Eros

'Hommbres' y nuestra imposibilidad de conjugar sus verbos

Por: | 08 de julio de 2013

¿Para qué los quieres perfectos? ¿Será porque eres de las que se casan con todos sus amantes? Algo así le dice Hannah Arendt a su amiga, la novelista Mary McCarthy, en el comienzo de la notable película que firma otra gran mujer, Margarethe von Trotta, e interpreta la magnífica Barbara Sukova. Corren los 60 en Nueva York y esta alemana que trabaja de pensar también bromea sobre los hombres con su amiga. Hannah confiesa sus ideas sobre el amor y las convenciones culturales, incluso sobre el "exhibicionismo" que le endilga, entre risas, a la novelista norteamericana.

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'Thomas' (1986) de Robert Mapplethorpe forma parte de la selección de fotografías que se exhibe en la Galería Elvira González de Madrid, hasta el 19 de julio. © RobertMapplethorpe Foundation. Used by permission. 

Sacrílega, estoy hablando de una película con mayúsculas sobre la filósofa que acuñó el concepto de la "banalidad del mal" para referirse a los crímenes nazis y solo (¿solo?) para apuntar que aquella mujer piensa porque primero amó. Amó a los individuos, no a las patrias, a las colectividades ni a ningún 'ismo'. Tuvo a Heidegger entre sus piernas y supo que la vida es más inesperada que las personas, y nunca dejó de ser amiga de su viejo profesor casado (a pesar de que el filósofo, su maestro, su amante, se había apuntado a la causa nazi, mientras una judía como ella se convertía en apátrida en un campo de concentración).

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'Michael Reed' (1987) de Robert Mapplethorpe.© RobertMapplethorpe Foundation. Used by permission. 

Pensaba yo en los hombres con dos 'm', las de nuestro deseo, y en nuestras oscilantes (in)capacidades para conjugarlos con ese deseo. En eso entré al cine y Von Trotta me propuso un diálogo con unos personajes femeninos más que estimulantes y con otros masculinos tan adorablemente contradictorios. Y así, del diálogo sobre las imperfecciones y sobre la 'vista gorda' que solemos hacer cuando queremos tener algo con alguien, surgió esta suerte de catálogo personal e incompleto de perfiles masculinos que alimentan el eros contemporáneo.

02. Vista de la exposición © Cuauhtli Gutiérrez. Cortesía de Galería Elvira González
Vista de la exposición de Robert Mapplethorpe © Cuauhtli Gutiérrez. Cortesía de Galería Elvira González.

Por cierto, ilustramos esta entrada de hommbres con dos 'emes' con las obras de un artista de una sola pero potente M: Mapplethorpe. Las fotografías que acompañan estas líneas integran una exposición que por estos días (y hasta el 19 de julio) puede visitarse en la Galería Elvira González de Madrid, en el marco de PhotoEspaña. Imperdible muestra.

Antes de arrancar con los hommbres, sus caricaturas y las quejas, cabe señalar que cualquier enumeración supone exclusiones (por supuesto, lo/as lectore/as podrán contribuir con nuevas clasificaciones posibles). Estos rótulos provisorios han sido asignados desde el más puro capricho individual con, al menos, una pequeña dosis de cariño y una buena cuota de humor.

  • El histérico.¿Saben a qué se refiere Freud y los psicoanalistas cuando hablan de 'histeria'? Básicamente, a la reacción ante la sexualidad como 'perversión rechazada'. Los argentinos definimos como histérico/a al que juega a seducir pero no llega a (o no quiere) concretar, apenas histeriquear (un verbo frecuentemente conjugado en el Río de la Plata). En España, he escuchado un apelativo vulgar para las mujeres histéricas, algo así como 'calientap...' pero, y corríjanme si me equivoco, no hay tal epíteto para un hombre que actúa una supuesta conquista, a través de conductas o palabras sugerentes, y luego hace mutis por el foro y se retira y te deja con las ganas. Eso, señoras y señores, es un histérico.
  • El histérico II. O la sexualidad difusa del que acaba de salir del armario: parece que no le gustan más las chicas (ya no es predominantemente heterosexual) pero sigue histeriqueando con ellas, haciéndose desear y escabulléndose.
  • El histórico. Desde que volviste a tomar contacto con él, cuando ya habían pasado años de aquel fulminante romance adolescente, te cuenta que está mal con su mujer. Al fin, después de un par de décadas sin verse, hay cita: ese día, él ha dado un portazo en su casa, al cabo de una discusión -la enésima- con la esposa, y viene a verte. Duermes con él y ya nada es como antes, pero tú sigues romántica, por el peso de la historia. Él se levanta temprano, con cargo de conciencia, y vuelve a casa, a arreglarse con 'la señora', porque el histórico solo quiere escaparse un ratito de su presente.
  • El discípulo. ¡Ojo con hacerte especialista en esta clase de vínculos! Les llevas quince o veinte años y hay mucha tensión sexual. A veces los descubres tomando la iniciativa de una conversación tonta de seducción (¡cómo te halaga!) o mirándote el escote, pero la cosa vira siempre hacia la razón, el diálogo sesuso y en algún momento, ZAS! te han puesto en el lugar de la maestra o la terapeuta. Y ya no te atreves a tocar, besar o insinuar... claro, en ese pedestal te tienes que comportar. Así, te quedas con las ganas y nunca llegas a confirmar el deseo del discípulo. El equívoco puede volverse un loop infinito sin resolución erótica alguna, con el consecuente castigo pedagógico de sostener larguísimas conversaciones culturetas. Al fin y al cabo, formas parte de su educación (no tan) sentimental
  • El precoz. Él siempre quiere menos que tú: menos afecto, menos compromiso, menos saludarse, menos frecuencia, menos juego erótico y entonces los encuentros son breves. Suele suceder que lo visitas y al primer escarceo se queda satisfecho, pide perdón y hasta dentro de seis meses o un año. Ya es tarde, por no decir demasiado temprano. Plof.
  • El amante sin apellido. Él quiere únicamente cama y no hay escena a la luz del día ni galanteos que valgan. Todo a escondidas, todo clandestino, apenas nombres de pila, ningún compromiso, solo sexo. A veces el sexo exprés con él va bien, pero otras, con semejante falta de confianza y diálogo, ni siquiera puedes proponer lo que te gusta. Hay una variante de esta tipología que es el que se sostiene en el rol a lo largo del tiempo, y aunque le conozcas el apellido y en qué trabaja, jamás te presentará a ningún amigo ni a su hermana ni te nombrará, aunque vengan los centuriones romanos con monedas, cruces, clavos y coronas de espinas. Insatisfacción variable, con probabilidad de tormenta de hartazgo.
  • El contrario: el amante social. Hay uno que te presenta a sus amigos más o menos como  amigovia, pero evita irse contigo a la cama. Es como si quisiera que en su núcleo crean que él tiene sexo contigo y, por alguna razón, le calzas bien socialmente. Este es el que alarga las noches de vida social para que nunca haya intimidad. Les caes bien a sus amigos y te has convertido en una buena dama de compañía. Hmm, te consumirás en el caldo de la frustración.
  • Casado y cansino. "¿Y si nos ve mi mujer?" Y tú piensas: "eso es lo que él quiere, para no tener que tomar decisiones, que lo echen y ya, liberarse". Pero no le das con el gusto: "tu mujer no nos va a ver", aseguras. Pero él está tan enroscado con el asunto conyugal que la escena de cama se convierte en un confesionario... además del consabido yo-no-me -voy-a-arruinar-como-mis-amigos-divorciados o ella-no-se-va-a-quedar-con-todo... Desayunar sola es lo más saludable que puede pasarte.

 

Tráiler de 'Hannah Arendt' de Margarethe von Trotta.

Y para terminar este repaso non-sancto celebrando, en Hannah Arendt, la generosidad de la mujer, daré cuenta del penúltimo tipo de señor: el que bien cuida su flor de narciso. Dícese de aquel que se procura casi únicamente admiradoras, en lugar de pares; eso sí, admiradoras inteligentes, que le hagan devoluciones que lustren su vanidad. Lo del homenaje a Arendt tiene que ver con la lealtad de la filósofa hacia su maestro y amante Martin Heidegger, el que jamás hizo referencia a la obra de ella y sobre quien Hannah escribía, en una carta personal a Karl Jaspers: "Sé que (H) no puede soportar que mi nombre aparezca en público, que escriba libros, etc. Durante mucho tiempo le he estafado, por así decir, con respecto a mi vida; siempre he actuado como si todo esto no existiese y como si yo no supiese contar hasta tres, por decirlo así, a excepción de cuando se trata de la interpretación de sus propias cosas".

Hasta aquí: si no quiero ser deportada del planeta de mis amados hommbres, me parece que por hoy ya está bien (¿no?).  

Hay 23 Comentarios

Interesante artículo. Muchas gracias por compartirlo

Menudo cuerpazo el del modelo...eso es estar fuerte!!!
Me ha gustado mucho el video y el artículo, gracias por compartirlo.

En la viña del señor hay de todo, para gustos...los colores.
Estupendo artículo!

madre mia pero que cuerpo el de la foto!!!

Álex, si quiere poner el mismo mensaje una y otra vez, adelante, pero tal vez le interese saber que se escribe "desinhibido" (la tilde del "más" la vamos a pasar por alto).

The New York Times va a cerrar la mayoría de los blogs, así que Uds. o mejoran o desaparecen, porque no dudo que El País haga lo mismo. La gente piensa que cualquiera puede escribir bien, pero es muy, muy difícil, y para la muestra este botoncito. Es increíble que paguen por estas tonterías que no escribiría ni una niña de 12 años. Ahora entiendo por qué la autora conoce tantos perfiles de hombres que le ponen "peros" o se escaquean de los polvos (cosa casi imposible o rarísima de encontrar, al menos, en Colombia).

Cada vez más se va pareciendo a un blog para adolescentes, eso sí, adolescentes burguesitos. ¿Estas reflexiones van en serio, o es sólo promoción de la película de marras?

El sexo sin amor es mas morboso , excitante y deshinibido .

Las mujeres son todas del mismo tipo y es que hacen sexo solo por algin interés que no es el placer del sexo .

Graciosas esos diferentes tipos de hommbres aunque falten algunos, y bueno, algunos son simplemente inclasificables.
http://www.intimsecrets.com/

Que hace una mujer en la cama de un hombre después del sexo ? Estorba .

Que hace una mujer en la cama de un hombre desùes del sexo ? Estorba .

Con todos os mis respectos, pienso que és crueldad clasificar los hombres, porque tenemos muchos hombres dentro de nosotros. Tenemos el niño, que sufre su dolor y sus frustaciones, tenemos el hombre que lucha por gañar dinero, tenemos el viejo do cual tenemos miedo, Tan complexo...Para vivir la vida cotidiana tenemos que nos poner tantas máscars...

Si donde ella pone hommbres ponemos femmes... y cambiando lo que haya que cambiar en los géneros... igual vale. Parece como los chistes machistas.

Mucho me temo que la señora Arendt sí amó un "ismo": el liberalismo, naturalmente, razón por la que es tan citada por tantos intelectuales burgueses. En cuanto a la "banalidad del mal", es un concepto que siempre me ha fascinado: parece que ser que, mientras esta buena mujer asistía en Israel al juicio contra el infame Adolf Eichmann, planificador del genocidio nazi, reparó en que el SS de marras era un tipo anodino y mediocre. De ahí lo de la "banalidad del mal". Se ve que la mujer esperaba econtrar en el banquillo de los acusados al Doctor Mabuse, a Fantomás o a Fu Manchú.

Nunca megustaron los catálagos y menos las tipologías pero os falta en este articulo una dedicatoría a hombres magnificos, simplemente porque lo son. Os dejo un artículo en donde aparece reflejada su sensibilidad, el estilo de vida y su alegría de vivir "lOS PATOS DEL ESTANQUE LEE"

En España histérico/a tiene otro significado. Por otra parte, la clasificación tipológica de hombres parece más una relación de experiencias personales que otra cosa. Faltan multitud de verdaderos estereotipos masculinos universales, como el pagafantas, el calzonazos, el semental, el lenguaraz...., en fin, imagino que tantos como de mujeres puedan enumerarse. No hay planetas masculinos y planetas femeninos, de eso estoy seguro.

Perdón me equivoqué de enlace: http://xurl.es/bqq4r

Muy gracioso. Los hombres somos más simples y a todos nos gustan casi las mismas mujeres. Esta sería nuestra mujer ideal: http://marbcn2510.blogspot.com.es

En primer lugar la grafía de "hombres" con dos emes disgusta y no tiene sentido; además, esa definición de hombre histérico es tan personal que difícilmente se puede extender a las expereinceias de otras mujeres. El resto son lugares comunes y tan convencional que difícilmente puede este artículo calificarse de novedoso o informativo. El artículo entero parece más bien una excusa para promocionar la película de von Trotta. Además, la ridícula metáfora de que hay un "planeta de [...] hommbres" [...] ¿presupone que hay otro de hombres (con una eme) y otro más de mujeres? Pésimos argumentos los de Anne Cé, que parecen más un ejercicio de onanismo literario. Cuando deje de mirarse tan obstinadamente el ombligo, igual hasta puede decir algo interesante, mientras tanto, artículos como el de arriba no serán más que oportunidades perdidas.

No había oído hablar de ese film y pinta muy, pero que muy bien. Así que me lo apunto, pero ¿en qué cines se puede ver? Por otro lado, aprovecho para decir que amo el trabajo de Robert Mapplethorpe.
http://www.laplumadepandora.com/

Los hombres tenemos un tipo muy claro de mujer que deseamos: Carmen Electra, el cuerpo del delito. Va de tonta y de cochina... Carmen Electra, el cuerpazo por excelencia, autora de escenas míticas del cine y ex mujer del NBA Dennis Rodman jaja
http://www.warrantsyquinielas.com/p/la-chica-de-wyq.html

Muy bien retratadas estas tipologías, me he reído mucho.

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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