La vida corriente

Por: | 13 de mayo de 2010

Lo que se anuncia desde el principio en Salle des fêtes, el espectáculo de Jérôme Deschamps y Macha Makeïeff que inauguró ayer en Madrid el Festival de Otoño en Primavera, es que va a haber una fiesta de gala. A partir de ahí se inicia el peculiar delirio que propone la obra: una sucesión de sketches que los actores van ejecutando con maestría, a una velocidad constante, sin respiro. En el escenario hay un delante y un detrás, pero no hay profundidad, no hay un punto de fuga, no hay perspectiva. En el montaje lo que domina es el plano, como si se estuviera delante de un televisor, y eso tiene que ver seguramente con lo que cuenta. Salle des fêtes habla de la vida corriente, de lo que pasa todos los días, de la inagotable rutina, de todo eso que carece de sentido y trascendencia, de limpiar una mesa y de sacar a pasear al perro. El tedio, pero también la risa cómplice. Los nervios y el estrés, y el rato para la plácida charla y para lustrar los sueños antiguos y para servirse un café o una copa. Habitamos ese mundo imperfecto, lleno de ruidos, y acaso nos sostiene simplemente eso: que luego hay una fiesta de gala. Así que preparemos los vestidos.

Salle des fetes
Si no hay sentido ni trascendencia, y por tanto no hay una historia con un principio y un final y con unos protagonistas que encarnen un mensaje, los objetos cobran tanta relevancia como los sujetos. Salle des fêtes es una pieza pop: está llena de cacharros de plástico y hay una plancha metálica que tiene un lugar de relieve, baldes y una carretilla, los actores visten con lunares o llevan chaquetas y camisas de colores compactos y rotundos (verdes, naranjas, violetas, azules…), hay un televisor, una barra de bar con sus taburetes, una decoración que tiene que ver con los estampados caprichosos que se inventaban en California a finales de los cincuenta. Y está la música. Esta obra es en realidad nada más que eso: una colección de canciones. La banda sonora de la vida corriente, los ritmos y los estribillos con que cada cual entretiene el paso del tiempo. Debajo del colorido y de la fiesta permanente que propone la estética pop se oyen los maullidos de la tristeza y el dolor. Salle des fêtes, por eso, tiene también muchos ruidos y llantos. Aparece un gato que da el coñazo, y hay alguien que se lo lleva para que se lo meriende un perro y después viene otro que lo busca desesperadamente. Se cuenta una historia de un campesino que se ahorca, y así. La vida corriente a veces avanza entre sombras.

La fama les llegó a Deschamps y Makeïeff cuando propusieron en Canal + de Francia, a través de la banda de los Deschiens, una serie de episodios disparatados con su punto de humor y de ternura. En España se los conoció en 2000 con su espectáculo Les Pensionnaires. En esta Salle des fêtes está el bar Macumba y aparece Lorella Cravotta, una actriz imponente que organiza el tráfico de los otros miembros de la compañía. Todos ellos saben bailar, a la manera deslavazada y descoyuntada que se estila hoy, todos cantan cuando hace falta y saben mudar de voces, son amigos de las gansadas y las travesuras y hacen el payaso, pero pueden también ponerse a disposición de las ideas plásticas que los directores introducen en el espectáculo como pequeñas islas de una rara belleza: la actriz que vacía el líquido de una regadera, por ejemplo. 

La marca permanente es el humor. Salle des fêtes invita a la sonrisa y lo hace a través de los sonidos, puras formas: sin trascendencia. Al fin y al cabo, las letras cuentan siempre lo mismo, que estamos solos y abandonados, que nos vamos a morir, que nos queremos con pasión: bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez. El espectáculo es una delicia. La reacción del público fue un tanto fría.  

Hay 2 Comentarios

El drapeado del sol.

El viento
regresa regalando
la rima de una
triste armonía,
el sueño describe
el perfil de
la noche.

Francesco Sinibaldi

Creo que el público francés es más real, más respetusoso en general.
Nosotros somos más pedigüeños (hay quien vive más todavía...)

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef013480bf11f4970c

Listed below are links to weblogs that reference La vida corriente:

El rincón del distraído

Sobre el blog

El rincón del distraído es un blog cultural que quiere contar lo que pasa un poco más allá o un poco antes de lo que es estrictamente noticiable. Quiere acercarse a lo que ocurre en la cultura con el espíritu y la pasión del viajero que descubre nuevos mundos y que, sorprendido e inquieto, intenta dar cuenta de ellos.

Sobre el autor

José Andrés Rojo

(La Paz, Bolivia, 1958) entró en El PAÍS en 1992 en Babelia. Entre 1997 y 2001 fue coordinador de sus páginas de libros y entre 2001 y 2006 ha sido jefe de la sección de Cultura del diario. Licenciado en Sociología, su último libro publicado es Vicente Rojo. Retrato de un general republicano (Tusquets, 2006), XVIII Premio Comillas. Correo: @elpais.es.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal