Prohibido llevar perros al campo

Por: | 28 de octubre de 2013

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Odias la ciudad, está llena de gente y coches, pero no tienes más remedio que aguantarte. Te gustaría vivir en el campo, pero no puedes: los coles de los niños, tener a mano la familia, tampoco quieres pasarte toda la vida en el coche. Te encanta la naturaleza y la vida al aire libre, te gusta la montaña, subir, bajar, correr y tumbarte, lo que sea, por la mañana o por la tarde.

Tienes dos perras, una es una Border Collie, la otra, recogida, la describimos como “Border Chuchi”. Te hacen feliz, te mantienen en contacto con la naturaleza. Son deportistas, como tú, y como tú, soportan la ciudad a duras penas. Entre semana tienen que ir atadas, por las aceras es obligatorio, en los parques también es obligatorio llevarlas atadas. Buscas sitios donde soltarlas, y cuando lo haces miras a tu alrededor como un delincuente, no te vayan a pillar. Sabes, lo has visto, que hay países más civilizados donde los perros pueden ir en el metro, en el autobús, entrar en las tiendas y, en general, poder ser lo que son: compañeros ("mascotas" no me gusta). En fin, que tener perro en este país es ser un apestado, cosas del subdesarrollo.

¡Pero mañana es domingo! Todo eso quedará atrás. El plan es impecable: te levantas a las siete de la mañana y te pones en marcha. Así serás de los primeros en llegar a la montaña y disfrutarla antes de que se llene de gente. Cuando llegas al Valle de la Barranca, tras 50 kilómetros de coche, hace frío, unos 8 grados. Pero merece la pena: hay silencio, el aparcamiento está vacío, sólo unos cuantos montañeros y algún otro pirado como tú, con sus zapatillas de trial, el pantalón corto y la cartuchera con una botella de agua y dos barritas energéticas.

El plan es subir trotando hacia la Bola del Mundo y bajar corriendo, escuchando tu respiración y las pisadas rápidas de tus perras, felices por el frescor y los miles de olores que el bosque les devuelve. La luz de la mañana es increíble, se ve toda la sierra norte de Madrid, desde el Escorial a la Pedriza, y al final, de la bruma, salen las puntas de las cuatro torres Espacio. La primera luz de la mañana se desparrama por las rocas de granito, las jaras están todavía húmedas, y los enebros frescos.

¡UN MOMENTO! No puede ser. El cartel es rotundo. "¡PROHIBIDO PERROS SUELTOS!" Es curioso que de todas las prohibiciones que hay en el cartel, está es la que ha habido que destacar especialmente. El mensaje está claro: llevar un perro suelto es peor que circular en coche por un parque natural, arrancar flores, recoger setas, tirar basura, hacer fuego o acampar. Todas esas amenazas ecológicas son de segundo orden: lo verdaderamente amenazante es un perro suelto, un arma, al parecer, de destrucción masiva ecológica.

Por supuesto, me niego a respetar la prohibición: si este post sirve para autoinculparme ante las autoridades, que así sea. Pongo de testigo de que incumplo la norma a unas vacas, que miraron impasibles a mis perras mientras estas se acercaron con prudencia a olerlas y, con más valor probatorio, a un caminante que me reconvino por mi incívica conducta. "Tiene que atar a los perros", me dijo con tono agrio y enfadado.

Le podría haber dicho mil cosas: que era un discapacitado emocional incapaz de sentir nada por un perro, que era una ecologista de pacotilla por no amar la naturaleza en todas sus formas, o que era un ser humano incompleto, pero me callé y continué mi trote, dejando que el frescor de la mañana me llenara de paz. Y lo hice por dos razones: una, porque el represor que me reconvenía no entendería nada, dos, porque era evidente que yo era mucho más feliz que él. Gracias a mis perras por, paradoja final, hacerme más humano.

NOTA DE LA COORDINADORA SOBRE EL AUTOR: José Ignacio Torreblanca es profesor de Ciencia Política en la UNED y director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations. Experto en temas internacionales y europeos, podemos leerle cada viernes como columnista de EL PAÍS y también en el blog Café Steiner. Pero sobre todo es el orgulloso compañero de vida (y de carreras) de dos border collie guapas a rabiar.

Hay 332 Comentarios

Bueno que revuelo se ha formado.....las normas están para cumplirlas y punto,es una putada para el perro ,pues sí lo es porque no tienen sitio donde correr,pero tenemos que convivir todos, hay gente que va a la montaña con niños y tienen derecho a ir seguros está claro.
El problema está en que hay que reclamar espacios habilitados sólo para los perros,donde puedan jugar, hacer sus necesidades y socializarse.
Yo tengo un perro denominado ppp y todos los dias me cruzo con gente que no cumple ni una norma,así no evolucionará esto.
La gente debería ser más responsable porque no puedes pedir respeto si tu no lo tienes por los demás.
Yo no llevo a mi perro suelto salvo en zonas habilitadas,siempre con bozal,no se acerca a niños,son los niños los que se acercan con los papás.los dueños tenemos que ser más responsables,sino que pedimos??
Yo tengo un seguro de responsabilidad civil para mi perro,el resto también debería.Priemro eduquemonos nosotros porque el pobre perro no se educa sólo.Un saludo

Yo tengo un perro llamado Harpo,muy bien educado por cierto.Además es que es muy tranquilo .Viene a todas partes conmigo y sobre el tema de las tiendas os tengo que decir que quitando las de alimentación,si no hay señal de prohibicion ,el perro puede entrar.De hecho he entrado al corte inglés con el y sin problema. Pero el tema de entrar a las temas de alimentación es de cajón.Aunque no estuviese prohibido,hay que tener cabeza y no esperar que nos prohiban cosas.Al igual que si una tienda esta llena de gente,aunque te permitan entrar con el perro,lo suyo es no entrar,sobre todo por el. Ya esta bien de que unos y otros queramos imponerle a los demas nuestras prioridades.Los perros pueden o deben poder ir a muchos sitios pero hay que saber hacerlo y no imponerselo a los demas por nuestros santos huevos. Ya tenemos un nuevo debate de dos bandas en esta españa bipolar.Barça-Madrid,PP-PSOE,etc....Ahora perros si y perros no .Nada es blanco o negro,yo me quedo en medio y nadie me ha obligar a posicionarme.Todo tiene sus matices.

Jose Ignacio, el último parrafo del texto es patetico ,te retrata como persona ,eres el primero que discriminas a una persona porque no le gusten los perros y le consideras mas infeliz que tu, Lo dicho ,lamentable ,haztelo ver.

Pues miren, yo estoy bastante de acuerdo con el articulo. Es más, si prohíben llevar los perros sueltos yo votaría por una ley que hiciera lo mismo con los padres irresponsables, que dejan sueltos a sus niños sin vigilar, incordiando al personal mientras papi guay y doña mami perfecta se toman una cañita... Tenga hijos para prestarles atención, que no molesta, que se comporten, que no atropellen a gente, que no sean maleducados y yo llevare a mi perro atado cumpliendo las normas. Pero recuerden la educación parte de los padres... y a día de hoy son muchos los padres que se olvidan de educar a sus hijos. Menos tontería señores

Tengo perros y los saco sueltos, los adiestro, recojo sus mierdas. Sin embargo tengo que ver cada vez que voy al campo colillas, vasos, bolsas y demas mierda de mucha gente. Por la calle pasa lo mismo y encima tengo que soportar que alguien me mire mal en el campo por soltar a mi perro??? venga ya, si no le gusta que se vaya a su casa.

¿Que tener perro en este país es ser un apestado? O vives en otro mundo, o no se de que te quejas. Me parece perfecto que la gente tenga en sus casas perros, gatos, caballos o dinosaurios, pero antes de hacerse con un animal deberían saber que esto tiene una importante contrapartida: la responsabilidad. Tener animalitos en casa se ha convertido en una moda estúpida: hay gente que se compra un perro como quien se compra el nuevo iphone. La consecuencia es que no tienen ni idea de educar al animal y no creen que tengan que hacerlo. De este modo vemos escenas surrealistas como que en una playa un perro se tumbe o se ponga a hacer sus necesidades en la toalla de otra persona (este verano he presenciado las dos modalidades) que si aún encima se atreve a protestar se encuentra con la agresividad del dueño, que no entiende como puede haber gente a la que no le gusten los animales. Las personas deberíamos saber donde están los límites de la convivencia. Que el orgulloso dueño de un perro adore a su mascota no significa que todos tengamos que sentir lo mismo. Pero nada, como la nueva moda es tener un animal de compañía, yo diría que los apestados somos los que intentamos poner unos límites a ciertos comportamientos que nos parecen abusivos. Los verdaderos amantes de los animales deberíais ser los primeros en reclamar la concienciación de los dueños, pues quien no es lo suficientemente responsable como para educar a su mascota tiene más papeletas para maltratarla o abandonarla en cuanto se canse de ella.

Un Sr. perfectamente identificado dando su opinión y decenas de anónimos "seudonimizados" insultando al autor. Mientras internet sea eso, mal vamos.

Vivo desde hace tiempo en Cambridge. Una de las ciudades culturalmente más avanzadas del mundo con una Universidad que se encuentra entre las tres primeras del mundo en excelencia y que lo impregna todo. Aquí los perros son bien recibidos incluso en algunos pubs. Pueden ir sueltos por los parques del centro de la ciudad donde corren sueltos, felices y juguetean alrededor de las vacas. En siete meses que llevo aquí (antes vivía en Cardiff, Gales y ocurre algo parecido) no he leído ni escuchado noticia alguna sobre problemas con los perros. Poner un letrero similar a este aquí es simplemente impensable. Ojalá pronto pueda traer a mi perra de aguas aquí. En Marbella, donde vive ahora, tiene que ir siempre atada y no lo merece.

Ni los que tienen perro te apoyan. Te has columpiado totalmente con tu texto.

Salgo todas las tardes a la sierra de Collserola (la montaña que rodea a Barcelona) a caminar y no hay día que no tenga que discutir con los dueños de los perros que no los llevan atados, que además son la mayoría. Los perros sueltos se te echan encima, te ponen las patas en el pecho, te roen los bajos de los pantalones mientras te ladran, o te lamen las piernas. Y a los dueños no se les ocurre otra cosa que decir: "No se preocupe, no hace nada". Y no pueden entender que a mí los perros no me dan miedo, pero no quiero que me chupen ni que me pongan las patas encima, ni que me ladren intimidatoriamente, ni que me destrocen los pantalones... Cuando, además, el perro tendría que ir controlado por la correa de su dueño. Luego dicen que no quieren que se prohíban cosas, como en el caso del tabaco, pero ¡cómo no se van a prohibir cosas si las personas no son responsables y no respetan a los demás!

Esto de querer las normas de otros países para el nuestro, como piden los que quieren que imitemos a los alemanes con los no límites de velocidad, o que se deje de prohibir la presencia de animales en ciertos lugares públicos... Bien, primero comportémonos como los alemanes en la carretera (allí, los conductores también usan el carril de la derecha en las autopistas y autovías) o como en esos otros países lo hacen los dueños de los perros, y luego pidamos que apliquen aquí esas normas.

Me importa un pito que te prohiban pasear a tus perros. Estoy tan harto de pisar mierda de perro que me da igual que me llames discapacitado emocional. El único incívico aquí eres tú, profesor de Ciencias Políticas. A ver cuando aprendes que los perros de unos, ya sea por un motivo u otro, a menudo acaban causando alguna molestia a otros, aunque sea por simples ladridos. Lo primero que tendrías que reconocer es que la mayoría de dueños de perros son incívicos. Lo segundo es que hasta el perro más noble puede causar problemas. Por mucho que lo adiestres, es imposible controlar a un animal completamente. ¿Qué pasa si tu perro se caga en la hierba y tú no lo ves, y después voy yo y me siento? ¿Y si caga muy blando en la acera? ¿Vas a ir con el cepillo a rascar la acera? ¿Y en la playa? ¿Y si yo llevo a mi hijo de 2 años por la calle, y un perro, cuyo dueño está harto de decir que es muy noble, tiene una reacción extraña y le clava los colmillos a mi hijo en la yugular (no sería el primer caso)? Vete a la mierda, profesor. Llámame incívico, por favor, pero vete también a la mierda.

Perdón por el error en el anterior comentario: lo que que quería decir era que como profesor de políticas, quizá debería usted repasar sus propios apuntes.

Hola,

Ayer, 27 de octubre, yo era uno de esos "domingueros" que como tu estaban paseando con gran ilusión por el valle de la Barranca después de haberme dado un buen madrugón.

Fui con mis hijos pequeños a disfrutar de un día de campo y uno de esos perros sueltos, que tu tanto te afanas en defender y que incumplía las normas, estuvo a punto de tirar a mi hijo de 4 años al pantano.

Y ahora dime, ¿es tan "guay" saltarse las normas?, ¿que propones en su lugar, que atemos a los niños y a las personas que pueden verse afectadas por perros de gran tamaño?, ¿es resto de normas también nos las saltamos?, ¿encendemos una hoguera para calentarnos cuando tengamos frio?...

La verdad que no hay espacios donde poder disfrutar con los perros sueltos y deberían solucionarlo, pero no es menos cierto que es culpa nuestra porque somos muy incívicos, por no decir muy guarros. En España si dejamos a los animales subir en el transporte público los tendremos siempre llenos de meadas y cagadas, como pasa en la calle y en el campo. Es un problema de educación nuestro. A esto súmale que los perros mal adiestrados en el campo ladran o se van hacia la gente que corre o va en bici. La suma de todo esto hace que al final se tenga que prohibir llevar perros sueltos. Es un tema complejo. Les recomiendo este sitio: http://xurl.es/9ik46

Coincido contigo en que no hay derecho a que nos criminalicen por llevar a nuestro perro al campo (yo he tenido que abandonar mi zona principal de paseo por ese motivo -y vivo en el campo-). No obstante, el que se cruza contigo tiene todo el derecho a pedirte que ates a tu perro, pues eres tú quien te ha saltado la norma, no él (y no por eso es más infeliz). Y en tu propio post das la razón de que así sea en este país. ¿con cuántos perros sin educar te has topado en esos países donde van en metro y demás? ahora piensa en cómo educa la gente a los perros en nuestro país. Creo que ahí está la clave. Los que nos preocupamos porque nuestros perros no molesten a los demás somos minoría.

Allá por los años 60, Felix Rodríguez de la Fuente, con sus programas de naturaleza, generó una filia hacia los animales en general y particularmente en los domésticos (perros y gatos) por proximidad en una sociedad urbana. Sin llegar a lo de san francisco, estas filias no me parecen mal, pero, paralelamente a esa labor, debió pensar en el nivel de educación social que teníamos y aún tenemos los españolitos. Un perro o un gato es más importante que cualquier persona. Se enfadan dueños cuando no dejan entrar en un comercio de alimentación al perro que llevan, si se les llama la atención porque permiten que su animal defeque en plena vía pública dejando el "regalo" para que algún incauto o distraído lo pise y distribuya adecuadamente. Ah y sueltos para que puedan atemorizar a niños y otras personas sensibles. Si hay que ser respetuoso con los animales pero no anteponerlos a las personas.

"Gracias a mis perras por, paradoja final, hacerme más humano." ¿Más humano? Si por eso entiendes que te hacen ser lo suficientemente engreído como para mirar por encima del hombro a los que no piensan como tú, sí, ciertamente eres más humano. Creo que debería repasar algunos de tus apuntes.

La culpa de que los perros tengan que ir atados y con bozal es de los seres humanos. Yo practico ciclismo, senderismo, atletismo... vamos, hago deporte y siempre, siempre, hay perros sueltos que intentan atacarte, por lo cual, como no es algo inusual, cuando vez un perro te das la vuelta porque ves cómo te ladra y se lanza hacia ti. Está claro que hay muchos perros bien adiestrados, en mi familia hay varios, pero no es lo normal; por lo incivilizado de esta sociedad, precisamente, se nos prohíben muchas cosas, como la acampada libre, o el botellón, cuando muchas personas como yo nunca, NUNCA, hemos dejado ni una bolsa en el suelo, y por la actuación de otros yo no puedo acampar donde me plazca ni beberme unas cervezas donde quiera.

A mi me molestan los niños que no me dejan comer en el restaurante, los viejos que se meten en lo que no les llaman, los fumadores con su humo, los que gritan, los que huelen mal, los que comen con la boca abierta, los que se cuelan en la cola, los que no dan los buenos días...
A ver si aprendemos a ser tolerantes, que parece que lo único que nos gusta en la vida es ODIAR a los demás. Si empleásemos ese energía en otras cosas nos iría mejor, por ejemplo, en manifestarnos contra lo que de verdad nos hace mal y no unos perros que, por cierto, ya formaban parte de la vida de las personas hace muchos años.

Lo están prohibiendo todo..... ya hay que tener cuenta con que pie sale una de casa porque en algunos ayuntamientos, que han aumentado los ingresos del presupuesto por multas, te ponen un policía detrás de la esquina (espero se entienda la metáfora). ¿Y cagar en el campo, estará prohibido? Está todo prohibido. A ver cuando prohiben prohibir.

A algunos no nos gusta esquivar las cagadas de perro cuando caminamos por las aceras, evitar que nuestros hijos jueguen en la hierba de los parques donde los dueños que se consideran más civilizados de esos perros orinan y defecan, no poder conciliar el sueño por la noche ni leer o escuchar tranquilamente por el día por los constantes ladridos del chucho semiabandonado de la casa de al lado ni apartarnos ante los amenazas del "amigo del hombre" que tensa la correa que porta su dueño cuando paseamos o circulamos en bicicleta. A algunos no nos gusta que los dueños de perros por pequeños que sean entres en los establecimientos, también los que dispensan alimentos, a pesar del carte de prohibición de la puerta. El que quiera perro que lo aguante él solito, sin obligarnos a los demás a soportar las incomodidades; "serás el siervo de tus hijos y el esclavo de tu perro", proverbio árabe.


El problema de los perros en España no son los perros, son los dueños incívicos e incultos. Aquí mismo tenemos a uno que cree que su perro forma parte de la naturaleza (¿???) i que la gente que no quieren perros libres en el campo son "discapacitados emocionales". Y tiene una blog en El País...

Después de leer el post, está claro que ciertos perros (pobres) no tienen la culpa de tener a semejantes dueños descerebrados y maleducados como el que escribe. Tiene más educación un niño de 3 años.

La conjunción perro+dueño maleducado es una lacra para la sociedad.

Para PAULA: bien, hacemos unas normas para tus perros y otras para los demás, ¿vale? Qué bien.
¡Pero si tu misma reconoces que tu caso es una excepción!

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Emperrados

Sobre el blog

El día en que un chiquitajo o un gigante peludo entra por la puerta cambia tu vida. Aunque nadie te hable en casa, tú ya tienes asegurados fiesta, perplejidad y cariño. Somos unos cuantos autores con ganas de contar su peculiar verdad sobre perros y gatos. Coordinados por Matilda, una schnauzer (superdotada, cómo no) adicta a los calcetines de Ana Alfageme

Sobre las autoras

Ana AlfagemeEn una de sus vidas, Ana Alfageme es periodista en EL PAÍS, donde durante 26 años ha saltado desde la información científica y social a los sucesos y la cultura. Hoy trabaja en proyectos especiales. Su aventura más nueva y apasionante es compartir techo con Matilda y sobrevivir para contarlo aquí.

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