Eros

Si el coqueteo en la oficina va a más...

Por: | 17 de enero de 2012

Venus O'Hara por Guy Moberly
Venus O'Hara, por Guy Moberly

El coqueteo en la oficina normalmente no llega a ninguna parte, es solo un juego inocente que alegra el día. Además sirve como una buena distracción de las tareas aburridas del trabajo diario. A veces, ni hace falta que te atraiga la otra persona. Cuando tienes que pasar todo la jornada encerrada en un mismo espacio, día tras día con la misma gente, tus gustos pueden cambiar sin darte cuenta. Puedes encontrarte flirteando con una persona que ni siquiera mirarías dos veces en la calle. Suele empezar poco a poco, con emails sugerentes, indirectas, piropos y cruces de miradas intensas. Para algunos es un juego que hace que el tiempo pase más rápido, para otros se basa en una atracción verdadera.

Por lo general, los hombres no cuentan muchos detalles de sus vidas personales en el trabajo, mientras que las mujeres suelen ser más abiertas acerca de su estado de pareja. El hombre siempre quiere parecer disponible. Me sorprendió hace poco, cuando me crucé con un antiguo compañero de trabajo con quien había tenido muchísimo feeling. Me contó que acababa de ser padre cuando yo ni me imaginaba que tenía pareja.

Si quieres saber si un compañero de trabajo está soltero, una manera de averiguarlo es  preguntarle por su fin de semana. Aunque muchas veces serán vagos acerca de los detalles, dirán “relajado” o “haciendo deporte” y si preguntas más se sentirán interrogados. Sin embargo, si el coqueteo es inocente, tampoco importa el estado civil.


Joan

Christina Hendricks de 'Mad Men'.

Cuando me ha atraído alguien del trabajo, he notado cambios sutiles en mi comportamiento. Me cuido más el pelo, el maquillaje, la ropa y por supuesto, el perfume. Ir a trabajar era como salir de fiesta pero con más discreción. Procuraba acudir con ropa nueva a las reuniones importantes y mis citas en la peluquería fueron más frecuentes. El trabajo se convirtió en algo emocionante y hacía todo lo posible para cruzarme con él “por casualidad” en el pasillo, el ascensor o en el comedor.

Además, en las reuniones siempre intentaba sentarme directamente delante de él o al lado. Mi pesadilla era cuando alguien se ponía en medio de nosotros y no le podía ver ni sentir. Por el contrario, cuando teníamos que trasladarnos a una feria, visitar un cliente, o efectuar un viaje de negocios me parecían más bien unas vacaciones, teniendo aún más posibilidades para el coqueteo o quizás algo más.

Hay miles de razones por no mezclar el sexo con el trabajo pero a veces es imposible resistirlo. Por algo dicen “donde tienes la olla....”. Sin embargo, hay sensaciones que solo una aventura en el trabajo puede proporcionar y no conozco a nadie que afirme que podría resistirlo por mucho tiempo si se presentara la oportunidad. ¿O quizá tú sí? Aprovechar la hora de comer o la pausa del café para hacer un rapidito, no es solo el sexo lo excitante, sino también el estrés de volver a la oficina a tiempo, con el maquillaje perfectamente retocado para que nadie se dé cuenta.


Venus O'Hara by Guy Moberly

Venus O'Hara por Guy Moberly

Disimular delante de los compañeros de trabajo es esencial para evitar los chismes, pero también puede ser muy morboso tener un secreto, sobre todo después de una noche de pasión. Mi recuerdo favorito de sexo con un compañero de trabajo fue cuando le pedí que ni me saludara en la oficina. Cuando él llegó al despacho, saludó a todos menos a mí, pero no importaba porque sabía que esa misma mañana ya me había dado los buenos días con sexo oral.

Hay muchas parejas que se conocen gracias al trabajo y acaban casándose o viviendo juntos. Ver a tu pareja en casa y en el trabajo puede ser divertido durante un tiempo, pero cuando esto sucede, lo mejor que puedes hacer es ¡cambiar de empresa! En tu nuevo puesto de trabajo, ya podrás empezar el proceso del coqueteo en la oficina de nuevo... ¡Solo para alegrarte el día, claro!

Hay 62 Comentarios

El coqueteo de oficina no es malo mientras no pase de eso.... coqueteo.... y ya esta. Yo estoy liada con un compañero de curro. Sexo brutal...... y ni ataduras ni responsabilidades. Y admito que el juego de no te conozco en la oficina.... me resulta divertido. Pero ojo, siempre que ninguno de los dos tenga responsabilidades ni compromisos.....

Ahí está la clave, en saber poner los límites y la "compatibilidad de expectativas". Yo conozco un caso muy cercano de mujer que, a raíz de una profunda y finalmente decisiva decepción con el esposo al que amaba, se enrolló con el tipo más bueno de la oficina... Quizás no se lo crean, pero es requetecierto que, durante los siguientes 7 años, tuvieron sexo todos los días de lunes a viernes, en uno de los almacenes de la empresa, robándole un tiempito al tiempo de comida. Obviamente, todo el mundo en la oficina sabía que debían hacer ver que no sabían. Mientras tanto, ella seguía tratando de sacar adelante el matrimonio, y él se ennoviaba, casaba y tenía dos criaturas. Cuando ella dio el paso de divorciarse, automáticamente dejó al amante, que se quedó decepcionado al pensar que romperían ambos sus matrimonios para empezar una vida en común. Si ya no había esposo, ¿qué sentido tenía el amante? Un abrazo

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Es un horror. Los protagonistan creen que nadie lo sabe y al final todo el mundo conoce hasta donde se meten mano.
He presenciado un caso donde una adminstrativa, se lió con su jefe y ante el asombro generalizado de todo el mundo la ascendió cuando, la chica muy muy lista no era. Duró lo que duró su "amigo" y cuando él se fue, ella incapaz de asumir las criticas, pidió el traslado

ufff...el coqueteo en la oficina es muy pero que muy malo...no sabéis cuantos matrimonios puede llegar a romper....

Interesante

Una y no más, Santo Tomás. No se puede decir "de este agua no beberé", pero a mí con un trago me fue más que suficiente. Lo que empezó como un coqueteo se me fue de las manos y estuve a punto de perderlo todo. Si lo hubiese dejado en coqueteo, hubiese sido lo más agradable y divertido de mi vida, pero la cagué...Si no hay a quien hacerle daño, pues haces de tu capa un sayo (como era por su parte) pero si hay alguien a tu lado, hay que saber caminar por ese cable.

Pues a mi me paso eso pero nada mas que con mi jefe. Es condenado esta muy bueno. En una fiesta de navidad acabamos todos en una discoteca. En un momento me arrastro para un recanto sin gente e me agaro por detras de una manera que me volvio loca. Acabé masturbandole. Despues de eso todo como si nada en la oficina (cara a los demás, claro), porque cuando ve que nos miran me toca por todo sitio e me vuelve loca. El outro dia me arrastro al bano e le hice una felacion. No fue facil porque la tiene grande el condenado. A ver hasta donde dura esto.

Uno de mis primeros trabajos (basura) fue a mediados de la pasada década, con veintipocos años, en una enorme plataforma de telemárketing, durante un año. Era sólo media jornada, o sea que por las tardes aprovechaba para correr e ir al gimnasio, con lo que estaba bastante cachas. Y no es que sea "un Brad Pitt", pero modestia aparte soy guapete (y más que lo era entonces). Sumemos a todo ésto que sólo un 10% de los 250 ó 300 teleoperadores eramos hombres, y de ellos, menos de la mitad heterosexuales.

Al mismo tiempo, las teleoperadoras eran, en su mayor parte, igualmente jóvenes, guapas y atractivas e heterosexuales.

Con una proporción tan favorable, en la pausa para el café yo era el centro de atención de muchas miradas lascivas (femeninas, y también alguna gay) y que yo "me dejara querer" (sólo por las primeras, pero nunca debe decirse "de este agua no beberé").

Por supuesto, en esos coqueteos inocentes nadie sacaba en la conversación si tenía novia (como era mi caso) o novio (luego supe que alguna tenía incluso marido). Y si, alguna de esas conversaciones en la cantina de la plataforma terminó ...durante "el cigarrito de después", en su casa o en la mía (muchas menos veces de las que me hubiera gustado, y no siempre con la que más me gustaba). Pero al día siguiente, las miradas esquivas y el "hagamos como si ésto no hubiera ocurrido" eran la norma habitual.

Años después (ya de casado) trabajé de administrativo en un colegio donde se notaba que había "feeling" con una atractiva y jóven profesora (algo menos que yo, pero eso nunca fue impedimiento, como tampoco el que tuviera marido y un hijo). Tras largas miradas sostenidas, piropos y largas conversaciones cada vez más íntimas, durante la cena de Navidad con los compañeros, bien regada de buenos caldos, terminamos echando un felíz y mútuamente satisfactorio revolcón en la parte de atrás de mi coche, en un párking público. Tampoco volvimos a hablar de ello, pero ella-sabe-que-yo-sé-que-ella-sabe que ninguno de los dos lo olvidaremos nunca.

Espero que mi mujer llegue a muuuuuy viejecita a mi lado y que siga en la feliz y despreocupada ignorancia de sus "cuernos". No se engañen: la amo con locura y mi vida sólo tiene sentido a su lado. Pero creo que tan importante como ser "fiel a ella" es ser "fiel a mí mismo". Y yo soy un seductor. Por eso, seguire viviendo bajo dos de las mejores consignas de Oscar Wilde:

1) "La única manera de evitar la tentación es caer en ella",

y 2) "En tu lecho de muerte, de los únicos pecados que te arrepientas serán de los que NO has cometido".

mi ex me dejó por un compañero de trabajo... incluso se habían enrollado en la cena de navidad. Si el roce no hace el cariño...

Buenísima la entrada de hoy, me he reído un montón... En una cena de Navidad que fui, unos compis se liaron o mejor dicho "desaparecieron" entre las nubes de humo de la discoteca... Por cierto, al día siguiente ni se saludaron, seguro que hubo tema "a saco", la excusa "las copas"... No estoy de acuerdo, a esa tía siempre te gusto y aprovechando el momento "zassss". Es muy habitual en todas las oficinas del mundo, pero estoy de acuerdo que el coqueteo en las oficinas "nunca llega a ninguna parte" incluso cuando cambias de trabajo “chaito bicho”. Salu2.

El roce hace el cariño, y del cariño al sexo hay una fiesta de empresa y dos copas. Si se queda ahí… perfecto. Si va a más no terminará bien…

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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