Lo que nadie me dijo antes de tener perro (3): 10 cambios en mi vida

Por: | 07 de noviembre de 2013

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Ahí está, con sus tesoros, tumbadita en el futón: mordisqueando la funda de plástico de un antifaz de viaje y pegada a mis calcetines usados. Matilda no me quita (el rabillo del) ojo. Hoy cumple un año, y ha pasado conmigo 10 meses. ¿Cómo es posible que un bichín (así le llama mi sobrina) de 8 kilos haya cambiado estrepitosamente mi vida? Aquí van 10 ejemplos. Y algún estudio científico que me tranquiliza: no estoy tan loca.

1. Practico ejercicio, sí o sí. He pasado de ser una perfecta deportista inconstante a convertirme, en el parque, en una presencia insistente. Para trotar al aire libre, usurpar los bancos de abdominales a los corredores o a los vigoréxicos y buscar desesperadamente a Matilda cuando le da por explorar el terreno mientras yo sudo con los fondos. No hay excusa que valga. Ya puedes haberte bebido una noche el agua de los floreros que, al llegar a casa, en vez de alguien con el rodillo en ristre, te esperan ellos con la correa entre las fauces. Resulta que sí, que los que tenemos perro hacemos más ejercicio, aunque sea caminar, del orden de media hora más a la semana que quienes no lo tienen, 

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Corre, que viene Matilda y la lía. Dos perros juegan hace dos días en un parque de Hamburgo. AFP/MAJA HITIJ

2. Tengo más tono muscular, pero no es lo que tú te piensas. Dispongo de un número indeterminado de músculos -los de la sonrisa- en perfecta forma. Los ejercito a diario cuando:

-Veo a Matilda huir escaleras abajo, las orejas plegadas hacia atrás, como si quisiera hacerse invisible, con a) calcetines, cuanto más sudados, más ricos;  c) sandalia de tacón alto o zapatilla deportiva, todo le vale; d) crema hidratante o similar, pero generalmente, cara e) cualquier objeto que caiga al suelo y despierte su siempre desmesurada curiosidad.

-Se lanza a por las moscas (y las avispas) como si no existiera un mañana.

-Lame con delectación el agua que cae en la bañera mientras la lavo, algo que ella odia personalmente. 

-Juega al balón con un cubito de hielo.

3. Soy la mujer sin nombre. En el barrio nadie sabe como me llamo, solo que paseo con Matilda. Como mucho, mis nuevos amigos guardan el número de teléfono poniendo el nombre de la perra como apellido. Yo hago lo mismo. Mi madre, que cuando llegó Matilda la recibió diciendo: "¡Qué desgracia más grande!", ya no me pregunta qué tal estoy sino cuál es la última trastada que ha hecho la perrina.

4. Hago cosas muy raras. Si hace un año me dicen que por tener perro voy a asistir, en la misma noche, a una representación magistral del Ballet Nacional de Cuba y al bar más cafre de Chueca (uno en que te sirven tapas gigantescas con vasos de vino a juego), no me lo creeria. Pero también he ido de merendola (de las de manta de cuadros) al parque, viajado a Nueva York para ejercer de descargadora de muebles y pasear a Trufo, el novio de Matilda, o descubierto discotecas en el sótano de una taberna de León. Todo ello, formando parte del grupo humano-perruno más disparatado, heterogéneo y noble que podáis imaginar.

5. Vivo en un estado de asombro permanente. Ante la cantidad de sonidos diferentes que emite Matilda para que le haga caso, las posturas acrobáticas que adopta para dormir, la coreografía de sus juegos con prácticamente todos los perros que encuentra por la calle, su tozudez y su infinita capacidad de huir cuando no le sale de las pezuñas volver a casa.

6. Recibo amor a paladas. Pedí a mis colegas perrunos que me dijesen como les ha cambiado la vida su perro. Y se han puesto sentimentales: 

"El perro es tu amigo, tu compañero, tu defensor. Tu eres su vida, su todo. Son como uno más de la familia, te demuestran su alegría y comparten tus tristezas, te dan amor incondicional, son fieles, leales, grandes compañeros, siempre están ahí. Dicen que a los perros solo les falta hablar, yo creo que no, hablan con sus ojos, con sus movimientos" (África, compañera de muchos años de Bruja, una teckel con mucho carácter. Ha convivido con ellos desde que tiene uso de razón)

"Me asombra la fidelidad, la lealtad y la incondicionalidad. Siempre está, con independencia de tu estado de ánimo. Siempre se alegra al verte y desea estar contigo. Busca permanentemente tu aprobación, cariño y respeto" (José, padre de Agua, una bulldog francesa que ostenta el título mundial de lamidos por minuto).

"Por ahora todo es bueno, incluso el pis en casa. Y las fiestas que te hace cuando te ve, sea mañana, tarde o noche" Alberto, dueño de Leo, un golden de tres meses. 

"Compañía, cariño, vamos, como un hijo pero con muchos menos problemas y más cariñosos. Y encima te obedecen" (Juana, madre de humanos y de perros).

Yo suscribo todo lo anterior.

 7. Odio a los cacadueños. No sé quienes son, porque nunca les he pillado. Pero sé lo que hacen. Minar el barrio con las deposiciones de sus perros, todo por no agacharse a recogerlas (no es para tanto, en invierno hasta te calientan la mano). Con vosotros, perdemos todos: los que tenemos perro y recogemos, porque pagamos justos por pecadores. El rechazo que debería ser exclusivo hacia los incívicos lo recibimos todos. Y es una cochinada. ¿Acaso dejarías a tu hijo cagar en la calle?

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¿Qué calcetín me vas a regalar de cumpleaños? Matilda, a los dos meses, fotografiada por ULY MARTÍN

 8. ¿Soy la madre de un furkid? Es el palabro inglés para describir a los perros o los gatos que son tratados como hijos... Yo no los tengo, siempre pensé que no estaba preparada para ser madre. Tampoco he pensado si me relaciono con Matilda como si fuese mi hija. Pero sospecho que si, si eso significa aceptar que debes cuidar, alimentar y establecer un vínculo afectivo con un cachorro que te necesita y que te muestra su cariño. 

9. He dejado de fumar... y más. Dar largos paseos con Matilda era incompatible con la energía que me quitaba el tabaco. Además de las ventajas de abandonar el hábito, convivir con ella parece que es bueno para la tensión arterial, el estrés, y el colesterol. La Asociación Americana del Corazón, en una revisión de trabajos previos, ha afirmado que tener un perro "puede reducir el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular"

10. Tengo mejor carácter. Cuando lanzamos el blog, entrevisté a Brian Hare, una antropólogo evolucionista estudioso del comportamiento de los perros y autor de The Genius of Dogs. Y sobre los efectos perrunos en nuestra cabeza, decía: "Nuestra relación con los perros se ha hecho tan cercana qe ha cambiado nuestra psicología. Interactuar con un perro puede elevar los niveles de oxitocina, beta endorfinas y dopamina, asociadas con el placer y los sentimientos amorosos". Yo solo sé que, al igual que vivo el paso de los días y de las estaciones con más intensidad (paseos obligan), me veo más disfrutona.

Epílogo: no, no he ligado. Tener perro sube la autoestima y te hace más atractivo, mantiene el profesor Hare. Viene a decir que te olvides de las cibercitas o las discotecas. Pasearlo te va a proporcionar compañía amorosa. En eso no he triunfado, aunque progreso adecuadamente en los capítulos 1, 2, 6, 9 y 10. Así que casi que me doy con un canto en los dientes.

Y a tí, ¿como te ha cambiado la vida tu perro o tu gato?

La fotografía que abre el post es un retrato de Matilda en León, modo asalvajado. 

Hay 141 Comentarios

Jose, te aconsejo que no desees percances en la vida de nadie..y menor que nadie se pudra con sus sentimientos..
Yo lo hice y tuve un percance y me pudrí con los míos..
Y no se lo deseo a nadie...

Maria, (la del periodismo..)

También estoy de acuerdo contigo..

(me van a poner de vuelta y media..je,je)

Yo también odio a los cacadueños! Muy bien por este punto núm. 7. Se les debería caer la cara de vergüenza...
Entiendo que esta es una sección para los amantes de los perros y no deseo ofender a nadie, ni mucho menos. Respeto todas las aficiones y sentimientos hacia los animales, pero creo que hay demasiados perros en las ciudades. En general en el norte de Europa, hay unas leyes claras y fuertes que se respetan a rajatabla. Pero en España, ay en España..., es otro cantar...
Cómo dice el artículo: Sí, pagáis justos por pecadores..
Y me permito añadir: muchas deposiciones se recogen, vale. Pero ¿y las micciones? Al final es una guarrada igual...

Solo a Maria la del periodismo la deseo que tenga un percance en la vida ,la salven un perro y un gato y la dejen sola despues, y se pudra con sus sentimientos asi de facil .

Pues yo con Sandor, mi pastor alemán de diez meses, fumo más XD No puedo evitar liarme temblando un pitillo cada vez que se pone a "retarme" en medio de la carretera más transitada que pueda encontrar; cuando me desplaza dos vértebras cada vez que da un tirón queriendo acercarse a otro perro; cuando arrincona y muerde en las patas a los gatos... Sé que, para cuando sea adulto del todo, me habrán subido dos coágulos a la cabeza, salido tres úlceras en el estómago y tendré cáncer de cuerdas vocales de tanto gritar, pero no me desharía de mi Acosandor (ah sí, los pastores alemanes son ULTRA acosadores, para quien no lo sepa XD) por nada, ¡vaya que sí! :)

Que bonito reportaje, y coincido con todos aquellos que dicen que es mejor confiar en un perro que en un "humano"
ellos nos dan amor de forma incondicional y sincera, viven solo para tí y siempre te ven con la misma alegría y entusiamo aunque haya pasado media hora en que te vieron la última vez.
Mi esposo y yo somos los felices papás de Roco, un hermoso, noble y patoso rotwailler de 3 años y Lía, una cariñosa y loca pitbull de 2 años.

Slomillo, con permiso: cualquiera de esos animales tiene más inteligencia que tú, yo o la mayoría de los seres humanos. Y sí, sería guay regalárselos a los niños que, por desgracia no están escolarizados, aprenderían a dar sin esperar a recibir, a jugar por el mero placer de jugar y sin tecnologías de por medio, a ser fieles por amor, a amar sin condiciones, a saber apreciar lo mínimo que se les dé y a algo muchísimo más difícil: vivir y morir con dignidad. Tengo un tumor, no es el primero, pero sé que le derrotaré como he derrotado a los anteriores. Tengo miedo a la muerte, por supuesto, puedo ser valiente, pero no soy gilipollas, aunque desde que tuve que ver morir al primero de varios perros que he tenido a lo largo de mi vida, aprendí a ser capaz de esperar ese desenlace, si llega, sabiendo que puedo irme del mundo con la paz que fue capaz de hacerlo aquella pequeña perrilla. Créeme amigo o amiga, tienes mucho que aprender de los animales, como yo, como todos.

Ana: no sé si ligarías conmigo, ni creo que quisieras, jajaja, pero sería todo un descubrimiento conoceros a Matilda y a ti, además de un enorme placer. Acabo de descubrir este blog, pero tienes un fiel seguidor más. Muchas gracias, me has emocionado con las historia de Matilda y me importa un pimiento que a cualquiera le pueda parecer un sensiblero trasnochado.

Por favor, sigue contándonos cosas sobre esa preciosa bolita de pelo. Te ofrezco mis calcetines para ella...limpios, por supuesto, ya se encargará Matilda de ensuciarlos. Estoy seguro de que, después de leer esto, podrías hacer un gran montón de calcetines para ella con los que te regalaríamos con gusto muchos de los que lo hemos leído.

Me llama la atención que la autora diga o reconozca que no tiene hijos porque nunca se sintió "preparada". Una confesión sincera, pero algo absurda. No se está preparado nunca, al menos no lo suficiente para ello. ¿Por qué será que tanta gente solitaria, o sin hijos, tiene animales de compañía?...¿Sera porque tienen más libertad y recursos, sin nadie que se queje de olores y pelos en casa? Yo he tenido mascotas perrunas y ha sido una mala experiencia( en un caso, una murió de parvovirus en medio de horribles sufrimientos, hace 30 años, otra tuvo un accidente). También he tenido una hija, que adora a los perros (aunque no tanto responsabilizarse de ellos). Y ahora, en mi vejez, preferiría un gato, que "te adopta a ti", y no tú a él. Pero no adoptaré ninguno, pues "no me siento preparado" para recoger residuos, costear alimentación o veterinarios, etc. Ya tuve uno "en préstamo", de unos amigos que dejaron de serlo tanto en el momento en que al devolverlo quisieron eliminarlo, a lo que me opuse. Vivo de alquiler y como ocurre a menudo, está prohibido tener mascotas. Por lo que muchas veces tenerlas es cosa de propietarios, gente pudiente. O muy pobre, depende...es complicado, no lo ponen fácil.

esta plaga perrofila que teneis en el pais empieza a ser preocupante..cualquier sus poneis a regalar perros abandonados a los niños sin escolarizar por la crisis del gobierno...jo, que guay...

David Tang, reconocido columnista de Financial Times del fin de semana, escribía hace poco una tribuna que se titulaba "El mejor amigo del perro". En ella defendía que aquellos que no tienen perro y, sobre todo, aquellos a los que no les gustan se pierden una de las grandes cosas de la vida que es el amor incondicional que estos animales dan a quienes tenemos la suerte de convivir con ellos. Creo que Tang logra describir como pocos cómo un perro te cambia la vida. Os dejo la tribuna por si os animáis a leerla!
http://www.ft.com/intl/cms/s/2/e156063c-30fc-11e3-b478-00144feab7de.html#axzz2jzNhd8y5

Nuestro perro se llama Congo, cuando fuimos a firmar los documentos de la adopción, lo último que nos dijeron es que tenía un tumor de próstata, y les dije que tenía el mismo derecho de ser adoptado, lo mismo nos paso con un periquito porque le faltaba un ojo, y volví a responder tiene el mismo derecho, y aquí los tenemos, conviven en nuestra casa junto a otro perro Pirata, que pasa temporadas en Barcelona, Sevilla y Madrid, forman un buen equipo. Les tenemos que dar las gracias a ellos nos dan vida. “Cuando cambia tu forma de mirar las cosas las cosas que miras cambian” Dyer

Hola a tod@s, comparto100% todo lo comentado sobre Matilda.
Yo tuve una hembra de Labrador 12 añitos, y era la alegria de mi casa. No puedo contener las lágrimas cada vez que hablo de ella BLANCA. La he querido, no lo podeis imaginar, bueno seguro que quien tiene o ha tenido perro, si se lo imaginará.
He llegado a cambiar mis planes por ella, siempre que he podido me la he llevado de vacaciones ya me he encargado de buscar lugares donde aceptaran perros.Siempre se portó de maravilla,no dio problema alguno ni a mí,ni a vecinos, ni a mi madre cuando se tuvo que encargar de ella. Era un sol. BLANCA tenia mimos y bailes meneando su cola y a la vez el cuerpo entero para todo el que se hacercava a saludarle y cuando venia visita a casa los recibia mejor que yo, con toda su alegría! Fue todo un amor. Le encantaba bañarse en los ríos, en la playa, hasta un charco lleno de barro era dibertido para ella. Me hizo muy feliz, a mi y a mi marido, disfrutabamos con ella y ella con nosotros.
Y bueno después de casi 4 años sin ella, creo que estoy muy triste por el vacio que dejó y aunque tengo 3 peludines felinos, me encantaría tener un perro.

Hola a tod@s, comparto100% todo lo comentado sobre Matilda.
Yo tuve una hembra de Labrador 12 añitos, y era la alegria de mi casa. No puedo contener las lágrimas cada vez que hablo de ella BLANCA. La he querido, no lo podeis imaginar, bueno seguro que quien tiene o ha tenido perro, si se lo imaginará.
He llegado a cambiar mis planes por ella, siempre que he podido me la he llevado de vacaciones ya me he encargado de buscar lugares donde aceptaran perros.Siempre se portó de maravilla,no dio problema alguno ni a mí,ni a vecinos, ni a mi madre cuando se tuvo que encargar de ella. Era un sol. BLANCA tenia mimos y bailes meneando su cola y a la vez el cuerpo entero para todo el que se hacercava a saludarle y cuando venia visita a casa los recibia mejor que yo, con toda su alegría! Fue todo un amor. Le encantaba bañarse en los ríos, en la playa, hasta un charco lleno de barro era dibertido para ella. Me hizo muy feliz, a mi y a mi marido, disfrutabamos con ella y ella con nosotros.
Y bueno después de casi 4 años sin ella, creo que estoy muy triste por el vacio que dejó y aunque tengo 3 peludines felinos, me encantaría tener un perro.

Yo tengo 3 bichos. Y para quedar bien con toda la casuística: Kuko (perro caniche, comprado); Laila (perra mestiza, abandonada); y Loiro (gato común, regalado). Y el artículo pregunta cómo nos ha cambiado la vida. Toda la mía, desde que nací hasta los 53 que tengo ha discurrido con perro(s) y/o gato(s), así que el cambio de vida sería vivir sin ellos. Dales todo lo que puedas permitirte, ellos nunca exigirán más y siempre se mostrarán agradecidos.

Cuanto mas conozco a los perros,mas me alejo de los entrecomillados humanos.Ellos ofrecen amistad sin defectos, pura,incondicional,sin contrapartidas;al contrario que las personas donde el amor o la amistad es una negociacion...todo lo hacemos porque nos conviene.Hace tres meses perdi a mi(tercer) mejor amigo,Gogol, tras 14 años de convivencia.Su perdida ha alterado mi psique y me ha dejado tocado ¿Otro perro...?,todo un dilema moral;quien morira antes,aparte de la servidumbre...

Cuanto mas conozco a los perros,mas me alejo de los entrecomillados humanos.Ellos ofrecen amistad sin defectos, pura,incondicional,sin contrapartidas;al contrario que las personas donde el amor o la amistad es una negociacion...todo lo hacemos porque nos conviene.Hace tres meses perdi a mi(tercer) mejor amigo,Gogol, tras 14 años de convivencia.Su perdida ha alterado mi psique y me ha dejado tocado ¿Otro perro...?,todo un dilema moral;quien morira antes,aparte de la servidumbre...

Tengo 8, todos de la calle y estoy muy contenta: Les salvé la vida y ellos me la han mejorado mucho más de lo que ya la tenía. A los que han perdido un perro o un gato ADOPTEN! No se van a arrepentir! Si han tenido tanto amor para dar a un animalito no todo está perdido, ese amor continúa allí esperando volcarse en alguno de los miles abandonados. Gente: ADOPTEN NO COMPREN, por cada comprado hay miles abandonados que son tan hermosos como los de raza! Excelente artículo y a lo que no le guste que no lo lean...

Yo he vivido siempre acompañada de un peludo. Ahora mismo vivo con cuatro "princesas", todas mestizas, a cuál más diferente. Dos de ellas las adopté muy traumatizadas y he pasado épocas infernales, no ha sido un camino de rosas. Pero con mucha paciencia, mucho cariño y muchos recambios de todo lo posible (desde parquet a fundas de cojines) hemos reconducido la situación a una manada divertida y bien avenida. Ahora francamente no puedo imaginarme mi vida sin ellas. Subscribo todo lo del blog y muchísimo más. Aconsejo encarecidament leer El choque de culturas, de Jean Donaldson para entender cómo piensan los perros, qué emociones sienten y cómo ven el mundo y a nosotros. Uno empieza a entender a su perro mucho mejor y a comprender cosas como los calcetines comidos, los olfateos, algunas reacciones frente a estímulos, ect.

Tengo una podenca preciosa ,que adoptamos hace unos meses y sí ,nos ha cambiado la vida, a parte del amor incondicional y la compañía , salimos juntas todos los días a caminar ,me relaciono mucho más con papás de otross perros y ya no imaginamos nuestra vida sin ella ,las vacaciones transcurren en lugares donde podamos llevarla para disfrutar con ella y ha llenado una parte de nuestras vidas que ni siquiera pensabamos que faltaba por llenar

Tengo una podenca preciosa ,que adoptamos hace unos meses y sí ,nos ha cambiado la vida, a parte del amor incondicional y la compañía , salimos juntas todos los días a caminar ,me relaciono mucho más con papás de otross perros y ya no imaginamos nuestra vida sin ella ,las vacaciones transcurren en lugares donde podamos llevarla para disfrutar con ella y ha llenado una parte de nuestras vidas que ni siquiera pensabamos que faltaba por llenar

Soy primeriza en el mundo perruno, tengo un collie de tres meses y me encanta, le adoro, cuando le saco de paseo no hago más que hablarle, y a veces me mira como pensando... "que dice esta". También es cierto, que muchas veces me saca de quicio, sobre todo cuando tengo prisa y quiere jugar con mis zapatos... pero eso no supera a la ternura y el amor, que me da al levantarme y al acostarme cada día!
Yo también puede decir que soy una perrimadre, y que me encanta!

Soy la dueña de Larry, un golden muy suyo que solo quiere mimos de vez en cuando. Su único objetivo en la vida es conseguir comida. Ahora es mayor, pero ha sido un delincuente y un pirata.

Vicente, te voy a dar un consejo, adopta un perro de 6 o 7 años y serás super feliz evitando, además, tus angustias de dejarle solo, cosa que además, no tiene porqué pasar.

Me encanta este artículo!!!! Enhorabuena por tener a un perro en tu casa

Yo soy más de gatos, pero leyendo el artículo veo que el tema de perros es bastante diferente. Los gatos van mucho más a su rollo, pero eso no quitar que sean geniales. De hecho, ahora toca hacer el siguiente artículo pero dedicado a los felinos :)
http://cienciabasica.com/

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Sobre el blog

El día en que un chiquitajo o un gigante peludo entra por la puerta cambia tu vida. Aunque nadie te hable en casa, tú ya tienes asegurados fiesta, perplejidad y cariño. Somos unos cuantos autores con ganas de contar su peculiar verdad sobre perros y gatos. Coordinados por Matilda, una schnauzer (superdotada, cómo no) adicta a los calcetines de Ana Alfageme

Sobre las autoras

Ana AlfagemeEn una de sus vidas, Ana Alfageme es periodista en EL PAÍS, donde durante 26 años ha saltado desde la información científica y social a los sucesos y la cultura. Hoy trabaja en proyectos especiales. Su aventura más nueva y apasionante es compartir techo con Matilda y sobrevivir para contarlo aquí.

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