Blogs Comunidad Valenciana Ir a Comunidad Valenciana

¡Por mi hija matoooo!

Por: | 29 de febrero de 2012

¿Tiene alguien culpa de algo? ¿No es preferible eludir cualquier responsabilidad por conductas reprobables responsabilizando a otros de nuestros propios actos?
Lo que hace Urdangarin, cargarle el muertoa otro,  lo hace todo el mundo. De manera que el hijo político del rey se comporta como un político más, aunque no sea del montón mas que cuando le conviene serlo.
Socios y amigos se han pringado a sus expensas. Él no. Se han enriquecido con dinero público y negocios turbios. Él no. Han evadido impuestos y han blanqueado un dinero que no les correspondía. Él no. Él ha sido engañado. Él es una víctima. Va a probar su absoluta y total inocencia sin necesidad de probar la culpabilidad de los otros. 

Si todo sale bien, otros la pagarán por él. Siempre hay chorizos de los que echar mano. Chorizos que de no haber cometido errores habrían sido únicamente socios o empleados intrépidos.

La osadía del duque le ha permitido amasar una fortuna en pocos años. Pero él merecía esa fortuna. Una familia real sin fortuna es desafortunada. El  afecto y el respaldo de la mayoría del pueblo a la Primera Familia no es suficiente. Lástima.


El  hijo político de un rey, que es algo más que un vulgar suegro, es al mismo tiempo  hijo político de una reina que además de ser su madre política es la mamá de una infanta de España.

Quien lleva las riendas de este enojoso asunto no será el rey sino la reina. Ella fue a Washington y avisó al Hola. Ella puede volver a Washington y avisar de nuevo al Hola. O a quien le parezca oportuno avisar con el fin de recomponer la maltrecha imagen de su yerno y también de su hija.
La reina Sofía es, ahora, el ama del cotarro. Lo extraño  es que esta señora, que no se anda con medias tintas, no haya logrado poner firmes al juez Castro, y a los fiscales antiorrupción. Y esta mujer con mucho temple,  puede llamar, si le da la real gana, al mismísimo juez Castro. O a cualquier magistrado. O a un fiscal. Y aunque eso supondría una metedura de pata impresionante, tampoco pasaría nada. La gente en nuestro país es comprensiva y más tolerante de lo que aparenta. La gente diría: ¡claro! ¡tonta si no para este asunto en el momento que hay que pararlo! ¡no es una madre política de un plebeyo, es la mamá de una infanta y por una infanta una suegra hace lo impensable.  Y visto desde este ángulo, entendemos  mejor que fuera Hola para fotografiarla  en Washington con su yerno imputado y con su hija Cristina. Y con los nietecitos.  

La reina transmitía un mensaje claro, con resonancias al proclamado por Belén Esteban: ¡Yo por mi hija matoooo!


Lorito real

Por: | 26 de febrero de 2012

Cuando entran en el Callejón del Oprobio, el imputado tiene porte de juez mientras que el juez (y los fiscales anticorrupción) tienen pinta de acusados.

Cuando llegue, si llega,  el momento del careo entre el duque y  su socio Torres, todavía será más escandalosa la diferencia. Torres es el malo y pondrá cara de malo.  El duque es el bueno y pondrá cara de bueno.

Lo importante es que el duque no tenga fallos de memoria. La infanta, que está en todos los detalles  menos en los que se refieren a los negocios de su marido, le mete en la boca dosis de memorín cada mañana, y luego lo suelta en el utilitario azul celeste hacia los oscuros Juzgados donde habrá de repetir al pie de la letra lo que le ha enseñado el ornitólogo  ducal.

Es indudable que la defensa ha convertido a  Iñaki en un ave parlante. Si las cosas se pusieran feas, el ave podría revolotear por la sala, sin dejar de repetir que toda la culpa es del otro pájaro.

No hay que inquietarse.   Muchos delitos no llegarán a serlo porque antes de ser juzgados habrán prescrito: Camps y Barberá dieron al duque 3 millones de euros del erario público en tres días. Todo un record.  Pero ambos están tranquilos.  Si no empluman al lorito, ¿van a tener la desfachatez de desplumarlos a ellos?

Todo está bajo control. El guión no será modificado. Vivimos en una democracia avanzada donde la justicia es igual para todos, aunque como ocurría con los cerdos de la granja de Orwell, la justicia sea mas igual para unos que para otros.

Pasemos al zoo para admirar la  gran variedad de bichos: cotorras, periquitos, papagayos, aves del paraíso, algún que otro buitre, cuervos, mucho pajarraco carroñero, tórtolas, águilas reales, sí, de las que quedan pocas, santas palomas, lechuzas y tristes murciélagos.

Diario íntimo de Rajoy (4)

Por: | 24 de febrero de 2012

¡Yo si que estoy hasta las mismísimas tizas! Aunque, a decir verdad, me alegro de que ese colegio de Madrid del que han embargado todo, mesas, sillas, pizarras, las tapas de los retretes y hasta la tiza, no sea público sino privado. Si llega a ser público ni te cuento. Esperanza y Botella al alimón, dando caña a los rojos.
Creo que muy pronto, quizá mañana mismo,  voy a abandonar este diario íntimo. No me sosiega escribirlo. Tampoco me aclara las ideas. Más bien me deprime. Y, como dijo mi mujer cuando me sorprendió el primer día en al baño tomando notas en este cuaderno, me expongo a que vaya a parar a mis enemigos.
Todos los políticos tenemos más enemigos que amigos por el hecho de dedicarnos a este noble aunque desprestigiado oficio. Importa poco el partido. Lo que cuenta es sólo eso, ser político.
No quiero jugármela. Pensaba escribir este diario durante toda mi primera legislatura, sin fallar un día. Pero no. No podrá ser.
Me enteré de muy buena fuente que el Rey sí lleva un Diario. Y que cuando le impuso a la agente literaria Carmen Balcells en un acto en Valencia celebrado años atrás, una medalla por no recuerdo qué clase de mérito, ella aprovechó ese momento para ofrecerse a su majestad a publicar ese diario, o autobiografía, o memorias, porque ella sabría cómo y con quién negociar para convertirlo en un bestseller.
Yo podría llamar a la agente catalana y decirle que tengo entre manos algo muy especial. Seguro que le encantaba. Y en el supuesto de que la política me fallara y decido no  ocupar mi plaza como  Registrador de la Propiedad, que sería lo lógico, entonces podría vivir perfectamente de los derechos de mi Diario.
Mientras tanto, aquí debo reseñar la verdad, como hizo Azaña. Y como ningún político de los de ahora se atreve a hacer.
¿Se atrevería Francisco Camps a sincerarse en su diario íntimo y revelar si pagó o no pagó los trajes? Llamaré por teléfono y le preguntaré, ¿pagaste aunque fuera a plazos los trajes o sigues erre que erre negando lo que sólo alguien como tu se atreve a negar? Paco  contestará: Mariano, debemos reunirnos y hablar de nuestras cosas que son muy bonitas.
Lo que debe hacer Paco no es publicar esa tesis doctoral con faltas de ortografía, sino repartir Camino por las soleadas calles de Valencia.
Esta comunidad me está dando muchos dolores de cabeza. Algunos la llaman la Calamidad Valenciana. No hay día que no se descubra un nuevo latrocinio seguido de detenciones de afiliados nuestros. ¿No será una conspiración urdida por el PSOE  como la del atentado de Atocha?
Ojalá no sea cierto que se hayan desviado varios millones de euros de un dinero público destinado a la ayuda de países pobres, directamente  a los bolsillos de unos cuantos corruptos.
Mi función es pedir calma y sensatez a los españoles, que ahora parecen muy nerviosos y confusos. No me cansaré de repetir que este año va a ser difícil, que lo peor aún está por venir, pero que no tengo miedo alguno a la calle, aunque en realidad no las tengo todas conmigo.
Un  Presidente del Gobierno sólo puede desvelar sus miedos en el refugio de su diario íntimo. De lo contrario la imagen que da de España es una imagen de país cobarde.  ¿O no?


Diario íntimo de Rajoy (3)

Por: | 23 de febrero de 2012

Urdangarin pasó la noche en Zarzuela. Menos mal. ¿Dónde iba a quedarse, si no?  ¿En su palacete de Pedralbes? ¿O en el de Matas que van a subastarlo?
Zarzuela es el sitio adecuado. No debe resultarle cómodo  toparse con su suegro, que se  lo llevan los demonios, pero este duque tiene tablas y le echa valor. Cuando el sábado declare en el juzgado de Palma lo hará muy bien. Mejor que lo hizo Camps.

Me gusta su abogado. Como siempre, la tele lo sacó por la calle que es donde tiene la buena costumbre de recibir a la Prensa. Estuvo  oportuno dándole limosna a un mendigo sentado en la acera. Así se hace. El abogado se agachó, soltó una monedita, y enseguida se dirigió a los periodistas deseoso de tranquilizarlos. “Mi cliente no se olvidará de ustedes cuando termine con el juez, algo les dirá”.

Los del CESID me pasado un informe diciendo que el mendigo al que el abogado de Urdangarin le dio limosna es un accionista minoritario del Banco de Valencia, el banco que pagó la fianza millonaria  a Jaume Matas para librarlo de la cárcel. Los accionistas del Banco de Valencia se han quedado peor que los top manta. Muchos están abandonando Valencia para que la policía no les zurre como si fueran estudiantes.  Si todo esto es cierto, de ningún modo debe hacerse público. Hay que decir que el mendigo no era mas que un parado más, hasta hace poco empleado en un circo que hizo un ERE de padre y señor mío.

Me voy a Roma. Allí las cosas van tan mal como aquí, o algo peor. Lo que pasa es que los italianos, aunque han perdido a Berlusconi, son todavía como  trileros. Si te descuidas te birlan la pasta delante de los carabinieri. Lo sé. Da pena ver cómo están las urgencias en los hospitales. Más que italianas parecen sirias. ¡Que no lleguemos a esto aquí! A ver qué hace Ana Mato. Monti se lleva bien con el Vaticano donde ya tienen bastante con sus desmadres sexuales y sus trapos sucios económicos. ¡Pobre Santo Padre! Y encima se lo llevan muy pronto a Cuba.
Bueno, salgo pitando que ya me espera el séquito en el avión. ¡Ciao!


Diario íntimo de Rajoy (2)

Por: | 22 de febrero de 2012

Pasé una noche pésima. Tuve pesadillas. De pronto, sin previo aviso, se presentaba en Moncloa mi primo meteorólogo. Sí, el que una vez me dijo que el cambio climático y el agujero de  la capa de ozono eran mentira. ¡En menuda me metió entonces!

Lo recibía en el cuarto de baño, que es donde escribo este Diario, y me aconsejaba llamar a Rita (Barberá) y pedirle que adelante las Fallas. “No puedes esperar hasta el 19 de marzo con la ciudad de Valencia ardiendo sin los ninots en las calles”.  Y al decir esto, mi primo desaparecía.

¿Qué significado tiene la presencia de mi primo en La Moncloa? ¿Tan preocupado estoy por las cargas policiales en la capital del Turia?

No quiero que unos disturbios me distraigan del objetivo primordial: ganar Andalucía. Cuando ganemos Andalucía y España sea completamente azul, el enemigo no tendrá escapatoria. Hablaré con Cospedal. De ella me fío.

Un clavo saca a otro clavo. Como el próximo sábado tenemos morbo a tope con Urdangarin en el Juzgado de Palma, la Prensa desviará la atención a la isla. A pesar de las burradas de Jaume Matas Mallorca es una plaza segura.  Lo aguanta todo.

Tengo que proyectar una imagen de absoluta calma. La imagen de España es importante cuando arden las calles de Atenas y el turismo se desvía hacia aquí. Lo que más temo es que pueda darles la volada a ingleses y alemanes y cancelen sus vacaciones enntre nosotros. ¡Esas porras policiales hacen más daño fuera que dentro de España!
Como dije ayer desde Londres, España no merece esta imagen en el exterior. Merece la imagen de un pueblo en el que  todos tiramos del carro, como burros de Mijas paseando  tranquilamente a los guiris. Ellos nos sacarán de la crisis.

Por otra parte, va bien que todos se enteren de que el pulso no me tiembla –en eso debo parecerme al ferrolano- si las cosas se ponen feas. Al menos lo de ETA parece que pinta bien. Me voy a fumar un puro.


Escrito a ciegas

Sobre el blog

Lo que otros no miran, o lo hacen de un modo distinto, se registra aquí a ciegas en el momento mismo que algo ocurre para saber, fielmente, lo que ahora ocurre y no lo que al cabo de cierto tiempo creeremos que ha ocurrido.

Sobre el autor

Ignacio Carrión

Ignacio Carrión fue periodista de Abc, el Grupo 16 y El PAÍS en Inglaterra y en los EE UU. Ha viajado por todo el mundo como enviado especial. Es autor de dos libros de ensayos, tres de viajes y cinco de ficción. Ganó el Premio Nadal (1995) y ha publicado un Diario íntimo (La hierba crece despacio) que cubre cuatro décadas (1961-2001)

TWITTER

Ignacio Carrión

Archivo

febrero 2012

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29        

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal