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Pero ¿qué le pasa a Wert?

Por: | 13 de noviembre de 2013

 ¿Qué posibilidades hay de que se aplique una ley, antes de que otro la cambie, que lleva el nombre de un ministro que suscita rechazo visceral en todo el mundo? En los miembros de su Gobierno, en el partido que le ha confiado la educación, en la comunidad educativa en pleno (incluso en las organizaciones educativas próximas ideológicamente a su partido). Y ni qué decir de la ciudadanía, que lo ha votado como el peor valorado del Gobierno, aparte de abuchearle allí por donde va como ministro de Educación, Cultura y Deporte (sea en la ópera, al lado de la Reina; en los eventos cinematográficos, o en cualquier universidad). Un ministro, José Ignacio Wert , que incluso desagrada a intelectuales que nada tienen que ver directamente con la política educativa, como el escritor Juan Marsé (“El Wertiginoso educador me ofende”) o José Luis Sampedro (“Wert es una amenaza para la educación española”).

Wert y Gomendio

Wert y la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, el pasado lunes. / ULY MARTÍN

Pero qué le puede pasar a una persona para dejar de ser el tertuliano polémico e irónico, pero moderado, que le llevó, por la razón que fuera, al presidente del Gobierno a escogerle expresamente a él entre todos los posibles candidatos (se me ocurren un buen puñado que sí conocen la educación y cómo tener mano izquierda) para ostentar un cargo nada menor, el de ministro, y sacar adelante una reforma de la educación que afectará a la vida y el futuro de centenares de niños.

El presidente ya conocía a Wert desde hace tiempo y el ministro ya estuvo vinculado a la política. A tenor de su trayectoria, está muy interesado en ella. Estuvo en UCD y en el Partido Demócrata Popular (PDP). Fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid y diputado por A Coruña en el Congreso de los diputados, donde coincidió con el actual presidente.

Aunque no es probable que Mariano Rajoy pensara que Wert se iba a meter en tantos jardines, lo que sí sabía, como exministro de educación, es que tendría que sortear las críticas de decenas de organizaciones (de alumnos, profesores, padres, rectores, curas…) que conforman el panorama educativo español y que tan nervioso le ponían al propio Rajoy cuando tenía que intentar llegar a acuerdos con todos ellos. Pero ya entonces el ahora presidente (en 1999 y 2000) tenía muy claro que la educación escolar necesitaba “un cambio relevante” que la alejara de los principios puestos por los socialistas desde que la reformaran diez años antes.

Pero, volviendo a Wert, el principal problema, que relatan los que le tratan en el día a día, es que el estrés se lo está comiendo. No le gusta nada que le critiquen, y más que la gente en la calle, personalidades a las que él respeta. No hay otra explicación, dicen, para tantas meteduras de pata, impropias de un cargo como el que ostenta. Cuando se aceptan determinadas responsabilidades, hay que ser capaz de mantener el control de las cosas, sea como ministro, como director de una empresa o como secretario general de una organización. Es muy gratificante ser elegido para un cargo, incluso vivir su escenificación en la toma de posesión, pero, como es obvio, los puestos relevantes van también cargados de problemas, y en el caso de Wert, al que se le encomendaba la reforma educativa que el PP no pudo ver aplicada hace unos años con su Ley de Calidad tras perder el poder, era evidente que aparecerían más temprano que tarde.

El rosario de meteduras de pata es demasiado pesado como para que no le arrastre del cargo. Desde la última, la de los adjudicar a la Comisión Europea la responsabilidad de una futura reducción de los becarios Erasmus, desmentida luego por Bruselas, pasando por sus declaraciones sobre la necesidad de “españolizar a los catalanes”, o en las que echaba toda la culpa de las críticas a su ley “a que los medios hagan llegar una imagen distorsionada” de ella, o en las que invitaba a dejar la carrera “a todo el que no llegue al 6,5” (que luego bajó al 5,5 como nota media para obtener una beca), o incluso en las que afirmaba que “la fuga de cerebros nunca puede considerarse un fenómeno negativo”.

En los casi dos años que han pasado desde su toma de posesión, en diciembre de 2011, ha ido cosechando el rechazo de todo tipo de organizaciones y personas tanto del mundo de la educación como de la cultura. Al principio, contestaba a las protestas con comentarios irónicos o ingeniosos, siempre con un cierto aire prepotente. Después, empezó a echar la culpa de las críticas que se le hacían a otros (la oposición, los medios de comunicación…) hasta que, hace unos días, un asunto, el de las becas Erasmus, se le iba de las manos al atreverse a echar la culpa a la política de la Comisión Europea, por quien fue luego desmentido.

Fue llamativo que Rajoy saliera en su defensa, asumiendo un claro riesgo, al afirmar que había sido “un malentendido”. Por eso, he consultado a media decena de personas (entre directores generales y consejeros) presentes en la reunión del pasado lunes entre el ministro y las responsables de las comunidades autónomas. Que, por cierto, no era ninguna suerte de reunión a puerta cerrada, todo lo contrario, se celebraba la Conferencia General de Política Universitaria, integrada por representantes de las comunidades y del Gobierno. Pues bien, todos los consultados han relatado que, tras cuestionar algunas comunidades la gestión que está haciendo Wert de las becas Erasmus, éste afirmó que “Bruselas estaba revisando el programa Erasmus para el periodo 2014-2020, lo que va a ser muy perjudicial para España, con la reducción de la financiación y del número de estudiantes”, según los presentes en la reunión. Bruselas desmintió posteriormente las palabras del ministro. Es más, tras la reunión con las comunidades, Wert no dio ninguna rueda de prensa. Fue el jefe de prensa del ministerio el que dio los datos a los periodistas sobre esa supuesta reducción de los becarios 'erasmus' por culpa de la política de la Comisión Europea. Las comunidades no ofrecieron ningún dato en la reunión, ni el ministro.También estuvo en la reunión la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, amiga personal del ministro y a quien fichó para el cargo cuando trabajaba en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. El ministro y la secretaria de Estado mantienen una estrecha relación profesional y personal, que es pública desde hace tiempo.

Hay 38 Comentarios

No lo entiendo , al leer este artículo el sr.Wert me produce ternura y compasión. Sólo es el muro la diana para dispersar los dardos. Vaya todo depende de la palabra que se ponga delante de otra, y usted las desordena un poco.

No hay que mirar al dedo, hay que mirar a la luna, en este caso a Rajoy, verdadero responsable de la designación y mantenimiento de semejante mala bestia en un ministerio tan importante. No se puede dar tal poder a un sectario religioso, a un fundamentalista católico. Fundamentalista para los demás, un hipócrita para si mismo, que ha olvidado que el divorcio y posterior matrimonio civil está condenado por la misma organización a la que él inunda de prebendas. Hipócrita. Rajoy se pega un tiro en el pie manteniendo y apoyando la reforma de este ser.

¿No puede ser que simplemente este ministro sea ese miembro del gobierno que se utiliza para soportar los marrones que vayan cayendo y así quitar un poco de carga a los demás?

Lo de Wert no tiene nombre ni wertguenza. ¡ Que lo echen ya!.
No entiendo las críticas a la periodista. En un periódico lo importante es la noticia, la inmediatez, el contenido. Lo ofensivo, lo cabreante es Wert, Rajoy, el gobierno, el entorno; de ninguna manera la pobre mensajera.

Es interesante comprobar el grado de estupidez colectiva que alcanza el activismo en la red del PP. Eso sí, ni ellos mismos se atreven a defender en público a Wert. Enhorabuena, Susana, por este retrato del personaje. Que Rajoy le haya encomendado la dirección de la política educativa a alguien así demuestra (una vez más) qué Presidente tenemos... Tal para cual.

Por favor, que alguien revise el texto antes de que salga publicado. Es imposible centrarse en los contenidos.

Esta periodista no sabe redactar. El texto está pésimamente escrito. La redactora de esta noticia debería comprarse una gramática española hoy mismo.

La pésima redacción de este artículo se encuentra en consonancia con los problemas de educación en España descritos en el mismo. Vivo en Asia y por razones obvias, solo puedo leer la edición digital de este periódico. Día tras día me encuentro con faltas de ortografía (incluso en titulares), y a veces con textos casi tan desastrosos como este. Las palabras son el vehículo de las ideas. No sé qué tipo de opinión puede generar un texto tan mal escrito. Cuidemos un poco las formas, máxime hablando de un tema como es la educación.

La sobervia y creerse más son malas consejeras.

Le pasa que está caliente y no sabe dónde meterla.

calogero 79: Me encanta que solo seas una minúscula parte de las personas que piensen de esa forma, debe joder mucho ver como la mayoría de la sociedad no comparte tu egoísmo y tu desprecio hacia otros seres humanos. si de verdad fueras tan superior, no pensarías de la forma en la que piensas, quizás al que le falte formación profesional sea a tí, ¿o eres muy vago para estudiar sobre ética, moral, humildad y solidaridad?

¿No soporta que lo critiquen? Pues nadie lo diría, con esa prepotencia que gasta, que parece que haga las cosas adrede para cabrear a todo el mundo :/ Siempre he pensado que a este sujeto le da igual ocho que ochenta; y debería haber sabido, cuando aceptó el sucio trabajo que le ofrecía Rajoy, que no le iban a llover precisamente alabanzas y parabienes.

La critica de los intelectuales ???¿¿¿¿ jajajajaj
De los populistas que arruinan el pais y ahora se quieren preocupar de la educacion cuando eso se la picaba. Enhorabuena Wert por quitar ese sistema de educacion de vagos y de los mas fracasados del mundo y gracias por luchar contra la inmersion linguistica por que si llega a ser por el psoe ellos no hacen nada

Bueno, en los comentarios desde luego queda bien retratado este señor: tenemos la desgracia de que haya pasado de tertuliano a máximo responsable de la educación en España. Desde luego, necesita formación: http://cursosinem.de/ca-cursos-inem-comercio-m%C3%A1rketing-y-gesti%C3%B3n-comercial yo le recomendaría alguno de estos cursos

Desde luego no le iria nada mal un curso de gramática. A madio artículo he dejado de leer porque ya estaba harto de tropezarme con errores de todo tipo. Supongo que es lo que pasa cuando se recorta en cultura.

No sé si se puede pedir que esta señorita revise su redacción: es un desastre.

Wert estabas mejor de pianista en un burdel. No le digáis a su madre que es ministro de educación .

Jo! Susanaperezde! Cómo puedes acabar este impresionante post con esa última frase? El personaje, me temo, que da para más de lo que tú puedes dar...

Me da que el gobierno lo está usando de ariete... va dando "palos de ciego" falsos para desviar la atención. Lo digo porque el "pollo" este es muy inteligente y las salidas de tiesto estas que tiene habitualmente no son normales.

http://quierosaber.esy.es

Horrible redacción, llena de errores. Impropio de El País

Que texto tan desastroso! Lo de Wert no tiene nombre, pero descrito así es muy penoso

Que texto tan desastroso. Lo de Wert no tiene nombre, pero lo de esta periodista tampoco.

La clave está reflejada en su rostro.Desde un punto de vista fisiognömico,Wert,ministro de mirada disasociada y gestos incongruentes,induce a pensar que hace mucho no visita el especialista....¿Esquizotímia?
http://mundosparalelos-kuark.blogspot.com.es/2013/03/el-borreguismo-estoico-vsneoliberlalismo.html

A Wert le encanta hablar sin datos y dárselas de listo. Darle el ministerio ha sido como darle una n avaja a un mono. Lo que le quita a la beca Erasmus no le alcanza ni para cubrir sus necesidades pecunarias de una tarde. http://www.elsenorgordo.com/2013/11/wert-deja-tirados-los-erasmus.html

Estimada Susana, lo de Wert no tiene nombre, pero lo tuyo escribiendo es vergonzoso. Y vergonzoso el "descontrol" de calidad al que ha llegado El Pais en los ultimos tiempos. ¿De verdad que has dirigido la sección de educación de El Pais?, ¿con este nivel de redacción y sintaxis?. Santo cielo...

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Sobre la autora

Sue Pérez de Pablos

Susana Pérez de Pablos. Periodista apasionada por la información educativa, por contar las historias y miradas de alumnos, profesores, padres…, las buenas y malas iniciativas de los gobiernos y el inmenso cambio que vive ese mundo, incluidos los temas relacionados con la tecnología, la ciencia y el desarrollo. Viajera inquieta, por los países y por la red, tras dirigir la sección de Educación de EL PAÍS durante más de una década, se propone difundir las ricas experiencias educativas de la emergente y heterogénea Latinoamérica.

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