Los castillos en el aire y el pequeño remolcador

Por: | 24 de noviembre de 2007

Dentro de unas cuantas horas empezará una nueva edición de la Feria del Libro de Guadalajara. Ayer ya estaban abiertas las puertas del recinto y un montón de gente trabajaba para tenerlo todo listo. En la zona de Colombia, el país invitado de esta edición, una serie de imágenes recordaban que Álvaro Mutis es este año el protagonista de la delegación. En el salón central una fotografía señalaba a la otra gran figura de esta cita, el escritor mexicano Fernando del Paso, Premio FIL de Literatura (el galardón más importante de las letras de Iberoamérica, el que se llamaba antes Juan Rulfo). No había empezado todavía nada, pero ya se percibían las marcas de estos dos escritores.

Justo enfrente del inmenso pabellón donde las distintas editoriales colocaban los libros en sus Fernando_del_paso_1_2 respectivos espacios, en el hotel Hilton, se inauguró ayer una pequeña muestra con una decena de dibujos a tinta china del escritor mexicano (la fotografía es de Guillermo Arias). Fernando del Paso se ha dedicado a escribir, pero su otra gran pasión ha sido la pintura. “La puerta de cada uno de estos castillos es, lector, la entrada al reino del vacío y del silencio. Los que tengan ojos para ver, que vean”, así reza una de las referencias citadas debajo de uno de los cuadros.

En el pabellón de Colombia, hay unas cuantas imágenes que muestran a Álvaro Mutis en distintos momentos de su vida. Debajo de cada una de ellas, se han copiado unas cuantas citas de sus libros. Como estos versos de Nocturno V: “Largas horas me quedo contemplando el ir y / venir de embarcaciones de toda clase / majestuosos buques cisterna pintados de naranja y azul celeste, / graves caravanas de planchones cargadas con / todo lo que el hombre consigue fabricar, / y el pequeño remolcador que empuja / mansamente su destino […]”.

En los cuadros de Fernando del Paso aparecen una serie de arquitecturas imposibles, edificios imaginarios, objetos geométricos que flotan en el espacio, puentes, un largo muro circular que no tiene principio ni fin, “relámpagos que iluminan trigales en ruinas”, un globo que transporta una ciudad hacia ninguna parte… El escritor mexicano ha titulado Castillos en el aire su pequeña exposición y es un homenaje a Escher.

En el ámbito de Mutis se percibe la soledad de su inmenso personaje Maqroll el Gaviero, que ha inundado toda su obra. Sus viajes y su fragilidad, su melancolía. Pronto, el tráfico de los visitantes y su barullo postergaran a un segundo plano las palabras de uno y los trazos del otro. Es entonces cuando habrá que acordarse que lo que se desplaza dentro de ese remolcador y lo que esconden esos castillos que se levantan en el aire es, en una cita como ésta, lo verdaderamente importante.

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Socorro!! Por favor, quien me quiera ayudar -y ayudarse- que visite este en lace: http://www.libertaddigital.tv/ldtv.php/foro/viewthread/3973/
Saludos!!

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Sobre el autor

José Andrés Rojo

(La Paz, Bolivia, 1958) entró en El PAÍS en 1992 en Babelia. Entre 1997 y 2001 fue coordinador de sus páginas de libros y entre 2001 y 2006 ha sido jefe de la sección de Cultura del diario. Licenciado en Sociología, su último libro publicado es Vicente Rojo. Retrato de un general republicano (Tusquets, 2006), XVIII Premio Comillas. Correo: @elpais.es.

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