Francisco Peregil

Sostiene Kicillof (y III)

Por: | 26 de abril de 2012

 

En la madrugada del jueves 26 de abril de 2012, 75º aniversario del bombardeo de Gernika, con viento ventoso de levante, al final de una sesión que se alargó durante 15 horas, desde las 10.30 de la mañana hasta la una y media de la madrugada, el Senado de Argentina respaldó con 63 votos a favor, 3 en contra, 4 abstenciones y 2 ausencias la expropiación del 51% de las acciones de Repsol en YPF. Muchos de los 61 oradores aludieron ayer a las palabras que en esa misma cámara pronunció el 17 de abril el viceministro de Economía y subinterventor de YPF, Axel Kicillof. Kicillof fue el encargado de presentar las razones del Gobierno. Y estos fueron sus argumentos.

¿Cuál era la única forma de saber cuánto le cuesta a Repsol sacar petróleo del suelo? Expropiarle YPF. 

"Y a cualquiera de esos que dicen que con regulación se puede conocer todo esto... ¡por favor! La única forma de conocer los costos es estar parado pozo por pozo. Es la única forma, si no, te van a mentir. ¿Cuántos funcionarios públicos necesitaríamos para conocer una actividad tan compleja y de milímetro como la petrolera? Porque los tipos te dicen que el pozo bajó la presión, hay que subirla, estoy trayendo una máquina... ¡Señores, lo saben solamente ellos! Por eso, los Estados intervienen en el control de sus petroleras. Justo es una empresa que, a nivel productivo, depende de recursos naturales que no son un bien industrial que se produce estandarizadamente. Hay que ir a ver el pozo, hay que ver cómo está. Juntamente con el ministro y con los delegados que ha colocado la intervención recién ahora nos estamos enterando del estado de los pozos".

¿Por qué Brufau no ha desangrado un poquito más a la Argentina? Porque el Gobierno no se lo permitió, pero ganas bien que tenía.

"Es una política de un empresario que ha tenido inescrupulosas decisiones para sacar y desangrar lo más que pudo, porque si no pudo más no es porque no ha querido sino porque la regulación que hemos implementado exitosamente no lo ha dejado, pues si lo hubiéramos dejado solo ni se imaginan el descalabro que hubieran hecho de precios y cómo hubiera fundido a nuestra industria si fuera voluntad de YPF-Repsol manejando este recurso estratégico".

¿Por qué sólo han expropiado a Repsol y no a los Eskenazi, por ejemplo? Porque Repsol es el único responsable.

"Hay sectores que se controlan manejándolos, conduciéndolos. Por eso no hemos aspirado a expropiar toda la compañía; simplemente, a modificar el control que hasta ahora era del grupo Repsol, responsable de haber llevado a la compañía en una dirección. (...) Pero hemos llegado a un punto que nosotros necesitamos cantidad y precio que acompañen nuestras políticas. Y ya no es tiempo de seguir viendo si se les ocurre o no, si están de acuerdo o no. Lo tenemos que hacer. Y no lo vamos a hacer con fobia hacia todos los privados que manejan todo el sector o la propia YPF, porque parte de estas acciones flotan en el mercado. Vamos contra el grupo q ue tuvo esta estrategia, que llevó adelante estas políticas y que (...) pensaba seguir llevándolas adelante".

Pero por qué, por qué, por qué.

"¿Por qué YPF? Porque sigue siendo el actor más relevante del mercado. ¿Por qué Repsol? Porque es el que llevó adelante esta gestión y le dio esa dirección a la compañía. ¿Por qué de esta manera? Porque estamos convencidos de que lo que hay que hacer es tomar el control −no echar a todo el mundo− de la compañía y no echar a los socios privados que han invertido en YPF, quienes verán a la compañía crecer en manos de una dirección distinta, profesionalizada, y obtener resultados mucho mejores que los que Brufau no soñaba sino en pesadillas, porque nos presentó su plan solamente cuando no le quedó otra salida".

Por aclamación popular incorporamos en esta entrada las acotaciones de Axel Kicillof recogidas en las dos entregas anteriores de El Sur:

¿Por qué el Estado no pudo fiscalizar debidamente a Repsol-YPF? Porque eso es muy difícil.

"Les comento a los paladines de la regulación que regular al sector privado en materia hidrocarburífera no es tan fácil. No te van a venir con su plan de negocios verdadero. No sabés para qué pusieron dos mangos [pesos] allá o acá. Tienen quinientas cincuenta mil excusas para decirte que lo hicieron y al cabo, como son inversiones de mediano y largo plazo, igual que en el caso de Aerolíneas Argentinas, te enterás cuando solamente vuelan veintiséis aviones. Es decir, te dicen que uno está en reparaciones, otro en mantenimiento o que tal repuesto no se consigue y hubo que traerlo de afuera. Señores, es muy difícil. De lo contrario, se va a tener un Estado gigantesco para regular a una compañía que la experiencia indica que la única regulación efectiva es el control".

¿Por qué el Estado no actuó antes? Porque tuvo paciencia.

"Y vamos a demostrar que [Antonio Brufau, presidente de Repsol] mintió al decir: los pozos están declinando porque están viejos, agotados; esto es natural, no vengan a pedirme que haga milagros; estas son leyes de la geología. En YPF con control estatal, señor Brufau, va a operar un milagro, porque vamos a producir más. Usted no producía porque invertía en otro lado, en negocios de corto plazo, en estaciones de servicio que parecen shopping centers y en ahorcar a los estacioneros que no son propios en vez de hacerlo en extracción y en exploración. ¿Qué nos viene a decir que están viejas las áreas? Al lado de las concesionadas a YPF siempre hay otra empresa que con la misma cuenca aumenta la producción y la reserva, mientras YPF la disminuye. Y no es que no nos dimos cuenta, hemos tenido paciencia. Hemos tratado de orientar y regular las políticas".

Las cosas hay que hacerlas solo cuando se ve todo el elefante. ¿Se entendió el chiste?

"Y uno diría: ¿por qué no las tomó el día uno? Porque los problemas se van mostrando de a poco, como dice el chiste de los elefantes –imagino que lo conocen–: si uno les toca solo la trompa piensa que es una manguera y si le toca una pata piensa que es una columna; hay que ver el bicho entero".

¿Por qué el Gobierno no vio cómo decaía la producción año tras año? Porque Repsol lo ocultaba.

"Y cuando nos preguntan por qué no sabíamos que esto iba a pasar... En primer lugar, YPF, como empresa a cargo de Repsol, nunca dio ningún indicio de que esto iba a pasar, porque era un secreto que mantenían estos señores, que iban a seguir agudizando la bajada de producción porque la inversión la estaban dirigiendo a otro lado".

¿Qué ha hecho Brufau en Argentina? Como buen empresario, al ver que la ley le forzaba a vender más barato que en el resto del mundo, se guardó el petróleo bajo tierra, provocó la escasez de hidrocarburos, forzó al Gobierno a importarlo y se lo vendió mucho más caro. 

"El barril en el extranjero está ahora a 104/105 dólares. Y nosotros obligamos –y lo pongo entre comillas– a vender aquí a 60 dólares o 67 dólares. Claro, el señor dice que no hay seguridad jurídica ni clima de negocios. `¿Por qué el tipo que explota en Afganistán vende a 105 y yo, que he hecho la inversión, que soy un gran empresario y me codeo y manejo con los grandes petroleros del mundo, no puedo vender todos los barriles que saco a 105 dólares?´Si se lo regulamos de alguna manera es mediante una legislación imperfecta, armada filosóficamente para un mercado desregulado y para cuando el barril estaba a nueve, treinta o cuarenta dólares".

¿Qué hace un buen empresario? Sacar siempre el máximo beneficio, aunque hunda a la Argentina. "Entonces, ¿es alto o bajo el precio del barril interno? ¿Lo podemos controlar teniendo a un señor que todos los días va a condicionar su actividad a que el barril interno esté al mismo precio que el barril externo? Y no digo algo malo. Es de buen empresario hacer eso. Nos lo dijo a nosotros: `Si quieren que venda más barato me van a tener que obligar´. ¿Qué quiere decir eso? Que tenemos a una empresa cuyos intereses chocan con los intereses del país. Se la puede regular y llevar con riendas. Pero, pónganse en las botas de un empresario que puede vender a 105 y adentro a 60 ó 65 dólares. ¿Qué creen que va a hacer? Va a guardar el petróleo, no lo va a sacar de debajo de la tierra. Lo va a retener, a atesorar, y hará que falte el petróleo para obligarnos a nosotros a importar petróleo –ahí sí, a los duros 105 dólares– y luego venir y decirnos: `Ven, son estúpidos ustedes, lo pagan a 105 dólares afuera cuando se los puedo dar –ya no a 65– a 80 ó 90 y ahorran plata´. ¿Ahorrar plata? ¡Pierde plata el país! Porque nuestro criterio para ver cuál es el precio del combustible, de la energía, en la Argentina son los costos reales en que incurren las empresas".

¿Qué garantías tendrá cualquier otro "buen empresario" de que mañana no le expropiarán su empresa? La seguridad jurídica del país, avalada por el crecimiento de la economía.

"Y, ¿qué han hecho en términos de inversión los privados? Apostar al país porque han tenido beneficios extraordinariamente grandes. ¡Qué seguridad jurídica; qué clima de negocio más que un Gobierno comprometido con sostener el crecimiento, con sostener la demanda interna; con sostener nuestras extraordinarias exportaciones hacia el resto del mundo".

 

 

Hay 6 Comentarios

La idea de controlar una empresa por medio de los servicios secretos supera ampliamente los límites de lo bizarro.

Sin modificaciones se acaba de suscribir dictamen de mayoría en la cámara de diputados ratificando ley de expropiación de acciones de YPF aprobada ya en el senado, que será aprobada aprox. por el 92% de los diputados, lo que demuestra el apoyo legislativo a la historica medida. El viernes se celebrará en gigantesca y libre reunión popular en el barrio de Liniers de la capital porteña.

Por casi un 90% de los votos del senado, Argentina recupera su soberanía hidrocarburífera. ¡¡¡ Adelante Cristina ¡¡¡¡

Sin ánimo de ofender les puedo asegurar que el que piensa que el "estado" puede controlar a una empresa del tamaño de YPF es por lo menos un ingenuo, porque "fiscalizar" no es fácil, ni la empresa lo facilitara, los que hemos tenido que fiscalizar alguna vez lo sabemos muy bien, las ambiguedades, sutilezas, la doble contabilidad, los cambios de códigos, el trueque de señalizaciones, etc, etc, no es facil fiscalizar a una empresa que ocupa una manzana, se imaginan a una que dispersa por un pais, no es fácil, ni en Argentina ni en Alemania.

Vamos a ver, si Argentina quiere saber como funcionaba YPF lo tenía bastante fácil. Una empresa puede ocultar muchas cosas pero la ralentización de un pozo no porque siempre hai alguien que se va a enterar. ¿Cuantos técnicos controlan un pozo?. Todos los trabajadores están calladitos?. Pero tiene un camino mas fácil. Los servicios secretos se enteran de esas cosas. Si no puedes abarcar todos los pozos céntrate en alguno en concreto. El problema de Argentina son sus políticos que emanan de la elección de su pueblo. Kicillof no tiene ni idea. Para hablar asi hay que tener pruebas que no tiene porque no le da la gana. Y ahora la gente no se fia de Argentina.

La ineptitud del gobierno argentino para controlar la producción de petróleo es inocultable. Desde su privatización, Repsol pagaba impuestos y regalías por la producción y exportación que la compañía informaba, es decir que el gobierno argentino debía creer en el informe de Repsol y no tenía ningún resorte para corroborar la veracidad de los números. Un error imperdonable porque -en esto tiene razón Kicillof- las empresas van a informar los números que les convienen, a falta de controles del Estado. Lástima llegar a una instancia tan enojosa para remediar una falencia de los gobiernos argentinos y una "picardía" de la empresa extranjera.

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Sobre el autor

es el corresponsal para Sudamérica de El PAÍS. Está radicado en Argentina y su área de trabajo incluye Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay, y Paraguay.

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