El horizonte sombrío

Por: | 11 de agosto de 2007

Bolivia está viviendo una transición histórica en la que se está jugando el relevo de la elite gobernante. Lo que está pasando ahora, impensable hace unos años, es lo más importante que ha ocurrido desde la fundación de la República. Más importante aún que la revolución de 1952, donde los protagonistas procedían de la clase media (aunque contaran con apoyo popular). Esta vez son los excluidos los que toman la palabra y uno de los suyos, un indígena, ha llegado a la presidencia. Así resume lo que se está cocinando Jorge Lazarte, constituyente independiente ahora después de haber sido elegido por Unidad Nacional y con un largo pasado vinculado a la izquierda. El futuro está en disputa.

Img_8417_2 “Hemos llegado a un empate histórico catastrófico, un empate entre cambas e indígenas”, dice Jorge Lazarte. “Y una situación así provoca que tenga que imponerse una nueva hegemonía. El MAS (Movimiento al Socialismo, el partido de Evo Morales) quiere cambiar el sistema de dominación sobre la base del indigenismo. El gobierno no es para ellos suficiente, quieren el poder, y la Asamblea Constituyente es el camino que han elegido para conquistarlo de manera pacífica. Si esto no funciona, lo intentarán de otra manera”.

Frente a ellos, la oposición política es débil, está fragmentada y carece de liderazgo. Así que han sido los cambas (la gente del Oriente boliviano) quienes finalmente están librando la batalla de pararle los pies al MAS. “En enero de 2007 demostraron su poder, sacando a un millón de personas a la calle para defender el proceso autonómico”, explica Lazarte. “No entra en su estrategia la voluntad de dominar el país. Sólo pretenden consolidar su dominio regional y de esa manera poner barreras a la acción de gobierno en los departamentos autónomos”.

Gran parte de la clase media votó a Evo Morales confiando en que el cambio que prometía acabaría con los conflictos cotidianos y la inestabilidad. “Ahora esa clase, muy grande y muy heterogénea, está desmovilizada, sin partidos ni líderes que la representen, llena de temores”, dice Lazarte. “Y las terceras vías se agotaron con Carlos Mesa”. El panorama que dibuja resulta sombrío. Más aún cuando resume lo que ha sido la Asamblea Constituyente: “Hemos trabajado en una habitación a oscuras para montar un puzzle del que no teníamos el modelo. Lo único que al final se buscaba era que encajaran las piezas”.

Hay 1 Comentarios

...Y es que las masas son así, quieren un líder, que piensen y actúen como ellos desean, ponen sus aspiraciones en el y cuando este falla se sienten perdidos. No se si me convence las políticas que existen a cualquier nivel, ya sea Europa occidental, Centro-América y ni que decir tiene EE.UU. pero mi pregunta es. ¿ Cómo podría hacerse para que las masas no se sientan lideradas y lo que es peor defraudadas y perdidas? no sería mejor hacer una política social por y con el pueblo, actuar con la gente por barrios. Una política Barrial, donde la gente actúa por asociaciones de vecinos y nada mejor que estos para saber las necesidades de sus barrios. Así la ciudad podría funcionar mejor.

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Sobre el blog

El rincón del distraído es un blog cultural que quiere contar lo que pasa un poco más allá o un poco antes de lo que es estrictamente noticiable. Quiere acercarse a lo que ocurre en la cultura con el espíritu y la pasión del viajero que descubre nuevos mundos y que, sorprendido e inquieto, intenta dar cuenta de ellos.

Sobre el autor

José Andrés Rojo

(La Paz, Bolivia, 1958) entró en El PAÍS en 1992 en Babelia. Entre 1997 y 2001 fue coordinador de sus páginas de libros y entre 2001 y 2006 ha sido jefe de la sección de Cultura del diario. Licenciado en Sociología, su último libro publicado es Vicente Rojo. Retrato de un general republicano (Tusquets, 2006), XVIII Premio Comillas. Correo: @elpais.es.

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