Eros

Sexo para despedir el año

Por: | 31 de diciembre de 2016

Nunca fui muy de salir de fiesta, pero reconozco que las Nocheviejas siempre tuvieron algo especial para mí. Quizás esa sea la razón por la que, el año pasado, me sentia un poco triste. Es lo que tiene estar en los 30: los planes ya no son los mismos. Obligaciones familiares, niños, parejas, viajes y, sobre todo, amistades que se han ido perdiendo de unas uvas a otras. Por eso me encantó recibir en mi móvil la invitación para pasar, los dos solos, la última noche del año (o la primera) en un hotel.

Dos copas de champán en la mesa, fresas con chocolate. Un traje caro, con una corbata que deslizo despacio. Un vestido de satén que al caer deja ver un corpiño negro. Le he traído una sorpresa: una máscara y un collar de cuero. Siempre dice que los hoteles son el mejor lugar para cumplir fantasías.

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Pixabay.

Suena música clásica de fondo. Nada estridente, ni letras que nos desconcentren. Me siento en la cama, mientras él me arropa por la espalda. Me da un masaje con aceites, que hacen que su roce sea aún más cálido, si cabe. Comienza a acariciar todo mi cuerpo, despacio, dejando que mi piel se ponga de gallina. Cierro los ojos bajo el antifaz, para sentir su aroma, su respiración, el tacto de las yemas de sus dedos, de los besos que se le escapan por el camino. Hace mucho que no lo hacíamos así. Despacio. Sin relojes, sin presiones. Tenemos toda la noche para sentir placer.

De pronto, sus caricias dejan de ser ligeras, comienza a buscar mi sexo, a presionar mi vulva exigiendo su humedad. Siento el comienzo de su erección en la espalda, cuando para mi sorpresa, me agarra del collar, me acerca a su boca y comienza a devorármela. Sabe a un amor de años, a hogar, pero también a agua tibia en mitad del desierto, a dulzura en días amargos.

Ahora soy yo la que le envuelvo con mis brazos, y le beso no como se besa a alguien que lleva toda una vida contigo, sino a un amante secreto, furtivo. Comienzo a arañar su espalda, a gemirle al oído todo lo que quiero que me haga. Subo mis piernas a sus hombros, mientras que dejo que mi ropa interior quede en mis tobillos. Él se deshace de ella mientras besa mis dedos y deja libre su deseo. Bajo entonces mis pies a su sexo, y comienzo a masajearlo, con ese fetiche que es tan nuestro. Su pene crece, aún más si cabe y la urgencia comienza a apremiarnos. Se balancea sobre mí, me penetra, y todo mi cuerpo se encoje ante esa sensación de volver a sentirme llena. No es que me sienta una persona vacía, pero me encanta sentir que otro rellena en ocasiones los huecos, al menos, de mi cuerpo.

El ritmo comienza a ser frenético, como si estuviéramos hambrientos de placer. Lo devoramos todo, los cuerpos, los jadeos, las palabras calientes y enajenadas, en un vaivén que me lleva a un orgasmo y a las ganas de repetirlo. Y entonces, cuando le estoy rogando que me lo haga duro, que me embista con toda su fuerza y me desgarre desde dentro, nos miramos y todo se vuelve lento. Casi no nos movemos, solo encaja en mí y me presiona, me deleita con movimientos conocidos, mientras respiro el aire que él expira, mientras se nos escapan las palabras más sucias: los te quiero. Así es nuestro sexo, de sujeto a objeto, de seco a emocional.

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Imagen de la película 'Amanecer'.

Entonces, vuelve a sorprenderme. Hoy trae algo nuevo: un juguete. Dice que ya han dado las doce, y que hay que empezar a cumplir los propósitos del nuevo año. Para nosotros siempre hay uno marcado: disfrutar de un nuevo tipo de orgasmo.

Ha traído una especie de pinza, que coloca entre nuestros genitales. Al principio, la sensación es como de cosquillas, como si todo se adormeciera un poco, pero algo se activa. Un cosquilleo diferente que hace que deje de darme risa. Mi clítoris se inflama, mi vagina se dilata, y ahora su penetración me resulta más intensa, como si la sensación estuviera aumentada. Es como si me derritiera, como si mi vagina fuera el desagüe por el que se cuela todo lo que antes creía que me preocupaba. Dejo de ser yo, para ser solo una mujer orgasmando violentamente en brazos de su amante. Todo mi cuerpo se llena de energía, florezco, respiro y después, río.

Pero él no ha conseguido su clímax y yo también quiero que su año empiece con algo nuevo. Dejo que salga de mí, y me acerco a coger el lubricante nuevo. Lo dejo caer por el tronco de su pene, aun cosquilleante por las vibraciones. Y entonces, aprovecho que mis dedos se deslizan como nunca para jugar a placer, dejando que mi imaginación guíe los movimientos de mis manos, de mi boca, de mis pechos. Hago el amor a su pene con todo mi cuerpo, hasta que se derrama en mis labios, cálido y ácido.

Nos miramos, sonreímos. Entonces me tumbo a su lado, acomodada en su pecho, mientras la respiración se acompasa y los sentimientos se calman.

- Hay quien dice que la forma en la que acabas el año y empiezas el siguiente es premonitoria.
- Pues este va a ser un buen año.

Vuelve a besarme, a abrazarme y sé que aún queda más sexo por descubrir en esta noche mágica del año.

Hay 3 Comentarios

muy buen artículo! es bueno tener sexo para despedir el año nuevo, y si ademas conoces a una pareja que será la acompañante de tu vida pues mejor que mejor, ya esta bien de tantas actrices porno https://www.pornofotos.org/actrices-porno/ y tanta falsedad, tener un romance erotico vale mucho la pena!

En cualquier momento sea el día que sea....sexo es deseo y pasión hacia tu pareja.
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Para despedir y para dar la bienvenida al nuevo año

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Sobre el blog

Ni enciclopedia ni consultorio sexual al uso. He aquí un rincón erótico festivo dedicado a las relaciones y la atracción entre seres humanos, esa faceta que nos hace la vida más placentera, tierna, amorosa, plena… Un blog coral, con cinco autoras de todo origen y condición, que apuesta por el juego, la provocación, lo sensual y el sexo como acto libre, adulto, compartido, real o ficticio, siempre divertido... Eso sí, si tu mirada no es amplia y tolerante, mejor no te detengas aquí. Coordina Analía Iglesias. No sólo se admiten firmas invitadas, sino que son deseadas.

Sobre las autoras

Anne Cé. Nació en el sur austral (Argentina), en un tiempo beatle y en un país con altísima densidad de psicoanalistas y jugadores de fútbol. Periodista, quizá incluso a su pesar, narra lo que se le ponga delante. Y narra, y narra. Un día descubrió que el simple roce de una clavícula le erizaba la piel y entonces comprendió por qué le gusta tanto abrazar a un hombre.

Esther Porta. Segoviana, fue becaria en el mítico Tentaciones y allí hizo de todo hasta que sus conocimientos de sexo la convirtieron en Beatriz Sanz. Y gracias a ella, publicó artículos semanales de sexo, dos libros y fue reclutada como sexperta guionista del programa de Canal +: 'Sex Pópuli'. Cuando casi se le había olvidado (lo de escribir de sexo...) se mete a bloguera. Y aquí está, con tantas ganas de sexo (del uno y del otro) como siempre...

Venus O'Hara, de Reino Unido, con raíces irlandesas. Modelo fetish, actriz y escritora. Licenciada en Ciencias Políticas y Francés, reside en Barcelona, ha sido columnista sexual en varias revistas, tiene su propio blog de fetichismo y es creadora de 'No sabes con quien duermes', un confesionario para personas que llevan una doble vida. Publicó su primer libro junto a Erika Lust, 'Deséame como si me odiaras', en 2010.

Tatiana Escobar, de Venezuela (1976), ha escrito ensayos y poesía en español. Traductora y editora, en 2004 abrió en Madrid junto a sus socios la primera boutique erótica de España, La Juguetería Erotic Toys, para no tener que vivir de la literatura. Desde entonces vive del sexo. Y escribe, a veces, para sus amigos.

. Madrileña. Soñó con escribir y pronto descubrió una vía: el periodismo. Pero como tampoco valía narrar sobre cualquier cosa, eligió suerte y remató la faena con un posgrado en Sexología. Ha trabajado en suplementos de salud y medios especializados. Con la práctica ha acabado por darle un toque más sensual a sus letras. Y con ellas sueña en escribir, ahora, un libro.

Ilustracion
Venus O'Hara, Anne Cé y Silvia C. Carpallo, según 'Mi Petit Madrid'.

Nuevo libro

El orgasmo de mi vida. Si ya no sueñas con príncipes azules, locos por pedirte en matrimonio, ni esperas que aparezca un millonario atormentado pero diestro en amores, con una Visa en una mano y un látigo en la otra, este libro es para ti. Porque El orgasmo de mi vida habla de eso, de mujeres realistas, lúcidas, independientes y eróticamente vivas, capaces de combinar esa cotidianidad que todas conocemos, con sus pasiones más salvajes. Ellas son las protagonistas de los relatos, sin guionistas que les digan lo que tienen que hacer, pero sobre todo, son las compositoras, directoras e intérpretes de los orgasmos más armoniosos de sus vidas.

Lux eróticaLux erótica. "Escribir sobre sexo era la propuesta y me sentí estimulada. Después de tantos años como periodista cultural y con mucha vida hecha en torno a la información y a la actualidad, tenía ganas de ponerle carne a la crónica. Porque nuestra más genuina actualidad como personas pasa por el relato del erotismo. Porque de atracción y de relaciones hablamos todo el tiempo en este tiempo occidental con ciertas libertades individuales garantizadas y rebosante de espíritu lúdico pero también algo desafectado y con nuevos descompromisos adquiridos...". Anne Cé.

Inglés para pervertidosInglés para pervertidos."Se dice que la mejor manera de aprender un idioma es a través del sexo con un extranjero. Pero ¿qué haces si estás en la cama y no sabes qué decirle? Con Inglés para pervertidos puedes aprender todas las palabras y expresiones que siempre has deseado saber, desde lo más elemental al sexo más salvaje. El libro cuenta con ocho capítulos centrados en las partes del cuerpo, la cama, el LGBT, las compras sexis, el lado oscuro, el porno, el chat y la salud sexual. Cada capítulo contiene vocabulario, gramática y unos ejercicios muy originales que no encontrarás en ningún otro libro. Aprende todo lo que tu "English teacher" no se atrevería a enseñarte nunca. Y... si te cansas de estudiar, el libro incluye un montón de fotos mias para distraerte". Venus O'Hara.

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