Ramiro Pinilla, el franquismo y la posguerra del silencio

Por: | 12 de noviembre de 2014

RamiroRamiro Pinilla (Bilbao, 1923, Getxo, 2014) era un gran escritor y era un hombre libre, que luchaba cada día por seguir siéndolo, como reivindica en su última entrevista. Su muerte deja un hueco en las letras vascas y españolas. En el tramo final de su vida nos regaló tres novelas negras melancólicas, duras, distintas. Radicada, como las dos anteriores y gran parte de su obra, en Getxo, Cadáveres en la playa es la última de esta extraña trilogía. Su publicación en Tusquets coincidió con su muerte. Hubiera seguido entre nosotros o no, la serie de Sam Esparta termina de manera maravillosa en esta historia de finales del franquismo, con su protagonista más cansado, más descreído; con la memoria haciendo daño pero no tanto como los que olvidan y obligan a olvidar; con los de siempre tratando de salirse con la suya. Una bella despedida de un gran autor.

Si quieren saber más sobre su figura sólo tienen que leer este magnífico homenaje que le hizo su editor Juan Cerezo en EL PAÍS.

1972. Sancho Bordaberri, alias Sam Esparta cuando se transforma en detective privado, mantiene su peculiar librería en Getxo. Son malos tiempos para los libros en España, uno se pregunta cuándo no lo han sido, pero él sigue adelante con sus libros, su pequeño altar para la novela negra y sobrevive gracias a los ingresos del material de papelería que vende.

Juana Ezquiaga le contrata para que investigue la desaparición de su amor de juventud, ocurrida en plena Guerra Civil y sobre la que ahora aparecen nuevos datos. Juana sabe por un viejo bañero que el cuerpo de su amado está enterrado en la costa, en una fosa de víctimas del franquismo que ahora corre el riesgo de salir a la superficie porque la playa no para de perder arena. Una bella metáfora sobre el recuerdo y la voluntad de taparlo que pone en juego al resto de personajes: un testigo nonagenario de recuerdo difuso; la mujer amada y bella y deseada ahora sola y vieja y triste; los amigos del finado, principales sospechosos; y los asesinos del franquismo responsables de aquella fosa y, casualidad, ahora fuerzas vivas e influyentes en Getxo.

Un planteamiento clásico en el que lo que menos importa es quién ha matado al pobre Estebe sino por qué y, sobre todo, por qué se ha tapado todo, durante tanto tiempo. El protagonista se lo explica a la bella Koldobike, antes ayudante de Esparta, ahora casada y frustrada:

¿Qué podemos hacer? Como los demás del pueblo, cruzarnos con ellos en la calle. Seguro que bastantes vecinos también los han identificado… ¿Hacer? Callar. Llámalo como quieras: miedo, precaución, inutilidad de una denuncia que se volverá contra ti. Aún vivimos en la posguerra del silencio.

Y Koldobike responde:

No me importa. Aunque llevan muchos años devolviendo silenciosas miradas acusadoras, esta noche tardarán en coger el sueño preguntándose de dónde hemos salido tú y yo para obligarles a regresar a julio del 37 en la playa.

 

Ahí están la clave y el mensaje, la recuperación del recuerdo, el despertar de una sociedad anestesiada. Con la prosa aparentemente sencilla y tan cuidada de Pinilla nos adentramos poco a poco en la investigación, en los usos y costumbres de Getxo, en la vida triste y solitaria de Esparta y Koldobike, condenados a interpretar papeles que no quieren.

Al tiempo que investiga, Esparta escribe la novela negra del caso, que luego le hace famoso en su localidad, como ya ocurrió en El cementerio vacío y Sólo un muerto más (Tusquets). Ahora le conocen y es muy divertido ver a la gente peleando por aparecer en el libro, buscando la manera de salir bien parados para pasar a la posteridad como personajes decentes. Y esta aventura metaliteraria, que en cualquiera podría correr el riesgo de ser un fiasco, en esta trilogía fluye como lo más natural del mundo.

Pinilla fue todo lo libre que puede llegar a ser un creador. Su regalo a los fans de la novela negra no tiene precio. Su despedida no pudo ser más elegante. Lean y disfruten.

Hay 1 Comentarios

las represiones que despues de la guerra civil Española siguieron amenazando la combivencia de los derrotados
de la contienda, aun es la hora en la actualidad que nos sigue
preocupando a todos

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Elemental

El blog de novela negra de El País

Puede que el protagonista no sea lo que parece y que el asesino no resulte ser el que temíamos, pero este espacio sí lo es. Un blog de novela negra para comentar y compartir críticas e informaciones sobre clásicos y novedades del género. Realizado por periodistas de EL PAÍS de distinto origen pero con una pasión común.

Coordinado por Juan Carlos Galindo

Eskup

Blogs recomendados

Papeles perdidos

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal