El cine low cost no existe

Por: | 02 de enero de 2014

Director5Cartel promocional de #LittleSecretFilm por Calle13

Hace poco vi unas declaraciones de Joaquín Reyes en las que se sorprendía de que a él le asocien con los proyectos indie/low cost cuando él siempre ha trabajado para grandes corporaciones y cobrado por lo que ha hecho. Empezó en 2002 en Paramount Comedy, con un programa que disponía de algún presupuesto y a él le pagaban por su trabajo. Así que no era ningún friki onanista con su handycam. Cuando vi esas declaraciones de Reyes me sentí un poco tonto, un poco friki onanista, porque no hay día en el que no esté a punto de caer de nuevo sobre mi handycam (DSLR).

A veces no me atrevo a decir que soy director de cine (o realizador, o guionista…), y me presento con cualquiera de mis oficios anteriores. Me da pudor decir que soy “eso”, porque tal vez es mentira. Porque los proyectos que suelo hacer son low cost.

 
Hace cinco años me pasó una anécdota que he tratado de no airear mucho...  hoy me resarciré, porque es bastante ilustrativo ver como han cambiado las cosas después del tiempo.

Yo acababa de producir mi primer proyecto (Oído Caníbal, 120 minutos), y después de casi dos años de trabajo inicié la fase más dura: venderlo. Sin contactos directos, intenté que alguien influyente lo viera y me diera su opinión o apoyo. Toqué los hilos que tenía en mi mano, pocos. Ninguno era “el contacto definitivo”, ninguno era el Presidente de Columbia Pictures, o Jesucristo, pero sí tenía en mi agenda a algún director de cine, productor y distribuidor nacional, amigos de amigos, de amigos.

Varias personas influyentes accedieron a asistir a un visionado (individual, con la presión que eso significa), y tras permanecer en su asiento dos horas me dieron algunas opiniones y consejos. Una de esas personas fue quien me presentó a Canal+ y quien motivó que mi vida siguiera por este camino. A aquel tipo, como al resto, no les conocía de nada, repito, sólo eran amigos de amigos, de amigos (el director de United International Pictures en España, un responsable del ICAA, un productor europeo muy importante de los 70-80…).

Pero había un tipo al que yo sí conocía (algo más que al resto), un director de cine. Alguien con quien yo había conversado y a quien hice un favor con los extras de su última película. Le telefoneé y me citó en su despacho. Me senté frente a su mesa, y sólo me hizo una pregunta “¿Cuánto dinero ha costado producir tu proyecto?”.  Yo le admiraba, y creía que teníamos una micro-relación afectuosa, aunque nunca habíamos tomado Fantas juntos, ni mucho menos. Así que le hablé del cash, en metálico cuando me había gastado. La respuesta que di fue “3.000 euros”. La respuesta que debí dar fue “100.000 euros” que es el coste general de sueldos que se habrían pagado si hubiéramos tenido auténtico cash (y aun así sería low cost del más bajo). Hablé con total sinceridad porque me sentía en confianza, pero no lo estaba. Aquel hombre que había ganado varios Goya por una película de autor y que era calificado por la crítica como un creador sensible y experimental me dio estas indicaciones que me picaron sobre el recuerdo mucho tiempo, tanto que soy capaz de reproducirlas sin miedo a equivocar una coma:

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David Trueba en un fotograma de la película Ilusión (Daniel Castro)... donde ocurre una situación algo similar.

  • La grabaste en vídeo. Yo aborrezco el vídeo, el único cine que es cine es el químico. ¿Ves esa torre de ahí? (señalando a unos DVDs), son cortos del Premio Caja Madrid, todos hechos en video: una basura. Los veo porque soy jurado y me pagan.

  • Si viera tu película tal vez se me ocurre algún circuito o alguien a quien hablarle de ti, pero si lo hago… me estoy cerrando puertas, porque yo mañana tendré que mover MI PELÍCULA y ya habré usado ese contacto para ayudarte a ti.

  • Te aconsejo que hagas como yo. No hagas cine. Dedica tu esfuerzo a hacer amigos entre los directores de los festivales, colabora con ellos como puedas, en los festivales, en la crítica... Y así, cuando logres hacer una película, ellos te ayudarán a moverla. Los festivales son la forma de meter la cabeza. Yo estuve casi diez años trabajándome las relaciones antes de hacer mi primera película.

  • Deja que haga un cálculo… si tu peli la ven 60 personas, date por compensado. Puedes encontrar 60 frikis entre tus amigos y familiares. Mi suegro hace butifarra pero no se le ocurriría ir a una tienda “de verdad” a venderla, porque la hace para los amigos y familiares…


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Daniel Castro en un fotograma de Ilusión (Daniel Castro)...

Supongo que él no era consciente de que estaba grabando algunas de sus palabras a fuego en mi memoria. Estuve casi una hora escuchando su monólogo, no abrí la boca y cuando él terminó salí de allí cojeando como su hubiera caído del World Trade Center en plena colisión. ¿Fui tonto, debería haberme “defendido”? supongo que no hacía falta.

Han pasado cinco años. El cine químico ya no existe, las dos películas que este director goyarizado rodó y produjo después han sido un fiasco monumental. El Premio de Cortos de Caja Madrid ya no existe. Ahora los que hacemos pelis low cost/indie (o lo que sea) somos legión y contamos con cierto eco y visibilidad. Yo ahora cuento en mi haber ser el creador de dos series “indies” emitidas en Canal+ y actualmente trabajo en Paramount Comedy como realizador y guionista (como Joaquín Reyes, pero sin vestirme de payaso) y creo que vivo de esto… por ahora. Pero mi post de furia gratuita de año nuevo no termina aquí.

Director4El futuro es prometedor... (Fotograma de Ed Wood de Tim Burton)

En 2013 todo por fin parece maravilloso, cuando en los medios de comunicación hablan sobre el cine low cost se refieren a creadores tan brillantes que no parecen españoles, desarrollando proyectos apoyados por gente anónima, actores desinteresados, energía como para lanzar un transbordador a Marte… el futuro. Pero cuando escarbas un poco te das cuenta de que ese brillo no sólo es ficticio, sino que bajo de esa capa de alegría hay cierto picor incómodo.

Recientemente conocí en un evento a un director de cine con larga trayectoria (desde finales de los 80), al que me presentaron como el bloguer de El País. Yo expliqué que en mi blog suelo hablar sobre cine low cost, y que de hecho acababa de producir mi tercer proyecto… Entonces me dijo (sin anestesia) que estaba completamente en desacuerdo con que existiera este tipo de cine. Parafraseando: “El cine low cost no es cine, nadie lo ve, nadie lo necesita, y sin embargo hace mucho daño a la gente que sí queremos vivir de esto, porque acostumbra al sistema a que las cosas no cuesten”. Y entonces en aquel lugar todo el mundo empezó a hablar del cine low cost/indie (todo en el mismo saco) dentro del marco de la piratería: que un trabajo creativo no se pague. Yo apenas entré en el debate, así terminó antes. Pero todos teníamos algo de razón.

Hay gente que lleva 20 años subiendo escaleras, peldaño a peldaño, desde cuando las películas se hacían en un laboratorio químico y todo costaba cientos de millones (de pesetas). Hay personas que llevan labrándose los amigos a capa y espada… pagando cenas y poniéndose hasta arriba de CocaColas, apostándolo todo, pero apostándolo poco a poco, hasta que por fin, 20 años después, parece que hacen la película que quieren (o tal vez no). Dile a esas personas que tú tienes una Canon 7D, que acabas de escribir un guión y que te basta con tener a un puñado de personas que te apoyan (bien sea equipo técnico/artístico dispuesto a no cobrar, o inversores de micro-mecenazgo).

Director6Algunos estamos en la planta 7,5 (fotograma de Cómo ser John Malcovich de Spike Jonze)

Pero es verdad que las películas low cost/indie españolas “no las ve nadie”. Lo pongo entre comillas porque me da reparo y lástima expresarlo a las claras. Para mi el 2013 ha dejado el listón tan alto en cuanto a repercusión del low cost en los medios y en la crítica que creo que no lograremos ni rozarlo en 2014. Ilusión (Daniel Castro) y Gente en sitios (Juan Cavestany) han sido lo más de lo más… me pongo a sus pies. Pero ¿qué espectadores que no sean indies o del gremio las conocen? Por desgracia muy pocos, y de mi agenda: cero. Y eso que han tenido eco en medios tan poco minoritarios como el Telediario de La1 y la sección de cine de El País (también en la impresa). Tal vez el establishment tiene razón y son películas que nadie ve, pero sin duda, en mi carrera como cineasta prefiero subir escalones haciendo cine que haciendo “relaciones”.

El título de este post dice que el cine low cost no existe, porque todo lo que tiene valor cuesta algo. Suma el trabajo de todas las personas que colaboran en cualquier película low cost producida en 2013, jamás baja de los 150.000 euros. Una película que cuenta con esos activos podrá ser barata, pero a sus creadores no les ha salido gratis, es más, al no contar con el cash necesario habrán tenido que pelear y sufrir más duramente cada una de las fases de desarrollo. No existe el cine low-cost, si por low cost entendemos “gratis”, simplemente: hay personas no hacen las cosas sólo para ganar dinero. Y hay proyectos que merecen ser rodados, sea como sea. Por eso, cuando empiezo un nuevo proyecto me gusta decir esta frase “El dinero no es un problema”.

Hay 32 Comentarios

David: Creo que a alguno de los comentaristas les has enfadado. Yo entiendo perfectamente tu postura, además, creo que la has explicado muy bien, acompañada de la 'puta' realidad que es lo que la da más credibilidad aún.
Un abrazo, joven.

Mola la anécdota y queda claro quien es el cineasta que aconseja a quien escribe. Yo le admiraba hasta que empecé a leer algunas declaraciones suyas, sobre todo cuando le empezó a ir mal en taquilla. La puntilla fue conocer el nivel al que llegan sus relaciones sociales que también son familiares. Por otra parte, que surjan distintas maneras de hacer películas no es sino un síntoma de la salud de un lenguaje y de una revovación de su industria. Ser conservador con la cultura es más grave que serlo en política.

huguinho, no necesito tener ninguna educación para quienes han demostrado no tenerla previamente. Me refiero a las varias personas que pusieron a parir el artículo criticando al autor porque en el título del vídeo pone que "Joaquin Reyes es una estafa".

A esa gente iba claramente dirigido mi mensaje y no veo motivo por el que tenga que retirar ni una coma, porque se lo han ganado a pulso. Nunca dije que alguien tuviese que visionar ese vídeo para comentar el artículo; pero sí encuentro imprescindible haberlo visto (y entendido) si se pretende criticar un artículo en base a dicho vídeo.

Que le vaya a usted bien.

Que los comentarios sean tan extensos es un fenómeno similar.

Lo que dice Gonzalo García es bastante razonable, a mi parecer, y muy digno de tenerse en cuenta. Pero olvida algo que a mí me parece sustancial.

Es cierto que el cine necesita de unos medios y de unos profesionales que la escritura, por ejemplo, no requiere (bastan un bolígrafo y un papel, a falta incluso de ordenador); que todo eso es caro de formar y mantener, y que hay que tenerlo siempre muy en cuenta.

Admitido todo esto, si el cine sólo puede existir produciendo aquello que se entiende pueda tener éxito comercial, es decir, aquello que el mercado pueda bendecir, el resultado será previsiblemente lo que se llama, con motivo, precisamente "cine comercial"; que tiene su lugar y su valor, como dije, pero que no es ni lo único ni lo más importante para mi propia visión del cine.

Es como decir que El código Da Vinci sí, pero de ninguna manera Juan Rulfo (o no digamos ya, en general, la poesía, tan poco vendible). Y que el ideal es el best-seller, y no hay otro.

Si ése fuera el caso, a mí (y, repito, es cosa que no pretendo imponer a nadie), el nuevo cine dejaría de interesarme, y me contentaría con los clásicos.

Igual que en la industria editorial hay sitio para el best-seller, pero también para la poesía, en la cinematográfica tiene que haber sitio para sus equivalentes, la película hecha para satisfacer las expectativas del mercado y la que busca ante todo una expresión personal, honda y convincente.

Y si eso no sucede, y sólo existe la primera posibilidad, no cabe duda de que la industria cinematográfica podrá funcionar, e incluso funcionar muy bien, pero será sólo eso, industria; y yo la valoraré en consecuencia, como industria de entretenimiento, como los parques de atracciones o los parques temáticos; pero buscaré la hondura y el riesgo de la expresión artística, que a mí como espectador me son necesarias, fuera del cine, que para mí se habrá reducido a eso, a un formidable parque temático.

Si así fuera, yo lo lamentaría; no porque le niegue el valor que en cuanto tal parque temático pueda tener, sino porque yo, y sé que no soy el único, además de diversión y entretenimiento (muy legítimos), busco otras cosas, que además me parecen mucho más importantes.

Señores que criticáis el cine "low cost" con argumentos tan intelectualmente profundos como "eso es engañar a los técnicos, y sablear a los amigos".
Me interesa el hecho de que deis por sentado que esos directores a los que "denunciáis" han de ser por fuerza unos verdaderos maestros del engaño y la charlatanería, sin corazón ni escrúpulos, y que viven rodeados de técnicos ingenuos y tolis, y de amigos y familiares débiles mentales.
Porque para poder engañar a la gente, todos sabemos que para empezar uno NO puede ser sincero. Uno tiene que IR DE LO CONTRARIO A LO QUE ES, saber actuar un papel de virtuoso y buenisima persona, currarse un discurso y una actitud impecable de artista verdaderamente comprometido y generoso. Además, para eliminar cualquier ultimo rastro de sospecha, existe una técnica excelente y definitiva: DENUNCIA A OTROS de los DEFECTOS QUE TU TIENES y que deseas ocultar.
O sea, si tú eres un mentiroso, un timador y un ladrón, MONTA UN POLLO LLAMANDOLE ESO MISMO A ALGUIEN (preferentemente a un competidor tuyo, asi aprovechas y te lo quitas de encima).

¿No estaréis haciendo eso vosotros?

Quizas no. ¿Quién soy yo para afirmar que estáis lanzando bombas de humo para tapar vuestra conciencia? Nah, yo no soy nadie... Pero... es que en vuestro discurso algo huele muy mal. Y una de dos, o alguien se ha tirado un pedo, o ese pestazo es el pestazo de la hipocresía.

Que noo, que estoy de coñaa. Que si nos hemos creido totalmente vuestro discursooo. (jajaja, qué cara habéis puesto).
Un besso. XoXo.

Igual que el cine "low cost", el establishment finge que la música low cost (o DIY, como la llamamos) no existe. Si no sales al menos en radio 3, no eres nadie. En el programa de nochevieja sobre música de otras décadas, que un músico pasase su vida entera viviendo de la música aunque sólo tuviese un hit (qué más quisiéramos la mayoría), según el guionista es "caer en el olvido".

Si el cine low cost significa que decenas de personas trabajen sin cobrar, por mi se pueden ir al infierno él y sus creadores. Todavía no conozco un solo caso de largo o corto Low cost que haya retribuido al equipo que ha currado gratis después de haber ganado premios o sacar algo de rendimiento económico con la distribución.

viva la pirateria

Pedro, es cierto que mi comentario contenía, en parte, una respuesta al tuyo. En todo caso como te decía respeto tu opinión. Lo que a título personal a cada uno nos parezca lo que es arte y lo que no, incluso lo que es zafio o inteligente, es algo que queda para cada uno.
Lo que pasa es que este post se origina en base a una noticia de alguien que trata de sacar la cara por el llamado "cine low cost", cosa que me parece muy bien, pero creo que es un planteamiento que desvía el foco del tema importante. Si quieres dinero para hacer cine, haz cine que se pueda vender y que la gente quiera comprar. Y eso se puede hacer con poco dinero ("El Mariachi") y con miles de millones ("Avatar") exactamente igual que se pueden hacer tordos invendibles (hay miles de ejemplos que poner aqui. Se me viene a la cabeza "el té del harem de Arquímedes") hechos con dos duros, e igualmente los hay hechos con mucho dinero (y aquí se me vienen a mi triste memoria las varias películas en las que participé, además de otras varias) que se han dado la gran bofetada.
No pretendo que la definición de arte venga condicionada por el éxito comercial. Y menos en un país en el que por desgracia el nivel cultural roza Atapuerca. Pero es el país en el que estamos, y si se quiere tener un futuro profesional en el cine en España, (o en Bután), primero hay que tratar de averiguar qué es lo que funciona, preparar una estrategia de márketing que genere expectación, y luego ponerse a escribir. Lo otro, que a un director o guinista se le ocurra una idea que le parezca maravillosa, ingeniosísima y super nueva, a lo mejor es una manifestación artística del copón, pero en lo que respecta a su viabilidad comercial, es poco menos igual que comprarse un décimo de lotería.

Y eso sí, echar pestes del gobierno, de las distribuidoras y de los exhibidores cuando luego va la lotería y no te toca.

Y que conste que del capítulo exhibidores y, sobre todo, distribuidores, hay telita para contar también.

Los comentarios de Gonzalo García parecen contener una respuesta al mío (y pido perdón si no es así). Pero cometen un error, a mi parecer.

Yo no he dicho, ni pienso, que el espectáculo y el entretenimiento sean cosa denostable. Al contrario: los creo enteramente legítimos, y los aprecio, cuando son buenos o me lo parecen, en lo que valen, que no es poco. Pero sí digo que son cosa diferente del arte. Y que no conviene confundirlos.

Respecto a la necesidad de que haciendo cine (sea o no artístico) se gane dinero, soy el primero en reconocerla. Ya dije mi absoluta oposición a la piratería, que me parece un robo a los derechos, enteramente legítimos, del creador, o los creadores. Pero los "Torrentes", por poner un ejemplo, nada tienen que ver con el cine de Víctor Erice, o Buñuel; y a nada conduce el confundirlos.

Si una película de auténtico valor artístico es además un éxito popular, tanto mejor. Pero si eso no ocurre, el valor artístico no desaparece por eso: seguirá siendo exactamente el mismo. Y si, al contrario, una película de entretenimiento lo es efectivamente, y entretiene de veras y por los mejores medios (porque no hay que confundir tampoco la inteligencia o el ingenio con la zafiedad o la sal gruesa), ¡bien por ella! Si no es así, y consigue el éxito, como a veces pasa, mediante la bastedad y el chiste fácil..., allá cada cual. Yo no la apreciaré; pero eso es cosa mía, y no pretendo que nadie me imite en eso. Cada uno es muy dueño (faltaría más) de disfrutar como mejor pueda.

Para los que habéis dicho que David Navarro estaba acusando a David Trueba por mostrarle en una foto -que en realidad es un fotograma, como bien se indica- ... echadle un vistazo al trailer de Ilusión, de Daniel Castro.

http://www.youtube.com/watch?v=ZEagNQKhY9s

Como podréis ver, se parodia una situación. David Trueba interpreta a un director/productor que se escandaliza ante la ilusión de otro director. Lo dejo masticaito para que se dejen de ver 3 pies al gato.

Y en cuanto a los que denostan "el espectáculo" y " entretenimiento" tachándolos de que "el arte es otra cosa". En primer lugar, están en su derecho. En segundo, respetco su opinión. Pero hasta ellos tendrán que reconocer que si el arte no se vende, dejará de haber artistas, porque se morirán de hambre. Y la solución no pasa por subvencionar lo que nadie quiere, como si fueran las cosechas arrasadas por el granizo. Pasan porque el cine de este país asuma el concepto de industria, y luego, cuando tenga un modelo de negocio sólido, hablamos de la creatividad desatada en estado puro. Pero primero, hay que hacer caja para financiarla. Y perdonen ustedes pero que el despectivamente llamado "cine comercial" no sea arte es, como mínimo, mucho más que discutible. Lo que no es discutible es que los que hacen ese cine generan recursos para seguir haciéndo más.

Que parece que es que para que a tu película le llamen arte no tiene que comerse una rosca, joder. Tanto pureta y tanta leche.

Hace 10 años que abandoné la industria del cine, en la que estuve otros 10. En aquel, y en este otro tiempo, han cambiado los actores, los directores, y hasta (y mucho) la ley del cine. Pero hay una cosa que no ha cambiado. Este país sigue sin entender que el cine puede entenderse de muchas maneras, pero siempre desde dos prismas "matestros". El arte, y la industria.
Este es un país de grandes artistas de enorme talento. Es una lástima que haya tan pocos buenos empresarios como para hacer entender a aquellos que no lo son que la mejor de las ideas sólo será un éxito si es viable y vendible. Y que, por el contrario, ideas mediocres, y hasta malas, se venden bien con la estrategia adecuada.
Cierto que el cine USA tiene una ventaja: un mercado interno de 300 millones de personas y uno externo que ni te cuento. Pero no es menos cierto ni es demagogia que allende los mares se gastan cantidades indecentes de pasta en estudios de mercado, sondeos, encuestas sobre pilotos... con los que tener una ventana de ideas y argumentos sobre los que trabajar con unas ciertas probabilidades de éxito.
El que fuera mi jefe en el mundo del cine tenía talento para exportar hasta fuera del sistema solar. Pero tenía una cosa que superaba a eso: su ego. Y jamás aceptó una idea que no fuera suya, ni aceptó que una idea suya pudiera ser mala. Y con todo su nombre (porque os aseguro que tenía nombre y bagaje de sobra) y su por aquel entonces músculo econónico, se fue yendo al cuerno película tras película, fracaso tras fracaso, hasta al final, porque en los últimos 10 años había perdido el "olfato" para el público pero era incapaz de reconocerlo. Pese a lo cual, sí tuvo la honestidad de reconocerme que "él siempre había sido un artista, no un empresario".
Ese será el epitafio del cine español, como no espabile. Ya sea con proyectos de 3.000 euros o con largos de 10 millones.

Puede que yo no me entere de nada, y en todo caso pido perdón por mi ignorancia, que sin duda es grande. Pero lo primero y principal, desde mi punto de vista, es el talento.

Rosales, o quien sea, no tenía razón, si realmente dijo que "el único cine que lo es es el hecho en determinado soporte" (me da igual de cual se trate). Para mí, eso es como decir que los dibujos o los esbozos de un pintor genial no valen nada, porque sólo un cuadro es verdadero arte.

Y por supuesto que el dinero es enormemente importante, y que el trabajo creativo o artístico, como cualquier otro, merece una remuneración apropiada; soy, por ejemplo, absolutamente contrario a la piratería. Pero no creo que, por poner un ejemplo, "La noche de los muertos vivientes" dispusiera de un presupuesto enorme, lo que no le impidió convertirse en un clásico.

Digo más: si en cine llega a importar más el dinero que el talento, para mí, y exactamente en esa misma medida, dejará de ser arte. Será entretenimiento, espectáculo o como se le quiera llamar. El arte es otra cosa.

Entiendo lo que dice David en el texto, yo he participado en varias producciones low cost y lo que te mueve no es hacer pasta, porque entonces uno estaría mejor haciendo cualquier otra cosa. Ahora bien, eso no significa que el trabajo no deba pagarse.

No sé a qué acuerdos se llega en otras producciones low cost, pero ya que la gente no cobre e invierte su trabajo, equipo y conocimientos, lo justo sería hacer un contrato que asegure cobrar un porcentaje de beneficios si, milagro mediante, la peli en cuestión funciona y hace dinero. Es un mínimo que no cuesta nada, aunque sea a modo de contrato interno, y sirve de reconocimiento a la profesionalidad del equipo.

Lo digo simplemente porque entiendo algunas de las quejas que genera este cine. Lo entiendo porque hay quien está utilizando el auge (aparente) de este cine para justificar que no haya subvenciones, para seguir defendiendo una visión romántica y bohemia sobre la creación artística que nada tiene que ver con la realidad. El low cost alimenta el espíritu, pero no el estómago, y si entendemos que el cine bien hecho es un cine profesional (haya más o menos dinero detrás), hay que defender que esa profesionalidad sea pagada (o, como decía, tenga la promesa de un pago cuando sea posible).

Rodar una película no es como escribir un libro o componer una canción sencilla para tocar con una guitarra. La luce el director, con suerte el guionista y los actores, pero requiere de mucha más gente para salir adelante. Esa gente no recibirá siquiera reconocimiento por su trabajo, pero éste ha sido vital. Por eso entiendo que haya quien diga que el low cost es un cine de guerrilla, pero no una forma de crear industria o de vivir de hacer cine. Y lo dicen muchos creadores low cost, porque más allá de la gratificación de poder contar su historia, sacar otro proyecto adelante volverá a ser una odisea eternamente limitada por un presupuesto ridículo (si lo hay).

Admiro a quien hace cine en esas condiciones, yo mismo lo haría si tuviese esa peli por la que me merezca la pena dejarme la piel a cambio de nada, salvo contarla, pero no quiero resignarme a que esa sea la manera de hacer cine de ahora en adelante. Quiero pensar que mi trabajo vale más que una palmadita en la espalda, igual que el de cualquiera.

Dicho esto, hay un límite entre defender la profesionalidad de una industria y la necesidad de sustentarla económicamente y censurar cualquier tipo de creación que no pase por un modelo de producción tradicional. La creación no es patrimonio de un colectivo concreto, sino de aquellos que tienen valor para hacer algo con o sin dinero. Y ahí es verdad que me molesta mucho que haya quien, desde dentro de la industria, eche pestes de este cine porque se ve amenazado por él. Insisto, respetando unos mínimos profesionales (pagar a tu equipo o acordar un reparto de beneficios), creo que no hay nada malo en hacer cine low cost, es más, gracias a Dios ya no es necesaria una inversión multimillonaria para determinadas producciones. Hay más mierda, claro, pero también la posibilidad de descubrir talentos que de otra manera no habrían emergido. La mierda se desautorizará por sí misma, el talento, con suerte, tendrá continuidad.

Aqui en México el cine low cost ha flipado bastante. Personalmente conozco, por que fue mi profesor, a Samuel Kishi Leopo, cuya pelicula Maripepa ha tenido presencia en distintos festivales y se encuentra dando de que hablar en Estados Unidos. El mismo me dijo, con cierto tomo defensivo, cuando le pregunte con que habia realizado la pelicula " pues no tenia dinero" .

Asi tambien, un director llamado Francisco Franco llegó a Cannes con una estupenda pelicula filmada con una canon d7. Y es que el cine es historias, inteligencia, ingenio. Atrapar al espectador, manejar un lenguaje, mandar los mensajes precisos en el momento adecuado por medio de una semiotica bien implementada, y como lo decia pligia en su tesis del cuento " una historia con otra de fondo". Esto todo en mi humilde opinion. Abrazos y felices fiestas. Que el low cost viva

Quizá si los 4 de siempre no se llevaran las (escasas) subvenciones millonarias que se han llevado siempre y pusieran más de su bolsillo, habría más para el resto y podríamos dejar de trabajar por la patilla, que ya está bien

No puedo estar mas de acuerdo con MasterAtWork: los directores que dicen eso de que el dinero no es un problema suelen explotar a todo el mundo para hacer "su" película. Tu eres la excepción, estoy seguro. Tienen tan claro que es su película que jamás hablan de compartir ingresos, la propiedad de la cosa, etc. con la gente que de verdad la hace posible. Hay directores (algunos luego convertidos en primeras figuras) que han hecho cortos sin un duro y sin pagar y han vivido estupendamente de premios,ventas, etc. un par de años sin pensar siquiera en compensar a nadie. Para redondear la jugada, luego llegan al largo y no contratan a uno solo de sus "colegas".
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Y entiendo perfectamente lo que te decía el director, y añadiría que los efectos lamentables del low cost que patrocináis se siente ahora en todo el negocio. Habéis enseñado a las teles (negocios que ganan cientos de millones de euros al año) que pueden explotar aún mas a los trabajadores, creativos o no, y que pueden conseguir producto gratis y bajarle los precios a los idiotas que producen de verdad, porque si no tragan, ahí está el low cost. ¿Cuánto ha pagado Calle 13 por emitir esas películas low cost? Me gustaría saberlo y me gustaría que fueran precios de mercado y que haya permitido que los que las hicieron ganaran el dinero que merecen.
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El cine low cost existe desde siempre. Al principio de cada moda (perdón, trending topic) siempre hay onanistas que creen que han descubierto la rueda, pero es que, como es conocido, la masturbación provoca miopia y hasta ceguera. :-)
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Hace 30, 40, 50 años la gente ya hacía películas en 8 o super 8 o 16mm. para satisfacer su ego. Algunos -1 o 2, igual media docena- tenían talento y suerte y luego hacían películas de verdad. Otros tenían vocación de artista maldito y acababan en algún museo. Un ínfimo porcentaje de aquello significó algo, la mayoria se olvidó, muy justamente. Y también hacían crowfunding (pasar la gorra, sablear a los conocidos), y fiestas para recaudar y "estrenos" pomposos y todo el ritual.
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Haz las películas que quieras con tu canon, me parece estupendo, igual hasta tienes talento. Pero no lo compares ni lo confundas con "hacer cine". Para eso hay que pagar a profesionales que saben lo que hacen, y se ganan la vida con ello, hacer una obra con cierta entidad, y luego intentar que la película lo compense. Yo me construia cabañas y me he hecho un par de garajes con los amigos, pero no se me ocurre llamarme constructor, ni hablar de "construcción low cost".

El artículo me ha gustado aunque también coincido con Marianaki....la foto de David Trueba sobra. Es complicado decir que un producto "película"...no cuesta dinero....precisamente un "producto" debería ser un bien de consumo y por tanto tener un coste de producción y un beneficio por comercialización. El cine Low Cost existe....pero eso no quiere decir que sea gratis...y aunque se consigan fuentes de financiación "indies"(crowfunding...) al final el autor/dueño de la obra tendrá que pagar un "precio"(que muchas veces puede ser su propio prestigio). Yo creo en el talento y en el bajo coste...pero no creo que las cosas se puedan hacer vendiendo el eslogan de "MI PELI ES LOW COST"....precisamente este término viene definido por un fin comercial y no tanto por la estética/estilo/arte del autor.
En relación al comentario de "Alas"...tengo que decir que yo también soy cámara ENG y no estoy de acuerdo del todo con lo que dice...el cine es un arte en sí mismo y se debe tratar como tal. Nuestro trabajo es mucho más mecánico(grabar un total/entrevista/colas/recursos...) y tenemos que admitirlo...eso no quiere decir que no haya un porcentaje de visión artística a la hora de componer un plano o hacer un paneo.
También me gustaría contestar a "Alguno" por su comentario "de abrir la bocaza antes de ver el vídeo de joaquín Reyes"....sinceramente me parece una falta de respeto para los lectores...yo no he visto el vídeo y creo que tengo tanto derecho a opinar sobre este artículo como tú. Por favor, un poco de educación.
Y ya para acabar de "apuntillar" mi comentario....me parece gracioso que David Navarro(autor de este artículo) utilice dos fotogramas de dos de mis pelis favoritas...Cómo ser John Malkovich + Ed Wood.....si al incluirlas aquí las define como pelis "low cost" creo que se está equivocando...y sobre todo teniendo en cuenta quién las dirige y quién las produce(una de ellas mi admirado Michael Stipe)...desgraciadamente el cine Indie/autor/discurso moderno americano no tiene nada que ver con el concepto de Low Cost que aquí se trata. Pero me imagino que David ha escogido estas imágenes por lo mismo que lo habría hecho yo...porque son dos "peliculones" que representan lo que nos gustaría hacer.

Bueno yo como profesional del gremio, quizá no en cine, aunque un premio en Sitges si he ganado con un cortometraje llamado CAMILLE allá por el 2011, puedo decir que el cine en España es ABURRIDISIMO, sólo me ha entretenido AGORA, pero ni siquiera Bayona, al cual respeto en lo más profundo de mi profesión me ha sorprendido y/o divertido con su pelicula al agua. Si bien en EEUU saben lo que quiere el resto del planeta y repito EL RESTO DEL PLANETA, aquí queremos inflarnos el ego con aquello de: Soy director y he hecho una pelicula. Señores aquí hay grandes directores, grandes profesionales, grandes actores... por que tenemos que irnos fuera para triunfar y aquí no nos ponen ni las patatas fritas? Por que no nos ayudamos entre TODOS para hacer de nuestra profesión algo más ameno y de calidad (que no abunda).

estoy en parte de acuerdo, Carolina, si pactas que la retribución no sea en dinero efectivo en algún proyecto medio amateur o "indie" en que apetezca colaborar, pero desgraciadamente sirve de excusa a la industria para cambiar el sistema de producción a su favor, con el argumento de que "ahora" las cosas van por ahí.... simplemente para ahorrarse el coste y apretar al profesional. Además, sinceramente, no estamos hablando de la creatividad desbordante de Cassavettes y su troupe...

La cosa es muy simple, MasterAtWork y visionparticular. Os estafan o no. En muchos proyectos personales el personal es inversionista con su trabajo: en vez de dinero, pones lo que sabes hacer. Equiparar eso con explotación es ridículo. Siendo adultos sabemos que eso sucede, pero pretender que en todo proyecto low-cost se ha explotado al personal no solo es una simplificación peligrosa, sino que impide que podáis agruparos y reclamarle a la justicia que os defienda de los abusadores.

Ainnnsss, amigo David. No es picor incómodo... es miedo racional o autodefensa, es desprecio por lo humilde, desprecio por lo que de verdad es ganarse las lentejas trabajando todos los días con imágenes y no jugando a ser "artista" una vez cada seis años. No les culpo yo que me malgano la vida con una cámara de vídeo allí donde realmente pasan cosas (la vida real) les tengo el mismo desprecio, los veo como unos vagos trasnochados, unos "Estelas Reynolds" que viven de llorar a papá estado por subvenciones para sus delirios de grandeza, para que les pongan una alfombra roja donde quepa debajo toda su mierda. Y no me siento mal por pensarlo, ni mucho menos por decirlo, es recíproco. Alguna vez te has parado a pensar por qué cuando sale un operador de cámara, un reportero gráfico de toda la vida en las pelis parece un engendro del averno, por qué le dan vueltas al foco como si enroscasen con una llave inglesa, es que nunca han visto trabajar a un ENG, nunca han estado en una rueda de prensa, nunca les han hecho un total....sí, sí que lo saben pero es por desprecio al trabajo, a la humildad...a sí mismos. Por eso no lloro cuando las salas de cine están vacías, por eso no lloro cuando los políticos les dan la espalda y no hay aguinaldo o cuando los grandes "artistas" acaban vendiendo lo poco q quedaba de su alma a los grandes beneficiados.

El video se titula "JR es una estafa" porque así lo ha titulado quien lo ha colgado en youtube, no porque así lo haya decidido el autor de este artículo.

Y además, se titula así porque el propio JR dice textualmente (y de sí mismo) "por lo tanto, soy una estafa" (marca de tiempo 0:28). Y lo dice (estoy suponiendo el contexto) en respuesta a alguna pregunta que le habrán hecho en esa conferencia acerca de si es indie o no (o algo del estilo) y a modo de desmitificación (esto también lo supongo yo).

En todo caso, por mucho que un titular/título/pie de foto o lo que sea pueda llevar a error o malinterpretación; es tan criticable quien lo redacta mal como quien no lee el resto del mensaje y salta a degüello como habéis hecho algunos, que seguro que ni os mirásteis el video antes de abrir la bocaza.

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El Hombre Orquesta

Sobre el blog

En esta película de bajo presupuesto el guionista también ejerce de director, productor, cámara y sonidista, cual hombre orquesta. Este blog trata de ordenar el proceso de gestación de la película, además del flujo de ideas, personas y tendencias que bailan alrededor.

Sobre el autor

David Navarro es realizador, guionista y productor hiperactivo. No se ha planteado pedir una subvención ni esperar el visto bueno de una televisión. Compagina los rodajes con la docencia y cosas peores. Desarrolló las series independientes “Oído Caníbal” y “Nada que celebrar”, ambas emitidas en CANAL+.

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