'All of me'

Por: | 01 de junio de 2008

De tanto en tanto hay que volver a los clásicos (y a las clásicas). Son esos autores que, a pesar del tiempo pasado, parece que hubieran escrito (o cantado) pensando en ti. Para contarte qué es exactamente eso que te afana y para levantar sobre una cuerda floja que se columpia sobre el abismo esas preguntas que te siguen inquietando. Como moscardones. Vuelvo, pues, sólo que esta vez a las clásicas. Y para hacerlo elijo también un clásico, All of me. “All of me / Why not take all of me”. Todo entero, completo de arriba abajo, con mis labios y mis codos y las rodillas y el esternocleidomastoideo. Tómame entero. Y las clásicas son Ella Fitzgerald, Billie Holliday, Dinah Washington y Sarah Vaugham. Cada una tiene su versión y, vaya, parece que hubieran cantado pensando en mí.

Es la misma canción, pero cada una de ellas la hace suya, y ese pequeño lamento que es All of me adquiere una consistencia distinta en cada una de sus voces. Ya que te hiciste con mi corazón, por qué no me tomas entero. No parece que aquello, a lo que se refiere la canción, haya terminado muy bien. “Amor”, eso dice la letra, “cómo puedo seguir adelante sin ti”.

Es curioso que cuando la canta Ella Fitzgerald, con esa voz que fluye con toda la frescura del mundo, ágil, liviana, rebosando un optimismo tan grande, el drama de la separación parece secundario: claro que la va a tomar entera, ése que se había ido, faltaría más. Cuando escuchas, en cambio, a Billie Holiday, el desastre es irreversible: ahí está su voz rota, sus acentos trágicos, su capacidad para ser extremadamente rotunda y dar noticia exacta del derrumbe. Sarah Vaughan la canta con ese punto de descreimiento, de lánguida distancia frente al final, como si estuviera escrito que hay que cantar que la vuelva a tomar entera, pero con un escepticismo radical por el reencuentro. Dinah Washington es humana, demasiado humana. No hay nada más que dolor en su voz, la intensidad de un fracaso que ya no hay posibilidad de esconder, la expresión de la derrota, la desnuda sencillez de la súplica.

Con esas cuatro clásicas, es fácil caer en la tentación de elegir cuál de ellas está más cerca de cada uno para transmitir eso que dice All of me: “I’m not good without you”, que sin ti no valgo para nada. ¿La ligereza optimista de Ella? ¿La dureza cósmica de Billie? ¿El lánguido escepticismo de Sarah? ¿O la simple carnalidad de Dinah? Confieso que querría para mí la liviandad de Ella Fitzgerald o esa distancia descreída de Sarah Vaughan, incluso el radical acabóse tan propio de Billie Holiday. Pero como Dinah Washington sólo sé doblarme y ahogarme en ese vacío que queda cuando alguien se ha marchado con tu corazón en el bolsillo.

Hay 5 Comentarios

Yo me quedo con la de Billie Holiday, sin duda.

Una difícil elección. Cualquiera de las cuatro hace que un resorte interno se active y se disparen miles de alarmas. De un tipo o de otro. Sus diferentes tesituras, tono y manera de atacar el tema son en conjunto una obra maestra. Una sinfonía personal.
A veces no puedo evitar preguntarme, en concreto con Lady Day, qué tenía que sentirse al escucharla llorar con esa voz desgarrada en directo, si en el sofá de casa nunca deja de sobrecogerme.
Un saludo,

Rojo, existe una versión de George Benson en su "Cook Book" realmente buena, a la voz femenina que no se quién es se une un banda y, sobretodo, un guitarra que hace el tema optimista.

Saudos desde Sevilla

...you took the part that once was my heart...

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El rincón del distraído es un blog cultural que quiere contar lo que pasa un poco más allá o un poco antes de lo que es estrictamente noticiable. Quiere acercarse a lo que ocurre en la cultura con el espíritu y la pasión del viajero que descubre nuevos mundos y que, sorprendido e inquieto, intenta dar cuenta de ellos.

Sobre el autor

José Andrés Rojo

(La Paz, Bolivia, 1958) entró en El PAÍS en 1992 en Babelia. Entre 1997 y 2001 fue coordinador de sus páginas de libros y entre 2001 y 2006 ha sido jefe de la sección de Cultura del diario. Licenciado en Sociología, su último libro publicado es Vicente Rojo. Retrato de un general republicano (Tusquets, 2006), XVIII Premio Comillas. Correo: @elpais.es.

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