Eros

'Slow Sex' o el placer de ir despacio

Por: | 28 de marzo de 2013

Un momento casi fugaz. En cuestión de segundos, las extremidades de uno y otro se confunden, y casi sin que te des cuenta, estás dentro de una orgía de sensaciones. Pero tampoco te paras del todo a disfrutarlas, porque, rápidamente, él está dentro de ti. Dentro, fuera, dentro, fuera. La temperatura sube, tus piernas tiemblan, y… todo acaba igual de rápido, pero igual de intenso. Vamos, un “aquí te pillo, aquí te mato” de toda la vida. Un plato que gusta ver de vez en cuando en el menú, pero que acaba siendo frustrante cuando se repite demasiado.

Bodyscapes gaviotas
La fotografía "Gaviotas" de Allan Teger, de su colección Bodyscapes, invita a tomarse el cuerpo como un lugar de descanso

Vivimos en una sociedad en la que todo es “rápido”. Parece que siempre vayamos con prisa, y nos paramos a disfrutar de los pequeños placeres casi sólo en vacaciones. Y resulta que ha tenido que ser una nueva moda, la que ha venido a llamar nuestra atención, para que empecemos a tomarnos la vida de otra manera. Se denomina “slow life”, y su principal estandarte, hasta ahora, era el "slow food".

Nacido en Italia, este movimiento invita a tomarse la comida no sólo como una necesidad que satisfacer, sino como un placer con el que deleitarse. Así, no se trata sólo de “masticar despacio”, sino de consumir productos frescos, promoviendo el autocultivo, pero también la creatividad en el momento de cocinar, así como la tranquilidad y la buena compañía en el momento de ingerir. Siempre con calma, siempre saboreando.

Símbolo slow food

Uno de los iconos del movimiento Slow Food 

Esta filosofía de abandonar el “fast food”, para darle a la necesidad primaria de alimentarse un lugar más destacado en nuestras vidas, se ha trasladado también al terreno sexual. El "slow sex" no trata sólo de alargar el coito, o tener un ritmo más pausado en la penetración, sino que busca conseguir que el sexo sea algo más que satisfacer una necesidad, para que participen todos los sentidos, y poder disfrutar con calma de la experiencia.

En realidad es una cuestión muy sencilla: redescubrir nuestro propio cuerpo y el de nuestro amante. Dejar de hablar de coito y preliminares, para hablar de encuentros, sesiones, o por qué no, maratones sexuales. Podríamos decir que se trata simplemente de tomarse el sexo como un arte, y de practicarlo con tiempo, mimo y calma, y no de dejarnos llevar por rutinas del estilo “uno rapidito el sábado, porque toca”.

 

Una manera de tomarse el encuentro con más calma es dejarse llevar por música de ritmos lentos, como por ejemplo, Sade

Nos cuesta liberarnos del manual de instrucciones en las artes amatorias, y es que una vez más parece que tiene que venir alguien a explicarnos el “cómo”, para convencernos y ponernos manos a la obra. La nueva gurú en esto del “slow sex” es Nicole Daedone, y en su libro, “Slow Sex”, propone redefinir el orgasmo femenino. La idea fundamental, de hecho, es conseguir alcanzar el orgasmo femenino en 15 minutos, para lo que incluye conceptos que los hombres deben conocer sobre las mujeres, y las mujeres sobre los hombres, así como consejos para salir de la rutina.

Precisamente esa es una de las ideas claves, “salir de la rutina”. Bajo el concepto del slow sex, en realidad, lo que está es la idea de recuperar el deseo. Es decir, que no se trata sólo de mejorar en sí el momento del encuentro, sino de desear que llegue. Para ello hay que empezar a entender que el deseo no se aviva sólo en la cama, sino en el día a día. ¿Y eso cómo se hace? Pues con esos pequeños detalles que marcan la diferencia. Un mensaje caliente mientras está en el trabajo, una caricia pícara en un momento inesperado, un susurro con promesas ardientes para la noche, la imaginación manda. Y no sólo eso, a veces no hay mejor afrodisiaco que conseguir que nuestra compañera o compañero se sienta querido y valorado (y es muy cierto).

Entrando ya en materia, en esto del slow sex hay diversas normas o consejos a seguir, para que no todo sea penetración, sino aprender a gozar del momento, y del orgasmo, de forma también manual u oral.

 

Vídeo de consejos para Slow Sex (en inglés)

Quizás uno de los secretos es “redescubrir la piel”. Solemos pecar de ir tan directos al grano, que nos olvidamos simplemente de pasar un rato proporcionándonos placer mutuamente. Una sesión de besos, caricias, un masaje, un largo abrazo, un arrebato de mordiscos y arañazos, un juego corporal, etc. Los mal llamados “preliminares” no deben ser sólo una manera de calentar el horno. Hay que entender que el primer paso para salir de la rutina es soltar la partitura y llevar nuestro propio ritmo, por ejemplo, rompiendo con el orden habitual de las cosas. ¿Quién dice que la penetración tenga que estar al final, y no al principio o en medio de nuestra sesión sexual? O simplemente, ¿quién dice que siempre tenga que haber penetración?

Se trata de pasar un rato disfrutando de la compañía del otro, de su cuerpo y del nuestro, y para conseguir ese objetivo, no hay una sola fórmula, sino todas las que nosotros queramos inventar. Podemos tener una sesión de sexo rápido, una sesión de sexo lento, o simplemente un día de jugueteos que avive un poco nuestra llama.

El sexo puede ser “algo más”, y sobre todo, un disfrute y no un trámite por el que pasar. Todo depende de proponérselo, y echarle no sólo tiempo, sino ganas. Modas, gurús y libros de consejos aparte, cada uno puede encontrar la manera de disfrutarlo cómo más le guste, si al menos le dedica un tiempo a averiguarlo.

Hay 54 Comentarios

el ir despacio o deprisa dependera del dia... y del compañer@ de juegos, si un dia cuesta uno rapidito habrá que esperar al siguiente para pasar horas y disfrutar del tiempo...

Y, ¿quién no iba despacio? Salvo a mi perro que es donprisas, no creo que nadie con dos neuronas hábiles no se tome su tiempo para disfrutar tanto como es posible, antes o después del coite, o sin coito que también se puede. Me fascina esta capacidad humana de plantarse en la misma playa delante del mismo mar y repetir una y otra vez como si fuera la primera: ¡Coño, el Mediterráneo!

Totalmente de acuerdo...

El deseo ha de cocinarse a fuego lento... y ha de saborearse con calma... tratando de apreciar bien las texturas, los matices... Y si la abstinencia, obligada o voluntaria, fue larga, también puede acompañarse de licores espirituosos... y de un postre, que bien podría consistir en fresas y chocolate.

De esta forma, no sólo saciaríamos los apetitos sexuales, sino que, y esto es lo más importante, alimentaríamos las ganas de volver a probar el fruto de la pasión...

Pues no han descubierto nada nuevo, todo eso ya lo sabemos, pero hay que tener tiempo y ganas y sobretodo habría que cambiar de pareja cada año, jejeje.
Como el primer año no hay nada, excepto que te presenten algo así: http://xurl.es/ojru5

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

TWITTER

Nuestros autores en Twitter

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal