Eros

Ser mujer, ser profesional, ser objeto

Por: | 23 de mayo de 2016

A todas nos ha pasado alguna vez. Es un conflicto silencioso, que no suele comentarse y que, de tan común, asumimos como normal en nuestra vida laboral. La sensación de no ser siempre valoradas como profesionales, sino como cuerpos andantes, en nuestro lugar de trabajo.

Direktoren_for_det_hele-750x421

Fotograma de la película 'El jefe de todo esto'.

A veces es un simple comentario, un halago, un piropo. Algo que incluso hay quien ve como algo positivo. Otras veces son comentarios más directos, más humillantes sin que ni siquiera pretendan serlo,  que vienen de la mano, por norma general, de otros compañeros. Todos entienden que se trata de una broma. Que juzgarte no por lo que haces sino por lo que eres, es no solo algo válido sino algo divertido. Y te ríes con ellos. Porque no quieres tener conflictos. Porque es tu lugar de trabajo y las personas con las que compartes la mayor parte de tu tiempo. No sabes que esas risas suponen abrir la veda. No sabes cómo hacer entender que, a ti, ese tipo de comentarios nunca te han hecho ninguna gracia.

Al menos sabes que entre compañeros estáis, más o menos, entre iguales, y tienes la capacidad de responder, o de aclarar las cosas en un momento dado. De decir "hasta aquí", sin que haya muchas consecuencias, más allá de las caras de sorpresa. La cosa cambia cuando el ‘comportamiento inadecuado’ viene desde arriba. Porque ahí ya no tienes la misma capacidad de respuesta.

Puede ser un jefe acostumbrado a la idea de que las mujeres a su cargo no son solo profesionales sino objetos sexuales. Puede ser incluso un socio, un contacto, alguien con quién tú o tu empresa hace negocios, que sabe que debes ponerle buena cara ante los comentarios que no vienen a cuento. Alguien a quien te empeñas en demostrar cada día tu valía, tu trabajo bien hecho, tus ganas de mejorar, tu iniciativa. Y que, sin embargo, pese a todo tu esfuerzo, lo que más valora de ti, son tus pechos.

No, no tiene ninguna gracia. No la tiene que en el desempeño de nuestra faceta laboral estemos expuestas, por el simple hecho de ser mujeres, a situaciones que nadie debería vivir nunca. No es justo que alguien utilice una situación de poder para sacar un beneficio de otra persona. Y mucho menos si ese beneficio es algo tan personal como el sexo.

El acoso sexual es un concepto vago. Porque al igual que en la violencia de género no duelen solo los golpes, el acoso sexual no se traduce solo en violaciones. Son hechos mucho más velados, mucho más sinuosos. Es la simple sensación de que un jefe o compañero ejerce una presión sobre ti, que poco a poco te hace sentir un poco menos persona, y un poco más objeto. Que tiene un poder sobre ti y sobre tu vida, sin que sepas qué puedes hacer ante eso.  

También entre las propias mujeres: son esas que te miran mal si haces algún comentario al respecto. Seguimos hablando en los pasillos de esa compañera que parece tener el favor de nuestro jefe. Y la mente, tan mal enseñada, tiende a acusar a esa mujer de haber vendido su cuerpo a cambio de un ascenso. Porque, hoy en día, sigue existiendo el triste pensamiento de que el éxito de la mujer en el mundo laboral tiene que ver con su sexualidad. Sí, inconscientemente, seguimos pensando eso.

Es triste, es humillante, es deplorable. Es algo que cuesta hacer entender en un mundo en el que seguimos viendo como ‘normales’, situaciones que son simplemente denunciables. Pero no siempre es fácil demostrar ese tipo de hechos.

A nivel personal, además, curioso es el caso de no ser solo mujer, sino ser también sexóloga. Algo que mucha gente sigue sin tener claro qué significa. Así, hay quien ve una relación directa entre lo que haces en tu vida profesional y lo que eso supone (o supondría) en tu vida personal. O incluso, hay quien tiende a mezclar conceptos sin darse cuenta, quizá, de que todo tiene un momento y un lugar. De que estudiar y amar el sexo no significa que todo el mundo pueda tener acceso al tuyo propio.

Queda mucho por avanzar. Hablamos todavía de diferencias de salario en el mundo occidental, de violencia de género en los jóvenes, de mujeres que siguen muriendo por ideas que deberían estar erradicadas en el siglo XXI. De mujeres que viven situaciones violentas, incómodas, y que sin llegar a lo evidente, minan cada día su percepción de sí mismas y de su valía.

Porque en la cama podemos ser hombres y mujeres, pero en la oficina, lo único que debe distinguirnos son nuestras capacidades y nuestras habilidades. No lo que hay debajo de cada uniforme.

Hay 5 Comentarios

Me opongo a las relaciones sexuales forzadas. Pero yo por sexo en el trabajo si ambas partes lo quiero. En este caso, siempre tengo en la mesita de noche las pastillas Viagra para mujeres http://topfarmaciaonline.com/comprar-viagra-femenina.html

Que verguenza de foto!!!

El acoso sexual es algo deplorable, tanto los hombres como las mujeres deben tener libertad absoluta para poder decir que no, y elegir con quién tiene relaciones sexuales. De este modo, se consigue la libertad del ser humano, pero a través del acoso no se consigue nada.

El encanto sexual, la atracción sexual, o directamente el sexo son fuerzas muy poderosas... Y, a veces, pueden llegar a ser últiles en el trabajo...

Si los sabes manejar adecuadamente, pueden ayudarte a crecer, a medrar... a prosperar...

Pero si eres idiota, puedes acabar con la cartera vacía y el cuerpo entre rejas...

Esa puta mierda llamada acoso............

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

TWITTER

Nuestros autores en Twitter

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal