Francisco Peregil

Soberana contradicción

Por: | 15 de mayo de 2012

Noticia publicada ayer por la agencia pública argentina de noticias Télam:

 

El Gobierno pide explicaciones a la Unión Europea por una medida discriminatoria de España

El Gobierno [de Cristina Fernández] envió una carta al Director General de Comercio de la Unión Europea (UE), Jean Luc De Marty, para expresarle su “gran preocupación” por una Orden Ministerial del Reino de España, que “prohíbe el uso de biodiesel no producido en la Unión Europea”.

Esa medida, “representa una discriminación", según la nota, difundida este lunes por la Cancillería.

De no ser corregida por la Unión Europea, la traba "afectará la mitad de nuestras exportaciones a España o casi el 10% de nuestras exportaciones totales a la UE”, señala el texto, remitido a través de la embajada argentina en Bruselas.

Ésa no fue la primera vez que el Gobierno de Argentina pidió ayuda a la Unión Europea contra la política comercial del Ejecutivo español respecto al biodiésel. El el 14 de abril de 2011 el entonces embajador de Argentina ante la Unión Europea, Jorge Remes Lenicov, remitió una carta al director general de Comercio de la UE, Jean Luc Demarty, donde decía:

 

“La República Argentina está particularmente preocupada por el avance en la aprobación de este proyecto normativo, por cuanto es el primer abastecedor externo del mercado español de biodiésel. (...) Ante la trascendencia y fuerte impacto que tendría la aprobación y puesta en ejecución de Orden Ministerial española sobre las exportaciones de biodiésel argentino, el Gobierno argentino ha contactado a las autoridades españolas para que se respete la multilateralidad del comercio”.

 

A continuación, las palabras que pronunció la presidenta Fernández durante su discurso del 20 de abril de 2012 en la provincia de Santa Cruz, tras la decisión del Gobierno español de suspender las importaciones de biodiésel procedentes de Argentina:

 

"Quiero decirles que cualquiera sea la decisión soberana que tome España nosotros no la vamos a cuestionar porque es decisión de cada país tomar las medidas que mejor entienda para cuidar su comercio. Sólo quiero decirles que esta decisión estaba siendo lobbiada y presionada desde hacía mucho tiempo, ya inclusive desde la gestión del doctor Rodriguez Zapatero, lo que pasa es que el biodiésel argentino, por la gran competitividad que tenemos los argentinos en materia de producción de biocombustibles es mucho más barato que el que produce los empresarios españoles. Pero, bueno, ésta es una decisión soberana del Gobierno español que va a pagar un biodiésel a sus empresarios más caro. Esto no se cómo impactará en su economía, pero está en toda su decisión hacerlo. (...) Así que, bueno, si el Gobierno de España quiere pagar más caro el biocombustible de sus propios empresarios es una decisión soberana y no la vamos a cuestionar" (aplausos).

"Yo quiero decirles a todos los argentinos que no vamos a hacer ningún planteo ante la Organización Mundial de Comercio, no vamos decir que nos están cerrando las exportaciones, no vamos a hacer diatribas contra nadie. Nosotros no somos así, somos gente de trabajo, pero fundamentalmente somos gente muy respetuosa de la soberanía de los países. Por eso somos tan celosos defensores de nuestra propia soberanía y de nuestras propias decisiones". (Más aplausos).

Hay 12 Comentarios

El sistema político de Argentina es el de Roma de los emperadores y se llama clientelismo, aunque se disfrace de parlamentos y elecciones. Si tienes dinero para repartir, tienes apoyo. Mi candidato a presidente es, sin duda, Schoklender: él le dice la verdad a los argentinos, una verdad que se llama 20%. Es lo que hay que dar de cada partida del gobierno para sobresueldos y gastos políticos. Si quien tiene un cargo se niega, no tiene cargo. Y si no se niega, ya forma parte del circo, está pringado. Ese 20% que falta es el 20% de inflación que sobra, es el 20% de interés que tiene que pagar cualquier empresario para financiar su actividad. El problema es que ni la mejor economía del mundo puede aguantar esto y al final, el globo se pincha. ¿Terminará CFK su mandato antes del próximo corralito?. Cuando los precios se establecen en despachos y no en la calle, el corralito siempre llega.
Ver la historia argentina y cómo, una vez y otra vfez se roba a los argentinos pobres:

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Cotizaci%C3%B3n_hist%C3%B3rica_de_monedas_de_la_Argentina

Enero de 1914 - diciembre de 1969: pesos moneda nacional
Enero de 1970 - mayo de 1983: pesos ley (eliminación de 2 ceros, 1 peso ley = 100 pesos moneda nacional)
Junio de 1983 - mayo de 1985: pesos argentinos (eliminación de 4 ceros, 1 peso argentino = 10.000 pesos pesos ley)
Junio de 1985 - diciembre de 1991: australes (eliminación de 3 ceros, 1 austral = 1.000 pesos argentinos)
Enero de 1992 - enero de 2002: pesos convertibles (eliminación de 4 ceros, 1 peso convertible = 10.000 australes)
Enero de 2002 - presente: Peso (no hubo eliminación de ceros, solo el fin de la convertibilidad con el dólar estadounidense)

Vaya rollo que tiene esta mujer. No se como los argentinos se dejan engañar por su populismo, independientemente de lo que se pueda argumentar en el asunto a debate. Me recuerda un poco a Berlusconi.

Les pongo un artículo de Carlos M. Reymundo Roberts que apareció en un medio argentino y no tiene desperdicio:

De no creer

YPF, una resurrección con sabor a epopeya

YPF ya es nuestra, ya volvió a ser de todos los argentinos: ¿qué más le puedo pedir a la vida?
Cuanto más protestan afuera, más contento estoy. Las rabietas de Estados Unidos y la Comunidad Europea, de España e Italia, de México y Chile, del FMI y de medio planeta nos dicen que estamos en el buen camino. Es obvio que todos se equivocan y que los acertados somos nosotros. Si alguna duda me quedaba, me la sacó Chávez. Si Chávez nos aplaude y el mundo nos condena es que vamos bien. Muy bien.
Recuperar YPF es el premio mayor de nuestro gobierno. Ya nos habíamos hecho de buenas cajas, como las AFJP y el Banco Central. Pero YPF... En este momento de gloria, de éxtasis, de rabiosa argentinidad, quisiera rendir tributo a los que hicieron que esto fuera posible. Son muchos. Espero no olvidarme de ninguno.
En primer lugar, quiero reconocer a los que pensaron la operación. Sólo a un genio se le puede ocurrir expropiar una empresa de 10.000 millones de dólares sin poner un peso. Hasta ahora no hemos pagado nada, y no estoy nada seguro de si alguna vez lo haremos. ¿La ley de expropiaciones dice que hay que pagar el bien que se expropia? Cambiamos la ley y listo: ¡cómo no se le ocurrió antes a nadie! Somos unos vivos bárbaros.
Otra genialidad fue decir que estatizamos la empresa, pero sin que jurídicamente sea del Estado. Será una sociedad anónima: no va a poder ser controlada por ningún organismo, no hará falta llamar a licitación para contratar bienes y servicios, y podremos manejarla como se nos ocurra. Está claro: YPF se ha argentinizado.
Vaya para Néstor el segundo tributo. Fue un visionario que aplaudió la privatización de Menem y promovió la llegada de sus socios y amigos Eskenazi porque intuyó que por ese camino se iba hacia el vaciamiento de la empresa, lo cual facilitaría su expropiación. Ahora estamos orgullosos con la resurrección de YPF, pero no hay resurrección si no hay muerte. Néstor ayudó a matarla. A eso se refería Cristina cuando, emocionada, nos reveló que El siempre había soñado con la nacionalización. YPF todavía era argentina y Néstor, un adelantado, ya estaba soñando con el momento en que volvería a serlo.
También debemos reconocer los méritos de De Vido, un tipo al que todos los bondis lo dejan bien. Promovió los subsidios y la quita de subsidios; puso los trenes en manos de Schiavi y lo echó con aplausos por la tragedia de Once, y después de abrazarse a la YPF de los Eskenazi y a la importación de la energía que no producimos, ahora es el interventor de la YPF sin los Eskenazi y con la consigna de producir más e importar menos. Un monstruo. Busqué y busqué en Google y no encontré un solo tipo tan versátil. Me lo imagino en las invasiones inglesas, tirando aceite desde los balcones y corriendo escaleras abajo para que el aceite le caiga en la cabeza.
Otro de los premios grandes debe ir para Kicillof, uno de los cerebros de la operación y segundo en la intervención sin saber un comino de petróleo, de energía, de empresa? Tampoco a él nada le queda grande (salvo las patillas, algo demodé para mi gusto). Kichi, como lo llamamos en la intimidad, se sienta frente a los senadores y les da dos horas de clase y contesta preguntas, básicamente sobre un tema que no conoce. ¿No les conmueve el alma esa osadía? ¿No los conmueve el look de descamisado siglo XXI con tarjeta Platinum de American Express? Ya lo veo sentado a la mesa con los grandes petroleros del mundo, luciendo ese perfil de revolucionario tardío y explicándoles cómo funciona el negocio. Todas las noches me voy a dormir con la tranquilidad de saber que al frente de YPF y de la economía del país está un audaz de la estirpe de Kichi.
De paso, también disfruto con lo que se viene: una YPF repleta de mis jóvenes amigos de La Cámpora, petroleros de apuro pero llenos de buenas intenciones. Les daría esta consigna: con Kichi en Aerolíneas Argentinas conseguimos perder dos millones de dólares por día. Ahora, en YPF, piensen en grande. La resurrección no puede ser austera.
Otro premio, más chiquito, se lo lleva Timerman. A él, que luchó para alejarnos de los grandes centros de poder, para llevarse mal con todos, la expropiación le ha facilitado el trabajo. Qué maravilla: un canciller que ve el mundo como un campo de batalla.
En cambio, entre los perjudicados está Boudou, que justo cuando empezaba a aclarar su papel en el caso Ciccone, a la Presidenta se le ocurre salir con lo de YPF. Para peor, la estrella de Kichi lo estrelló a él. Es más joven, no tiene un pasado liberal que lo condene y no va por una fabriquita de plata sino por una de oro negro.
Sólo me faltan dos reconocimientos. Uno es para los que apoyaron en las encuestas la nacionalización de YPF. Esos argentinos se merecen una YPF bien argentina. Y el último, claro, es para Cristina. Yo le creí y la aplaudí cuando se fue en elogios a la marcha de la empresa y a los Eskenazi, hace poco más de un año, y le creo y la aplaudo ahora que dice todo lo contrario. La vida de un país no es una película. Son fotos. Aquella foto estaba bien para ese momento y esas circunstancias. Esta instantánea, con todo el Gobierno y La Cámpora aplaudiendo de pie, es la que corresponde a esta hora. ¿Y si alguien nos señala el contraste? Bueno, siempre queda el recurso del relato. Es decir, photoshopear la realidad.

El petróleo es un recurso estratégico. Cada gobierno defiende lo suyo, no pretendamos que España defienda los intereses argentinos, es una tarea nuestra. Si Europa es Europa, es porque siempre han robado, invadido y conquistado (es decir, se han apropiado de lo ajeno). ¿Dónde está la sorpresa?

Iñaki escribe: Son argentinos, ¿que te esperas? si ya lo dijo aquel "cuando dejen de robar...". ¿Quién lo dijo? Recuerdo a un ex presidente uruguayo haberla soltado livianamente suponiendo que no estaba siendo grabado; patético, un día después lloraba públicamente, pidiendo perdón. En fin, brutal frase sólo replicada por ignorantes socialmente peligrosos. Te recomiendo Iñaki que no la uses más en un foro. Si este es tu pensamiento, urge pues tu visita a un profesional de la psiquiatría.

En Argentina hoy, ocurre lo que pasa en España, un gobierno que NO representa a los intereses del pueblo que lo vota (porque no quedan otras alternativas para elegir, y uno a la larga queda arriba), no todos los argentinos pensamos como Cristina Kirchner, esta presidenta hoy NO escucha a los argentinos, todo lo hace por cuestiones ideológicas (como si viviéramos en los `70s), y solo le interesa salvar un "modelo" K económico populista de mentiras que nos lleva al aislamiento. El problema es ideológico y entre intereses económicos, y no entre nuestros pueblos.

OMAR LO QUE TU HAS DICHO ME PARECE PERFECTO, ESTOY 100% DE ACUERDO CONTIGO. HAY QUE SEPARAR LOS GOBIERNOS DE LOS PUEBLOS. EL GOBIERONO DE MENEN ERA IGUAL DE CORRUPTO, NOSOTROS EL PUEBLO TRABAJADOR SIEMPRE SOMOS LAS VICTIMAS.

Hace un tiempo, utilicé la frase “yo acuso” para referirme a las situaciones escandalosas que sucedían en los distintos estamentos del Estado bonaerense. El título fue tomado, no por casualidad, de la histórica carta abierta realizada en 1898 por el escritor Emile Zola para denunciar y poner al descubierto la grave corrupción política, judicial y social que imperaba en Francia.  
La puesta en escena montada anoche dentro y fuera del Congreso nacional, al aprobarse la expropiación de YPF, me convenció de la necesidad de usar esta frase nuevamente.
Yo acuso a la Presidenta, a sus secuaces ministros y a la oposición cómplice por acción u omisión de estar respondiendo a claros intereses antinacionales y de estar mintiéndole de forma descarada a la población.
Están usando y manipulando el profundo sentimiento que aún despierta el recuerdo de lo que fue YPF, antes de su privatización, en importantes sectores de la sociedad. Pero no lo hacen para emprender un cambio estratégico, sino para preparar una nueva entrega infame, ya que jamás puede venir una solución de aquellos que fueron respon-sables del saqueo y del vaciamiento.
Detrás de la expropiación de la petrolera se encuentran delincuentes comunes como el exministro menemista Roberto Dromi, quien hace veinte años fue el mismo que le puso la bandera de remate para entregarla a los españoles a precio vil. Dromi desde hace tiempo es un lobbista de la compra de acciones por parte del Estado (que se terminará haciendo cargo de las pérdidas y de las deudas adquiridas por Repsol) y es un hombre de consulta permanente del ministro Julio de Vido, actual interventor de la compañía.
Se le está queriendo vender espejitos de colores a la gente, invocando ejemplos de hace casi 90 años, cuando ese gran estadista que fue Hipólito Yrigoyen le encomendó al general Mosconi que pusiera en marcha una petrolera estatal que no tardó en ser un mo-delo a seguir en todo el continente. Pero esa empresa modelo fue expoliada y destruida, primero por la última dictadura militar que la endeudó a niveles insostenibles, y luego por el menemismo y el kirchnerismo, que la entregaron en bandeja.
Ahora YPF ni siquiera está en condiciones de imponer las reglas de juego porque sólo produce el 30% del petróleo de nuestro país. El resto del mercado está repartido entre multinacionales y capitalistas amigos del poder K (como Cristóbal López) que también se quedaron con importantes áreas hidrocarburíferas, entregadas por distintos gobernadores en infames negociados, y cuyos niveles de inversión son ínfimos.
Yo acuso a la Presidenta de estar preparando un nuevo saqueo. Y como prueba de ello basta con mencionar la posibilidad concreta de que el nuevo CEO de la empresa, como publicó este diario, sea Miguel Galluccio: una persona que participó de la etapa más nefasta de Repsol, en los años ‘90, cuando miles de familias fueron libradas a su propia suerte con los salvajes planes de ajuste que vinieron de la mano del menemismo y del kirchnerismo, que por aquel entonces gobernaba Santa Cruz, una de las principales provincias hidrocarburíferas del país. Y, como si eso no fuera suficiente, este personaje luego se sumó a una empresa inglesa estrechamente vinculada con la explotación petrolera en las islas Malvinas, en clara violación a la soberanía argentina.
¿De qué “recuperación” de YPF me hablan con este tipo de gente a cargo de lo que es la principal empresa del país? ¿Qué iniciativa innovadora puede venir de personajes como De Vido, uno de los máximos responsables del rotundo fracaso de la política energética, que ni siquiera debería estar en funciones, dada su responsabilidad directa por los 51 muertos que se registraron en la masacre de Once?
Yo acuso al Gobierno nacional de estar montando un circo en torno a YPF para tapar los escándalos que llegan hasta las más altas esferas del poder central. Resulta inadmisible, en ese sentido, que haya un vicepresidente puesto a dedo como Amado Boudou -seriamente involucrado con un negociado relacionado a la impresión de papel moneda- que no está siendo investigado por el manto de protección que le otorga la propia Cristina Kirchner y por los manejos espurios que se hacen en la Justicia.
Y lo mismo le cabe al parricida Sergio Schoklender, quien, de la mano de Hebe de Bonafini (a esta altura ya es una funcionaria más del Gobierno nacional), se quedó con millonarios recursos que, en lugar de haber servido para construir viviendas sociales, se terminaron usando para comprar yates,
Ferraris y fastuosas propiedades. Hoy Schoklender goza de plena libertad, y Bonafini ni siquiera es investigada.
En definitiva, estamos asistiendo a un escenario muy similar al registrado en 1982, cuando una decadente dictadura militar que buscaba perpetuarse en el poder arengando la causa de la soberanía de nuestro país sobre las islas Malvinas decidió emprender la locura de ir a una guerra contra una de las principales potencias militares del planeta.
Fue una gran pantalla para evitar el retorno a la democracia. Y gran parte de la sociedad, lamentablemente, no fue consciente de ello y hasta se movilizó a Plaza de Mayo para respaldar a un dictador borracho y asesino llamado Leopoldo Fortunato Galtieri. El trágico final es por todos conocido.
Por más esfuerzos que se hagan, tarde o temprano saldrá la verdad a la luz y se disipará el humo de la cortina tendida por el Gobierno para tapar la realidad. Se cumplirá así una de las máximas que, con gran sabiduría, planteó Juan Domingo Perón: “Cuando los pueblos pierden la paciencia, suelen hacer tronar el escarmiento”.

Vergüenza me daría ser argentino con semejante gobierno. Y ya se que el español no es para tirar cohetes, pero lo de Argentina es un auténtico CIRCO.

Peregil: como periodista serio que eres sería bueno que, al menos en tu caso, le apliques un poquito de luz a cierta miserable costumbre de involucrar a todo un país en una historia de gobiernos de circunstancias y empresas públicas que en nada representan los intereses de un país. Correcto es: -el Gobierno argentino de la presidenta Cristina de Kirchner (y no la República Argentina o la Argentina), expropiadora de la firma privada española Repsol, asume un papel de víctima ante el gobierno de España (y no ante España)......etc etc.
-El Gobierno español (y no España) exige que la UE castigue al Gobierno argentino de la presidenta Kirchner con tal o cual medida....etc etc.
-La UE (la UE y no los europeos como maldicen) toma la decisión de castigar al Gobierno argentino de Cristina de Kirchner y a sus ministros con la prohibición de ingresar de por vida a tierra española por haberse quedado con una empresa privada española...etc etc. Es decir apliquen penas directamente a las personas implicadas. Qué tenemos que ver los argentinos con las maniobras infames en el exterior. Ya demasiado sufrimos soportandolos cada día de este tiempo miserable que vivimos.
BASTA DE IGNORANCIAS COMPARTIDAS de un lado y otro del Atlántico. Lo que hizo el Gobierno argentino no es compartido por el 46% de los argentinos, los decentes. No es cierto que los argentinos estén a favor de la expropiación; están a favor de recuperar un bien propio que otro gobierno, un poco menos corrupto que el actual de los Kirchner, "regaló" en 1999 con el agregado de coimas millonarias. Repsol aceptó y pago las coimas (no pagaron las coimas los españoles) con la venia del Gobierno español de turno (y no de España). Los argentinos no recibimos las coimas: las recibió el absolutamente corrupto Nemen. Los argentinos no le hicimos nada a Repsol, ni a España ni a la Unión Europea. Los argentinos decentes aclararon que estaban a favor de la recuperación de YPF pero no a favor de la forma. Las encuestas las realizaron encuestadores de Kirchner con una pregunta inicial tramposa. Los K son corruptos y manipulan todo. La señora K se hace la víctima todo el tiempo y nos hunde a los argentinos decentes, representados por el 46%. El resto es una población sin moral, a la que la alienta únicamente el dinerillo que tiene en su bolsillo. Si tiene dinero en el bolsillo pues vota al que está aunque sea el Diablo y eso no solamente ocurre en la Argentina.

El modelo que plantea Rajoy es el siguiente, más paro en 2015 que en 2011 (datos de su plan macroeconómico), no se como piensan sostener todo esto. En 2013 el recorte será el mismo que en 2012, lo que me lleva a la siguiente pregunta,¿como prentenden coseguirlo? Después de un 2012 lleno de recortes, ¿de donde sacarán otros 30mil millones? La respuesta es fácil, los impuestos sobre el capital en el cuadro macroeconómico no los suben (las rentas altas siguen sin pagar más) así que me temo que los que pagaremos eso seremos los de siempre http://goo.gl/ar0Hy

La soberanía no consiste en incumplir los acuerdos internacionales como el APPRI (Acuerdo de Protección Recíproca de Inversiones). Si el gobierno argentino quiere ejercer la soberanía de su estado, que pague por lo que se queda en su justo precio y no con una estrategia de acoso, retirando licencias para hacer bajar el valor de YPF y quedársela a precio de ganga.

Pero es más, si no hubiera sido por la propia presión del gobierno del ex-presidente y difunto marido de la Sra. Kirchner, la familia Eskenazi (amigos del ex-presidente) no hubiera podido entrar en el accionariado de YPF. De hecho, la entrada de este grupo fue el detonante que provocó la política de dividendos de YPF, pues la familia Eskenazi no disponía de los fondos suficientes para adquirir el paquete de acciones que se les transmitió y están pagando esa deuda a cuenta de los dividendos de YPF. Insisto, todo esto promovido por el difunto marido de la actual presidenta expropiadora y ex-presidente de la República Argentina, Néstor Carlos Kirchner Ostoić. ¡Hay que tener poca vergüenza para apelar a la soberanía y tratar de agitar y engañar así a tu propio pueblo! ¿Por qué no ha expropiado también las acciones de la familia Eskenazi?

En fin, políticos, como los tenemos en todas partes, por desgracia.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es el corresponsal para Sudamérica de El PAÍS. Está radicado en Argentina y su área de trabajo incluye Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay, y Paraguay.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal