Eros

El sexo es todas las preguntas, una puerta que ya no cierra

Por: | 19 de febrero de 2016

No todo el sexo es bueno, o sagrado. Hay sexo gimnástico (a veces, el sexo matrimonial es el mejor ejemplo de gimnasia con rutinas de ejercicios), sexo explorador (como si vas a ver una casa para comprar o alquilar pero te pasa que quieres huir inmediatamente de allí), el sexo colorinche o industrial (contagiado por la hipersexualización ambiente y ciertos estímulos de la industria del plástico y el entretenimiento); y así podríamos seguir buscando adjetivos para esa sensación de estar fuera, de quedarnos fuera, incluso al cabo de un fugaz orgasmo. Se trata, entonces, del sexo como respuesta, acto concluido, clac, cerrado, contestado.

Nabil El Mansouri

'Rahma' de Nabil Noir El Mansouri, actor y director de teatro marroquí.

Lo admito. No todo el sexo es amor. Aunque intuyo que podríamos llamar genéricamente amor a eso que nos inunda cuando entregamos nuestra piel tímidamente agradecida,  o voraz, o cuando damos cariño, aunque sea efímero. Por este lado andaría el sexo de dar las gracias ("vamos, acaba, así ya no te debo nada"), por ejemplo.

No todo el sexo es estar dentro de la escena. No siempre estamos ‘presentes’. No siempre quedamos en paz. No siempre nos encontramos con alguien (con todo lo que implica un encuentro humano), sin más aditivos que la plena consciencia. Ahora, cuando el sexo es encuentro, el sexo es amor, y cuando es amor es pregunta.

"Preguntar es estar sin pertenencia el tiempo que dura la pregunta; es estar sin pertenencia en la pertenencia, sin lazos en el lazo. Desatarse a fin de atarse mejor para volver a desatarse; es, del dentro, hacer un fuera perpetuo; es liberarse y, de esa libertad, disfrutar y morir", escribió una vez el poeta Edmond Jabès.

El sexo ata y desata, como las preguntas. Esa sexualidad asociada a la consciencia, a nuestra más ancestral animalidad es la que abre una puerta difícil de cerrar (un nudo que ata y se desata). Este sexo es sagrada conexión con el otro y amor a la humanidad.  De ahí, insisto, esto de respetarse la animalidad y la verdadera conexión, y poder encontrar refugio frente al imperativo capitalista de usar y tirar.

La misión: un sexo sin descartes de sobrepesca, sin acumulación.

Confío en el olfato y en mi instinto (de esto va la evolución, queridos excromagnones): olerse y lamerse. Creo en la inteligencia de saber percibir al otro y filtrar los estímulos para poder estar presente en él, dentro suyo, en la fusión de ambos. Me gusta la palabra 'dios', y disfruto de esto que cuentan los alquimistas y seguidores de Carlos Castaneda sobre el intercambio de energías y las partículas de nuestras parejas sexuales que quedan en nosotros y que transmitiremos a nuestros hijos.

¿Llevaremos el rastro genético de otras pieles para siempre? Me gustaría creer en ese algo orgánico (aunque no pueda medirse) de nuestros compañeros de amor y presencia compartida.

El erotismo activa, en nuestro cerebro, las mismas áreas del afecto más puro y la ternura. La ciencia viene confirmándolo. Del buen sexo surgen nuevas conexiones emocionales, ideas, belleza, más luz.

Hagamos el amor y no la competencia.  Porque es amor lo que nos ha traído hasta aquí, como dice el neurobiólogo alemán Gerald Hüther: "El amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad".

Hüther, catedrático en la Universidad de Göttingen y autor del libro La evolución del amor, asegura que de ese sentimiento está hecho nuestro vínculo con la naturaleza, y es también lo que nos mantiene unidos a los demás, "a pesar de la competencia". La "visión amorosa que Darwin tenía del mundo" debería llegar hasta nosotros, porque "es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta".

¿Será el deseo la búsqueda del éxito y el amor, la búsqueda de la verdad?

Confío en la honestidad de mi compañero cuando, penetrándome, me dice "te amo", porque siento que para los dos es la primera vez, o la única. Nos sorprendemos bebiéndonos sin ningún pudor, siendo sagrada (y fluida) afectividad.

Puede que el amor sea ese movimiento de mi verdad hacia la tuya. Y el deseo, apenas un instante de esa verdad.

No hay moral del afuera, estamos dentro y la verdad está libre de adjetivos

Hay 4 Comentarios

Muy buen post, me ha encantado jeje

A Dulce: el amor sin sexo sólo se puede dar cuando es sólo uno el que ama, cuando son dos los que aman pero están separados en distancia por algún motivo o cuando una enfermedad no permite mantener sexo en una pareja aunque se amen. No ssé si se podrá dar alguna circunstancia más.

El sexo es sexo. Si repites con la misma criatura doblemente bueno. Luego está lo de follar hasta caer rendido sin aire y con ganas de contarlo. Pero amigos y amigas, ese último no se da todos los días.
Saludos y buen sexo

Un día escuché decir a un sabio de Úbeda que lo más gratificante era el sexo con amor; sino, estaría el sexo sin amor, y si ya no quedaba otra, llegaría el amor sin sexo.

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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