La verdad de las poses

Por: | 14 de octubre de 2008

En la sala de exposiciones del Canal Isabel II hay una exposición en la que se han reunido imágenes de Foto Ramblas, que estaba en Barcelona, y del fotógrafo Juan Gyenes, que trabajaba en Madrid. Tienen algo en común: la mayoría de las imágenes son retratos que están realizadas en un estudio con iluminación artificial. En todos existe por tanto la voluntad de posar y de salir favorecidos, por parte de los modelos, y un evidente deseo de agradar al cliente, por parte del fotógrafo. Fondos neutros (blancos, la mayoría de ellos), actitudes estudiadas, meticulosas puestas en escena. Cada uno de los fotografiados quiere contarse a sí mismo y dejar huella. Gyenes fotografió a la alta sociedad de su época y a lo más destacado del mundo cultural. Foto Ramblas se concentró sobre todo, en las vedettes y artistas de variedades y en los boxeadores y luchadores de la Barcelona del Paralelo. Todos posan para ocultar lo que no les gusta de sí mismos, todos enseñan su verdadero rostro.

La señorita Fanny, las hermanas Laila, la señorita Oliveira, la señorita Nené, la señorita Mayaca. Visten inverosímiles sujetadores, mínimas braguitas, zapatos plateados con inmensos tacones, lucen todo un repertorio de falsos brillantes, cubren su desnudez con redecillas que la subrayan, llevan gasas, monedas, colgajos variopintos. Hay que reconocer que los boxeadores y los luchadores son un poco más austeros: el repertorio de botines es notable y, aunque haya variedad, los bañadores no dan mucho juego. En unas y en otros son los gestos y las posturas las que revelan la inmensa candidez de los modelos, la transparencia de sus sueños de gloria, el secreto afán de triunfar, el culto a lo excesivo (kitsch, lo llamarían algunos). Retratan el lado pretendidamente luminoso de una época que se intuye miserable. Y, aunque estuvieran malditos, permanecen hermosos. Es el Paralelo de Barcelona, años sesenta.

Picasso, Miró, Dalí. Azorín, Cela. Jean Cocteau, Julie Christie, Omar Shariff, Geraldine Chaplin, Brigitte Gyenes_duquesa_de_albaBardot, Ava Gardner, Cary Grant. Marisol, Sara Montiel, Lola Flores, Antonio Gades. Y muchos otros más: la crème de la crème. Pero están también la duquesa de Alba (en la foto), los Reyes, Isabel Preysler, Ramón Areces, Emilio Botín II, Franco.  En el estudio del húngaro Juan Gyenes (de camino a Hollywood en 1940 pasó por España, y se quedó) posaron todas las personalidades que tuvieron proyección social (fueran del campo que fueran) en España entre finales de los cuarenta y los noventa. Ya no existe aquí candidez alguna. Tampoco es fácil arañar los sueños de los retratados. Cada puesta en escena está extremadamente elaborada: es la sofisticación de los elegidos. Pero no engañan.

Basta ver el retrato de Franco. Se trata, al fin y al cabo, del responsable del clima político, moral y Gyenes_franco espiritual de la mayor parte de los años que cubre esta exposición. Entre las imágenes de Foto Ramblas hay una serie de retratos coloreados de hombres y mujeres anónimos de los años sesenta (esos años en que las costumbres cambiaban vertiginosamente en Occidente y estallaba la libertad en la manera de vestir): tienen pinta de funcionarios anodinos, apagados y mediocres (como las imágenes que nos llegaron de los países del Este cuando cayó el comunismo). Franco, en la imagen de Gyenes: el gesto de la boca que se contrae y la mirada perdida que te perfora por tu insignificancia. El vivo retrato del poder. Es inevitable que se te atragante.

Hay 13 Comentarios

JUa.
Oiga mosita , está claro que vos sos de las de septiembre . Se siente , se nota .... o quizás de aquellas que se aprobaban las asignaturas a base del esfuerzo del vecino o del socorrido chuleteo.
Se siente , se nota.. que aún le son necesarios cuatro hervores en comprensión y lectura.
Es por eso facil de entender que se haya perdido en mi relato llegada a cierta altura y que no comprendiera tampoco que lo relatado es sólo pura literatura .

A Vd le voy a contar yo mi vida . Je!.

Vuelva a leer despacico y entenderá que yo no mordí jamás mano alguna porque yo soy de natural no violenta y que lo que realmente me va es hacer el amor y no la guerra.
Para que sepa.. lo único violento que he hecho en toda mi puñetera existencia fue apuntarme al partido comunista cuando tuve la edad reglamentaria y salir a la calle con una talega de pan repartiendo de noche, cuando duermen las ardillas , todas aquellas octavillas que pedían Libertad y Derechos para la humanidad oprimida.
También participé a la hora de las brujas y en alguna cerrada cochera, en reuniones clandestinas de los anarquistas y colaboré en pintadas en contra de los fachas de Cristo Rey y de sus mulas.

Todo eso fue cuando aún me hallaba en la fase en la que andaba buscandome a mí misma. Afortunadamente me encontré en la Parisiense y desde entonces sigo siendo mía.
A ver si entiende que todo eso del perro , el pan y el agua sólo son las reflexiones de una chiquilla que luchaba por lo que por lo visto Vd no ha luchado en su puñetera vida.
¿ En qué consistió su rebeldía?
¿ De que presume muchacha? .

Si no conoció no tiene argumentos con los que ir reprochando tostás con mantecas ni leches de cabras a nadie .
A mí no me gusta ninguna leche desde chica porque la leche lleva MAP qye es una bacteria que se mete en la sangre se hace agujeros en las tripas y se sube hasta el cerebro para merendarse neuronas.
Ninguna leche. Ni la de cabra, ni la de vaca , ni la leche en polvo , ni la condensada ... A mí sólo me gusta el chocolate negro amargo y el néctar del lirio que da la vida.
¿Entendés o te lo explico?
La leche de cabra se la tomaban mis primas que siempre hacían lo que se les mandaba.
Tampoco me va la manteca con pimetón , aunque no rechazaría nunca una tostá con un buen par de huevos a la fourrure de mermelada de fresa.
Y la manteca se la comía mi primo cuando me perseguía en verano para pegarme pellizquitos a la sombra de la higuera que había en aquel patio .
Y ahora a ver si el Sr Rojo muda ya la pose y se saca otro post porque estoy hasta las trompas de encontrarme otra vez de noche y de día con el franquismo y el Caullido.

Para Chavelo Vargas:
Chavelo eres un poco susceptible, papanatas no es un insulto, es un estado emocional.
Dices que te sentías como el perro que mordía la mano que le daba el pan y el agua y que además reprimía tu libertad, eso debe ser terrible, pero como reza el refrán " sarna con gusto no pica".
Ha habído momentos que he perdido el hilo de tu relato, hablas qiue pasabais el tiempo criando hijos, follando, comiendo tostas de manteca de cerdo y chocolate del tío del bigote, que era un tipo muy serio.
Sabes Chavelo, no le guardo ningún rencor al abuelo gourmet del chocolate porque no me lo ha inculcado nadie, y a sus descendientes o imitadores tampoco, porque la verdad , dan un poco de penita.
Yo no soy de sobresalientes, soy más bien de septiembre, tampoco me hizo falta beca para estudiar, gracias al esfuerzo de mis padres y al mío propio.
De lo único que podría arrepentirme en esta vida es de ser rebelde porque he hecho siempre lo que he querido. Nunca he tenido la necesidad de morder la mano del amo que te da pan y agua, porque yo no tengo amo, así que no puedo compartir la condición de sierva contigo.
Por cierto no creo que me gustaran las tostas con manteca de cerdo y pimentón colorao, prefiero el aceite de oliva y la leche de cabra está
un pelín amarga.
Una pequeña duda, ¿ qué te hace pensar que yo podría llamarte facha? ¿ lo dices por los michelines ? con tanto goffre, chocolate del tío del bigote y la leche de cabra, no me estraña que seas un poco fachosilla.

Señora Sand
¿Qué esconden sus dardos envenenados?
Afortunadamente no soy como Vd ( no digo ni mejor ni peor) simplemente ni descalifico ni insulto.Eso es educación y la adquirí tanto en casa como en las escuelas de Franco.
Ahora si le place puede llamarme "facha".
Puede darse el gusto y mi "me" quedarse tan pancho, porque mi "yo" está absolutamente convencido, desde la más tierna infancia ,de todo lo contrario.
Querida señora en la adolescencia se lucha por tener la propia identidad ,por ser único y genuino y por dejar de ser una extensión de los queridos padres y abuelos .

Ante sus palabras mire "intro" y deduzca que cuando no logramos desprendernos del resentimiento ,la frustración y la agresividad están en el siguiente escalón ,y a un sólo paso.
Y todo ello seguramente porque no superó el trauma que otro le inoculó y que evidentemente le llevó a cerrar los ojos y el corazón y le incapacitó para apreciar el verdadero valor del perdón. La educación es tan importante en un niño como la tierra que alimentará la semilla que dará paso al árbol . La tierra ha de estar limpia de abrojo para que su tronco de paso a hojas fuertes , puras y bellas.
Puede llamarme papanatas si eso le ayuda a liberar el peso de su amargante mochila emocional. Para corresponderle en el mismo modo y medida yo de ahora en adelante me dirigiré a Vd con el sobrenombre de papafrita.
Disculpe , espero que sepa asumir con elegancia que donde las dan, las toman.

Para su interés ,ni trabajo en la NASA ( no soy ingeniero) ni supero el escalafón del sobresaliente pelado ,pero me siento muy orgullosa de haber peleado por lo que verdaderamente en esta vida quise ser.
Para ello no tuve que perder mi dignidad ni lamer culos ni manos ,ni arrastrarme por suelos oscuros, sino simplemente trabajar y estudiar mucho.
Todo era dificil y si se quería acceder a la educación había qye demostrar que se estaba capacitado, mais existía la posibilidad...
NO conocimos nunca el hambre ni la corrupción en nuestro entorno . Tal vez viviamos en Marte y por eso los niños podiamos jugar libremente en la calle y las puertas de las casas ,en verano, se dejaban abiertas para que por las noches entrara el fresco sin temor a que nos robaran lo que no teniamos.
¿ Y quien dice que no teniamos churros, ni chocolate?
Mi mammaceli se levantaba todos los días a las seis de la mañanita , y los sábados y domingos, lebrillo en ristre, se preparaba con agua ,harina y sal toda la masa para sus nietos.
A las nueve se encendía el infernillo y el "hogar" en la cocina y el pequeño horno en el corral ( también se hacía pan) y se comenzaba a freir en un enorme perol , tandas de jeringos para nosotros los niños primero ,y para los adultos ,luego.
Mientras tanto mi madre y mis titas preparaban café de puchero y gran cazuela de leche de cabra recién ordeñada . Y se rallaban tabletas de un chocolate del "tío del bigote" muy seco y muy grueso para tomar, pero que estaba delicioso para mojar . Y también se freían sopaipas y rebanás de pan con azucar, o se hacían tostás con manteca colorá de la matanza del año.
No había dinero , ni lujos ,ni tele, ni aparatos electricos, sólo trabajo , trabajo,trabajo , mucho trabajar y, mucho trabajar ...

Desde Toluca una sardina pertrechada en espera de papeles.

Bajo el dulce nombre de Chavela encontramos a un ser superdotado, nada menos que doce becas. Vd tiene que haber llegado al menos a trabajar en la NASA.
Mi padre se exilió de región después de la guerra durante cuatro largos y duros años, su familia tuvo que abandonar su bonito barrio en el centro de una preciosa ciudad mediterranea.
Los vencedores como aves de rapiña arrasaban con todo, otros no lo hicieron porque aunque ganaron no eran buitres.
Mi padre me contaba que siendo un niño veía pasar delante de él a los flechas y pelayos perfectamente equipados y alimentados, mientras que él no sabía muy bien como iba a terminar el día.
Nunca se acostó una noche sin cenar, mi abuelo que era un tipo listo, se dedicó a la feria y asuntos varios, ya que su negocio se lo incautó primero un sindicato y después le dijeron los que ganaron que se largara si quería seguir vivo y que su mujer era muy guapa.
Donde había escuela no faltaron un día ni mi padre ni mi tío, y por la noche después de cenar, aunque fuera un mendrugo, pasaban horas metidos todos en la cama muertos de frío leyendo fabulas, leyendas, histórias de la mitología griega y romana.
Si a mi padre le hubieran hecho un retrato cuanto contaba siete años, se vería la cara de un niño flacucho y serio, pero su mirada sería la que tiene ahora con setenta y dos años, la mirada de un hombre libre.
La mirada de la dignidad, la mirada de los que no se arrastran ni lamen culos ni manos, la mirada de un hombre, no de un papanatas como Vd.
Mi padre podía haber ido a la universidad, pero mi abuelo le dio a elegir, mi padre eligió ser libre y a los diecisiete años se subió a una moto para trbajar de representante.
Se compró su coche, se casó, levantó su propio negocio, crió una familia numerosa, todo ello con la colaboración de mi madre y sin tener que emigrar, ni agachar la cabeza, ni morderle la mano a ningún amo porque el pan se lo ganaba él con su inteligencia y su esfuerzo personal.
En su maravillosa España donde las becas y el pan crecián como las setas silvestres, había personas que se morían de hambre, dónde la corrupción se convirtió en una gangruena que cercenaba cualquier atisbo de moralidad. Una España donde voces de falanfgistas renegados como el propio Ridruejo, se alzó contra el gourmet del chocolate ( sin el apoyo de los suyos )y tuvo que irse de España para que no lo mataran.

¿Quién iba a decir que la pose pudiera hablar tanto de una persona o de las circunstancias? :-)

Interesante artículo :-)

Saludos.

Perdón Sr Rojo , escribiré algunas frases en circunstancias muy diferentes a las que vivimos en aquellas horas .

Sin hacer mucho ruido y sin apenas llamarlos , vuelven los recuerdos . Acabo de abrir un cuaderno muy amarillento y en su primera página , arriba en una esquinita , apenas abiertos los ojos al sucio mundo , una frase de Heráclito:
" Cuesta mucho luchar contra el deseo del corazón, todo lo que quiere obtener , lo compra al precio del alma."
¡ Cuánto tiempo y qué bonito!
Tres páginas más adelante , una fecha , palabras parpadeantes y una grosse nube . Intento retornar al preciso instante en que ésta marcó aquel paralís que sesgó el natural fluir de las palabras , pero por más que lo intento otra nube , tal vez parecida o semejante a la de aquel día , se me planta delante y difumina la visión de aquel tiempo hasta convertirlo en casi , ,casi invisible .
En la lejanía veo a un anciano de rostro frio e inexpresivo que con voz tambaleante llama a una multitud enfebrecida que se arremolina bajo los yugos y las flechas de unos colores rojos y amarillos .
La boca se cierra y los oidos se abren al grito de : Franco! Franco! Franco!..
Se cierran los ojos y se apaga el cuaderno.
Me dediqué a otras cuestiones en París , en la seguridad de que podrían ofrecerme un camino diferente que me condujera a una comprensión más profunda de mi misma. Atrás quedaron horas de porras, caballos , pelotazos, grises, carnet en la boca y suelos sembrados de octavillas: encuentro una vez traspasada la neblina.
Durante dos meses, sentada noche a noche en aquella destartalada terraza y con apenas unos francos para una goffre y un café con lait , trataba de olvidar y de reconciliar los dos polos más opuestos que en mi yo siempre habían vivido .
Mire , esto es más una respuesta al escrito de Ferran que a su propia "verdad en las poses" .
Es increible pero en aquellos años , a veces yo, humana , me sentía como el perro que mordía la mano del amo que le negaba la Libertad pero que le daba pan y agua.
No teniamos mucho,pero nunca nos faltó la vivienda , el alimento o el trabajo.
Ahora, si pienso muy hondo creo que por aquellos días en nuestro Mundo buceaban submundos en los que Nada pasaba salvo el comer , el dormir , el follar , el criar hijos y el trabajar , trabajar , trabajar de sol a sol ...
En uno de esos submundos se encontraba el limbo y en él las almas que se dejaban arrastrar por el "no- ser"y que vivían sin saber si en el centro del universo había un Rey o un dictador.
Mientras recorriamos aquellas calles mojadas de fuertes escepticismos y de confesiones y deseos , descubrí que no podía seguir negando lo evidente:
El Régimen oprimía , reprimía mis deseos de imaginación pero sustentaba mi capacidad de seguir evolucionando y de seguir adquiriendo formación.
Y es que ¿ sabe? tuve igualdad de oportunidades con los gobiernos del dictador . Pude estudiar con doce Becas del Estado y mi educación se fue completando sin que mis padres tuviesen que desembolsar ni peseta ni duro alguno .
Las dos caras del camino.

* Desde Toluca una sardina pertrechada a la espera de papeles.



Permitidme que me inmiscuya en este blog para hacer un comentario que se relaciona con los temas que aquí se tratan tan solo de una manera lejana.
Había un programa en RNE que gustaba de tratar muy bien la cultura. Por ejemplo, los libros allí no se leían, comentaban o resumían, sino que se "habitaban". Muy frecuentemente se invitaba al autor y disponía de tiempo para sumergirnos en el libro.
Este programa se llamaba La Noche Menos Pensada, y era presentado cada noche por Manolo HH, un genio de las ondas.
Un grupo de oyentes ha montado en cólera y ha creado una plataforma y una recogida de firmas para solicitar a una sola voz que vuelva el programa (en particular) y más en general que se eche atrás la moda de programas light que no te hacen pensar, en los que el presentador te da todo mascado y en que hasta los temas importantes se tratan de una forma banal.
La cultura no está de moda. No hay más que ver cómo está la educación en nuestro país, cómo en lugar de hacer algo por ayudarla, parece que nos interesa que las siguientes hornadas sean de borregos, quizás para no ver peligrar nuestro puesto de trabajo. No lo sé. O quizás porque al poder no le interesa que le cuestionen, para ello requiere que la gente no sea capaz de pensar mucho.
Si os interesa, y más si sois de los que aún pensáis, daos una vuelta por http://salvemoslanochemenospensada.blogspot.com/ y ved la que se está liando por fomentar la incultura en este país.

me ha encantado tu blog josé distriado, es genial, sencillo y practico.

me ha encantado tu blog josé distriado, es genial, sencillo y practico.

´Gracias por lo que has dicho, Miguel, pero lo que has escrito tú y lo que ha escrito Marisa ha ayudado mucho a mejorar el conjunto. La rosa juanramoniana está "en construcción". Tu recuerdo de El Molino me trae el de un viaje desesperado hecho por unos cuantos estudiantes de la Universidad Autónoma de Barcelona a aquel lugar en el que nunca habíamos estado, a pesar de habernos adentrado ya en la veintena. Íbamos con él entusiasmo sombrío y cínico de haber sufrido un suspenso generalizado e inédito en la Facultad de Letras, cuando el catedrático de Historia Económica nos preguntó cosas como "las licencias de saca" y "el derecho diferencial de banderas"...Caramba, con lo acostumbrados que estábamos a escribir páginas enteras sobre la transición del feudalismo al capitalismo! Tratamos de consolarnos en un acto de rebeldía bohemia, poco acorde con la revolución que practicábamos en nuestra intensa clandestinidad política. Entre el hombre rebelde o la revolución, entre Sartre y Camus, por entonces escogíamos a Sartre, aunque algunos de aquellos compañeros ya han pasado a amar a Aron. La panoplia de la izquierda se asomó a esa marginalidad que despreciábamos desde todas las disciplinas que se reunieron en aquella especie de pupitre de aula universitaria que compartimos ante el escenario: ortodoxos, maoístas, trotskistas, subdidividos hasta el infinito en el álbum de la reproducción por esporas de aquella época. Queríamos degradarnos, pero aquello nos conmovió por su humor canalla, por la atmósfera lacia interceptada por el humo del tabaco y los gritos de los espectadores, las imprecaciones de las vedettes y el estrépito de la orquesta. Todos proclamamos nuestro desprecio por aquella decadencia, pero imagino que todos sintieron, como yo, que nos habíamos asomado al otro lado del espejo. Nosotros, los de entonces, seguimos siendo los mismos, o queremos serlo en esa sensación traída desde aquel presente hasta este futuro. Creo que salimos de allí siendo más personas, aunque parezca una insoportable y farsante dinerillo sentimental, acumulado en la cuenta de interés fijo del recuerdo manipulado.

Marisa, me parece espléndido tu retrato de la duda del general: los churros que se enfrían con el chocolate inasequible en los años de espanto. Las sentencias de muerte prestas para la firma...¿De verdad crees que habría permitido que se enfriaran los churros?

Me imagino la expresión de sus ojos, la ilusión de esas mujeres maltratadas por la vida y esos hombres rotos que con sus puños trataron de ganar en un día lo que sus padres no conseguirían trabajando de sol a sol toda su vida.
El retrato de Franco no me produce ningún rechazo, parece un personaje iracundo, de ciencia ficción , como los que salían en la pantalla del Enterprise en Star Treck, anunciando que iban a invadir un planeta.
Mi abuela jamás nos inculcó el odio, ella solía decir que a mi abuelo no lo mató Franco, que lo mató la guerra.
Nunca supe que sintió mi abuela el día que murió este Sr. Hace poco le pregunté a mí madre y no me acuerdo de lo que respondió, su respuesta era confusa, en definitiva no sintió nada especial.
En mi opinión, considero que Franco era un gran amante del chocolate con churros, puede que incluso tuviera una marca favorita y todo, lo cual era un lujo para aquellos tiempos.
Para él, la hora del chocolate se podía equiparar con los británicos a la hora de tomar el te. Era un hombre muy puntual.
La puntualidad del general era tan importante , que estaba por encima del derecho a la vida.
Imagínense a Franco sentado en la mesa camilla, el braserito encendido, la criada con cofia portando en una gran bandeja un tazón de chocolate humeante y un plato generoso de dorados churros calentitos. Junto a él, un secretario con una carpeta repleta de indultos de condenados a muerte prepaarda para firmar.
Difícil elección:
Firmar indultos de militares republicanos condenados a muerte que ni siquiera conocía y dejar que se enfriaran los churros o comerse esos churritos irresistibles y a los otros que les dieran matarile.
Difícil elección sin duda para un hombre como él, difícil sin duda.

Uno debería sacarse el sombrero ante los textos magníficos de Rojo y F. Gallego y no tocar ya la rosa de este blog que ha empezado tan bien y sólo ( yo por lo menos) podemos contribuir a rebajar el nivel, a empeorarlo. Pero, con su lectura, me han venido algunos recuerdos de mi primer viaje a Barcelona (1970), Barcelona como puerta de entrada, también simbólica, de un viaje fin de carrera que se prolongaría por Europa. Y, ¡cómo no!, la visita a “El Molino” en el que quiero ver ( sólo fui una vez y quizá me equivoque) un compendio de miserias patrias y un atisbo de libertades qué sólo estaban más allá de la frontera. En otros Molinos más rojos y acaso menos verdes.
“Todos posan para ocultar lo que no les gusta y todos enseñan su verdadero rostro”. Eran tiempos en que la fotografía, clásica, no podía disimular, a pesar de los disfraces y las poses, la realidad evidente. Virgilio Vieitez, fotógrafo gallego descubierto más tarde como artista y muerto no hace mucho, nos muestra también en fotos de esa época más sobre la Galicia de entonces que muchos análisis sociológicos.
Gyenes, aún recuerdo en la Gran Vía madrileña su escaparate con rostros de famosos, fotografió el poder político y su entorno o personajes muy conocidos – del signo que fueran – porque algunos famosos, aunque vivieran al margen o directamente en oposición al poder político, eran tolerados en función de la aceptación popular que disfrutaban ( Ava Gardner, Lola Flores, Sara Montiel…). Creo que De Gaulle dijo un día que no podía encarcelar a Sartre ( en los tiempos que subido a un bidón arengaba a los obreros, Sartre podría estar equivocado en muchas cosas pero era un intelectual comprometido, especie en extinción…) porque no se podía encarcelar a Voltaire, por razones parecidas aunque más pedestres aquí no se podía encarcelar a Dominguín a pesar de tener un hermano en el P.C. o hacerse pis en el Jockey, sin levantarse de la mesa.
Nosotros salimos a Europa en 1970 pasando por Barcelona y nos llevamos la sorpresa de que en París había carteles de propaganda del P.C.F. o que, en Londres, los policías protegían a los manifestantes en contra de la guerra de Viet-nam. Cuando regresamos España nos parecía mucho peor y nuestros padres difícilmente perdonables y – como dice Ferrán – tardamos años en hacerlo. Muchos simplemente les disculpamos. Pero aún éramos jóvenes cuando murió aquel asesino, el de la magnífica foto, que entraba bajo palio y algo pudimos recomponernos con los trozos que quedaron tras la caída del caballo ( de S. Pablo y de Santiago Matamoros). Recompuestos no se ven algunas cicatrices y damos el pego, incluso en las fotos. Pero, ¡ay del día en que se puedan fotografiar las pesadillas!.

La mirada de Franco... Un anciano sin la ternura de la vejez, sin la complicidad que nos proporciona una edad que nos espera y la edad del anciano que reconoce en nuestra madurez un tiempo propio. Nuestro futuro mirándonos hacia su pasado. El pavor por el envejecimiento, en estos tiempos impíos, ha podido vencer quizás a la fascinación por la sabiduría. Suave es la noche que envuelve el cráneo del general superlativo, del generalísimo. Su rostro sobre esa nada sospechosa, con la ingravidez como símbolo de la deshumanización. Gobernar sobre un páís a oscuras, donde incluso la palidez y la mediocridad de unos ojos sin vida resplandezcan, por el ejercicio artístico del contraste. Se resume la historia de España: quizás, mejor aún para mí: la de mi infancia, adolescencia y primera juventud estropeadas en un país de tono gris, coloreado como las fotos farsantes de la Rambla. El país que aún conserva el rencor por lo que no nos devolverán nunca, la asignatura pendiente que no tiene reválidas. Y pienso en lo difícil, aún más, mucho más, que fue para quienes vivieron casi toda su vida en aquellos años y la contemplaron, poco después de la muerte ingominiosa del dictador, asesino hasta un mes antes de su muerte; quienes la pudieron ver unos años más, asomándose a un tiempo que ni siquiera fue experiencia, sino puro asistir al paso de los años, aferrándose a los resquicios de algo que se sabía que no era la plenitud, el bienestar, la dicha o la cultura, pero que dolía mucho más porque sabíamos que estaba en alguna parte muy cercana. Sólo a una hora de camino, hacia el Norte. ¿Cómo debieron ver su propia vida en la tierra baldía quienes cumplieron los veinte con la Victoria y llegaron a casi los sesenta en la democracia (sic)? Uno quizás perdona al padre, después de muchos años, se reconcilia con alguien que no cubrió esas desatinadas expectativas de perfección que asignamos los adolescentes a progenitores heroicos. Y piensa en aquellos años 40, 50 y 60, mientras la vida se le marchaba y envejecía al ritmo de ese ser mediocre y mezquino, cuyo rostro de máscara mortuoria asoma, como encaramado en todas las vidas que canceló su ambiciosa insignificancia.

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El rincón del distraído

Sobre el blog

El rincón del distraído es un blog cultural que quiere contar lo que pasa un poco más allá o un poco antes de lo que es estrictamente noticiable. Quiere acercarse a lo que ocurre en la cultura con el espíritu y la pasión del viajero que descubre nuevos mundos y que, sorprendido e inquieto, intenta dar cuenta de ellos.

Sobre el autor

José Andrés Rojo

(La Paz, Bolivia, 1958) entró en El PAÍS en 1992 en Babelia. Entre 1997 y 2001 fue coordinador de sus páginas de libros y entre 2001 y 2006 ha sido jefe de la sección de Cultura del diario. Licenciado en Sociología, su último libro publicado es Vicente Rojo. Retrato de un general republicano (Tusquets, 2006), XVIII Premio Comillas. Correo: @elpais.es.

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