El Concertino

Sobre el blog

Una visión de la música culta para el siglo XXI. Valores, desafíos, debates, tendencias y análisis de la mano de los periodistas de EL PAÍS. Un blog para vivir y disfrutar de la ópera y la clásica. Textos para saber más y, sobre todo, para acercarse hasta donde permiten las palabras a la emoción de la música.

Sobre los autores

Daniel Verdú. Periodista de la sección de Cultura.

Jesús Ruiz Mantilla.Periodista de El País Semanal.

Por ANA CARBAJOSA

Richard_WagnerEstaba todo listo para hacer saltar por los aires uno de los grandes tabús que perviven en Israel. La música de Richard Wagner iba a escucharse en el Estado judío por primera vez desde su fundación. El contrato con el hotel Hilton estaba firmado y hasta las sillas del pequeño auditorio estaban elegidas. Pero en el último momento, la Asociación Wagner de Israel recibió la noticia sin mayor explicación: el concierto estaba cancelado. De nuevo. Días antes, la Universidad de Tel Aviv había rechazado albergar un acto semejante. Los organizadores del evento atribuyen con indignación a “presiones municipales” lo sucedido.

Wagner murió en 1883, décadas antes de que el dictador nazi se hiciera con el poder en Alemania, pero eso no impidió que el compositor se convirtiera en el músico venerado por Adolf Hitler. En el Wagner ensayista y poeta, el dictador del Tercer Reich encontró supuestamente inspiración para desarrollar la ideología nazi, la que causó la muerte de seis millones de judíos en Europa. Por eso, en el Estado judío, Wagner es el compositor maldito. No es que en Israel esté prohibido interpretar a Wagner por ley, se trata más bien de un boicot al que prácticamente se adhiere el país en bloque desde su nacimiento en 1948. La Asociación Wagner de Israel nació hace año y medio con el propósito de romper ese consenso. Numerosos supervivientes del Holocausto forman parte de ella. Jonathan Livny, su presidente, no oculta su frustración tras la cancelación del concierto de Tel Aviv.

Este es el segundo intento para celebrar un concierto programado para el fin de semana que viene, después de la universidad de Tel Aviv, decidiera prescindir de tan polémico evento en el último momento. La institución académica explicó en un comunicado que fueron poco menos que engañados, que les ocultaron de forma deliberada que Wagner formaba parte del repertorio. “Se trata de un tema muy sensible, en particular en Israel donde hay tantos supervivientes del Holocausto”. Las cancelaciones se producen después de que se conocieran las quejas de supervivientes del Holocausto. Las víctimas hablaron de “tortura emocional” en una carta que enviaron a la universidad y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu y que después reprodujeron los medios locales.

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