Eros

Hombres, mujeres y viceversa

Por: | 28 de junio de 2013

Igualdad no implica ser iguales, y es un concepto que a veces despierta sensibilidades. Si bien todos tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones como personas, no debemos confundir el ámbito político y social, con el íntimo e individual.

¿Es cierto que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus? ¿Estamos condenados a no entendernos? Vivir en pareja se convierte en un reto si no somos capaces de aceptar nuestras diferencias, de buscar sinergias, y de hacer un esfuerzo por comprendernos mejor.

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Como en los polos opuestos del Ying Yang, que a la vez se necesitan y se complementan, de forma similar se vinculan lo masculino y lo femenino

Por supuesto, siempre entendiendo que hablar de géneros es hablar de generalidades, y que al final cada persona será siempre diferente a otra, hemos querido conocer un poco más acerca de cuáles serían realmente esos puntos en común, y esas diferencias, entre hombres y mujeres, en cuestión de sexo.

Para hablar de esos clichés o falsos mitos, y de esas otras verdades quizás no tan reconocidas, hemos reunido a dos grandes expertos: Sylvia de Béjar* y  José Bustamante**.

De Béjar es conocida por su libro Tu sexo es tuyo, en el que invita a la mujer a conocerse un poco mejor, y también por Deseo, en el que nos embarca a descubrir todo sobre la sexualidad en pareja. José Bustamante nos abrió los ojos en cuestión de sexualidad masculina con su libro ¿En qué piensan los hombres?.

El debate está servido:

¿Qué despierta nuestro deseo?

Sylvia: No hay una sola respuesta, porque cada mujer tiene su lista de necesidades a cubrir. Pero si tuviera que generalizar, diría que el conjunto, y que la higiene, sobre todo el olor, tiene enorme importancia.

¿Qué despierta el deseo masculino?

José: Todo y nada, depende de cada uno, pero es cierto es el hombre es muy visual, la mirada de ella puede moverte, la ropa que lleva, su cuerpo, lo que muestra y quizás más lo que insinúa.  

¿Es cierto que aún usamos el “me duele la cabeza”?

S: A medida que entendemos cómo somos sexualmente y cómo lograr lo que necesitamos… tenemos menos dolores de cabeza. Aunque levante ampollas, creo que la mayoría de las faltas de ganas femeninas tienen que ver con nuestra escasa cultura sexual. Si entendiéramos cómo funciona nuestro deseo, desearíamos más.

¿Los hombres "siempre tienen ganas"?

J: No, otra cosa es que ellos mismos lo crean, y si lo saben, que se atrevan a admitirlo.

¿Se responsabiliza la mujer de su propio placer?

S: Nunca entenderé que las mujeres sean capaces de invertir tanto tiempo y esfuerzo en su profesión o sus hijos, dos "causas" clarísimas, y tan poco en reflexionar, aprender y mejorar su vida sexual. ¡Y para colmo luego se quejan! Pues que empiecen por preguntarse qué hacen para mejorarla.

¿Se siente responsable el hombre del placer femenino?

J: Sin duda, la mayoría de hombres, al menos, mide su autoestima sexual en la capacidad de hacer disfrutar a la pareja sexual.

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Los protagonistas de nuestra entrevista: José Bustamante y Sylvia de Béjar.

¿Cómo definirías el orgasmo femenino?

S: ¿Mejor que el masculino? Cómo no he experimentado los dos no puedo saberlo, pero sí sé que a ellos el fuelle se les acaba pronto y nosotros podemos repetir muchas veces. Vamos, ¡qué no me cambiaría de sexo!

¿Cómo definirías el orgasmo masculino?

J: Cuando todo va bien, una explosión de placer acompañada de una relajación extrema. Cuando no es así, como una derrota, pues se acabó la fiesta antes de que empiece si quiera a sonar la música.

¿Qué satisface a una mujer en el momento postcoito?

S: Depende. A pesar del estereotipo “desean mimitos”, algunas preferimos que nos dejen en paz y punto. Pero si tuviera que optar por una respuesta, diría que, sea un polvo de una noche o algo más serio, lo importante es no sentirse minusvalorada. A nadie le gusta sentirse del montón, peor aun verse como una si-te-he-visto-no-me-acuerdo.

¿Qué espera un hombre del momento de "después"?

J: Que ella no salga corriendo a asearse o charlar sobre los quehaceres. Cada vez más hombres reclaman ese espacio de complicidad.

¿Somos inseguras respecto a nuestro cuerpo y nuestra sexualidad?

S: Rotundo sí, y es el mayor obstáculo para disfrutar del sexo. Si estás pendiente de tu cuerpo o de tu desempeño sexual, no te permites disfrutar. La preocupación te tiene demasiado ocupada. Lo mismo vale para ellos: cada vez aparecen más problemas sexuales masculinos fruto, precisamente, de esas inseguridades.

¿Se sienten los hombres inseguros en cuestión de sexo?

J: No todos, faltaría más, pero sí, es cierto.

¿Qué es lo que más necesitamos de un hombre?

S: Puestos a pensar en un ideal, que nos acepte como somos (con nuestros miedos, defectos e inseguridades) y que nos ayude, incluso rete, a crecer sexualmente, ¡pero sin exigir o presionar! Casi nada. Advertí que era un ideal, que también valdría para definir a la compañera perfecta.

¿Qué es lo que un hombre más necesita de una mujer?

J: Tranquilidad y responsabilidad. Saber que no va a haber exigencia impositiva, que si se falla no se convertirá en un drama, y la aceptación de que el placer de ella depende en gran parte de ella.

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Las portadas de 'Deseo' y '¿En qué piensan los hombres?'

¿Qué es lo que más nos une y lo que más nos diferencia sexualmente a hombres y mujeres?

S: Lo que más nos une, mejor dicho, asemeja, es algo que no tenemos en cuenta: todos tenemos miedo, todos queremos ser queridos, todos anhelamos gustar… Es decir, nuestras debilidades. Si tomáramos conciencia de ello y fuéramos más humildes y empáticos con quienes nos compartimos nos iría mejor en la cama. ¿Lo que más nos diferencia? Quizás, y aunque suene a estereotipo, la mochila emocional. En general, las mujeres sobrecargamos lo carnal de significado. Eso nos perjudica mucho a la hora de soltarnos la melena. El qué pensará de mí, las falsas creencias en torno a cómo se ha de comportar una mujer, la mala o inexistente educación recibida nos cortan las alas. Para colmo, en las relaciones serias, si algo no va bien en casa, suprimimos los encuentros por, lo dicho, no solemos separar sexo y emoción, ¡pero si el roce ayuda a todo lo demás! Ellos suelen saber compartimentar mejor, y eso sí se lo envidio.

J: Cada vez nos diferencian menos cosas. De hecho, en la consulta podrías describir los miedos, quejas y demandas sexuales de uno y otro, y costaría adivinar qué discurso es el femenino y cuál, el masculino. Lo que más une, sexualmente hablando, es el deseo de estar a la altura de las circunstancias, no defraudar y dejar en el otro la sensación de que se es un buen o una buena amante. Quizás el matiz se encuentra en que todavía los hombres miden su autoestima sexual en la capacidad de hacer disfrutar a la pareja, mientras ellas le ponen un mayor acento a sentir que encienden el deseo en ellos. A partir de ahí, cada uno carga con sus propios mitos y, en definitiva, "castigos". Ellas luchando por encontrar el equilibrio entre la liberación y la exigencia sexual; ellos tratando de encontrar la mezcla justa de emoción y pasión. La transición que provoca ese movimiento pendular ha llevado a muchos a permanecer en el más clásico de los roles sexuales y a otros a adoptar el rol opuesto, sin pensar en qué tenía de bueno y qué de malo el sexo del otro sexo.

¿Es posible llegar a un punto común de entendimiento, al menos, en cuestión de sexo? ¿Cómo?

S: Sí, pero para ello es necesario que cada uno se exija a sí mismo madurar. Eso de culpar a la pareja o a la pésima educación recibida de todos mis males; es decir, lanzar balones fuera, no vale. Llega un momento en que has de responsabilizarte. Si realmente te importa, no te exijas menos que en otras áreas de tu vida. Y si renuncias a tu poder, ¡no te quejes! ¿Mi receta? Humildad (palabra hermosa donde las haya) para reconocer que tenemos mucho que aprender, mucho, porque nadie nace sabiendo. También valor para aceptar nuestros miedos y los suyos (muy difícil, pero revelador) y aun así, retarnos a avanzar y a crecer.

Por supuesto, habrá algún mal momento, bache, dificultad, ¡nadie se libra!, pero el sexo, como la vida, es una oportunidad constante para descubrir, crecer, realizarse. No la desaprovechemos.

J: Claro, estamos en ello. Se trata de desterrar los mitos y complejos que han acompañado a cada uno de los sexos, y aprender de lo que el otro sí hacía bien. Por suerte, cada vez hay más mujeres que aprenden a conservar lo positivo de su clásica feminidad (la emoción en el sexo, por ejemplo), y tomar del hombre aquello que le hace sumar (la actitud activa y sinvergüenza). Y aunque algo más rezagados, también aparecen los hombres que conservan la seguridad clásica del hombre , pero que aprenden a incluir la emoción en el sexo.

Para todo ello lo fundamental es sentir que en el terreno erótico no hay "minas", sentir que podemos hablar, explorar, fallar, proponer o descartar, sin que ello suponga un problema en la pareja.

*Sylvia de Béjar es escritora, experta universitaria en Sexualidad humana y Educación Sexual (UNED), y master en Programación Neurolingüística. Da talleres de empoderamiento sexual femenino, es muy activa en las redes sociales y en su propia web.  

**José Bustamante es actualmente secretario general de la Asociación de Especialistas en Sexología y miembro permanente de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual. Máster en Psicología Clínica y Sexualidad y Pareja, ejerce su profesión en Elche (Alicante) y también on-line.

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Les compartimos un texto vinculado con el artículo que nos pareció excelente, esperamos lo disfruten y los invitamos a ver más en http://bit.ly/2q47Z1y

Cuando voy por la calle y camino detrás de vos me pongo nervioso porque sé que no te gusta darte cuenta que llevás un tipo en la espalda. Me alejo, trato de pasarte rápido, lo más rápido posible, para que sepas que no hay razón para asustarse, que soy inofensivo, que vengo con los ojos hundidos en alguna imagen que nada tiene que ver con la tuya.

Cuando el subte se llena y te apretás a mi lado me da miedo rozarte la falda con mis dedos, torpes y distraidos. Entonces, pongo las manos en los bolsillos y viajo así, como diminuto, o tal vez como disminuido del susto, retorciendo el cuerpo para acomodarme en el frasco como se retuerce la arena adentro de uno de esos souvenirs de ciudad balnearia.

Cuando te veo venir de frente, llevo la mirada a la vereda y espero así hasta que cruces. Te percibo por el rabillo del ojo, como escapando, consciente de que a lo mejor suspirarás con alivio porque no me escuchaste comentar cuán corta es tu falda o cuán grandes son mi ganas de que tu feminidad bastardeada me haga macho.

Cuando la ciudad es muy grande y se me ha perdido una calle y te veo ahí, de pie, esperando el colectivo, me acerco pisando fuerte las baldosas flojas para que notes mi presencia. Te pregunto de lejos, levantando la voz, si sabés cuál es Curapaligüe. Nunca me aproximo demasiado por miedo a tu miedo. Y vos me respondés que no, que ni idea, y no disimulás esas ganas desconfiadas de ver cómo me alejo por Rivadavia hasta perderme de vista.

Cuando subís al colectivo a las dos de la mañana y somos sólo hombres los que viajamos yo te veo poner los ojos en el piso porque no querés cruzarlos con la mirada lasciva de nadie, después de haber laburado tantas horas, con este frío que se roba un poquito la esperanza.

Las calles que para mí son venas de cemento para vos son el campo de una batalla eterna por llegar a casa a salvo. Los auriculares que separan mis pensamientos del mundo, para vos son escudo entre tu cuerpo y sus silbidos, entre tus tetas, que son tuyas, y esas ganas de verlas, que son de ellos.

Pero yo no soy cómplice, te lo prometo.

A veces escucho que alguno te grita algo y lo miro con impaciencia. Casi siempre son más grandotes que yo y de seguro me cagarían a trompadas, pero si se te vinieran encima igual te defendería. Yo y muchos otros, en serio.

Porque no estás sola. Porque nosotros entendemos que tu libertad ficticia es nuestra libertad incompleta y que si no somos iguales no es porque no querramos, sino porque no nos dejan.

Vení, caminá conmigo, vamos a tomar las calles juntos para que el mensaje reverbere en los rincones de esta ciudad adormecida por el hedor del prejuicio, silenciada por la comodidad de la sumisión a la que te han condenado, conforme con la ficción de cine de terror, donde las rubias siempre son ingenuas y las negras siempre mueren primero.

Vení, caminá conmigo, uno al lado del otro, para que cuando me toque ir detrás de vos no me pienses amenaza, sino compañero.

La ley de la selva que rige al animal humano ha marcado las diferencias entre varones y mujeres. El varón se dedicaba a la caza y por ello requería de la fuerza física, incluida la violencia. Sobre esa base social surge en la antigua astrología occidental el mito de Marte, el planeta rojo, convertido en el referente masculino de la guerra y el poder. La mujer, se dedicaba a la crianza para mantener la continuidad física del grupo y por ello requería del amor, de aquí el papel afectivo de lo maternal. Sobre esta base social surge el mito de Venus, el referente femenino de la ternura. Pues bien, durante milenios ha regido y rige aun esa bipolaridad social, condicionada por los contextos políticos y religiosos, que en algunas sociedades, aun hoy día, lo femenino sigue condicionado a un criterio donde la mujer no es persona, es cosa, al servicio del varón. En siglos pasados a las mujeres les estaba prohibida la enseñanza, épocas en las que imperaba el analfabetismo femenino.... y paradojas de la propia vida, gracias a la primera guerra mundial 1914-18 fue cuando comenzó (en Occidente) la liberación de la mujer... millones de varones en los frentes de guerra y millones de mujeres trabajando en fábricas y talleres. O sea, lo económico fue el motor de ese cambio social. La igualdad no debe entenderse en sentido sexual, sino en sentido social de oportunidades para todos.

Ni blanco ni negro: gris.

Como en la película he visto usted en lá calle con una rubia. Yo estava en autobus. No me hás visto, Lara! Yo, el Dr Jivago

Hombres, mujeres y viceversa no es un programa de la tele donde salen mujeres muy lindas como esta?: http://xurl.es/1kf3v

Como en cualquier película, si alguien por descuido o desafortunadamente, nos cuenta el final de la peli, nos fastidia la tarde de cine.
Y nos pone de mal humor.
Con su falta de tacto y de sentido común.
Con las personas pasa lo mismo, si se empieza por el final se nos fastidia el futuro, y perdemos el encanto y la vivencia que nos refuerza.
Los hombres y las mujeres empezamos a conocernos ya de niños, en el colegio, jugando en el patio, zurrándonos la badana, y cogidos de la mano de los padres.
somos diferentes, a unos por lo general nos gustan unos tipos de juego de acción y a las chicas, también por lo general les gustan por el contrario actividades más pausadas.
De jóvenes nos buscamos para salir en grupos, distinguiendo sintonías en aficiones y afinidades carácter.
Es cuando se empieza a sentir el tirón.
Se impone la atracción en torno a la juventud, amparada por la vida tutelada en familia por los padres.
Y el matrimonio, y los hijos, el trabajo, las sostenibilidad familiar y la lidia con la vida.
Cada cual desde su rincón y en compañía.
Y en esta etapa distinguimos una variedad de situaciones según cada persona.
Que puede ser de éxito, de ir tirando o de fracaso.
Influye la educación recibida, el carácter, el respeto mutuo, los empellones de la vida, y la suerte que tengamos.
Pero si sigue viva y florecida la chispa de la atracción que nos juntó, bajo las sábanas, se refuerzan los vínculos y se recuperan los ánimos.
Aun siendo diferentes, el complemento mutuo se transforma en cariño.
Y es entonces cuando el vínculo dura hasta que la muerte nos separe.

las mujeres son tan jodidas que ellas han sido las únicas que han podido dominar a la Iglesia. Para que se tomen una idea de este asunto lean el contenido RECORDEMOS COSAS Y LEYENDAS DE MUJERES FAMOSAS, en mi blog literario. http://eduardodavidlopezespinosa.blogspot.com/

Cuidado con la aceptación de los estereotipos!
Describir y proponer terapias sin contextualizar ideológicamente ayuda a de darle a los roles discriminatorios precisamente aquello que están pidiendo para abundar en su discriminación.
El sexo “amoroso” es causa directa del sexo masoquista misógino, como se explica aquí:
http://www.contraelamor.com/2013/06/sexo-encuentro-de-forma-y-fondo-iii-el.html?zx=3654125d06073816
Para abordar la propuesta de un replanteamiento cooperativo e igualitario de nuestra sexualidad:
http://www.contraelamor.com/2013/03/sexo-genero-y-follar.html

Nunca se sabe, las apariencias engañan…
Nueva App Android: bondage con el presidente español. App con las mejores frases de Mariano Rajoy.
Merkel: "Spain is my bitch"
http://www.warrantsyquinielas.com/2013/06/merkel-spain-is-my-bitch.html

En cierta ocasión esperaba en la cola de la caja de un súper. Delante de mí sólo había mujeres despotricando de los hombres: que si somos tal, que si cuál, que si pascual. Aquella diatriba no me dejó indiferente y mascullé para mí una reflexión que sin embargo sonó más alto de lo hubiese querido y todas la oyeron: "...Y cómo quereis que seamos si nos parís vosotras...". Todas enmudecieron al instante.

Buen artículo, aunque hace publicidad de estos libros y sus autores. Para mi todo se resume a algo tan fácil como que la mujer es muy complicada y el hombre muy simple. ¿Cómo reaccionan ustedes ante esto?: http://xurl.es/1kf3v

Ambos expertos son peces gordos dentro del ámbito de la sexualidad. Esta entrevista se queda (no cabría todo lo que tienen que decir, claro) para toda la información que pueden aportar. Recomendaría a todas las personas que leyesen sus libros. Es más, deberían ser lectura obligatoria en los últimos cursos del colegio, porque te descubrirían muchas cosas. Y ojo, que con esas edades la mayoría ya se han iniciado en su vida sexual, así que no nos engañemos.
http://www.laplumadepandora.com/

A los tíos nos encanta lo evidente y palpable, a las tías os encanta lo oculto y la imaginación
Por ejemplo, a mi como tío, me gusta: la novia de John Carew, exjugador del Valencia, tiene frío
http://www.warrantsyquinielas.com/2013/05/la-chica-de-wyq-la-novia-de-carew.html

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

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Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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