Francisco Peregil

Lo viejo y lo nuevo en Caracas

Por: | 05 de enero de 2013

En el aeropuerto de Maiquetía, en Caracas, uno se encuentra a los propios empleados del aeropuerto, con la respetabilidad que confiere la camisa celeste del uniforme,ofreciéndote dólares a 15 bolívares, más de tres veces por encima del cambio oficial. Conviene saber que entre los caraqueños existe el temor de que en el aeropuerto te puedan colocar lo que por aquí se llama un "paquete chileno", o sea, billetes falsos intercalados. A partir de entonces, cada decisión que se tome puede conllevar cierto riesgo.

El mismo empleado advierte que se ha abierto un socavón en la autopista que conduce a la ciudad y que hay una cola de tres horas para esperar taxis oficiales “de línea”. O sea: quedan por delante más de tres horas de espera en el aeropuerto y, después, tal vez cuatro o cinco horas para llegar a la ciudad a través de la autopista. Algo menos que las diez horas que tardó el avión desde Madrid a Caracas. Estamos en la noche  del viernes 4 de enero.

-Los piratas cobran tres veces más por el mismo viaje. Pero, al final, se van a encontrar con el mismo atasco en la autopista- me advierte el empleado. Va a tardar lo mismo con un pirata que con uno de línea.

Salvo que… uno decida arriesgarse y tomar por la carretera vieja de La Guaira. Es la que atraviesa por los barrios más peligrosos de las inmediaciones de Venezuela. Y la que uno mismo cogió sin saberlo la primera vez que vino con un taxista pirata hace varios años, cuando se rompió el puente de la autopista.

-Se me ponen los pelos de punta solo de pensar que hiciste eso- me dice un tipo al que acabo de conocer en la cola- La carretera vieja es peligrosísima en cualquier situación. Pero con un taxista pirata… ¡Eso no hay que hacerlo nunca! Y menos de noche, como ahora. Si alguien te ofrece llevarte por ahí de noche, es que no es de fiar.

Llevo ya media hora de pie y no aparecen taxis. Solo piratas que anuncian:

-Caracas, Caracas, Caracas…!

Si el taxi de línea cobra el equivalente a unos 20 euros, los piratas piden tres y cuatro veces más.

-Pero el problema no es precio, sino el peligro- me dice otro interlocutor.

Se sucenden los minutos y siguen sin llegar taxis de líneas. Solo piratas. La gente espera de pie. Un consejo para viajeros solitarios: en semejante situación, ni teléfono, ni Internet, ni Twitter ni ná. Lo mejor que hay para abstraerse, lo más balsámico, es un libro.

-¡Caracas, Caracas, Caracas…

Pasa una hora y pasan dos. Son las diez de la noche. Detrás de mí hay una familia con un bebé. Cuando llega el primer taxi de línea, la señora encargada de ordenar la cola se lo adjudica a los del bebé. Protestan los que están en los primeros puestos desde hace más de tres horas. Siguen llegando piratas. El tipo que hace unas horas decía que era una temeridad ir de noche por la carretera vieja ahora está negociando precio con varios piratas. Se forma de pronto una caravana de piratas de seis furgonetas. Pretenden ir por la carretera vieja, la de los atracos, las emboscadas, los accidentes... Pero dicen que en caravana es menos probable que pase algo. Hay que montarse rápido porque si no se pierde la seguridad que supuestamente confiere la caravana. Ahora o nunca. Estas son las cosas que una persona prudente no suele hacer. Y en caso de hacerla procura no contárselo a la familia.

El paisaje nocturno solo deja ver retazos de la miseria en los barrios más pobres. Muchas montañas con luces, mucha curva, los coches sin aflojar el acelerador, sin despegarse un metro del que va por delante... Y algún que otro derrape por la humedad del asfalto. A los diez minutos me mareo. El coche no puede detenerse para que el pibe vomite. Sería arriesgar más de lo que ya estamos arriesgando. Así que el taxista me da una bolsa y me dice que también queda el recurso de bajar la ventana un momento y soltarlo por ahí. Bajo la cabeza a la altura de la rodilla y me concentro en no vomitar. Suceden a veces este tipo de avatares que no suelen llegar a los nietos de los periodistas de guerra cuando se les cuentan batallitas.

Mientras tanto el taxista nos cuenta una de taxistas: que Chávez está muerto, que lo desenchufarán cuando quieran, que él conoce a unos chavistas “muy pesados” que se lo han dicho, que el peligro es que Diosdado Cabello pacte con Estados Unidos para darle un golpe de Estado a Maduro...

Desde lo alto de la carretera vieja se ven allá abajo los coches en la autopistas parados. Y al final, llegamos sanos y salvos a Caracas. En solo una hora. El taxista ha hecho hoy tres veces el mismo camino de ida y vuelta, más que en los últimos seis años. Le digo que está jugando a la ruleta rusa y me dice que si un revólver tiene seis balas a él le quedan otras tres oportunidades esta noche. Se vuelve al aeropuerto por la carretera vieja.

 

Hay 18 Comentarios

Mis estimados comentaristas; aportare mi humilde opinion a todo lo dicho,que por cierto es verdad..Hace 15 años que vacaciono en Venezuela,pais que encierra amigos,y belleza natural que no resisto dejar de visitar. Lo mas importante es planificar todo minuciosamente.Tener una empresa de confianza para nuestra busqueda en el aeropuerto,a un horario,siempre diurno,por eso digo que se de planificar. Nunca cambiar moneda en el aeropuerto.Teniendo estos tips todo saldra bien.Espero les sirva,me apena tanto ver la resigancion de los pueblos a tanta injusticia.Los saluda con cariño Alicia.

Que cosas!!! Que horrible la pasan en Venezuela!!! No, no, no, que verguenza, que reprobables son las dictaduras socialistas de ese corte, no cabe duda, lo bueno es que tengo la dicha de vivir en un país capitalista, democrático y libre, México! Aquí lo único que llega a pasar es que al aterrizar en el aeropuerto internacional de la capital del país te encuentres con un tiroteo entre policías federales que trabajan para diferentes carteles del narcotrafico! O que al llegar a la ciudad de seguro te asalten, te secuestren o te extorsionen! Y eso en la capital para que les cuento lo que pasa en provincia, si quieren tener una experiencia gore o snuff échenle una vuelta a los varios cientos de casos diarios de personas descuartizadas después de un "levanton" a lo largo de toda la republica, o alguna experiencia adrenalinica con los tiroteros entre policias vs narcos, ejercito vs narcos, narcos vs narcos, federales vs policias municipales, federales vs ejercito, policias estatales vs municipales y todo cambinacion que se les ocurra, crimen aqui y alla, opulencia que bordea en lo ridiculo con pobreza de la mas obscura, claro los pobres son muchos mas ( mas del 60% de la población) y todos ellos con la idea de cubrir sus necesidades básicas mas el anhelo de ser rico, resultado mas delincuencia, aaaaa y la clasica y omnipresente corrupción gubernamental y empresarial que es radicalmente alarmante, no cabe duda un pais excelente para hacer sexo turismo con la increíble cantidad de trata de blancas, es tan generoso en ese rublo que puedes cumplir hasta tus mas obscuras fantasías, lo que quieras, quieres niñas? las tienes, quieres descuartizarlas mientras las violas, como no!!! solo ve a CD Juarez y lo podrás hacer!!!! Eres europeo y quieres divertirte secuestrando y mutilando gente, ven aqui!!! Si te agarran saldras libre solo por ser europeo!!! pero dios bendiga esta democracia capitalista mexicana, como este narcoestado no hay nada mejor.... Si los gobiernos comunistas son un asco, no eres libre de hacer nada divertido con ellos...

Mire Alejandro, usted es venezolano y yo soy argentina pero no dude que ya nadie les cree a estos dos personajes de Chávez y CFK. Con sólo mirarles las caras, su actitud corporal y lo que dicen, ¡está todo dicho!.

Felicitaciones señor Perejil, usted ha reflejado la realidad que no se puede negar, otra cosa seria entrar en Actos de Fe = Socialismo del siglo XXI or Comunismo de siglo XIX o XX, no funcionaron ni ayer ni despues, pero hay gente con mucha fe en este mundo que sigue mirando en el desierto por espejismo, dire como Marti vivi en el monstruo y le conozco las entrañas. Gracias usted vera que en Argentina andan parecido.

Toda mi solidaridad latinoamericana para con Venezuela y con toda la gente que con su voto -repito, con su voto- quiere la continuación del modelo bolivariano de Chávez. Fuerza Venezuela!

Mi ultimo viaje a Caracas me atracaron en la subida de Maiquetia a Caracas,taxis piratas siempre existieron en Venezuela.En Brasil hay 100000 asesinatos anuales.Chavez ya acabo con Venezuela ahora es Venecuba,quien llevo Chavez al poder fue la clase media y alta,los pobres no votaban.

Muy buena tu descripcion,,,a ver si la mia ...... llego a Madrid procedente de Caracas, despues de largas 9 horas de vuelo, y 4 horas de avion parado en pista en Maiquetia porque la guardia nacional revisa todas las maletas.

Al llegar a Barajas, la respectiva cola de Inmigracion, tratándome como un ser de otro planeta, al fin entro a España luego de pasar los controles,,,,,

Me dirijo agarrar el Metro, llego a la estacion (no recuerdo el nombre ) y cuando subo por la escalera mecanica, de repente se para de golpe,,, quedamos todos atrapados,,, y mi sorpresa,, pillo a un niño 16 años tratandome de quitarme mi billetera,,, forcejeamos y el sin verguenza decide subir apartandome,,(( como eramos muchos en la escalera mecanica )) , el ladronsuelo tres personas adelante de mi, abre el bolso de una señora y saca su monedero.... ante tal descaro, todo el mundo empezó a gritar,,, y es aprehendido por la seguridad ,, el cual nos dice,,, vaya, no se para que lo agarramos, si no duran 24 horas en la carcel....

Dias siguientes estaba en Marbella de visita, al retornar a mi coche, zass,, ninguna de mis pertenencias estaban dentro del coche,,,, en fin,,,,,,,,,,

He sentido una profundo dolor por mi país, es lamentable lo que ha se convertido en estos últimos años, una pena que un país tan bello con la gente mas maravillosa del mundo tenga ahora esta realidad. Gracias y suerte al autor del artículo.

Estoy de acuerdo con la mayoría de los comentarios. Como caraqueño y venezolano, quedo agradecido a Francisco Peregil, por hacer caer como "castillo de naipes" a esos visiones claramente pagadas por el gobierno chavista, en las que se pretende vender al exterior una falsa imagen de una Venezuela "víctima de las potencias extranjeras" en la que se exagera, entre tantas otras, la inseguridad en nuestro país. Lo cierto, es que los niveles de inseguridad, que nunca fueron perfectos, se han acrecentado de una manera vertiginosa durante el gobierno de Chávez, en paralelo con la corrupción, los abusos de poder, el desabastecimiento, los accidentes en las empresas petroleras, la baja calidad de la enseñanza, el populismo irresponsable que hace que se premie al incapaz que demuestre su fanatismo y lealtad al gobierno mientras se castigue a cualquiera que lo cuestione constructivamente, la vergonzosa sumisión de los otros poderes del Estado al Ejecutivo, etc., etc.

Por favor, Señor Peregil, siga contando esas reveladoras anécdotas, para que con ellas se ayude a revelar la realidad de un país que se ha venido desmoronando, gracias a la Soberbia y el Fanatismo de unos líderes y seguidores adoctrinados en lo peor del anacrónico y fracasado sistema "comunista",

Gracias

Excelente ya que refleja la situación actual del aeropuerto de Maiquetia, llegue a laborar en el terminal internacional en el 2000 y la situación no era así, a cualquier hora había taxis de la línea y aquel empleado directo o indirecto que trataba de hacer algún negocio con un pasajero era sancionado, pero han pasado 12 años y la situación es peor.

Por esa carretera vieja entraron en Caracas hace 65 años mis padres, como refugiados emigrantes venían de una España mísera y atrasada y se consiguieron con un País acogedor y solidario que hoy lucha por darle una mejor vida a sus hijos. Este es un país del Tercer Mundo, eso es inocultable, gracias a 40 años de gobiernos (supuestamente democráticos) que permitieron que los llamados inversionistas capitalistas se llevaran 500 mil millones de dólares dejándonos solo miseria y sudor de obreros.

¿Qué esperar de un país que al concluir el año 2012 exhibe la alarmante cifra de 21.000 muertes por causas violentas? Con un parque de nueve millones de armas de fuego, los habitantes de Venezuela todos los días juegan a la ruleta rusa.

Soy caraqueña. Amo profundamente mi tierra, pero mi amor no es ciego, aunque ha querido serlo pero la claridad de la realidad no lo permite... Es el retrato de mi país, así es la vida en Venezuela, una ruleta rusa. A quien hizo el comentario "Tantos países tantos peligros..." no se de los peligros de otros países, se y vivo los del mío y si, Venezuela pasa de ser el paraíso en la tierra a ser el verdadero infierno...

La imagen de la 'ruleta rusa', utilizada por el cronista para referirse a las condiciones de seguridad en la antigua carretera Caracas-La Guaira, también se aplica a la actual coyuntura política venezolana.

En pocas lineas y con un hecho concreto se puede pintar la radiografia de un pais.
Felicitaciones al autor del articulo

Tantos países con tantos peligros, muchos de ellos cerquita de aquí. Pero sigamos poniendo a Venezuela como si fuera el infierno en la tierra, que es lo que la empresa marca por perder ciertos negocios.

http://casaquerida.com/2013/01/03/el-pamplinas-de-pamplona/

Gran éxito el de la revolución!!!

Me gusta el artículo. Narración concreta y objetiva de la aventura. Puedo dar fe de la veracidad de lo contado pues soy venezolana y además caraqueña. Utilicé la carretera vieja cuando se cayó el viaducto y es cierto que es peligrosa, lo hice de día en un taxi. Lástima que es peligrosa porque el paisaje es bellísimo. Me gusta esta narración, duele por lo realista. No tiene calificativos del narrador, solo cuenta lo que ha pasado. Si te toca nuevamente ir por la carretera vieja ojalá sea de día. Suerte

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Sobre el autor

es el corresponsal para Sudamérica de El PAÍS. Está radicado en Argentina y su área de trabajo incluye Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay, y Paraguay.

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