada de singles "La quedada serrana" apuntaros y a divertirnos https://www.gruppit.com/madrid/cenas/quedada-serrana-en-las-rozas

Qué miedito lo de seguir por el móvil lo que tienen delante de las narices en vivo! este mundo se está yendo al carajo a pasos gigantes!

Una nueva clase de parafilia, pero vamos en realidad es mala, por qué?. que no sea común no quiere decir que sea mala, y mientras no se dañe a terceros con esta práctica no veo nada "inmoral" en su práctica. Debemos evolucionar como sociedad y evitar caer en prejuicios y dejar de criticar todo aquello que no podemos entender.

Prueba Muk Bang y la obesidad se va en un Bang!
Ay no, que son outsiders y buscan eso...
#HostiazoComoAtajo #PlanB

No te preocupes. Hace ya mucho que contesto a un Susana o un Silvia con toda naturalidad. Algo tienen los nombres con "S" que confunden y yo soy de buen conformar.

Flash, estoy de acuerdo con que es un fenómeno no deseable ;-) Pero respecto a la querencia de compañía... No lo descarto. En cualquier caso, es un tema que da para una tesis: comida, sexo y amor están muy relacionados. Con lo que no es fácil llegar a una conclusión (en mi humilde opinión).

Bueno, yo creo que entonces el plan B -ofetada no va a ser necesario, Atila

Esta gente, más los que pagan por el espectáculo que los propios comediantes, se merecen una visita de "El Tío de la Vara"

Ya me di cuenta, Lubna... Soniasusana, mis disculpas ;)

Calma Atila, no seas tan vehemente, este acaloramiento hace que confundas a Sonia con Susana. :D

Bueno, vamos a ver, que no quisiera yo que aquí nos encontremos con malas sensaciones. El tortazo terapéutico yo lo defiendo como última opción, no desde luego como método. Tengo dos hijos y no han recibido un solo tortazo ni azote en su vida, aunque alguna vez hablamos de ello entre los tres como una posibilidad, un plan B, que siempre existe en caso de que fuese imprescindible su aplicación. Existe un tono, una modulación en mi voz que no sabría describir, ni tampoco reproducir caprichosamente, que surge cuando ambos o uno de los dos está sacando los pies del tiesto e inmediatamente les hace reconocer que el plan B sigue vigente y todo vuelve a la normalidad.


Con mis hijos hablo de poesía, les regalo flores, conversamos de política, de fútbol, de cocina, de naturaleza, de la vida, hacemos bromas... son grandes tipos. Eso sí, si un día los tropiezo corriendo hacia atrás o comiéndose un barreño de albóndigas ante una cámara el plan B iba a funcionar, estoy plenamente convencido de ello, y ellos también.

Yo estoy en contra de esos tortazos terapéuticos.Estoy segura que hay formas más graves de maltratar a un niño , pero no creo en su eficacía. Crecí así, entre tortazos pedagógicos. A veces, no solo tortazos. Recuerdo claramente una de esas veces, tendría 9 años. No recuerdo el dolor. Recuerdo lo injusto y desproporcionado que me pareció.Y aunque no sería con estas palabras, recuerdo pensar que mi padre estaba descargando sus frustraciones, que no podía tener relación con lo que hice. Y por supuesto, reincidí. A mí como madre a veces me ha costado, pero siempre me he contenido antes de llegar a ello. Me parece una declaración de impotencia, de incapacidad para razonar o de buscar un castigo más imaginativo y seguramente más eficaz.

Ciudadana no creo que lo que busquen sea sólo compañia, sino algo más específico, compañía virtual. Esto es, frente a la compañía real, esa realidad aumentada que les ofrece internet. Se ve perfectamente en ese encuentro patético de la gastropornostar con sus fans en el que el mayor contacto visual es el que establecen con sus móviles. Naturalmente que se trata de un fenómeno complejo y hasta puede parecer fascinante, pero eso no lo convierte en deseable. Nos habla de la dificultad para la comunicación en el mundo real, de la fascinación por la comida basura, de ésta como refugio a la soledad, de esa dependencia de internet y las pantallas que nos está convirtiendo en cyberborgs.

Obviamente, por lo menos en lo que a mí respecta, es un decir. Nunca han utilizado ese método conmigo y espero no utilizarlo cuando tenga hijos.
Tengo amigos asiáticos (Corea, Japón y Taiwán) de mi época en USA y he tenido la suerte de viajar a Japón. Asia tiene cosas maravillosas, pero hay un gusto por las mujeres con aspecto aniñado que se dedican a divertir a los hombres, que es muy raro y da muy mal rollo. Se disfraza de culto al manga, pero yo vi cosas que entraban en un terreno que mezcla sexualidad con paternalismo y que pone los pelos de punta. Si veis el "munchirreportaje", de los tres "fans" que van a cenar con su diva, dos hace muuuchos años que tienen vello púbico; ella, sin embargo, parece una cría.
Terror peludo!

Yo no sé nada de pedagogía, Lubna, nada, pero lo que se dice nada. Lo que sí sé es que se corre y se camina p'alante, lo cual nos costó más de 3 millones de años, y que comer es una necesidad y un pequeño placer, no una estupidez puesta al servicio de no sé qué raros intereses. Correr para atrás y comer como un cerdo a capricho de quienes te ordenan lo que has de comer daña principalmente a los memos que lo practican, pero como observamos, el riesgo de contagio de la estupidez es tan elevado que, en mi ignorancia sobre las últimas teorías pedagógicas, sólo se me ocurre el hostiazo como método para su atajo. Y sí, yo lo defiendo muy vehementemente, vaya que si lo defiendo. Y después que reflexionen.


Susana, me encanta la idea de HPLR.

Me sorprende de veras que haya tantos comentaristas que aprueben el método "a hostias". Lo último en pedagogía, no?.

Yo no tengo nada que decir al respecto. Todo lo que sucede, via internet, es aplicado " talmente " a la realidad social actual.

Continuamos aceptando, todo lo que vemos, sin mas, con la única esperanza de que ya pasará y esperando lo que vendrá tras tal... descubrimiento.

Gracias Mikel y Mónica por descubrirnos todo lo que vemos en vuestro post del dia a dia, hay unos que me gustan más que otros y otros más que los demás, pero no dejo de sorprender a mi sentido de la vista, cada dia quiere ver menos y detectar más.

Ya sé que no viene a cuento, pero el sábado mientras preparaba para unos amigos , Rabo de toro, el que yo hago, comprado con amor y cocinado con pasión. Mi hijo miraba en la tele, la repetición de un programa de MasterChef, yo iba y venia a la cocina y miraba a ver que pasaba en este programa de tan alta alcurnia, y detecté un "chic!" de pornografia barata, bien por los cocineros que abren su abanico de posibilidades, para poder obtener ingresos para mantener sus restaurantes, o sus programas de cocina baratos, con lunares y cantando con dulzura y bien por los concursantes humillados y insultados por entendidos de la perfección en la cocina.

Así que de pornografía tenemos bastante, no hace falta buscar mucho para deleitarnos con entendidos y gente de bien, donde vamos a llegar.

Llevo tres semanas sin publicar en mi blog, se que no es bueno, pues puedo perder interés, pero es que no se porque será, pero estoy sin inspiración, espero volver a reactivarme en mi passión. Espero despegarme de todas estas barbaridades y continuar en mi línea, cocina de casa, creativa, sana, y económica.

tAstantelmón

A mí me parece un fenómeno fascinante. De hecho, puedo entender a ambas partes: a los que ofrecen el espectáculo y a quienes lo ven (pero a quienes lo vieron en directo y prefirieron seguirlo por smartphone no).

Puedo entender que comer en soledad no es agradable, de ahí que hacerlo acompañado, aunque sea vía Web, sea una opción no del todo descabellada.Quienes cobran por ello encuentran además una ventaja añadida: la financiera. Por otra parte, cuando veo a alguien con buen apetito (pero que no coma como un cerdo, sino con verdadero placer), por empatía tengo una sensación agradable.

Es verdad que algo falla en una sociedad en la que se ha sustituido a grupos (familiares, amigos, compañeros, etc.) por Internet. Pero tachar de locos o niñatos los que se dedican al mukbang es simplista.

Por otro lado (ya puestos), es mejor compartir el tiempo con alguien que retransmite en directo cómo zampa kimchi a dos carrillos e interactuar con dicha persona, que ver cualquier programa en el que salga Belén Esteban. Si comparamos, tiene mucho más sentido. Y bueno, que en realidad no conozco bien el fenómeno, son sólo opiniones de "tras un primer vistazo", pero que no me parece tan frívolo después de todo.

Jolín, cuanto llevarse las manos a la cabeza. Cuidado con que el mundo se acabe por semejante tontería!. Por supuesto que resulta peculiar, por decir algo, pero teniendo en cuenta las subculturas que corren por Internet esta es inofensiva y si además se sacan un pastón... sin perjudicar a nadie (posible indigestión aparte).

Por el perfil de las tragaldabas, no deja de ser una variante de ese gusto enfermizo de los asiáticos por las niñas con pinta de tontitas sumisas, ¿no?
Atila, propongo crear una ONG...HPLR (Hostias para la Reflexión). Está haciendo mucha falta.

Confieso que yo vería, e incluso haría una micro (muy micro) donación si Mikel y Mònica (bueno, sólo Mònica) se pusieran a comer en la webcam espaguettis con tomate en bolas.

A mi es que me la sopla mucho lo políticamente correcto cuando se ha superado con nota el umbral de la memez.

Atila, efectivamente, procede la aplicación masiva de la Maniobra Zaragormendi. Ejemplo:

http://rokambol.com/le-pone-la-cara-del-reves-al-director-del-banco-recupera-su-dinero/

Creo que no queda muy lejos lo del móvil. Recientemente después de cenar con unos amigos nos fuimos a tomar una copita, y en el local había dos grupos uno de chicos (10-12) y justo al lado otro similar de chicas y cual fue nuestro asombro cuando descubrimos que estaban mandándose mensajes entre ambos grupos a no más de 1,5 metros de distancia y todo sin cruzar una mirada. Así que no hay que irse a Corea del Sur, basta con salir a la calle.

Atila, estoy contigo. Aunque no sea "políticamente correcta" la bofetada pedagógica sigue siendo necesaria.
Dicho sea sin "animus molestandi".

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal