Diez novelas para Martin Beck

Por: | 13 de agosto de 2013

BECK

                                El actor Peter Harber en el papel de Martin Beck. 

Su apariencia tiene algo de siniestra, sus ojos azul grisáceo marcan aún más su rostro demacrado. 
Guapo no es, ni tampoco atractivo. Más bien del montón, aunque algunas mujeres le encuentran guapo. Es un fumador compulsivo de cigarrillos Florida, bebe cantidades ingentes de café y su alimentación es nefasta. Desconoce por completo la dieta mediterránea.  Su vida, en general, no tiene orden ni concierto. No goza de buena salud, sus resfriados son continuos y el estómago le juega malas pasadas. Esos dolores hacen que no sea un hombre de buen humor.

Vamos, Martin Beck no es el prototipo de sueco estupendo pero bien merece un homenaje. 

Lean toda la serie de los Detectives de nuestra vida. Y aquí, los homenajes a MarloweMontalbanoArcherGuntherRebusPlinio y Sveinsson.

No viste de forma llamativa, sino más bien demasiado discreta. No le gusta viajar en metro, pero aún menos en coche. Sus condiciones económicas le impiden  comprar un piso en el centro y por ello está obligado a trasladarse en suburbano, cuando sale se acerca al quiosco para comprar el periódico y su paquete de cigarrillos.

Per Wahlöö y Maj Sjöwall, la pareja de escritores suecos que creó a Martin Beck, le dio vida en diez novelas. Un proyecto que, según Maj Sjöwall, tenían claro desde el inicio. Querían contar en una decena de libros  qué ocurría en la Suecia de finales de los 60 y principios de los 70. Políticamente ambos estaban vinculados a la izquierda, afiliados al Partido Comunista, y no veían con buenos ojos los derroteros que estaban tomando su país con la socialdemocracia liderada por Olof  Palme. Ambos querían con su literatura contar al mundo  cómo era la verdadera Suecia “utilizamos las novelas como un bisturí para abrir el vientre de una ideología empobrecida y exponer la cuestionable moral burguesa del pseudobienestar”.

Henning Mankell considera que “Sjöwall y Wahlöö se prepararon meticulosamente para llevar a cabo su plan: escribir diez libros sobre la Brigada de Homicidios: ficción basada en casos reales. Hay un pequeño guiño en la novela a la Guerra de Vietnam. Quisieron usar el crimen y la investigación criminal como un espejo en el que se reflejara la sociedad sueca. Ambos constataron que las novelas negras podían constituir el medio en el que contar historias con crítica social.

Martin Beck está casado con Inge con la que convive durante 17 años. Una relación que se va deteriorando a lo largo de los años por situar antes el trabajo que la familia. Es padre de dos hijos: Ingrid de 14 años y Rolf de 10. A medida que pasan los años la relación con Ingrid es más estrecha y se distancia abiertamente de Rolf. Con sus compañeros mantiene relaciones complejas, a veces le gusta trabajar solo y en otras se distancia de ellos para tratar de encontrar en solitario la solución al crimen cometido. Beck pertenece al departamento de Policía Criminal de la policía estatal y ya desde que entró en la brigada le consideraban el mejor interrogador del país. Empezó a trabajarcon 21 años en una comisaría de distrito y después de seis años patrullando por los barrios de Estocolmo hizo el curso de subsinspector y quedó entre los mejores de su promoción. Tenía entonces 28 años y conoció a su mujer de la que se enamoró profundamente. Estaba embarazada cuando decidieron casarse en el Ayuntamiento y al año de irse a vivir juntos. Para Beck ya no quedaba nada de la mujer alegre de la que se enamoró y su matrimonio estaba abocado al fracaso.

Sus compañeros, como en la vida misma, van del más exquisito en su trabajo al poli que mete la pata una vez sí y otra también. Martin Beck se caracteriza por tener la habilidad de atravesar las puertas sin ser visto y es algo que suele encrespar a sus jefes. El mejor amigo del protagonista de esta serie es Lennart Kollberg, un agente que odia la violencia y que finalmente termina abandonando el cuerpo. No hay investigación en la que Fredrik Melander no ponga a prueba su prodigiosa memoria. Gunvald Larsson pertenece a una familia de clase alta pero es capaz de derribar una puerta a patadas. Fue militar y su mirada puede resultar aterradora. El más tranquilo de todos ellos es Einar Röhn, casado con una de sami –en Suecia habitan 20.000-. Los patosos del grupo son Kristiansson y Kvant.

Las diez novelas editadas por RBA son: Roseanna(1965); El hombre que se esfumó (1966); El hombre del balcón (1967); El policía que ríe (1968); El coche de bomberos que desapareció (1969); Asesinato en el Savoy (1970); El abominable hombre de Säffle (1971); La habitación  cerrada (1972); El asesino de policías (1974); Los terroristas (1975). Algunas de ellas han sido llevadas al cine o se convirtieron en series de televisión, pero ninguna ha podido superar a la escritura de sus autores.

Hay 3 Comentarios

Wahlöö como periodista estuvo en los años cincuenta en España. En 1956 fue expulsado por el régimen de Franco a causa de su trabajo político.

Martin Beck en "Roseanna" (creo): “recuerda” –se dice a sí mismo- “que posees tres de las más importantes virtudes de un policía: eres terco, lógico y muy sereno”.


http://nelygarcia.wordpress.com Nadie mejor que un policía, puede plasmar los entresijos en los posibles crímenes.

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