Maialen lo tiene todo

Por: | 27 de enero de 2014

Una de las primeras ideas que tuve cuando empezó este blog fue hablar con Maialen Chourraut porque esta mujer lo tiene todo.  Practica un deporte, el piragüismo de aguas bravas, que exige dedicación, fuerza y concentración máximas, ha conseguido el éxito en la cita más importante de todas, los Juegos Olímpicos, con el impacto mediático que eso arrastra,  y, tras ser madre de un precioso bebé que ya tiene siete meses, ha vuelto a entrenarse con la cabeza puesta en  Río 2016.

Maialenmedalla

Maialen Chourraut con su bronce en Londres 2012. / Reuters

Como todo esto se sabe ya, pedí a la campeona que  escribiera con sus propias palabras cómo lograba organizar su vida una deportista de élite como ella con una niña que aún no anda. Pero, claro, si a mí me cuesta encontrar tiempo para casi todo, imagínense a ella. Tras un par de intentos desistí y eso que sé que Chourraut  ya había empezado a escribir.

Hace unos días la campeona acudió a Madrid a un acto en el Comité Olímpico Español y decidí que una breve charla distendida con ella igual no tendría tanta fuerza como ese diario que yo pretendía, pero permitiría dar una idea de cómo es la ajetreada vida de Chourraut. Empezamos por el cambio más radical, el de ser madre, un deseo que tenía claro incluso antes de Londres, pero que, como atleta, ha tenido que calcular al milímetro (si es que esto es posible). “Ha sido todo planificación”, admite con una voz dulce y algo aflautada esta mujer bajita pero fuerte y de mirada directa. “Terminaron los Juegos de Londres [fue bronce, la primera medalla de las aguas bravas españolas]  y yo quería estar en los de Río. O lo tenía nada más terminar los Juegos o tendría que esperar cuatro años”.

Ane nació hace siete meses por cesárea y desde entonces no se ha separado de su madre, que volvió al poco tiempo a los entrenamientos. Poco a poco. “A los 40 días ya estaba entrenándome, pero cuando intenté montarme en la piragua me di cuenta de que todavía no podía. Todavía hoy me estoy recuperando”, admite. "En la piragua se usa mucho el abdominal", explica con paciencia, “y ahí es donde está la cicatriz. Cuesta. Desde fuera no se nota, pero yo sé que todavía no estoy [al mismo nivel que antes]”.

Tampoco es cuestión de añadir presión a un calendario que se acelerará según se acerque Río 2016, el gran objetivo. Por eso sus entrenamientos no son todavía tan intensos como cuando se preparaba para Londres. En el horario se mantiene la doble sesión diaria, pero a veces se salta uno y, si está muy cansada, se queda una tarde en casa, descansando.  “Tengo que ir escuchando al cuerpo. Hasta hace poco todavía notaba que los hombros, los codos, las articulaciones, no estaban al 100%”, reconoce.

Fuera del canal y del gimnasio, de los entrenamientos, también se han producido cambios.  “No duermo como antes, pero no me puedo quejar. Le sigo dando pecho y se despierta. Yo soy de dormir mucho y pensé que me iba a costar más. Ahora lleva 15 días que con los dientes ha dormido mal y, claro, yo también", cuenta esta mujer que ya no puede entender la vida sin su hija, que aguarda dormida en un carrito a unos metros al cuidado de su padre [y entrenador de Maialen], Xabier Etxaniz.

Maialenacción

Maialen en la competición olímpica. /Reuters

No solo hay que ajustar el cuerpo, también las rutinas. “Estoy todo el día con la niña. Tengo la suerte de que vivo en un sitio tranquilo, me entreno mucho al aire libre. Mientras me entreno la cuida una chica y si no mi entrenador es mi marido también ayuda. El canal es un sitio precioso, son muchas horas de paseo para ella y para mí”, dice sonriente.  

Incluso ha vuelto a la rutina de las concentraciones con el equipo,  aunque de la primera tras el parto, en Praga, se tuvo que volver corriendo porque la niña se puso enferma y en otra en Francia la niña no acaba de acostumbrarse a su cuidadora y acabó todo el viaje en una mochila colgada de su padre. Tras el acto de Madrid, el equipo, Ane incluida, volaba a Emiratos Árabes para un stage de tres semanas.

Por si todo esto fuera poco Chourraut ha decidido retormar los estudios de Empresariales. "Fui buena estudiante. Me saqué la diplomatura con la ayuda de una amiga. Luego decidí seguir la licenciatura por la UNED y me atasqué. Voy a hacerlo ahora con la UCAM [la Universidad Católica de Murcia, que patrocina a un buen número de olímpicos españoles]. Hay que preparar el futuro, no tenemos que estancarnos que parece que vivimos en una burbuja y esto se termina", asegura.

¿Y no se agobia? “Es lo que yo quería. Estoy feliz así”.

Hay 1 Comentarios

Las mujeres tienen mayor resistencia en el deporte y concilian la vida personal con una mayor capacidad que los hombres, está más que demostrado. Arriba Maialen!!!

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Ellas Ganan

Sobre el blog

Los Juegos de Londres 2012 fueron los de las mujeres. Por primera vez prácticamente todas las delegaciones enviaron competidoras y las españolas brillaron más que nunca. 11 de las 17 medallas olímpicas de la selección tenían su sello, reflejo de una realidad imparable: el deporte femenino, aunque marginal en muchos casos, es una realidad.

Envía tus sugerencias a: ellasganan@elpais.es.

Sobre la autora

Amaya Iríbar

. Redactora de Deportes desde 2007, antes en Sociedad y Negocios. Escribo de pequeños deportes y del negocio del fútbol y estuve en el equipo de redactores en los Juegos de Londres.

TWITTER

Amaya Iríbar

Archivo

marzo 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal