Eros

El día que me masturbé para la ciencia

Por: | 22 de mayo de 2013

“Si alguna vez tienes la oportunidad de medir mi orgasmo en un laboratorio, dímelo”. Esto le había dicho al científico Pere Estupinyà cuando le conocí el año pasado. Había visto un documental en la BBC sobre el sexo en el que un equipo científico observaba los cambios fisiológicos de una pareja durante el coito. Me pareció tan interesante que me despertó la curiosidad por saber más sobre mis propias respuestas fisiológicas durante el clímax.

Venus O'Hara 1
Venus O'Hara en la Universidad de Barcelona


También confieso que imaginar la situación me daba cierto morbo. Supongo que por la mezcla de la formalidad de los científicos en bata blanca analizando los gráficos en las pantallas, mientras que una pareja tenía relaciones dentro de un escaner IRM. El contraste entre la formalidad y lo no tan formal siempre me ha resultado excitante. Sin embargo, no imaginaba nunca que esa fantasía se haría realidad.

Hace unos días, recibí un mensaje de Pere (autor del blog Apuntes científicos desde el MIT  y el libro S=EX2 "La ciencia del sexo", muy jugoso) diciéndome que ya había encontrado un laboratorio para el experimento... “¡Oh my God!”, pensé mientras lo leí.

No podía creer que un comentario que hice meses atrás fuera a convertirse en experiencia real. Me sentí un poco asustada al principio, pero todavía tenía muchas, muchas ganas y curiosidad por hacerlo. Ya no pensaba en llevar a cabo una fantasía. Sinceramente, lo que más me motivaba era pensar en escribir sobre la experiencia después. Entonces se puede decir que, en cierta manera, ¡lo hice para vosotros!

Venus O'Hara 2

En la Universidad de Barcelona, conocí al equipo de científicos que eran encantadores y muy profesionales. Primero, me enseñaron el lugar del experimento que consistía en una camilla en medio de una sala grande. Detrás de la cabecera, había una cortina que me separaría de las pantallas que medirían la respiración, el corazón y la tensión sanguínea. Después me pusieron electrodos en el pecho, una máscara en la cara y dos aparatos en la mano que no utilizaría. Tenía que estar mas quieta de lo normal durante “el acto” y esto me preocupaba porque de esa forma, tardaría mucho.

“¿Qué música quieres? ¿Está bien Massive Attack?” me preguntó uno. Había pedido música previamente, pensando que me ayudaría a relajar. La verdad es que no me importaba que música sonaba y me gusta Massive Attack aunque 'Mezzanine' no es mi álbum favorito suyo, pero esta no era una ocasión para ser caprichosa. Después de poner la música en un portátil cercano, me dejaron sola para empezar con la estimulación. Unos desaparecieron detrás de las cortinas para ver las pantallas mientras que algunos salieron al pasillo para asegurarse de que nadie entrara durante el experimento.

Pere Estupinya y Venus O'Hara
Pere Estupinyà y Venus O'Hara

Una vez sola, encendí el vibrador... me evadí del entorno. La verdad es que todo era muy diferente de lo que había imaginado en mi fantasía. Afortunadamente, tengo una gran imaginación y ahora necesitaba aprovecharla más que nunca.

Todo iba muy bien hasta que se terminó la primera canción porque noté que volvía a sonar y perdí la concentración. No podía imaginar tener que escuchar el mismo tema en modo “repeat” durante todo el ejercicio. Llamé a alguien del equipo para adelantar la pista, pero al no ser su ordenador, no sabía quitar el “modo repeat”, entonces después de escuchar la segunda canción, la misma volvió a sonar. Me temía que sería así durante todo el experimento, es decir que perdería la concentración cada cuatro minutos y luego tendría que pedir que me cambiasen la canción... ¡Y así fue!

A pesar de estas interrupciones, unos minutos más tarde, me temblaba el cuerpo y percibí que un orgasmo era inminente. Escuché las voces de los científicos: “Le ha subido mucho la tensión,” decía uno. Yo también lo noté y estaba segura que ese iba a ser el gran momento, pero justo en ese instante volvió a pasar lo de la música.

Normalmente estoy acostumbrada a tener a una persona muy pendiente de mi orgasmo (en ocasiones dos) pero ese día, había por lo menos diez personas que contaban con ello, y no las podía decepcionar. Me puse a pensar en las personas que estaban esperando fuera en el pasillo, y me las imaginaba mirando sus relojes, como si esperaran un parto.

Venus O'Hara 3
Después del experimento.

Después de casi 25 minutos y varias distracciones, mucha concentración y mucha imaginación, llegó el orgasmo que todos esperábamos. Fue uno intenso, completo, con gemidos y espasmos fuertes. Se puede concluir que el experimento había sido un éxito para todos.

Masturbarme para la ciencia ha sido una experiencia inolvidable, desde luego. Además mirar los gráficos después y escuchar las interpretaciones del equipo científico fue muy revelador y sorprendente. Pero la ciencia la dejo para los científicos, y esto os lo contará Pere Estupinyà por aquí muy pronto.

Hay 77 Comentarios

Este comentario es un mail a los gestores del blog para preguntarles si por algún motivo mis comentarios hace dias que no se publican. No son ofensivos ni son publicidad. Y aunque intento ser objetivo respecto de algunos comentarios que si se publican, no entiendo porque salen algunas banalidades o incluso comentarios que no tienen que ver con el tema del post y los de Lindos Dildos no aparecen nunca. Gracias

Jaja, ya sé para qué me servirían a mí mis sesiones de entrenamiento en http://www.unobrain.com. Tanto aprender a concentrarme me serviría en esta situación :-)

Gracias Venus por hacer el experimento entre otros motivos por contarlo a tus seguidores. Yo, sinceramente, no creo que en esas circunstancias hubiera conseguido excitarme, así que tienes mucho mérito. En mi caso (soy lesbiana) necesito más intimidad y excitación visual como, por ejemplo, algo así: http://xurl.es/mlsxv

El experimento tendria que testar los vibradores: con el sueco Lelo (" lo iphone de los vibradores", sorry andróides) no levarias 20 minutos.

Mirando las fotos no sé si es de verdad un experimento científico, una perfomance o adultos jugando a médicos. Bueno, vale, lo último es producto de mi imaginación.

Que experiencia tan interesante. Desde luego requiere un ejercicio de atención y concentración brutal. Con lo rápida que soy yo para obtener el orgasmo masturbándome lo mismo no podría llegar... ¡qué presión!
Si necesitan a alguien más que me avisen a mí, que yo también quiero prestar mi cuerpo a la ciencia, jaja.
http://www.laplumadepandora.com

Seguro que salieron todos col el "cetme" montado.

A la altura de las más cualificadas y prestigiosas ciencia e investigacion española. Para que luego digamos que no hay dinero para I+D:¡¡¡ diez científicos para un orgasmo!!! y el resto de mortales y mortalas ,millones y millones de años millones de orgasmos a diario y hasta que no han llegado los de la UB, estaban nuestros orgasmos sin investigar manga por hombro. Si es que lo que no logre la inventiva española incluso sin recursos...

En relación a estudios sobre orgasmos, señalar que en una investigación dirigida por William Hartman y Marilyn Fithian - en los años 70 en USA, creo recordar -, la media de orgasmos de los hombres multiorgásmicos fue de cuatro. Algunos tenían un mínimo de dos, y ¡uno de ellos llegó a tener hasta dieciséis!
En otro estudio llevado a cabo por Marion Dunn y Jan Trost, la mayoría de los hombres declaraban haber tenido entre dos y nueve orgasmos por sesión.
Visita: http://sexomultiorgasmico.blogspot.com.es/

Venuus!! Tengo todos los discos de Massive Attack! Y me encanta la cienciaa!!

De estos 10 "científicos" cuando despidan a nueve, se quejarán porque en España se trata mal a los investigadores. Manda huevos 10 tíos para un orgasmo que habrá que ver que aporta a la humanidad.

"Normalmente estoy acostumbrada a tener a una persona muy pendiente de mi orgasmo (en ocasiones dos)"... menos lobos, Caperucita!!!! Vaya humos...

Que Vds. lo pasen bien.

Eso si que es echar un polvete por el bien de la humanidad... jajajaja
Yo por la ciencia le daba un meneo a la novia de John Carew, ex del Valencia, en la pestaña de "La chica de WyQ" (a la derecha del todo)
http://www.warrantsyquinielas.blogspot.com

Y warrants, y la quiniela de la jornada, y bitcoins, información financiera, y música, y oro, y... mucho más

Ah!, ¿...Pero no es la Thatcher la de las fotos?

Se nota en la foto final que no fue un orgasmo fingido, cara de auténtica felicidad. Imposible mentir

Toda prueba de satisfacción en pro de los demas merece la pena, nosotros probamos los restaurantes para recomendarlos y que podais saber donde comer o cenar con garantías http://www.capitanfood.com

Curiosos estos proyectos de I+D+I. Un equipo de diez científicos. Curioso.

Menudo mamarracho de artículo y experimento. Supongo que todos se lo habrán pasado muy bien, la chica y el equipo médico habitual.

Ahora ya solo le falta aprender a poner las comas en su sitio (y a no ponerlas donde no debe...).

El título del artículo es brutal

lo hacen casi todas las mujeres y las niñas, resulta aun duro en nuestro siglo hablar del orgasmo que sea masculino o feminino, la vida existe en nuestro planeta desde mas de 2.000 milliones de años y claro evolucia la vida y la qualidad del orgasmo, que se sabe del orgasmo de una golondrina cuando pratica sexo con otra volando ? intenso estupendo maravilloso ? es por esto que si se puede tener otra vida seria como golondrina !

¿Ese video está disponible en YouTube? ¿Lo podrías repetir con un atuendo y entorno más sugerentes? Gracias.

pues el experimento tiene un rollo bondage que me ha puesto cacharro.

¡Cómo me gusta la ciencia!

Vaya experiencia, la verdad es que me resulta dificil pensar en excitarme en esa situación.

Ja ja ja. No te tenías que haber dejado hacer esas fotos. Son la antilujuria, si hasta se te nota la cara de susto. En la última sales muy bien y lo medioarregla, menos mal, porque las anteriores hundían tu carrera. En la última ya se te ha quitado el rictus. ¡Hey! ¡Yo también me masturbé para la ciencia. En la carrera, para donar semen en el Hospital de Alcalá de Henares. Lo pagaban y todo. Estaremos pendientes de lo que escribe el Pere; anda con el Pere, lo que inventan algunos y la que arman para atraer una chica...

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

TWITTER

Nuestros autores en Twitter

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal