Entre Replicantes

Sobre el blog

Entre replicantes es un blog de ciencia y tecnología en el que tienen cabida todas aquellas investigaciones, noticias, y curiosidades relacionadas con la tecnología, y especialmente con el mundo de la robótica.

Un espacio abierto a la participación y a la discusión, con información de primera mano desde el país del sol naciente. Todo contado con sencillez, para que veas como podría cambiar tu vida dentro de unos años.

Sobre el autor

Eduardo Castelló Ferrer Geek apasionado por el mundo de la tecnología y especialmente por los asombrosos avances en ingeniería robótica. Después de terminar la carrera en España, se lió la manta a la cabeza en busca de los centros de investigación más punteros de Europa. Para su sorpresa, las circunstancias de la vida le acabaron llevando al lejano Japón, donde cursa estudios en ingeniería robótica dentro del controvertido, a la vez que prestigioso Ishiguro Lab. En este laboratorio se encuentra actualmente realizando su doctorado.

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El que me cuida es un robot

Por: | 14 de febrero de 2014

Todos hemos pensado aunque solo sea una vez en la vida ¿Qué ocurrirá con nosotros cuando nos hagamos mayores?, ¿Qué sucedería si ya no pudiéramos valernos por nosotros mismos? o incluso, ¿Qué pasaría si nos diagnosticaran una enfermedad grave?. La gran mayoría de las personas en estas circunstancias, se debaten entre ser una carga para sus familiares, o terminar sus días en instituciones con fama de solitarias y tristes. Es lógico pensar que si nos viéramos en esa coyuntura, nos gustaría prolongar la estancia en nuestro hogar el mayor tiempo posible, manteniendo nuestra independencia y autonomía, a la vez que preservamos los hábitos que hemos adquirido a lo largo de los años.

Es curioso pensar que el mundo de las nuevas tecnologías tan impersonal y distante en ocasiones, pueda darnos una respuesta para uno de los grandes problemas que nos plantea el siglo XXI.

¿Aceptaríamos ser cuidados por un robot cuando ya no nos valgamos por nosotros mismos?

 

Poster de la película Robot & Frank
Poster de la película Robot & Frank (Un amigo para Frank). En la película Frank (Frank Langella) acaba encontrando un amigo y un compañero de fechorías en su robot cuidador.

Es posible que la respuesta de muchos a día de hoy sea un no rotundo. Sin embargo, después de ver películas como Robot & Frank (Un amigo para Frank, como fue titulada en España), nos sea más fácil pensar en un futuro en el que los robots no solo sean máquinas repetitivas e impersonales, sino compañeros que nos permitan mantener nuestras libertades, rutinas, e incluso hasta nuestros vicios en la última etapa de nuestra vida.

A pesar que de la industria robótica todavía no ha conseguido un dispositivo standard y viable que cumpla con todas las regulaciones necesarias, sí es posible empezar a ver robots propuestos por varios grupos de investigación que cubren ciertas características interesantes para el cuidado tanto de ancianos como de gente con problemas de dependencia.

 

MobiServ es un proyecto de financiación europea, liderado por una centro de investigación holandés especializado en domótica y automatización llamado Stichting Smart Homes. Apoyado a su vez por universidades de varios países, MobiServ ha conseguido desarrollar un robot móvil o compañero robótico (como lo prefieren llamar dentro del proyecto), que es capaz de estimular al usuario a que haga ejercicio, se mantenga comunicado con el mundo exterior, tome su medicación y siga la dieta prescrita por su médico. Tareas esenciales para conservar la salud del usuario y permitirle alargar el tiempo en el que permanece en su propia casa.

 

Algunos tests dentro del proyecto Mobiserv
Algunas de las situaciones donde el robot propuesto por Mobiserv (llamado Kompai) interactúa con varios usuarios.

Aunque este tipo de robots parece ser una solución prometedora para el futuro, en la actualidad, un gran número de personas mayores o con problemas de dependencia, siguen abandonando sus casas para ingresar en residencias y hospitales donde les proporcionen un cuidado más minucioso a sus dolencias.

Expertos en el mundo de la geriatría manifiestan que uno de los mayores focos de estrés a los que se enfrentan los pacientes que tienen que dejar su casa para ingresar en una institución de estas características, es el hecho de no poder llevarse parte de la vida que dejan atrás consigo, entre otras cosas sus mascotas.

Para dar respuesta a este tipo de problemas, y aprovechando los buenos resultados que han tenido los tratamientos con algunos animales domésticos entre los enfermos, científicos japoneses inventaron hace casi una década a PARO.

 

Robot PARO
PARO es un robot con forma de foca.  El robot mide alrededor de 60 cm de longitud y tiene un peso aproximado de 2.7 kg. PARO contiene un potente procesador de 32 bits, una red de sensores en su piel y 10 actuadores distribuidos por todo su cuerpo.

PARO es un robot de aspecto simple, aunque bastante complejo, que imita la forma y comportamiento de una cría de foca, especialmente diseñado para interactuar con pacientes con enfermedades mentales tales como la demencia o el alzheimer. Los creadores de PARO argumentan que es el primer robot terapéutico en el mercado, ya que además de los efectos beneficiosos que produce en los pacientes, ha pasado todas las regulaciones sanitarias y gubernamentales americanas (FDA).

 

 

 

 

 

PARO es capaz de reproducir los buenos resultados de terapias con animales, sin los inconvenientes de mantener mascotas reales dentro de ambientes altamente higiénicos como hospitales y residencias. A su vez, el hecho de que los pacientes y residentes puedan estar trabajando con un robot de estas características, da un respiro a los saturados cuidadores que ven reducida la probabilidad de sufrir una sobrecarga de trabajo o síndrome de agotamiento laboral.

Pero no solo las personas mayores pueden beneficiarse de las ventajas de tener un robot a su lado. Investigadores de varias universidades (entre las que se encuentra la Carlos III de Madrid) han comenzado hace pocos meses otro proyecto bajo financiación de la unión europea llamado MOnarCH (Multi-Robot Cognitive Systems Operating in Hospitals), el cual, intenta llevar a los robots no solo dentro de los hospitales, sino dentro de las plantas de pediatría. El profesor Miguel Ángel Salichs de la Universidad Carlos III comenta :

"Nuestro objetivo es tener un grupo de robots viviendo dentro de la planta de pediatría de un hospital. Cuando hablamos de vivir, nos referimos al hecho de que los robots puedan socializarse con la gente, especialmente con los niños."

La meta de los investigadores detrás del MOnarCH es aumentar la calidad de vida de los niños ingresados en la planta de pediatría del Instituto Portugués de Oncología de Lisboa. Su idea es conseguir desarrollar "relaciones positivas" entre niños y robots mediante la incorporación de estos últimos en la rutina diaria de los pequeños dentro del hospital (ir a la escuela, estar en la zona de juegos, etc...). Una vez estos vínculos se establezcan, los investigadores detrás del proyecto preveén que los niños sean capaces de empatizar con los robots y divertirse con ellos.

 

Robot propuesto para el proyecto MOnarCH
Prototipo robótico propuesto para el proyecto MOnarCH. Además de contar con sensores y actuadores, este robot esta pensando para reproducir emociones a través de una serie de luces LED situadas en su cara e interactuar con los niños a su misma altura.

Los responsables de MOnarCH argumentan que la inclusión de este curioso grupo de robots dentro de la rutina de los niños, puede ser a la vez útil para el personal del hospital, ya que los robots podrían realizar ciertas tareas repetitivas, como llamar a los niños a clase o incluso monitorear sus estados de ánimo a través de la red de cámaras y sensores instalada en el hospital.

El Dr. João Fernando Cardoso Silva Sequeira, coordinador de MOnarCH comenta :

"El comportamiento de los robots estará constantemente actualizado e influenciado por la red de sensores existente en el hospital. Por ejemplo, si un niño esta triste y su cara es detectada por una de las cámaras de video, uno de los robots puede acercarse a él y empezar una conversación"

Varias de las normas éticas que los investigadores han tenido que cumplir de antemano para poder llevar sus robots dentro del hospital, han sido entre otras muchas, comprometerse a desarrollar comportamientos para los robots siempre compresivos y amigables con los niños, a la vez que los robots jamás puedan ser entrometidos o impertinentes con los pequeños.

Es una realidad que con el progresivo envejecimiento de la población, y la disminución en el personal cualificado para cuidar tanto a gente mayor, como gente con problemas de dependencia, se abre un gran negocio para las compañías que quieran invertir en este tipo de tecnología. Lo que ya se ha llamado la e-health (o salud electrónica) puede ser una realidad dentro de pocos años. Vosotros, ¿Qué pensáis?, ¿Aceptaríais que un robot cuidara de vosotros?.

El País

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