El salto del ángel

Aprender en casa

Por: | 04 de enero de 2013

German wendel nenito fifi 2
Aprendemos unos de otros. Aprendemos unos con otros. Convivimos en el aprender. En casa se aprende mucho más de lo que incluso sostienen quienes consideran que en ella puede aprenderse todo. En ese caso, también nos tratan de mostrar algo a su juicio decisivo: que no parecen necesarios otros entornos para hacerlo. O que es suficiente el hogar para formarse. Baste esta consideración para subrayar que no sólo enseñamos lo que creemos enseñar. También se aprende de lo que dejamos de hacer o de lo que se evidencia o deduce de lo que hacemos. Y la casa es decisiva, pero no es suficiente.

Que se aprende muchísimo de los demás, con ellos, de quienes nos rodean, es especialmente determinante en los niños, en los menores, aunque no deja de serlo nunca. Bastan unos días de mayor proximidad para que el asunto resulte aún más evidente. Y no se reduce a la consideración que nos merecen los conocimientos, ni a la importancia que le concedemos a los resultados ni a las tareas escolares, sin duda apreciables. Una vez más, han tenido oportunidad de comprobar nuestro modo de relacionarnos. Y no sólo con ellos. También entre nosotros. El afecto o la cordialidad que nos profesemos, nuestro modo de dirigirnos unos a otros, de tratarnos, de hablarnos, de cuidarnos, son aleccionadores. Hasta nuestro tono de voz o el modo de disgustarnos o de enfadarnos, y por qué, o de responder ante las situaciones imprevistas o desagradables revisten una singular importancia. Entonces, cada palabra cobra un especial protagonismo y todo es ya gesto que señala, que indica, que sugiere, que insta. Incluso, si se pretendiera ser especialmente sofisticado u obsesivo, altanero o falsamente amable, ello dejaría huella y constancia. No se trata de renunciar a comportarse con naturalidad y sencillez, es cuestión de procurar que ello responda a un modo de ser, de vivir y de concebir la existencia cotidiana y, en definitiva, la vida.

En esto, como en no pocas otras cosas, estamos también tejidos de contradicciones y, en cierta medida, a pesar de tantos esfuerzos, no dejamos de comportarnos con algunas incoherencias, a veces radicales. Las dudas no han de ser una excusa para desenvolvernos en un ambiente de poca exigencia o de absoluta permisividad, pero sí de profunda comprensión. Más bien hemos de cuidarnos de hacer ostentaciones discursivas, cuando los más jóvenes encuentran ya en la proliferación verbal de sus medios y entornos demasiadas razones para estar confundidos.

Marcelo Torreta amor imposible

Cada detalle cobra su alcance instructivo y formativo. El modo de concebir el trato con los demás, lo que decimos de ellos, cómo los valoramos o consideramos, incide directamente en la concepción de sí mismos y del mundo. Y la forma de afrontar las dificultades y la implicación para hacerlo, la manera de utilizar lo que tenemos, las prendas, los objetos, los alimentos, el modo de comprar y de gastar resultan determinantes. Todo viene a ser gesto educativo.

Y la valoración del saber, del conocimiento, de la formación, el cuidado del lenguaje, la estimación del arte, de la cultura, de la ciencia, marcan posibilidades desde edades bien tempranas. La consideración de los libros, de la música, de los medios y de las nuevas tecnologías, la televisión, nuestro modo de incorporarlos a lo que constituyen  formas de vida vienen a ser asimismo claves de una existencia abierta y crítica, capaz de generar una palabra propia y apropiada.

A su vez, y de modo decisivo, la relación con nuestro cuerpo, la alimentación, la higiene, el ejercicio, el cuidado de la salud afectan todo un proceder, no menos que cuanto supone una adecuada organización de los espacios, del tiempo y de la actividad. Todo ello establece entornos que condicionan la manera de ser y de concebir la vida y no dejan de ser una forma de ofrecer caminos para la constitución de sí mismo.

Se subrayan las razones y los motivos que influyen en ciertos perfiles, en la desafección para con el conocimiento o la formación, en las causas de abandono o poco éxito, y con razón analizamos entonces pormenorizadamente el sistema educativo. Sin embargo, no hemos de ignorar hasta qué punto y en qué ámbitos concretos enseñamos más de lo que nos proponemos, nos enseñamos. Y de ello aprenden nuestros menores, y no poco. La casa, en todas sus modalidades y con diversos, abiertos y plurales modos de considerar la vida, genera verdaderos espacios en los que no cesa de aprenderse. Ocurre bien a diario, pero es especialmente llamativo en momentos significativos y excepcionales por la frecuencia y la duración de la proximidad, en un contexto de reunión y de celebración y con voluntad de convertir los días en algo especial y singular. Esa intensidad muestra aún más la importancia de un aprender decisivo, cuyos efectos no son siempre positivos. Y no es cuestión de esperar que todo sea atendido y resuelto por otros, ni de achacarles las causas.

Marcelo-Torretta-La-caida-

Todos aprendemos de aquellos con quienes compartimos vida. Muy significativamente en ámbitos definidos afectiva y espacialmente. También habitamos valores con quienes son de otras edades. Y el sosiego, el placer y la dicha que cabrían reclamar de un hogar no siempre encuentran condiciones adecuadas para su desarrollo. Hay entornos difíciles, de múltiples carencias, y de verdadera necesidad. Y sería insensato inculpar a quienes no pocas veces son más víctimas que causantes de unas condiciones inadecuadas. En ocasiones, ni el más consistente de los esfuerzos puede superar con éxito, sin otros apoyos y refuerzos, dificultades estructurales determinantes. Y ni es cuestión de negarlas, ni de dejar de responsabilizarnos conjuntamente de esa necesidad de formarnos y de aprender permanentemente.

No se trata de ignorar que, a pesar de la incuestionable y radical incidencia de lo que la casa supone en la formación y en la educación de cada quien, en el equilibrio personal, afectivo e intelectual, en el cultivo de las emociones, los sentimientos, los intereses y los valores, en la exigencia y en el respeto mutuos, sin embargo, no todo se agota ni se puede en ella. El adecuado conocimiento y su sentido, el respeto a la pluralidad, a la diversidad, a la diferencia, el desarrollo integral y social requieren asimismo del centro educativo, del profesional cualificado, del buen oficio, de la participación conjunta y, además, del trato directo y diario con quienes tienen necesidades específicas y con quienes saben, con los debidos medios, atenderlas. Aprender a convivir en la diferencia en una sociedad abierta y plural de ciudadanos activos y libres exige la experiencia de un encuentro con el otro, con sus búsquedas y sus necesidades. Tanto en casa como fuera de ella se aprende más de lo que se cree enseñar y se enseña más de lo que se cree hacer aprender. Ni siquiera la importancia de las materias se agota en ellas mismas. No está mal disponer de un rincón para el estudio, pero no sólo se aprende en él. Ahora bien, decir que todo influye no ha de ser una coartada para descuidar cualquier contexto, situación o circunstancia. Y en casa se enseña en cada momento.


Wendel Los hermanos Rechkalov

(Imágenes: German Wendel, Nenito fifi; Marcelo Torretta, Amor imposible; La caída; y German Wendel, Los hermanos Rechkalov).

Hay 14 Comentarios

En Canarias, a la persona que se comportan de manera desconsiderada y antisocial, solemos llamarlas “malcriada”; en la península, se emplea más el término “maleducado”. Pensando sobre ella, este diferente uso tiene sentido y propicia una reflexión. La “mala educación” no proviene fundamentalmente de los fallos de una enseñanza reglada sino de la influencia que tiene el entorno familiar en la formación del carácter; de los negativos efectos de la “mala crianza”, en definitiva.
Cuando, en su “Didactica Magna”, Comenio hablaba de que la enseñanza debería seguir el principio “Omnes, omnia, omnino” (enseñar todo a todo el mundo, valga la traducción), estaba creando el mito de que el ser humano es susceptible de mejora general en su comportamiento y capacidad intelectiva mediante el uso de instituciones dedicadas a ello de acuerdo con unos principios ordenados de enseñanza. Pero, ¿en qué medida no estaba el, por lo demás, lúcido checo engañándose a sí mismo en cuanto a la influencia racional de los pedagogos por encima de la afectiva y ejemplarizante del parentesco inmediato?
Ahondar en las implicaciones de esta cuestión da para toda una carrera universitaria. Por mi parte, creo que la única forma de educación integral es la que aúna emoción y razón. Saberes y valores van por cauces paralelos y requieren de estrategias diferentes, e incluso de ámbitos diferentes. Cuáles sean esos saberes y valores, es otra pregunta fundamental.
Lamento no tener hoy más tiempo para profundizar en este asunto.

Aprender puede ser un arte en cuanto resistencia. Tener valor a crear arte atiende a la posibilidad de mostrar algo, un contenido esencial en nuestro mundo llamado celebro y poder anteponer ideas. Cuando el arte crea sobre la luz se atrapa en un instante digno de ser reflejado en cualquiera de sus contextos y a la vez seduce porque se muestra sin ser visto. Su sentir tímidamente surge dando trazos repentinos de su insinuación. Avanza a pasitos e integra su decir.
“Querido arte de creación que siempre valoras la cuestión, dame un respiro a tanto retiro. Céntrate aquí y ahora en la recesión y unamos nuestras fuerzas para abrazar la cuestión.
¡Dime! Y yo te contestare pero bajito que no nos oigan.
Te siento tan cerca que escalofríos me das. Cómo sentirnos si casi no nos rozamos. Cuéntame como despertamos cada día creando el arte del tic..tac. No tienes hoy ganas de hablar. Dime: que quieres pensar, yo te guiare... … … … … … … … … … …"

Aprender es inevitable. ¿Qué es mejor una infancia sin normas o una infancia con normas? ¿Qué ayuda más a madurar mejor? ¿Debe romperse el huevo desde dentro o desde fuera?

"Nadie educa a nadie, nos educamos juntos" decía Paulo Freire, quizá el mayor pedagogo del siglo pasado. En efecto, la familia es muy importante, pero insuficiente. Nos educamos en comunidad, compartiendo y aprendiendo a convivir. Somos lo que somos, por las relaciones que hemos tenido y tenemos, por nuestros encuentros con los demás. La educación en casa no sólo es insuficiente, sino que,además, puede ser castradora y perjudicial si no se abre a la comunidad, a la tribu...

Propongo aprender desde casa utilizando este medio que nos acerca la cultura, la información y las noticias. A los que interese mejorar su escritura o disciplinarse para dedicarle un tiempo les presento el aula virtual www.cursosdeguion.es abierta a tod@s.
Sr. gabilondo me encanta su página y espero que no le moleste que la utilice para promocionar mis cursos, es que me ha venido tan a propósito.... Gracias una vez mas.

Hay que aprender a decirle a Dios gracias.

Digamos pues al abrir el día o al ponerse el Sol, con sincero corazón: Gracias, Señor, por el día/ por tu mensaje de amor, que nos das en cada flor;/ por esta luz de alegría/ te doy las gracias, Señor./ Gracias, Señor, por la espina/ que encontraré en el sendero,/ donde marcho pregonero, de tu esperanza divina,/ gracias por ser compañero/. Gracias, Señor, porque dejas/ que abrase tu amor mi ser/ porque haces aparecer/ tus flores a mis abejas/ tan sedientas de beber./ Gracias por este camino/ donde caigo y me levanto/ donde te entrego mi canto/ mientras marcho peregrino,/ Señor, a tu monte santo./ Gracias, Señor, por la luz/ que ilumina mi existir;/ por este dulce morir/ que me devuelve a tu cruz./ Gracias, Señor por vivir! (Breviario).

La memoria es un proceso psíquico cognoscitivo importante en el aprendizaje que asume cada vez más la importancia en los estudios de la esfera cognitiva humana por su enorme significación dentro del proceso del conocimiento. La memoria permite lafijación, conservación y ulterior reproducción de la experiencia.Prácticamente todos los procesos mentales de cualquier tipo utilizan lainformación de la experiencia pasada.La memoria no es privativa del ser humano, pero alcanza en el hombre lasformas superiores de desarrollo. El hombre es capaz no sólo de conservar su experiencia sino también de crear mecanismos psicológicos másefectivos para que dicha experiencia resulte más útil.
http://es.scribd.com/doc/80372666/Esfera-Cognitiva-y-Afectiva-de-La-Psiquis

Todo en un principio es conocimiento. Todo lo que no ha sido conocimiento ha sido aprendizaje. Presentar a nuestra inteligencia como algo evidente, debe ser aceptado como verdadero. Evidenciar un aprendizaje puede ser tachado por otra evidencia más fuerte. Pero así el ideal del conocimiento de la verdad es una adecuación entre pensamiento y realidad. Aun así un pensamiento de la realidad tiene que tener una muestra de la condición humana, la verdad es sólo el grado mayor de evidencia, el conocimiento.


Aprender es una asignatura pendiente que ha quedado registrada en nuestro currículo. Ahora aprender significa quedar reducido a rellenar un papel donde la acumulación de experiencias es un detonante a demostrar a las empresas que demanden a un trabajador en una profesión, oficio que les caracteriza para emprender conjuntamente una labor. Pero así la reducción del aprendizaje queda vinculada a reducirse a la incomunicación y no a un modelo productivo que integre al personal. La creación de un trabajo se encuentra en el aprendizaje de otro tipo de categoría social. Estructurar un crecimiento de la productividad en las empresas que tiene como síntoma el agotamiento no da alicientes a que surja algo que este empezando a crecer con ello. Convivir así el aprendizaje convierte al hombre trabajador en indiferente porque concibe la voluntad de aprender no todos los días ni lo hace algo especial ni singular. No es cuestión de que todo sea atendido y resuelto para producir en una empresa. Hay que compartir un aprendizaje de vida en un equilibrio personal y afectivo que intelectualmente cultive las emociones y los sentimientos de los intereses y valores en la exigencia y en el respeto muto de las personas en un desarrollo integral y social. La profesionalidad del oficio cualificado no es solo un currículo es una participación conjunta necesaria y especifica que hay que atender.

Todos los problemas del aprendizaje han adquirido un carácter específico desde la antigüedad.
Distinguieron un aprendizaje individual y la del hombre en colectividad. Naciendo así el aprendizaje de los problemas éticos en sentido estricto y los problemas más estrictamente políticos. ( problemas que para los griegos seguirán estando vinculados entre sí de un modo mucho más estrecho que para nosotros, los hombres modernos).
Los antiguos como Platón tratarían de desmontar y descubrir que la realidad o el ser que aprende no son un único género y que; además del cosmos sensible existe también una realidad inteligible y que trasciende a lo sensible. Por lo tanto descubriría lo que más tarde se denominaría Metafísica (el estudio de aquellas realidades que trascienden a las realidades Física). Y este descubrimiento llevará a Aristóteles a distinguir entre una física propiamente dicha, como doctrina de la realidad física, y una metafísica como doctrina de la realidad supra física, y así la física llegará a significar, de un modo estable, ciencia de la realidad natural y sensible.
¡No vsmos a ser nosotros menos!

Algunas infancias "respiran desamparo desde el momento de despertar hasta el momento de dormir", como la de Holl en Días hermosos. Otras solo tienen "pan a secas", como bien sabía Mohamed Chukri.
En esas casas también se enseña. No las olvidemos.
Gracias siempre, ÁngelGabilondo.


Quién decide qué ha de aprenderse. Emprender un aprendizaje constituye unas normas básicas petardas en unas instituciones que tienen como base solidas comprender el entorno que nos rodea. Cuando uno se pregunta si lo que le constituye forma parte de su entorno o su entorno no forma la parte que le constituye el aprendizaje. Hay es cuando el lenguaje del aprendizaje empieza a cuestionarse que factor determinante quiere adquirir para ser inscrito en un entorno que le rodé de perspectivas positivas para desarrollar su aprendizaje. Muestra de ello es cuando dos personas responden a una misma pregunta de diferentes modos, cada uno tiene una cuestionada improvisación para argumentar en el mismo tema pero de diferentes modos. Aprender a distinguir las fuentes que les nutren a responder establece un eslabón para la enseñanza de un aprendizaje que constituye unas normas básicas. Pero mucho se puede hablar y nada decir o sugerir mucho y no decir nada. Uno tiene que encontrar dónde cimentar su aprendizaje y aprender. Pero decidir qué aprender no es cuestión de mi argumento es una cuestión de aprendizaje.
¿Se aprende aprendiendo? Y ¿Se aprende para qué?..¿Qué aprender?..¿Aprender es desaprender?...¿ Se a-aprender a desaprender?...¿ Se aprende a emprender?...¿Cómo se aprende a aprender?...

Hay múltiples argumentos a favor y en contra del homeschooling, pero pienso que el principal problema radica en las concesiones que tiene que hacer el Estado, con la consecuente dificultad o pérdida de control. Porque, si se tolera que los padres eduquen a sus hijos, ¿Por qué no tolerar que un grupo de padres contraten a uno o varios educadores para que ejerzan esta labor? Y si esto se admite, ¿por qué no permitir la creación de escuelas más pequeñas que las actuales, puede que con menos instalaciones y medios técnicos pero, también, con otros proyectos pedagógicos? Es más, si esto fuera válido para la educación, ¿por qué no habría de serlo también para la sanidad y tantos otros temas que nos afectan?

Todo ello abre un mundo que requeriría de una compleja regulación, pero esto no es excusa para que esta opción no se permita. Resulta sorprendente que un Estado, en lugar de intentar solucionar los problemas de aquellos que no se encuentran satisfechos con el sistema oficial, les ponga trabas y no les ofrezca ninguna alternativa.
http://www.otraspoliticas.com/educacion/educacion-en-casa

Las dos funciones para las que originalmente estaba destinada la escuela se podrían cubrir de otras maneras, posiblemente mejores, más baratas, más flexibles y con menos carga ideológica.

Para empezar no parece lo más adecuado, ni tampoco que sea deseable, que la escuela sea el principal formador en valores, que sea el vehículo de transmisión de una determinada ideología. Esto es lo que de alguna manera quería señalar el premio Nóbel José Saramago, cuando decía “yo fui educado por una familia de analfabetos, que me inculcaron valores sin muchas palabras”. La socialización del individuo, la incorporación de actitudes y aptitudes que le permitan incluirse en la comunidad a la que pertenece y contribuir a mejorarla, ha de ser el resultado del convivir cotidiano y no de un procedimiento diseñado y controlado por una institución. Especialmente si los valores que se intentan inculcar están en contradicción con los que se defienden o practican fuera de la escuela, o incluso dentro de ella.

http://www.otraspoliticas.com/educacion/desmontar-la-escuela

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Sobre el blog

El salto del ángel es un espacio de reflexión, de pensamiento sobre la dimensión social y política de los asuntos públicos, sobre la educación, la Universidad, la formación y la empleabilidad. Busca analizar los procesos de democratización, de internacionalización y de modernización como tarea permanente, con una actitud de convicción y de compromiso.

Sobre el autor

Angel Gabilondo

Ángel Gabilondo Pujol es Catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid, de la que fue Rector. Tras ser Presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, ha sido Ministro de Educación.

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