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14 mayo, 2008 - 16:07

Trucos para ser un tigre en la cama

A petición de una periodista que me hizo el otro día una (muy inteligente) entrevista, ahí van algunos TRUCOS PARA SER UN TIGRE EN LA CAMA.

Igual que casi no hay afrodisíacos eficaces (ver en mi libro, Verdad y Mentiras en el Sexo, desde hoy a la venta, el capítulo donde me explayo sobre el tema), sí es cierto que el deporte activa la producción de testosterona –que rige el deseo, la libido-. Hay datos que refrendan que entre hombres que practican deporte tras haber llevado una vida sedentaria, los coitos aumentaron en un 30%, los orgasmos en un 26% y la masturbación en un 50%. El deporte abre, por lo visto, todo tipo de apetitos.

Dicho lo cual, mucha precaución con los ciclos que se meten los tremendos cachas con el fin de cargarse de kilos y así ser el más grande y aparatoso croissant no comestible o esos porteros de garito “mole-implacable-de-gesto-invencible”. Por fuera son inmensos, sí; y duros. Sin embargo, tienen un volumen de masa muscular inversamente proporcional a su potencia sexual. ¿Que por qué? Pues porque el principal efecto secundario de los chutes de esteroides consiste en reducir el tamaño de los testículos –órgano sexual que sirve para crear las hormonas masculinas, la testosterona, por ejemplo, de la que depende la respuesta sexual-. ¿Necesito dar más explicaciones? Las pelotas se les encojen, quedando un escroto descolgado, anormalmente vacío y su función sexual en general se ve mermada. No es que se conviertan en los niños cantores de Viena, pero sí que es un planchazo irte con semejante armario de tres cuerpos y que ciertas cosas haya que buscarlas con microscopio o que aquello no suba…

Otra gran verdad para lograr importantes mejoras en el rendimiento sexual sería lo que para muchos conllevaría un cambio de radical de hábitos. Lamentablemente, no todos quieren escuchar que dejar el tabaco, el alcohol, las drogas, la comida basura y la vida sedentaria, es lo que necesitan para empalmar como Dios manda (o como nosotras queremos). Temen dejar lo que más les gusta, amén de que saben que eso no alimenta la imagen de canalla cargado de sexappeal que a determinas féminas tanto fascina, pero, chicos, aquí va una de las mayores verdades que leeréis en vuestra vida.

Comentarios

Eva, me pareces una mujer excepcionalmente inteligente. Me gusta leerte. Gracias por tu talento, preciosa.

Muy bien querida Eva,¿eso son disculpas?si es así por mi parte no tienes ningún problema nena.Ya sabes q me encanta cómo escribes y porque tengas un lapsus un día no pasa nada guapetona.No tienes por qué estar inspirada siempre,puedes llevar un mal día y eso,por supuesto,afecta a tu forma de escribir gg.
Un besazo guapa ;)

Vaya por delante, querida meri, que admito públicamente que soy humana, imperfecta, limitada.
Admito también que hay temas que no son del gusto de todos, y que algunos propician menos simpatía que otros.
Admito especialmente que es cierto que me salté un párrafo, por no aburrir al personal, donde la periodista que me entrevistaba y yo bromeamos acerca de lo mucho que a las mujeres también nos gusta la belleza (caso Darek) y que nos excita la visión de cuerpos cachas, pero encontrábamos ridícula la actitud de los adictos al deporte... de "las muscu-locas". Y de ahí sale el post: mal título, mea culpa... No era sobre "trucos para ser tigres" sino sobre "supuestos tigres" y sí, induce a esperar la fórmula de la Coca-Cola.
Y admito, incluso, que comprendo que os haya decepcionado esperar una cosa y encontrar otra (qué casualidad, justo ése es el trasfondo del post: te largas con un tigre y luego es un minino; Y conste que a mí me pasa cada día eso de que me timen, pero no monto ningún pifostio ni pido el libro de reclamaciones.

Y al otro, al del champú para la caspa... pues ya contesté: a ver si se tranquiliza un poco -eyacular relaja mucho- y logra dejar ese tono crispado, capaz de escribir cuatro párrafos para rebatirme un verbo polisémico, lleno de matices y bien empleado, en su tediosa obsesión por desacreditarme sistemáticamente.

Bien dicho HS (espero q no tengas caspa jajajajaja,es broma,no te enfades).Ahí no puedo dejar de estar más de acuerdo.
Al leer este post me ha dado la impresión de que podrías haberlo hecho mejor Eva,la verdad es que esperaba bastante más,pero bueno,no te diré nada.Sólo decirte que has dicho alguna que otra tontería...pero bueno...comprendo que la inspiración a veces te falle un poco.
Jesús, HS es el que más se entera creo yo.
Un saludo Eva

HS es muy plasta. Muchoooooooooo. Y no se entera ;)
Buen finde!

Jules, repásate el Informe Hite (por rigor estadístico, mejor el de Kinsey; pero a lo mejor solo conoces ese) y me dices ¿cuántas mujeres disfrutan con la penetración y cuántas llegan al orgasmo así? Y cuando hayas meditado eso en relación con el artículo de Eva, lo comentas. (Por cierto, que no hay relación directa entre hacer deporte y dar placer a una mujer -en términos de Eva "ser un tigre en la cama"- es justo lo que comentaba... chavalote.)

Bien. Esperaba una serie de "truquitos" más o menos ingeniosos, pero luego ha sido una desmitificación acertada de la ingesta de esteroides. En cuanto al de la respuesta-ataque a Eva Roy, ella se defiende solita. No veo la relación entre hacer mucho deporte y que eso DIRECTAMENTE le proporcione más placer a la mujer. Es un campo amplio. Te recomiendo el Informe Hite de la sexualidad femenina. Luego comentas, chavalín. Cuídate, sí.

Visto tu gusto por la propaganda y el trato que das a los discrepantes, cabe preguntarse a quién le cuadraría más el apelativo goebbelsiano.
Pides lectores participativos (¡disculpa!, creí que escribir era participar), bienintencionados (¿señalar una contradicción para que afines el discurso es malintencionado?) o interesados (fíjate si me interesan los sexos y sus relaciones, que me dedico a estudiarlos), así que de momento no me voy a excluir, salvo que sigas insultando para ocultar tus carencias argumentativas.
Hablas de la descontextualización, excusa típica y medio comprensible cuando se resume un libro en dos líneas. Como el artículo que comentaba ocupa medio folio y está disponible unos centímetros más arriba que este escrito, me parece que no era cuestión de copiarlo entero. Por supuesto, ruego se lea íntegro para poder apreciar las sutilezas del discurso de Eva Roy. Vamos con algunas, empezando por el principio.
Dices: “el deporte activa la producción de testosterona –que rige el deseo, la libido-“. Como “regir” para el diccionario es “dirigir, gobernar o mandar”, te pregunto: ¿Hay una relación lineal entre la testosterona y el deseo? Es decir, ¿a más testosterona, más deseo? ¿Por qué no se venden las pastillas de testosterona? ¿Será que el deseo no está regido –gobernado, mandado- por la testosterona?
Los datos que refrendan tu afirmación son de un estudio en el que varios hombres practicaron deporte (y asumamos que a todos les subió la testosterona por ello). Después del subidón de testosterona, 3 de cada 10 aumentaron sus coitos y 1 de cada 2 la masturbación. No sé si a ti te parecen impresionantes los datos, pero que un 50% no perciba cambios en su deseo no es como para afirmar que la testosterona rige nada; si acaso influye un poco en algunas personas. Que no es lo mismo.
Después hablas de los culturistas e introduces el concepto de “potencia sexual”. Leyendo entre líneas, se deduce que la potencia sexual guarda relación con el tamaño de los testículos, la testosterona y, como consecuencia de todo ello, la capacidad eréctil. ¿He tergiversado mucho?
Y ahora voy a hilar un par de cosas, si no te parece mal. Escribes un artículo para “ser un tigre en la cama”. ¿Y qué es lo que dices? Que la testosterona se asocia con más deseo (aunque al menos la mitad de las veces no es así, y eso según los datos que aportas). Y que la testosterona favorece las erecciones. Es decir, que para ser un tigre en la cama hay que “empalmar como Dios manda”, o como vosotras queréis.
Vaya, vaya, esto sí que es novedoso, menudo truqui: tú empálmate (haciendo ejercicio), y ya con eso ella contenta.
En mi comentario anterior decía que es contradictorio conceder tanta importancia a la erección y a la penetración vaginal, cuando luego se defiende en otro lado (en tu libro lo haces) que el hombre es más que un pene y que hay otras formas de dar placer. Pero dices que eso es complementario. No veo cómo. Si es un planchazo “que aquello no suba”, será que no te crees mucho lo de que con erección o sin ella el disfrute es posible. Porque si te lo creyeras, no sería un planchazo sino un cambio de planes, si acaso, y ya está.
Algo de esto veo también cuando dices que la ausencia de erección puede solucionarse con “una actitud femenina positiva”. A ver, si no hay erección, supongamos que el hombre le lame el clítoris a la mujer. ¿Es necesario para disfrutar de esto una actitud positiva, que compense la erección “como Dios manda”? ¿O se puede disfrutar de las caricias genitales, y de otras prácticas amatorias, sin necesidad de una compensatoria actitud positiva? Por eso digo que, en lo que escribes (me da igual tu vida personal), se te nota el plumero.
Creo que hago justicia tus tesis si las resumo así: 1) a más testosterona, más deseo; 2) a más testosterona, más erección; 3) a más erección, más satisfacción femenina.
Como creo que los tres puntos son falsos, al menos en gran parte, comprenderás que a razón de tres gazapos por página no me voy a leer tu libro de 400 páginas (¿1200 errores?). De hecho, vista la bibliografía que citas (lo he ojeado en la librería), te recomendaría que leyeras cosas un poquito más solidas. “Resulta obvia la enorme falta que te hace”, si me permites la cita descontextualizada ;-)

Se te da bien el arte del copio-pego-descontextualizo-ataco, pero sepas que suenas más a Joseph Goebbels flipado de absenta que a un lector bienintencionado, participativo, curioso o interesado en el tema.

Sinceramente creo que es bien posible afirmar ambas cosas, porque no sólo no se anulan recíprocamente sino que se complementan: la una, mediante una actitud femenina positiva, da una solución a la situación planteada en el caso del post de hoy, y ambas, te guste o no, se producen en la vida real (quizá a ti no, pero deberías ampliar las miras). Dependiendo de las circunstancias y en función del tipo de relación de que se trate (y en especial, del tipo de hombre, porque yo no generalizo... ¿A que no has reparado en el concreto tipo de señor descrito en este post?), la reacción puede ser distinta.

Te recomiendo de verdad que te leas mi libro. Resulta obvia la enorme falta que te hace.

"es un planchazo irte con semejante armario de tres cuerpos y que ciertas cosas haya que buscarlas con microscopio o que aquello no suba". Claro que sí, Eva, y luego no dejes de apostillar que el hombre es más que un pene y la penetración vaginal una más entre tantas prácticas amatorias. ¿O eso no es "una de las mayores verdades que leeréis en vuestra vida"? ¿Y es contradictorio con la cita -tuya- del principio? Pues a ver si nos aclaramos primero, y escribimos un libro después...

Ya dicen que men sana in corpore sano.

Jajajajaja.Muy buen post Eva.Pero cuando comencé a leer realmente esperaba un verdadero manual, consejillos prácticos y tal.
Estaré al tanto de tu libro ggg.Lo compraré en cuanto pueda ggg.

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