Sección 'Wilfred'
El perro
ya tiene dueño
Hay una máxima en el mundo de los actores que dice algo así como "nunca trabajes al lado de chicos ni de animales", porque cualquiera de estas dos criaturas, con la inocencia más pura como única técnica, son capaces de eclipsar al actor más experimentado de la tierra.
Pero a Elijah Wood, al simpático de Elijah, este precepto le importó más bien poco.
Hablamos en su momento de Wilfred. Dijimos, en caso de que no recuerden, que se trataba de un piloto de la cadena FX, basado en una serie australiana de culto. Aquí, si quieren, tienen toda la información al respecto. Lo que ahora acaba de conocerse es que Elijah Wood —a quien no vamos a presentar, porque calculo que no hace falta— va a formar parte del proyecto.
Elijah será al novio de la dueña de Wilfred, el perro políticamente incorrecto que sólo piensa en sexo y en fumar marihuana. Igual que en la versión original, Wilfred, el perro, estará interpretado por uno de los creadores de la serie, Jason Gann.
Todo lo que sucede con la versión americana de Wilfred tiene muchos puntos de interés. Primero, porque la idea del formato original está muy bien; segundo, porque David Zuckerman (guionista de Family Guy y American Dad!) meterá mano en la adaptación; después porque FX, cada vez más, se está convirtiendo en algo serio: Sons of Anarchy, The Shield, Damages y Nip/Tuck son una prueba de esto. Y ahora, en este instante, por la flamante incorporación de Elijah Wood al piloto de Wilfred.
Un paso importante en la carrera del actor, no hay duda. Después de todo, éste será su primer papel protagónico en televisión, cosa que hará al lado de un perro.
Está claro que a este muchacho, después de haber portado el anillo único hasta los fuegos del Monte del Destino, ya no hay nada que lo asuste.
Wilfred, ¿solamente
un perro?
Entre la multitud de pilotos en marcha, hay uno que me despierta enorme interés y tremenda curiosidad. Hablo de Wilfred, un piloto que, por estos días, la cadena FX comienza a cocinar a fuego lento, bajo una receta de origen australiano. Mejor aún: bajo una receta australiana de serie de culto, ¡y financiada por la SBS, la televisión pública de ese país!
Suena bien, para empezar.
Ahora vayamos al nudo de la cuestión: la historia tiene, básicamente, tres protagonistas: Sarah, su perro Wilfred y el novio de Sarah, que se llama Adam. Nada extraño, por el momento, salvo que Wilfred, el perro, es de esta manera:
Aunque sólo Adam puede verlo de tal forma, porque para el resto de los mortales, tengo entendido, Wilfred es un perro común y corriente, con sus costumbres perrunas y sus forzados hábitos domésticos. La historia comienza el día de la primera cita entre Sarah y Adam, que es cuando este último conoce a Wilfred, el perro desaliñado e impresentable que ya hemos visto.
La primera impresión entre ambos no es buena: a Wilfred, Adam no le cae nada bien, y por lo tanto lo primero que hace es ponerlo a prueba, sobre todo para comprobar si Adam es merecedor de portar su correa por el vecindario. Tiempos después, los vamos a encontrar compartiendo mucho más que amistad y confidencias.
Porque Wilfred, está visto, es un perro fumón y desvergonzado —sintetizado como mitad labrador retriever, mitad Russell Crowe borracho—, y todo lo que lo rodea sigue el mismo tren. En las dos temporadas que lleva en pantalla en su país de origen (dieciséis capítulos en total), la comedia cosechó una enorme cantidad de fanáticos y otra buena parte de detractores, alarmados de que la televisión pública australiana se atreva a financiar un show lleno de malas palabras, desnudos frontales y chistes acerca de la violación y otras cuestiones que el humor televisivo no suele visitar.
Sin ir más lejos, Wilfred no tiene pruritos a la hora de confesar, entra otras barbaridades, su inclinación a tener sexo con animales muertos, un oso de peluche o en todo caso el gato del vecino, al que enseguida veremos en acción. Pienso lo siguiente: ¿respetarán los yanquis la locura y el desparpajo de la historia original? La respuesta es obvia.
Wilfred surgió de un cortometraje premiado de siete minutos de duración, que luego se convirtió en piloto y desde entonces no paró de crecer. El protagonista y uno de sus creadores, Jason Gann —el otro se llama Adam Rogers Zwar— también va a protagonizar el piloto en Estados Unidos, que llevará la firma de David Zuckermann, célebre por Family Guy. Todo bajo la atenta y vigilante colaboración de Gann.
Mensaje para subtituladores
Ahora, que acabó Lost, y 24 se fue para siempre, y terminó también la temporada de comedias, sería fantástico que los filántropos se pusieran manos a la obra con los subtítulos de Wilfred original, la de Australia. Es casi obvio que la industria yanqui tenderá a edulcorar la historia de este perro drogadicto y nos devolverá una versión demasiado correcta.
Nosotros, los monolingües, lo pedimos casi de rodillas y con un hueso en la boca.
